Sr. Presidente: Permítame saludarlo a Usted y a la Mesa de la Comisión a la vez que expresar nuestro apoyo a la declaración de Antigua y Barbuda en nombre del Grupo de los 77 y China. Mi delegación contribuirá al desarrollo y resultados de esta Comisión, espacio que debe constituir un foro de debate e intercambio de las experiencias de nuestros países para el avance de la mujer. Al mismo tiempo, nuestras voces deben denunciar las múltiples discriminaciones y formas de violencia que sufren las mujeres, víctimas de guerras, invasiones, ocupación extranjera, imposición de medidas coercitivas unilaterales, explotación laboral, desigualdades y exclusión. Sin un desarrollo sustentable, justo y equitativo que resuelva los niveles de pobreza que vive el mundo de hoy y mientras la preservación del medio ambiente, la paz y el respeto a todos no sea una realidad, no habrá avance sustancial ni beneficio real para el adelanto de la mujer. Para las cubanas, como para las mujeres de todo el mundo, la Plataforma de Acción de Beijing constituye una herramienta de vital importancia para hacer avanzar los compromisos contraídos por nuestros gobiernos, por el logro de la igualdad y la justicia a todos los niveles y en todas las esferas de la vida. El año 2008 será de vital importancia para el movimiento de mujeres en Cuba, que se prepara para celebrar el III Seminario Nacional de Evaluación del Plan Nacional de Acción de Beijing de Seguimiento a la IV Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer. En este proceso de preparación se han involucrado todos los organismos del Estado, de conjunto con la Federación de Mujeres Cubanas, el mecanismo nacional para el adelanto de la mujer. Mi Gobierno, asumiendo también los compromisos con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, llevó a cabo acciones de difusión, seguimiento y evaluación de las recomendaciones emanadas de la presentación del V y VI Informe Combinado de Cuba, presentado en agosto del 2006. Como resultado, los ministerios han dado cumplimiento al análisis de las preocupaciones emanadas de su Comité de Expertos y se han concluido tres importantes investigaciones que redundarán en nuevas acciones encaminados a dar respuesta a las mismas. Mi país, que sufre el bloqueo más largo y cruel de la historia, impuesto unilateralmente por el Gobierno de los Estados Unidos por ya casi 50 años, acción genocida que constituye la mayor forma de violencia contra las cubanas puede, sin embargo, mostrar avances sustantivos resultado del proyecto social cubano de justicia y equidad para todos, encaminado a crear las condiciones para un desarrollo sustentable a partir de dedicar los escasos recursos de que disponemos a la salud, la educación, la seguridad social y la garantía de empleo. Ese es el resultado de la voluntad política del Gobierno, que ha hecho posible que las mujeres cubanas, en particular, sean beneficiarias directas de programas y planes que han permitido su activa inserción en la vida económica, política, social y cultural del país. Más recientemente en las elecciones generales, las cubanas ascendieron al tercer lugar en el mundo por el porciento de mujeres en el Parlamento, con un 43,16% de representantes a este importante órgano. Sr. Presidente: El tema que nos convoca hoy, sobre la financiación para el empoderamiento de la mujer, está indisolublemente ligado a los destinos de nuestros pueblos, a los niveles de desarrollo, intercambios y cooperación. No podemos hablar de empoderamiento de las mujeres sin hablar de los niveles de pobreza que afectan al mundo de hoy. Mi país contribuye en el marco de la cooperación Sur-Sur con miles de cooperantes médicos, enfermeras, maestros y otros especialistas, que han llevado salud y educación a lejanas latitudes, ayudando a otros pueblos subdesarrollados del mundo. El derecho al desarrollo y su realización es medular para dar cumplimiento a acuerdos internacionales en los que nuestros gobiernos están llamados a responder de manera afirmativa, y jugar un decisivo papel, junto a organismos y organizaciones internacionales. El cumplimiento de estos propósitos está unido estrechamente a los principios y derechos inalienables de la Carta de las Naciones Unidas, como el derecho a la soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos a escoger y defender sus propios caminos, en el marco del respeto y la cooperación, sin condicionamientos, de acuerdo a los intereses y necesidades de los países. Hoy, a 13 años de realizada la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, el Capítulo 6 de la Plataforma de Acción de Beijing dedicado a las disposiciones financieras para asegurar el compromiso con el avance de la mujer, tiene plena vigencia y constituye un desafío inaplazable encaminado a enfrentar el llamado a reducir los gastos militares y dedicarlos al desarrollo, a la lucha contra la pobreza, por el logro del objetivo convenido para la asistencia oficial para el desarrollo del 0,7% y la reducción de la deuda externa entre otros, garantizando recursos nuevos y adicionales destinados al desarrollo y con beneficio directo a las mujeres y su desempeño y contribución fundamental a nuestras sociedades. Finalmente, reiteramos que esta Comisión, como órgano subsidiario del ECOSOC así como la Asamblea General, son los únicos órganos competentes del sistema de NNUU para dar seguimiento al cumplimiento de los objetivos de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. Si no aunamos esfuerzos y voluntades, la comunidad internacional, los gobiernos y organizaciones financieras y los movimientos de mujeres, no se podrán cumplir los acuerdos de Beijing y el avance de las mujeres en el mundo estará comprometido. Muchas Gracias.
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