Señor Presidente. Mi delegación se congratula de su elección como Presidente del 51er período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes. En particular nos satisface que un representante de la patria de San Martín ostente esta posición. Estamos convencidos de que su equilibrada y justa actuación conducirá al éxito nuestros trabajos. Le aseguro que, como siempre, nuestra delegación trabajará con espíritu constructivo para garantizar tales resultados. También saludamos los esfuerzos que realizan la Oficina Contra la Droga y el Delito y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes en el cumplimiento de los mandatos conferidos. Agradecemos al Sr. Antonio M. Costa, Director Ejecutivo de la ONUDD, su declaración introductoria. Cuba se asocia plenamente a las declaraciones formuladas por los representantes del Grupo de los 77 y China, y de Argentina a nombre del del GRULAC. La República de Cuba desarrolla un sólido programa de prevención y enfrentamiento al tráfico ilícito de drogas y sus delitos conexos. Nuestra política transita por un sendero de éxito, a pesar de los limitados recursos económicos de que disponemos como consecuencia del bloqueo económico, comercial y financiero a que nos somete el gobierno de los Estados Unidos de América desde hace casi cinco décadas. Señor Presidente: Reafirmamos que Cuba no es un país productor de drogas, ni de tránsito; no es una zona libre para el blanqueo de utilidades, ni tampoco refugio de delincuentes internacionales. Como resultado de un enfrentamiento efectivo, sistemático e integral se ocuparon por nuestras fuerzas especializadas 3 074,6 kilogramos de drogas. De ellos, 2 124,9 fueron provenientes de 164 recalos, como lógica consecuencia de un incremento en el flujo de drogas ilícitas por las rutas internacionales hacia los principales mercados de consumo. El pasado año se incrementaron en seis, el número de incursiones de medios aéreos y navales vinculados a operaciones ilegales de tráfico de drogas en las cercanías de nuestro territorio. Se avistaron también 56 actividades sospechosas, en las que estaban involucradas 40 lanchas rápidas y 16 aeronaves. En nuestros aeropuertos se detectaron 222 casos de turistas con tenencia de pequeñas dosis de drogas para el consumo personal. De conformidad con la legislación vigente, a dichos infractores se les aplicó una multa administrativa y el decomiso de la droga. Los no reincidentes continuaron disfrutando de las bondades del turismo cubano. En el interior del territorio nacional se incautaron 21,75 Kilogramos de drogas esencialmente marihuana, y se detuvieron 409 personas como resultado del enfrentamiento sin cuartel contra este flagelo y sus delitos conexos. Como parte de la labor preventiva en el trabajo comunitario detectamos, aunque en cantidades reducidas, el uso de otras sustancias con efectos similares a las drogas, que forman parte del arsenal terapéutico presente en una gran cantidad de preparados farmacéuticos con efectos psicotrópicos. Para nuestro país, un estado socialista con indicadores de educación y salud propios del mundo desarrollado, un sólo joven con manifestaciones de drogadicción u otros factores de riesgo que lo inclinen hacia esa conducta, se convierte en un foco de atención inmediata y esmerada por todos los agentes sociales. Señor Presidente: En el marco de la cooperación internacional, las relaciones de trabajo con los servicios especializados de otros países se han fortalecido. Así lo demuestran la realización de investigaciones conjuntas contra miembros de organizaciones criminales y narcotraficantes internacionales, el intercambio de información y la capacitación de las fuerzas de enfrentamiento, tanto en Cuba como en el exterior. Mantenemos acuerdos gubernamentales de cooperación antidrogas con 33 países, así como Acuerdos de Asistencia Jurídica amplia con 55 países. Somos signatarios y Partes de las tres principales Convenciones de Naciones Unidas en materia de drogas ilícitas. Mantenemos nexos de colaboración en materia operacional e intercambio de información “a tiempo real” con otro grupo de servicios antidrogas y con la INTERPOL y sus Oficinas Nacionales. Cuba, además, es miembro del Mecanismo de Cooperación Contra Drogas Unión Europea, América Latina y el Caribe (UE-ALC). La fusión integral de estrategias preventivas y de enfrentamiento al fenómeno de las drogas ilícitas, y la permanente cooperación y contribución internacional, nos han permitido consolidar en los últimos años la efectividad en el control y la contención de este fenómeno. Como parte de su política efectiva de lucha contra el problema mundial de las drogas, el Gobierno de la República de Cuba ratifica su voluntad y disposición de continuar cooperando con todos los países en esta materia, sobre la base del respeto a los Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Rechazamos, por violatorias del derecho internacional las “Certificaciones Unilaterales”. Igualmente impugnamos las cínicas declaraciones realizadas por el Gobierno de los Estados Unidos de América en el Informe Anual del Departamento de Estado sobre la Estrategia Internacional para el Combate Contra las Drogas del año 2008, donde expresaron “La capacidad de interdicción de Cuba está limitada por la falta de recursos necesarios para modernizar sus medios técnicos contra el narcotráfico”. Una vez más se evidencia el doble rasero de la política del gobierno de los EEUU. Obvian el impacto negativo del bloqueo en nuestra capacidad para conseguir esos medios. Desconocen, además, su negativa a firmar Acuerdos de Cooperación en Materia de Drogas propuestos por Cuba, pese a contar con enormes recursos económicos y financieros y a que, por demás, son el país con mayor índice de consumo de drogas ilícitas. Sólo con una verdadera voluntad política encaminada a una cooperación internacional de todos los Estados, se puede combatir eficazmente el flagelo de las drogas y sus consecuencias. Esa cooperación internacional también debe expresarse en materia de recursos. La lucha contra el problema de las drogas constituye una de las prioridades de las Naciones Unidas. Contradictoriamente, los fondos que se le asignan, continúan siendo inestables, imprevisibles y definitivamente insuficientes. Reafirmamos que el nivel del presupuesto regular debe ser proporcional a los mandatos de la Oficina. Aquellos que se oponen a su incremento contribuyen, indirectamente, al fracaso de la estrategia mundial contra el problema de las drogas. Sr. Presidente: Me permito concluir con una idea esencial expresada por nuestro máximo inspirador y guía, el compañero Fidel Castro: “tenemos el deber de defendernos del daño que nos puede ocasionar el narcotráfico, lo que es para nosotros un interés nacional y un deber internacional”.
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