Intervención de Jorge Cumberbatch, delegado de Cuba ante la V comisión. Cierre del I periodo de sesiones reanudado de la Comisión correspondiente al 64° periodo de sesiones de la Asamblea General. Nueva York, 19 de marzo de 2010.
Sr. Presidente,
Nuestra delegación se asocia a las palabras expresadas por la delegación de Yemen a nombre del G77 y China, así como a las presentadas por Chile a nombre del Grupo de Río en esta instancia de los debates de los trabajos de la Quinta Comisión que ya concluyen.
Aprovechamos la ocasión para felicitarlo en las funciones que ya Ud. asume en la Cancillería de su país, al tiempo que nos permitimos agradecer la labor de los facilitadores de la Comisión en los debates de los diferentes puntos de la agenda.
Sr. Presidente,
Las decisiones que hemos adoptado en estas sesiones de trabajo de la Comisión referidas al marco de rendición de cuentas y las facultades discrecionales apuntan a un tema que, a pesar de los años existencia de la Organización, continúa formando parte esencial de la percepción que con respecto a la Secretaría tienen los Estados Miembros.
Las Naciones Unidas son depositarias de los principales instrumentos multilaterales que ponen orden en las relaciones interestatales. A pesar de todos los males que acarrea el actual e injusto orden internacional, cuesta trabajo imaginarse un mundo sin la ONU. Las tragedias que hoy padecemos fueran aún peores.
Por tanto, el personal de la Organización, y en particular sus funcionarios de alto nivel, deben tener siempre presente el compromiso que cargan sobre sus hombros.
De ahí la importancia de la rendición de cuentas y de la necesidad que se hagan responsables por las acciones y decisiones que toman a la hora de ejecutar, con imparcialidad e integridad, las decisiones intergubernamentales, las cuales, en su mayoría, son fruto de largas y cuidadosas negociaciones entre los Estados Miembros.
Para nuestra delegación, es esencial que la Secretaría interiorice que apremia evitar a toda costa las percepciones de parcialidad en su accionar. Los recursos financieros que los Estados miembros ponen a su disposición provienen de las arcas públicas, por lo que no es casualidad el celo que la mayoría de quienes ocupamos estos escaños, prestamos a la utilización de los mismos.
Este enfoque es de particular importancia en el caso de los países en desarrollo como el nuestro, cuando enfrentamos todo tipo de obstáculos en el avance de nuestras economías, fuentes primarias de los recursos destinados a los presupuestos públicos, los cuales incluyen los pagos a realizar a las cuentas de esta organización.
Sr. Presidente,
Permítanos llamar la atención sobre curiosas dinámicas, que algunas delegaciones y parte de la Secretaría están impulsando en otras instancias de los órganos intergubernamentales de las Naciones Unidas.
Resulta preocupante observar que en procesos como en el que se analizan varios aspectos relacionados con la Coherencia de la Sistema y la nueva iniciativa sobre la labor del Departamento de Apoyo al Terreno, se buscan endosos y aprobaciones de tópicos directamente relacionados con la supervisión que los Estados Miembros tienen que realizar a la labor de la Secretaría.
Mi delegación desea reiterar que la Quinta Comisión de la Asamblea General y sus órganos subsidiarios, son las instancias que tienen el mandato, las prerrogativas y el rol para tomar decisiones en todos los aspectos administrativos, presupuestarios, programáticos, de evaluación y de supervisión de la Organización.
No es la primera vez que cada vez que determinadas instancias de la Secretaría y algunos estados miembros no pueden lograr en negociaciones abiertas y transparentes ciertos objetivos, recurren a procesos paralelos y, en algunos casos, a la abierta violación de los mandatos establecidos para hacer valer sus intereses.
Nuestra delegación hace un llamado a detener estas prácticas, las cuales sólo contribuyen a sembrar la desconfianza entre las delegaciones y entre las delegaciones y la Secretaría. En estas circunstancias, será muy difícil que las Naciones Unidas hagan la contribución que nuestros países requieren para avanzar en el bienestar de nuestros pueblos.
Por nuestra parte, estaremos muy atentos a la evolución de estos acontecimientos.
Sr. Presidente,
Queremos, por último, reiterar el compromiso de nuestra delegación de continuar trabajando porque las Naciones Unidas sean, como todos queremos, una organización para todos.
Muchas gracias.
(Cubaminrex-Misión ONU)