INTERVENCIÓN DE DR. JOSÉ RAMÓN BALAGUER, JEFE DE LA DELEGACIÓN DE CUBA, A LA 57 ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD, DURANTE EL DEBATE GENERAL. 19 DE MAYO DE 2004.
Ginebra, 19 mayo de 2004
Señor Presidente, distinguidos delegados, observadores y demás
participantes en esta 57 Asamblea Mundial de la Salud:
Vivimos una época caracterizada por la aparición de nuevas enfermedades
emergentes y re-emergentes. Todo ello inmerso en un panorama mundial de mayor
pobreza, hambre, de millones de personas sin asistencia médica básica,
desigualdad social, brecha creciente entre países pobres y ricos y
afectaciones incalculables a sus economías, sociedades y el medio ambiente
como consecuencia de las guerras. Los países pobres son los más
afectados.
Aun cuando esas realidades sugerirían referirnos a cuestiones no directamente
relacionados con la salud, expondremos algunas consideraciones sobre temas
fundamentales como el SIDA, por considerarlo el problema sanitario más
acuciante en estos momentos, así como otros asuntos en esta materia
de gran interés.
En el mundo viven 40 millones de personas con el VIH/SIDA sin acceso a un
tratamiento eficaz. La mayoría de ellas no sobrevivirá al próximo
decenio. Hasta ahora la epidemia ha cobrado la vida de más de 20 millones
de personas, de ellas sólo en el 2003 fallecieron 3 millones. Existen
cercan de 14 millones de niños huérfanos a consecuencia de esa
enfermedad, la mayoría de ellos en África. Si no se detiene
esta tendencia creciente se alcanzará la cifra de 25 millones de niños
huérfanos en el año 2010.
Desgraciadamente aun no disponemos de una vacuna contra el SIDA, a diferencia
de otras enfermedades infecciosas. No obstante, se disponen de efectivos tratamientos
que pudieran permitir mejorar la calidad de vida de las personas afectadas,
aunque ellos aún no están al alcance de todos los necesitados.
Hasta Diciembre del 2002, sólo unas 300 mil, de las 5 a 6 millones
de personas en fases avanzadas de la enfermedad, tenían acceso al tratamiento
antirretroviral en países en desarrollo, y todo indica que menos de
1 millón de personas tendrán acceso a estos tratamientos para
fines del 2005; lo que representa la sexta parte de quienes lo requieren.
En la estrategia
mundial del sector salud para el VIH/SIDA, el acceso al tratamiento antirretroviral
aparece como uno de los componentes básicos de una respuesta efectiva
a la epidemia. Alcanzar el objetivo de proporcionar tratamiento antirretroviral
eficaz a no menos de tres millones de personas de países en desarrollo
para el 2005, como está proponiendo la OMS, es una emergencia.
En mi país contamos, como estrategia clave para el enfrentamiento de
la epidemia del SIDA, de un Programa de Prevención y Control que integra
todos los componentes sugeridos por la OMS: Vigilancia Epidemiológica,
Prevención, Atención y Cuidados, Diagnóstico e Investigaciones.
Dentro de este programa se le garantiza al 100% de los enfermos de forma gratuita
el tratamiento antirretroviral, cuyos medicamentos son producidos nacionalmente.
Señor Presidente:
El Gobierno de los Estados Unidos de América, en franco desafío
al derecho internacional, acaba de aprobar, el pasado 6 de mayo, nuevas brutales
medidas económicas y políticas contra nuestro país y
contra los cubanos residentes en los Estados Unidos que recrudecen aún
más su política agresiva y hostil contra Cuba.
Estas nuevas acciones de la Administración del Presidente Bush van
encaminadas a desestabilizar la sociedad cubana, derrocar el actual Gobierno
de Cuba e imponer un nuevo sistema político y económico en mi
país en contra de la voluntad soberana de su pueblo. Para ello se apela
a medidas que buscan doblegar por hambre y enfermedades la inclaudicable actitud
del heroico pueblo de Cuba quien ha venido defendiendo durante todos estos
años su independencia y soberanía.
Dentro de las nuevas medidas se plantea que una vez derrocado el Gobierno
actual de Cuba se vacunarían a todos los niños menores de 5
años. Mueve a risa escuchar promesas futuras de vacunar niños
en un país donde la medicina preventiva y la vacunación alcanzan
los más altos niveles del mundo y se proclama desde un país
donde decenas de millones de hombres, mujeres y niños carecen de asistencia
médica y mueren más niños por cada mil nacidos vivos
que en Cuba.
Tal vez se desconozca que en mi país se aplican 10 tipos de vacunas
que protegen a nuestros niños contra 13 enfermedades, siendo la cobertura
de vacunación del 95 %. Como resultado de esta estrategia, en los últimos
40 años se han logrado eliminar 6 enfermedades:
Poliomielitis en 1962, Difteria en 1979, Sarampión en 1993, Tos ferina
en 1994, y Rubéola y Parotiditis en 1995, así como 2 formas
clínicas severas la meningitis tuberculosa y tétanos neonatal.
Además, desde 1988 se vacuna contra la Meningitis Meningococcica Tipo
B, única en el mundo, y la C, de producción nacional, a todos
los menores de 30 años. Desde 1991, se vacuna contra la Hepatitis Tipo
B a todos los menores de 25 años y a los grupos de riesgos como enfermos
de diabetes, a médicos y enfermeros de la familia, a trabajadores de
bancos de sangre, a trabajadores de instituciones para enfermos mentales,
reclusos y portadores y contactos de enfermedades de transmisión sexual,
con una vacuna cubana de producción por métodos de ingeniería
genética. Se vacuna también contra el Hemófilo Influenzae
Tipo B con una vacuna cubana producida por síntesis química,
única en el mundo. Lo que trata Estados Unidos es destruir esta obra,
que constituye un culto sagrado a los derechos del ser humano.
Es significativo que los 26 países mas desarrollados del mundo, con
un per cápita interno bruto superior en 20 a 40 veces al de Cuba, no
hayan podido lograr aún tales resultados universales de vacunación
en sus respectivas poblaciones.
Todo ese esfuerzo ha sido desarrollado por el pueblo cubano a pesar del bloqueo
económico, comercial y financiero que el Gobierno de los Estados Unidos
de América le impone a Cuba desde hace 45 años.
Señor Presidente:
Como expresión
del espíritu solidario de nuestro pueblo, Cuba ha ofrecido ante Naciones
Unidas y ante la Comunidad de Estados del Caribe su disposición de
enviar médicos y otro personal de salud, a África y el Caribe
para la lucha contra el SIDA, así como la creación de facultades
de medicina y de enfermería para darle sostenibilidad a la colaboración.
Actualmente Cuba tiene más de 17 000 médicos y otro personal
de salud brindando sus servicios en 65 países, quienes atienden los
problemas sanitarios que orientan los Estados donde ellos se encuentran y
particularmente los problemas de lucha contra el SIDA. Ya se han creado 9
facultades de medicina.
Por otro lado, en los últimos 40 años se graduaron en Cuba más
de 40 mil jóvenes de más de 100 países del Tercer Mundo
como profesionales universitarios y técnicos calificados sin costo
alguno, 30 mil de ellos procedentes de África. Asimismo, a lo largo
de ese tiempo, más de 70 mil médicos y trabajadores de la salud
cubanos, que han salvado millones de vidas, prestaron servicios voluntaria
y gratuitamente en 94 países.
Si se hace un cálculo de lo que esos jóvenes que han estudiado
en Cuba tendrían que pagar en Estados Unidos y Europa, equivale a una
donación de más de 450 millones de dólares cada año.
Sin contar los servicios que más de 17 000 médicos y personal
de la salud brindan en los más apartados y difíciles rincones
del mundo, el cálculo sería extraordinariamente significativo.
Ponemos a disposición de los Estados Miembros nuestra modesta experiencia
en el campo de la salud y particularmente en la lucha contra el SIDA.
Muchas gracias.