Fueron aprobados por aclamación el Programa de Acción y la Declaración de Doha.
Por Nidia Díaz
Tomado de Granma
17 de junio de 2005
DOHA, Qatar, 16 de junio.—La Cumbre del Grupo de los 77 y China, ha reafirmado el imperativo de que los países en desarrollo tienen que adoptar políticas que fortalezcan su capacidad negociadora y que la seguridad colectiva no podrá lograrse mientras haya pobres y hambrientos.
Expresó el Emir de Qatar, su Alteza Jeque Hamad Khalifa Al-Thani, al clausurar la cita que reunió en esta capital a más de una treintena de presidentes, vicepresidentes, reyes, y sultanes, así como a los cancilleres de ese bloque que integran 132 países, la inmensa mayoría del mundo.
Anteriormente, el Presidente del G-77 y China, el primer ministro de Jamaica, Percival Patterson, se refirió a los desafíos que afronta el Tercer Mundo y la atención especial que hay que brindarle al continente africano, cuya situación hay que erradicar.
Asimismo, y como una constante que se repitió durante los cuatro días que duró la Cumbre —comenzó el 12 a nivel de expertos—, Patterson insistió en que el G-77 y China deberán garantizar que durante las sesiones de alto nivel que tendrán lugar en Nueva York, en septiembre próximo y que analizará el cumplimiento de las Metas del Milenio, el tema de desarrollo sea prioritario.
De igual forma, adelantó que lo aprobado y discutido aquí en Doha será conocido en la Cumbre del G-8, que próximamente se realizará en Escocia y a la que él asistirá en su condición de Presidente del bloque.
Le informó al Emir que la cita había decidido incluir en uno de los párrafos del Plan de Acción, la propuesta de Qatar de donar 20 millones de dólares al Fondo para el Desarrollo, así como su decisión de contribuir, con iguales fines, con el 0.7% del PIB del país.
A las 6 y 30 de la tarde, hora local (11 y 30 de la mañana, hora de Cuba) fueron aprobados por aclamación el Plan de Acción y la Declaración de Doha, en la que se abordan valiente y firmemente los principales problemas del Tercer Mundo y, sobre todo, se señala por su nombre al responsable de las políticas de bloqueo y del uso de la coerción económica unilateral como forma de chantaje. Esta, sin duda, ha sido una Cumbre en la que se pasó de la retórica a la acción y en la que las posiciones del Sur han quedado fortalecidas para el bien de todos.