ALBA impulsó proyectos concretos en Cochabamba
BOLIVIA, 2 de diciembre de 2009.- La realización en la ciudad central de Cochabamba los días 16 y 17 de octubre de 2009 de la VII Cumbre de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), permitió a Bolivia convertirse en centro de proyectos concretos para las nueve naciones miembros de ese mecanismo de integración regional.
Al respecto, el propio presidente venezolano Hugo Chávez, destacaba que este tipo de reuniones habían pasado de los formalismos de los saludos entre Jefes de Estado y extensas resoluciones a acuerdos concretos en beneficio de los pueblos
El foro cochabambino tuvo su antecedente más cercano en la realización en la ciudad de La Paz, dos meses antes, del Consejo Ministerial del área social del ALBA, que puso en marcha estrategias decisivas en las esferas de educación salud, empleo y obras públicas. El foro abogó, por ejemplo, por la creación de empresas gran nacionales que favorezcan la alfabetización, un programa que tiene a Cuba (1961), Venezuela (2005), Bolivia (2008) y Nicaragua (2009) como territorios libres de iletrados.
El financiamiento y respaldo a la post alfabetización será una segunda etapa de consolidación de esa importante transformación social.
También el Consejo Social impulsó la ratificación y el cumplimiento del Convenio de Reconocimiento de Títulos y Diplomas de Educación Superior y la creación de un fondo editorial que garantice el suministro de literatura para las escuelas, entre otros proyectos.
Asimismo confirmaron la necesidad de junto al Consejo Político y Económico crear otros dos, uno dedicado a la mujer y otro a los movimientos sociales.
EN LA CAPITAL VALLUNA
La coyuntura internacional mostró en la capital valluna a un bloque mucho más fortalecido y con voz propia en la VII Cumbre del ALBA.
En ese sentido sobresalieron las Resoluciones dedicadas a condenar el bloqueo que impone Estados Unidos a Cuba hace más de 50 años.
Otros dos textos de similar fuerza rechazaron el golpe de Estado en Honduras, país miembro del ALBA, el pasado 28 de junio; y el acuerdo de Álvaro Uribe con Washington de instalar siete bases militares en territorio colombiano, debido a la seria amenaza que representa para paz y la seguridad de la región.
Un acuerdo de relevancia fue el respaldo dado a San Vicente y las Granadinas al proponerse las autoridades un referendo popular para independizarse de la monarquía inglesa.
Asimismo, otros dos documentos aprobados en la cita cochabambina y de los cuales se espera mayor impacto, fueron la Resolución en Defensa de los derechos de la Madre Tierra y otra sobre el cambio climático, presentados en diciembre en Copenhague (Dinamarca) en una Conferencia de ONU sobre esos temas.
Al respecto, el presidente Evo Morales aseguraba a Prensa Latina que ya no se oiría allí una voz aislada de algún país para condenar a las potencias industrializadas y al sistema capitalista, de lo que el llama la destrucción del medio ambiente, sino la de nueve naciones miembros del ALBA.
La Declaración final del foro señala la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática donde se puedan juzgar a países y empresas, responsables del deterioro del planeta.
También señala el texto que las naciones desarrolladas tienen una deuda climática, en el marco de una deuda ecológica más amplia, con los países en desarrollo, por su responsabilidad histórica de emisiones y por las acciones de adaptación a causa del calentamiento global que ellos han ocasionado.
La reunión de Cochabamba también llamó la atención sobre una iniciativa de Ecuador, denominada "Yasuní ITT", medida voluntaria para enfrentar el problema del cambio climático, garantizando la conservación de uno de los lugares más biodiversos del mundo.
ADELANTE EL SUCRE
En la esfera del comercio, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, economista de profesión, explicó que la iniciativa de Quito aprobada en Cochabamba, el tratado constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), se trata de un instrumento novedoso para lograr la soberanía monetaria y financiera.
Correa destacó que a partir de ahora sí se puede hablar de la eliminación de la dependencia del dólar estadounidense en el comercio regional, la reducción de asimetrías y la consolidación progresiva de una zona económica de desarrollo compartido.
Al respecto el Consejo Económico del ALBA instruyó a los comités técnicos a sostener una reunión, a más tardar a mediados del mes de noviembre, para tratar el Plan de Implantación del SUCRE.
También establecieron los principios fundamentales que regirán el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), una iniciativa de Bolivia, con el objetivo de desarrollar el intercambio regional basado en la complementariedad, solidaridad y cooperación para el Vivir Bien, una filosofía de los pueblos originarios aimaras.
Por otra parte, acordaron la creación de varias empresas gran nacionales, entre ellas la dedicada a exportaciones e importaciones ALBAEXIM.
Para Bolivia, dijo el ministro de economía y finanzas, Luis Arce, este acuerdo es medular, sobre todo si se tiene en cuenta que Estados Unidos suspendió en 2008 una norma sobre preferencias arancelarias a las manufacturas de la nación suramericana.
Los mercados alternativos de Venezuela y Cuba, señalaba por su parte el viceministro de comercio, Huáscar Ajata, y los resultados de una rueda de negocios como parte del foro cochabambino, que registró un movimiento económico por encima de los 170 millones de dólares, son una prueba fehaciente del futuro de este tipo de relaciones.
Asimismo evaluaron la decisión de impulsar el Proyecto ALBA Satélite, el cual tiene como objetivo el uso de capacidad del Satélite Simón Bolívar para todos los países miembros del ALBA, brindando servicios de telefonía rural e Internet de banda ancha satelital.
También para siempre dejaron sembrada en Cochabamba la participación activa en este tipo de reuniones de los movimientos sociales con sus demandas y soluciones específicas. (Cubaminrex-PL)
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