20 de enero de 2005
El Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, General de División,
Ramón Pardo Guerra, afirmó en su intervención ante el
plenario de la Segunda Conferencia Mundial de Reducción de Desastres
que para el gobierno cubano esta actividad es una prioridad de primer nivel
y que su voluntad política le ha permitido enfrentar el azote de destructivos
huracanes y reducir al mínimo las pérdidas humanas y materiales,
a pesar de las limitaciones que impone el cruel bloqueo económico,
comercial y financiero, impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
Dijo además que la pobreza y el subdesarrollo son las verdaderas causas
de la vulnerabilidad de los Estados, cuya capacidad para reducir y mitigar
los desastres se ve limitada por la abrumadora carga de la deuda externa.
El representante cubano llamó a las naciones más industrializadas
a dedicar menos recursos a gastos militares y asumir su responsabilidad contribuyendo
a los esfuerzos de reducción de desastres de los países en desarrollo
y menos adelantados, mediante el cumplimiento de sus compromisos de ayuda
oficial al desarrollo, la cooperación internacional y el uso adecuado
de los sofisticados medios de detección, que hubieran podido evitar
la pérdida de miles de vidas mediante una alerta efectiva a la población
costera de los países del Océano Indico devastados por el reciente
tsunami.
Cuba participa activamente en los trabajos del comité principal de
la conferencia, donde se dan los toques finales al marco o programa de acción
de Hyogo para la reducción de desastres en el decenio 2005-2015, y
la declaración política que llevara el nombre de esa prefectura
de Japón. La delegación cubana participa también en los
paneles del segmento temático sobre la preparación para desastres,
la responsabilidad de los gobiernos en la reducción de los mismos y
la cooperación en la medicina de desastres.
Los representantes cubanos han asistido a reuniones regionales intergubernamentales
y otras convocadas por organismos regionales e internacionales como la Organización
Panamericana de la Salud, la Organización Metereológica Mundial
y talleres organizados por organizaciones no gubernamentales.