ENERO
-Salud pública en Estados Unidos-Derechos
Humanos Imperiales
-Al violar las apariencias
-Medidas del gobernador de la Florida afectarían
a discapacitados y ancianos
-Cárceles del horror
-Soldado de EE.UU. denuncia horrores que se cometen contra iraquíes
-Amnistía Internacional: EEUU es gran amenaza a -Derechos Humanos
-Torturar no es torturar
-Cárcel indefinida sin juicio a sospechosos de “terrorismo”
-Epidemia
de torturas
Basta
de masacres, señor Presidente Carta de Adolfo Pérez Esquivel
a Bush
-Estados Unidos, adalid de los derechos humanos
La libertad de Bush
Por
Nicanor León Cotayo,
Tomado de Granma,
5 de febrero de 2005
En los Estados Unidos para millones de norteamericanos continúa abriéndose paso una nueva prohibición, quizás más significativa que todas las demás: enfermarse.
Un estudio de la Universidad de Harvard difundido el miércoles pasado en Miami reveló que alrededor del 50% de las crisis financieras personales que ocurren en ese país tiene relación con el costo de la asistencia médica.
Según las escuelas de Derecho y Medicina de esa institución docente, muchos planes privados de seguro brindan poca garantía para cubrir los costos de múltiples enfermedades.
El doctor David Himmels, principal autor de la investigación, declaró que "la mayoría de las personas con bancarrotas médicas eran norteamericanos promedio que simplemente se enfermaron".
La Universidad de Harvard, informó la revista Health Affairs (Asuntos de Salud), entrevistó a 1 771 ciudadanos que tuvieron el mismo problema durante el 2001 en California, Illinois, Pensilvania, Tennessee y Texas.
Un 46,2% remitió a enfermedades y cuentas médicas el origen de su crisis financiera personal, y la indagación estimó que esto les sucede cada año a unos dos millones de estadounidenses, incluidos 700 000 niños.
Estos hallazgos reflejan hasta cierto punto lo sucedido en 1996, cuando los declarados en bancarrota citaron los precios de la atención médica como la causa fundamental, así como el fácil acceso a los créditos y al desempleo.
Pero esta situación, en lugar de mejorar, se ahonda.
Por ejemplo, la agencia alemana DPA informó desde Los Ángeles, el 22 de junio del 2003, que el sistema de salud pública de California, uno de los estados más importantes del país, "está al borde del desastre".
Agregó que allí había 7 millones de habitantes sin seguro médico, y que integrantes del Congreso de Washington, presentes en esa urbe, valoraron el panorama de "grave y vergonzoso", como en el resto del país.
Esto último se comprueba en la Florida, donde, al decir del periódico El Nuevo Herald, existen dramas muy similares al californiano.
"Récord de personas sin seguro médico en Miami-Dade", fue el título que ese diario desplegó el pasado 2 de diciembre para describir las calamidades que miles de personas afrontan en ese condado.
De acuerdo con una investigación realizada por la Universidad de la Florida, citada por la periodista Ketty Rodríguez, en ese estado sureño hay cerca de 3 millones de personas sin seguros médicos.
Según la reportera, muchos trabajadores no tienen allí recursos para cubrir el alto costo mensual del seguro, algo que también sucede a una gran cantidad de inmigrantes recién llegados.
En su discurso del 20 de enero último, el presidente Bush se manifestó como un ardiente partidario de la libertad y también repitió varias veces su devoción por el tipo de democracia que pretende regar por todo el planeta.
La
muchedumbre de estadounidenses golpeados por los costos de la asistencia médica
o carentes de seguro para atenderse, representa otra muestra del grado de
confiabilidad que circunda a tales palabras.
Derechos Humanos Imperiales
Por Mumia Abu-Jamal • EE.UU.
Tomado de www.lajiribilla.cu
31 de enero de 2005
Un imperio fundado por la guerra tiene que mantenerse a sí mismo mediante
la guerra.
Montesquieu.
Pocas naciones hablan tan alto y tan a menudo de los derechos humanos como
Estados Unidos. Algunas administraciones presidenciales norteamericanas se
han dedicado a la “promoción y preservación” de
los derechos humanos.
Resulta común para nosotros escuchar a las elites nacionales hablar
sobre derechos humanos, ¿pero qué significa ello en el mundo
verdadero? Para la mayoría de los miembros de la Comisión de
Derechos Humanos de la ONU, evidentemente esa palabrería en realidad
no significa mucho, si tenemos en cuenta que la Comisión recientemente
expulsó a Estados Unidos de su membresía mediante el voto secreto,
aunque las razones sean menos conocidas. Quizás fue ira internacional
contra la constante prédica de Estados Unidos sobre la cuestión;
quizás una reacción global hacia cómo Estados Unidos
actúa a nivel internacional; quizás el reconocimiento de la
evidente contradicción entre lo que una nación dice y lo que
un imperio realmente hace. Pues, las naciones tienen que reconocer algún
límite a lo que pueden hacer más allá de sus fronteras,
en tanto que los imperios, por su propia definición, dominan a otras
naciones Estados a través de medios económicos o militares,
para satisfacer sus intereses.
El historiador británico Arnold J. Toynbee comparó a Estados
Unidos con el antiguo imperio romano: “Estados Unidos es hoy día
el líder de un movimiento mundial contrarrevolucionario en defensa
de intereses creados. Representa ahora lo que Roma representó. Roma
apoyó consecuentemente a los ricos contra los pobres en todas las comunidades
extranjeras que cayeron bajo su égida, y dado que los pobres, hasta
ahora, han sido siempre y en todas partes mucho más numerosos que los
ricos, la política de Roma fue hecha para la desigualdad, la injusticia
v la menor felicidad posible de la mayoría”.
Dentro del imperio se da mucha importancia a los derechos humanos, pero no
se hace igual reclamo para aquellos que están en otras tierras. Al
igual que la antigua Roma, Estados Unidos ve a la gente en el extranjero más
como sujetos que como personas. Se supone que ellos trabajen en sus territorios
por menos dinero para las corporaciones norteamericanas, sin protección
ambiental e incluso con menos derechos laborales. En épocas de conflicto
armado (provocados por intereses corporativos), las poblaciones civiles son
el blanco. ¿Quién puede negar esto después de Hiroshima
o Nagasaki, después de la masacre de Vietnam, después de la
devastación que actualmente se lleva a cabo contra Iraq?
Dentro del imperio, ¿dónde está el derecho humano a una
vivienda? ¿Dónde está el derecho humano a un trabajo?
¿Dónde está el derecho humano a una educación?
En Estados Unidos, con más riqueza que ningún otro imperio anterior,
el tema de los derechos humanos resuena en medio de la agobiante falta de
vivienda, la amarga pobreza y escuelas que no son, sino campos de entrenamiento
para prisiones.
¿Cómo puede una nación que se enorgullece de “respetar”
derechos humanos ser la mayor traficante de armas en el mundo y patrocinadora
de la mayoría de las dictaduras y torturadores del mundo? De Sudáfrica
a Chile, de Camboya a Colombia, Estados Unidos ha entrenado, financiado, apoyado
e instigado a algunos de los gobiernos más represivos del mundo contra
sus propios pueblos.
En cuanto a la ley internacional, al imperio norteamericano no pudiera importarle
menos, según apunta el especialista en política C. Douglas Lummis:
“Es un escándalo en la ley internacional contemporánea,
no lo olvide, el hecho de que mientras la destrucción sin motivo de
pueblos, ciudades y aldeas es un crimen de guerra existente desde hace mucho
tiempo, el bombardeo de ciudades desde aviones no solo queda sin castigo,
sino virtualmente sin acusación. El bombardeo aéreo es terrorismo
de Estado. El terrorismo de los ricos, que ha quemado y hecho estallar en
pedazos a más inocentes en las últimas seis décadas que
todo el terrorismo de Estado que jamás haya existido. Algo ha nublado
nuestra conciencia ante esa realidad”.
La sola noción del imperio se rebela contra cualquier limitante impuesta
por fuerzas externas. Él es una ley en sí mismo. Es una manifestación
de los poderosos y los ricos contra los débiles y los pobres. Para
los derechos humanos es una versión actualizada del antiguo "derecho
divino de los reyes", ya que no es sino el derecho a explotar. Ser un
imperio significa no tener que pedir excusas jamás.
(Publicado en TRIcontinental No 148)
Por Assata Shakur • EE.UU.
Tomado de www.lajiribilla
31 de enero de 2005.
A 30 años de eliminadas las leyes segregacionistas en Estados Unidos,
bajo el maquillaje de la democracia late una discriminación racial
que nunca ha desaparecido. A nivel de gobierno se despliega una afinada represión
que los políticos de derecha fomentan, en una campaña enérgica
contra todo atisbo de justicia social.
Assata
Shakur
Han transcurrido 30 años de la derogación de las leyes que sustentaban
el sistema de segregación racial y 130 de la abolición de la
esclavitud en Estados Unidos. Sin embargo, para el afro-norteamericano nacido
y criado en ese país la esclavitud sigue siendo una realidad cercana.
Las apariencias han cambiado, pero en esencia la discriminación racial
es aún parte de la vida de ese pueblo.
Detrás de la maquillada y mal llamada democracia existe una hipocresía
deslumbrante. Actualmente apenas puede hablarse de racismo oculto o sutil,
pues es abierto y cruel, maligno y mortal. El vocabulario empleado es diferente,
el estilo también: pero la vida del afro-norteamericano sigue vinculada
la opresión, la represión y la explotación económica.
En público, los códigos sustituyen la retórica racista
más ofensiva, mientras que en privado está de moda el lenguaje
del Ku Klux Klan. La segregación de facto remplaza a las leyes del
apartheid; en otras palabras, lo que otrora era totalmente blanco se ha convertido
en fundamentalmente blanco.
La represión gubernamental ha tomado el lugar de los esclavistas y
del uso del látigo. En la práctica, todas las instituciones
económicas, políticas y sociales del país defienden y
perpetúan la filosofía de la supremacía blanca, mientras
la mayoría defiende los intereses de la privilegiada clase blanca en
el poder. Aunque el gobierno norteamericano se presenta como ejemplo a seguir
por el resto del mundo, la difícil situación de los 33 millones
de negros desmiente ese reclamo.
Las estadísticas revelan la existencia de un patrón nada favorable.
Según el Buró de Censos de esa nación, el 33,1% de los
afro-norteamericanos vive en la pobreza y el 49,9% de los niños negros
también, pero la situación es peor para los que viven solo con
sus madres. En realidad, la mujer negra jefa de familia gana en estos momentos
menos que en 1979, por lo que el 65,9% de sus hijos vive en la pobreza. En
muchos de los casos el afro-norteamericano gana solo una fracción de
lo que devenga el blanco y posee incluso una fracción más pequeña
en bienes materiales. Esta diferencia en los ingresos no se le puede atribuir
tan solo a disparidades en el nivel educacional. El profesional negro recibe
el 71% en comparación con el blanco. El índice de desempleo
oficial de la población negra es de casi el 14,5%, más del doble
del de la población blanca; entre los jóvenes de 16 a 24 años
de edad supera el 40%.
La gran parte de los adolescentes negros asiste a escuelas con escaso aprovisionamiento,
abarrotadas de estudiantes, donde reciben una enseñanza de calidad
interior. Según la Asociación Nacional de Juntas Escolares,
el 63.3% de los niños negros acude a colegios segregacionistas. En
los grandes ghetos la cifra supera el 80%. Como disponen de menos becas y
el precio de la matrícula aumenta vertiginosamente muy pocos afro-norteamericanos
pueden costearse los estudios superiores.
Las condiciones de vida del pueblo afro-norteamericano no son saludables.
En comparación con la comunidad blanca, la esperanza de vida es de
casi cinco años menos; el 20% no tiene asegurada la salud pública
o el acceso a la atención médica adecuada. La tasa de mortalidad
infantil entre la población negra es el doble en relación con
la blanca y en los ghetos es mayor que en muchos países del Tercer
Mundo. Por ejemplo, en Harlem es de 23,4% más que en Jamaica o en Panamá.
El índice de supervivencia de los hombres a la edad de 65 años
es inferior en esa ciudad que en Bangladesh. Además el afro-norteamericano
tiene más probabilidades de morir prematuramente a causa de afecciones
cardíacas, asma, pulmonía y cáncer. Más del 80%
de los fallecidos por enfermedades tratables o previsibles con una atención
médica diaria, son personas de color.
La población negra padece la discriminación en todos los aspectos
de la vida. La discriminan los bancos, las asociaciones de préstamos
bancarios, las compañías de seguro. Estudios recientes han demostrado
que más del 50% de ellos la experimenta cuando intentan alquilar o
comprar una casa; se ven obligados a pagar precios más altos por un
inmueble, un auto u otros bienes de consumo.
Aunque no se encuentran empleos en esas comunidades, sí están
inundadas de todo tipo de drogas. Por otra parte, las grandes compañías
invierten millones de dólares en llenarlas de anuncios que estimulan
el uso del tabaco, del alcohol e implícitamente de estupefacientes.
Los jóvenes sin trabajo, que no pueden pagar la universidad y no ven
futuro alguno, se convierten en instrumentos de una industria con miles y
miles de millones de dólares, controlada por algunos de los personajes
más poderosos de esa sociedad.
Debido a las guerras por las drogas, la violencia de las pandillas, la ira
mal encausada y la represión policial, un hombre negro tiene 14 probabilidades
más de ser asesinado que cualquier otro miembro de la sociedad norteamericana
blanca. Asimismo, el homicidio constituye la causa principal de muerte del
joven negro. Marginados por la sociedad, los afro-norteamericanos están
obligados a vivir en un ambiente hostil que desprecia su cultura, no respeta
su historia y es completamente indiferente a sus necesidades básicas.
A medida que Estados Unidos se convierte en un Estado totalitario, peligra
mucho más la situación de los afro-norteamericanos, chivos expiatorios
de Norteamérica, sospechosos perennes de la actual campaña de
persecución; la policía los detiene y registra por rutina. Uno
de cada dos hombres negros será arrestado en la vida. Hoy más
de un millón de personas se hallan detrás de las rejas; ese
país tiene la tasa de encarcelamiento más alta del mundo: 1
432 por cada 100 mil en el caso de los negros, y 203 por cada 100 mil en el
de los blancos; el 25% de los jóvenes negros están en la cárcel
o bajo la supervisión del sistema penal.
No obstante, constituir solo el 12.7% de la población de Estados Unidos,
los negros representan el 40% de los condenados a pena de muerte; hay más
de 100 presos políticos, en su mayoría personas de color opuestas
a las políticas del gobierno o blancas que apoyan la liberación
de ese pueblo oprimido. Numerosos presos políticos guardan prisión
hace más de 20 años, pero la administración yanqui se
niega a considerar su libertad. Mumia Abujamal, quien espera por la pena de
muerte, es un luchador afro-norteamericano acusado de participación
activa en el Movimiento Negro de Liberación. En las décadas
del '60 y '70 el Gobierno, mediante su programa de contrainteligencia, intentó
“incriminar” dicho movimiento, llamando terroristas y matones
a los activistas políticos. En el presente, ese mismo Gobierno pretende
hacer otro tanto con todo el pueblo.
Los medios de difusión, por otra parte, llevan a cabo una campaña
cada vez más hostil contra el pueblo negro. La televisión presenta
a la mayoría de los afro-norteamericanos como delincuentes, proxenetas,
prostitutas, drogadictos y bandoleros, mientras los blancos aparecen como
ciudadanos decentes. Si bien muchos de quienes disfrutan de la seguridad social
son blancos, según los medios de comunicación son mayoritariamente
los negros. Si bien muchos de los narcómanos son blancos, esos órganos
señalan que muchos son negros.
Mientras las compañías estadounidenses ganan miles de millones
de dólares promoviendo la violencia a través del cine, la televisión,
los videos y otros; los medios publicitarios dan a entender que son los negros
quienes viven en ella. Sutilmente o no, los presentan como una raza inferior,
como seres agresivos, menos inteligentes, menos informados y generalmente
haraganes, gordos, sin atractivos físicos, mentirosos e incompetentes.
Entre los pocos de que se habla positivamente están los deportistas,
artistas, profesionales y la policía. La imagen del superhéroe
blanco y de su compinche negro y del sargento negro, “patriota”
por demás, que ama el “sistema” ha sustituido al viejo
estereotipo del chofer y la criada negros.
LA PEOR CAMPAÑA
Más recientemente, en la arena política tiene lugar la campaña
más inmoral contra el pueblo afro-norteamericano. Los políticos
de la derecha han iniciado una enérgica guerra contra la acción
afirmativa, al atacar todo programa que apoye remotamente la justicia social.
En una de las campañas más racistas librada, en la historia
de Estados Unidos, los candidatos del Partido Republicano apelaron a los temores
e inseguridades de los electores blancos, dando a entender que todo esfuerzo
de la población negra y otras personas de color para lograr la igualdad
económica y política va en contra de los intereses de la raza
blanca. Incluso se utilizaron frases escogidas y códigos para llamar
la atención de los blancos que temían perder sus trabajos y
privilegios sociales.
Los demagogos republicanos prometieron acabar con el “trato preferencial”
y la “burocracia del bienestar”, o sea, terminar con la política
gubernamental de lucha contra el racismo y ayuda a los pobres. A quienes expresan
la más mínima preocupación por la discriminación
racial o la difícil situación del pobre se les califica de “liberales
de corazón sangrante” o “benefactores”.
Una vez electos, los congresistas de derecha se apresuraron a poner en práctica
el “Contrato con América”, o para ser más exactos,
un convenio firmado con la clase rica o media alta, con la Norteamérica
blanca. Una de las primeras cosas que hicieron fue asegurarse de que negros
y latinos no llegaran a tener jamás el poder dentro del Congreso. Ese
órgano, compuesto en un 90% por blancos y en un 90% por hombres, dejó
de financiar inmediatamente el caucus negro e hispano.
Este contrato del Partido Republicano es uno de los programas más diabólicos
puestos en vigor por un partido político, pues resulta un llamado a
negarle todo apoyo y bienestar a las madres adolescentes; a no beneficiar
a los inmigrantes legales; desestima elevar el estipendio de las madres con
varios hijos y con derecho a la asistencia social; reduce a cinco años
la ayuda y por solo dos años consecutivos como máximo.
El plan no solo aumentaría el presupuesto destinado a la defensa, sino
que eliminaría el programa nacional de almuerzo en las escuelas —que
se les garantiza gratis o barato a los niños pobres—, así
como el proyecto del gobierno para la alimentación de las embarazadas
e infantes necesitados. Además, podría modificar el código
penal de 1994 asignando 10 mil 500 millones de dólares a la construcción
de cárceles; otros 10 mil millones al incremento de las fuerzas policiales;
disminuiría la posibilidad de apelación de los sentenciados
a muerte y prolongaría las condenas. Evidentemente, el aspecto más
inhumano de este “contrato” es la creación de orfanatos
para alojar a los cinco millones de niños que quedarían sin
hogar y sin dinero al perder sus padres la ayuda económica.
Pero los afro-norteamericanos no son las únicas víctimas de
los ataques derechistas: los latinos, los asiáticos, los nativos, los
pobres y la clase obrera lo son también. Por ejemplo, en California
se aprobó la xenofóbica propuesta conocida como Ley 187, que
impedirá a los inmigrantes indocumentados y a sus hijos acudir a la
escuela o recibir atención médica.
Los republicanos también han instalado en posiciones de poder a notables
y ultrarreaccionarios elementos racistas. De esta forma, con Jesse Helms y
Strom Thurman al frente de los comités de Relaciones Exteriores y de
las Fuerzas Armadas del Senado, respectivamente, se desatan los racistas e
imperialistas más recalcitrantes, que andan sueltos por todo el mundo.
Fue precisamente Helms quien describió el Acta por los Derechos Civiles
de 1966 —que abolió las leyes de segregación racial—
como “la legislación más peligrosa presentada al Congreso”.
A solo horas de la victoria republicana en las más recientes elecciones,
ya hablaba de invadir a Cuba. Extremista anticomunista, incluso instó
a elaborar un plan de acción para una era post Castro. Como jefe del
ya citado órgano, Helms apoya el cese de la ayuda para el desarrollo
internacional principalmente en África, y la reducción de los
fondos dedicados a los programas de las Naciones Unidas.
La actual política del gobierno norteamericano tiene un carácter
racista, imperialista y antihumano. La política interna de discriminación
racial elogia a la también racista y despiadada política exterior.
El gobierno acusa a los pobres y a las naciones pobres de serlo. Pero si lo
son es porque se les explota. La política terrorista llevada a cabo
dentro del país pretenden aplicarla a nivel internacional; no les interesa
el desarrollo social ni dentro ni fuera del territorio estadounidense. Por
ello los desposeídos del mundo no tienen otra opción sino luchar.
No existe otra alternativa para quienes están comprometidos con la
justicia social. Y lucharemos.
Assata
Shakur es representante de la Organización “Freedom Now”,
EE.UU.
(Este artículo fue publicado en TRIcontinental No 132)
Medidas
del gobernador de la Florida afectarían a discapacitados y ancianos
Tomado de Granma,
24 de enero de 2005
WASHINGTON, 23 de enero.— El gobernador del estado de La Florida, Jeb Bush, pretende dejar a merced de las empresas de seguro médico los servicios de Salud a los ancianos, discapacitados y pobres en general, denunció hoy la prensa, reporta PL.
El diario The New York Times destaca cómo el Gobernador, hermano del presidente George W. Bush, da pasos para permitir que las compañías privadas, y no el Estado, decida "el alcance y magnitud" de la atención médica.
El Gobernador propone que los más de 2 millones de personas suscritas al programa de Medicaid (seguro médico estatal) financien sus propios fondos de Salud a través de empresas de seguro y otras organizaciones y liberen de esa responsabilidad al Estado.
Según el rotativo, de ponerse en práctica el plan, la Florida sería el único territorio de la nación donde el Gobierno local se desentendería de esa esfera, para dejarla a voluntad de las compañías privadas.
Todo indica que el mandatario sigue la ruta de su hermano con el Medicare, el programa de seguro médico federal, cuyo funcionamiento queda cada vez más en manos de la empresa de seguro.
Este sábado, el diario llamó la atención sobre las reglas aprobadas por el Presidente para el Medicare, tendentes a facilitar a las aseguradoras el monopolio de los precios de los medicamentos.
Cárceles
del horror
Por Orfilio Peláez
Tomado de Granma,
21 de enero de 2005
Mientras el presidente Bush promete llevar la libertad a los lugares más
recónditos del mundo, las torturas y vejaciones a las que son sometidos
los prisioneros detenidos en la Base Naval de Guantánamo y en Iraq,
ponen de manifiesto la filosofía fascista que caracteriza hoy a los
círculos de poder del imperio.
La fundamentación de tal concepto ocupó buena parte de las intervenciones de los panelistas en la Mesa Redonda Informativa de ayer, que conducida por Randy Alonso trató sobre la denuncia cubana de las atrocidades practicadas por Estados Unidos en ese pedazo de suelo cubano ocupado ilegalmente y en contra de la voluntad de nuestro pueblo.
El colega Rogelio Polanco, director del periódico Juventud Rebelde, dijo que los antecedentes de la actual situación en Guantánamo se remontan a tres años atrás, cuando luego de invadir y ocupar Afganistán, el gobierno norteamericano decidió crear allí una improvisada cárcel para albergar a cientos de prisioneros calificados de peligrosos terroristas y miembros de la red Al Qaeda.
Sin dudas, apuntó, lo ocurrido allí desde enero del 2001 a la fecha, constituye una de las más flagrantes violaciones de los derechos humanos de los últimos tiempos, pues los detenidos han estado tres años sin juicio, sin acceso a abogados y a su familia, y sin que se les haya formulado cargo alguno.
A pesar de la férrea censura impuesta a los medios de prensa, en los últimos tiempos se ha podido filtrar las torturas y el tratamiento degradante a que son sometidos los reclusos en la Base Naval de Guantánamo, entre los cuales figuran privarlos del sueño, obligarlos por a permanecer largo tiempo en posturas dolorosas, vejarlos sexualmente, golpearlos, encadenarlos por las manos y los pies, y humillarlos en sus creencias políticas y religiosas.
Un testimonio revelador de lo que ocurre en ese enclave colonial lo ofreció la periodista Juana Carrasco al comentar los testimonios de abogados de un grupo de prisioneros kuwaitíes, que recientemente pudieron ver por fin a sus clientes.
Según las declaraciones de los letrados, los hombres estaban demacrados, se quejaron de falta de atención médica y de haber sido abusados sexualmente; son acosados por perros y han recibido con frecuencia shocks eléctricos.
Lázaro Barredo recordó lo enunciado por la declaración del MINREX del día 19 en el sentido de que, cuando se firmó en 1903 el tratado mediante el cual los Estados Unidos impusieron al gobierno cubano de la época el arrendamiento sin término de parte del territorio cubano para establecer Estaciones Carboneras y Navales, las autoridades norteamericanas se comprometieron a no usarlas en ninguna otra actividad. Por eso el solo hecho de emplear la Base de Guantánamo como campo de concentración viola ese propio Tratado.
Una oportuna reflexión hizo el colega Reinaldo Taladrid acerca de la supuesta condición de super terrorristas de muchos de los prisioneros enviados a Guantánamo.
Dijo que al principio de la operación de traslado, se difundió con mucha fuerza la imagen de que eran las personas más peligrosas del mundo. Sin embargo, comentó, la vida ha demostrado que hasta ahora la mayoría de los que han salido no habían hecho absolutamente nada, e incluso, en el caso de los británicos detenidos allí cuando llegaron a su país fueron liberados, lo cual evidencia que todo se basó en una represión indiscriminada y dirigida a sembrar el pánico y el miedo.
Taladrid se refirió además a las denuncias de abuso sexual de niños, niñas y esposas de los prisioneros, y a cómo muchas de las vejaciones de ese tipo cometidas contra los detenidos han sido filmadas y luego vendidas las cintas en los propios Estados Unidos dentro de la llamada pornografía dura, es decir la que se hace con personas que no son actores.
El panel de periodistas pasó revista también a la situación actual de Iraq, país convertido a solo diez días de las elecciones en una gran cárcel y donde las criminales acciones de las tropas norteamericanas ( baste recordar el genocidio de Faluya ), muestran al mundo la cara atroz del imperio y la historia de torturas que siempre le ha acompañado a lo largo de la historia.
Como bien expresó Randy Alonso al final de la Mesa Redonda Informativa, los fascistas de estos tiempos han traído de vuelta las terribles escenas de los campos de concentración. Otra vez los horrores del fascismo, sean de la mano de un Hitler o un Bush, vuelven a ensombrecer al planeta.
Soldado
de EE.UU. denuncia horrores que se cometen contra iraquíes
Tomado de Granma,
19 de enero de 2005
LOS ÁNGELES, 18 de enero.—Otro soldado estadounidense rechazó la guerra en Iraq, se convirtió en objetor de conciencia y explicó los horrores de ese conflicto, informa hoy el diario La Opinión.
El sargento Kevin Benderman pidió la baja del ejército estadounidense en calidad de objetor de conciencia, tras vivir los horrores de la agresión norteamericana contra el país árabe, comenta Prensa Latina.
Al respecto, dijo que nunca pudo imaginar el daño que la guerra ocasiona a la población civil, hasta que lo confrontó con su propia experiencia.
"La pregunta es si uno desea permanecer en una organización cuyo único propósito es matar", subrayó.
Mientras procesaban su baja como objetor de conciencia fue llamado a filas, pero Benderman se negó y explicó que los horrores de su primera experiencia en Iraq le impedían cumplir la orden.
Relató haber presenciado a iraquíes, que perdieron sus viviendas por los bombardeos, obligados a vivir en chozas de barro y a beber agua de los charcos.
Recordó las fosas comunes en el poblado de Khanaqin, cerca de la frontera con Irán, donde los perros saciaban el hambre con los cadáveres de mujeres, hombres y niños.
Igualmente, evocó las quemaduras de una niña iraquí a la que su comandante se negó a prestar ayuda, para no gastar las medicinas de la tropa.
AMNISTÍA
INTERNACIONAL: EEUU ES GRAN AMENAZA A DERECHOS HUMANOS.
Por Frank Martin
Tomado de www.lajiribilla.cu.
19.01.05.
Presionada
por las flagrantes evidencias, la organización Amnistía Internacional,
con sede en Londres, ha encabezado sus denuncias sobre derechos humanos correspondientes
a 2004 con las torturas contra detenidos aplicadas por el ejército
de Estados Unidos principalmente en Iraq.
El reporte desacredita explícitamente a Estados Unidos como un llamado
defensor universal de los Derechos Humanos.
La entidad dijo en su informe que la potencia mundial "corroe" los
derechos humanos, y comparó las prácticas de abusos contra prisioneros
con la denominada limpieza étnica en Darfur, Sudán.
"Entre la miríada de desafíos en el plano de los derechos
humanos en 2004, dos representan amenazas fundamentales a los derechos humanos:
la limpieza étnica en Darfur y la tortura de detenidos en Abu Ghraib",
precisó Amnistía.
El reporte demandó que se investigue "a quienes dieron las órdenes
en Abu Ghraib" de aplicar torturas. En su informe sobre las situaciones
de los derechos humanos en 60 países, Aministía ha considerado
así que Washington está encabezando la lista de transgresores
de esos derechos en el planeta.
Al definir la "limpieza étnica" y la conducta norteamericana
contra sus prisioneros, la entidad expuso que "un caso evidencia la indiferencia
ante la peor de las atrocidades imaginables, el otro es emblemático
de un gobierno poderoso que se burla de una prohibición básica".
Fortaleciendo su ataque verbal contra Estados Unidos de una manera sin precedentes
para la veleidosa entidad -acostumbra tradicionalmente a colocar énfasis
en supuestas situaciones violatorias en naciones tercermundistas-, el informe
dijo que ese país "carece de autoridad moral para clamar la defensa
de los derechos humanos en el extranjero, si el propio país pone en
práctica las violaciones que dice combatir en su guerra contra el terror."
El informe citó como ejemplos de sus acusaciones las "técnicas"
empleadas por los estadounidenses para interrogar a prisioneros en la cárcel
de Abu
Ghraib y también en la base militar estadounidense de Guantánamo
en Cuba, situada en un fragmento de territorio cubano contra la voluntad del
gobierno de la Isla.
Al presentar el reporte-2004 en Londres, el director ejecutivo de Amnistía
Internacional, Ken Roth, "exhortó" al gobierno de George
W. Bush para que "investigue a los oficiales de alto rango estadounidenses
presuntamente responsables por las políticas aplicadas en la prisión
que Estados Unidos administra en las afueras de la capital iraquí,
Bagdad". En ese sentido, Roth dijo que es urgente la creación
de una comisión independiente para que examine las acusaciones.
Por
Joaquín Rivery Tur
Tomado de Granma,
14 de enero de 2005
Graner,
sonriente, da el visto
bueno a un iraquí asesinado,
posiblemente por torturas.
No hay otra forma de denominar los sucesos de las prisiones norteamericanas
en Iraq, Afganistán y Guantánamo.
Después de todas las barbaridades allí cometidas contra prisioneros afganos, iraquíes y de otras naciones, que la defensa de los torturadores diga sin inmutarse que lo que hicieron esos militares no fue torturar, el sentido de las palabras se pierde en el limbo jurídico que constantemente aparece en la justicia de Estados Unidos.
Una de las cosas que yo me pregunto es qué país va a proponer una resolución de condena a Washington en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra por las tremendas y flagrantes violaciones que se cometen a diario en esas cárceles.
¿Cumplirán con su deber o seguirán haciendo el juego a Estados Unidos fabricando resoluciones contra Cuba, a pesar de que nadie ha podido mostrar nunca, desde el triunfo de la Revolución a la fecha, a una sola persona que haya sido torturada, maltratada o desaparecida en estos 46 años?
Ahora resulta, siguiendo los alegatos de los abogados, que el sargento Charles Graner es un niño inocente a pesar de que la foto de su figura sonriente montado sobre una pirámide de presos iraquíes desnudos y posiblemente golpeados. Esa humillación, terrible para los musulmanes, es un simple juego, según los abogados.
El mismo abogado Guy Womack afirmó que "no había nada malo en desvestir a los prisioneros o en llevarlos atados", pues "en todo Estados Unidos las porristas forman pirámides", y alegó cínicamente que poner a unos prisioneros sobre otros podía deberse a "un control técnico".
Sobre la imagen de la soldado Lynndie England, que tuvo luego un hijo con Graner, arrastrando con una correa a un prisionero desnudo, el picapleitos asombró más aún, al decir que no había nada de chocante, pues, según él, muchos padres las utilizan para controlar a sus hijos. "Vayan a los centros comerciales, a los aeropuertos, verán niños conducidos por sus padres con correas". Fue su alegato.
En el juicio no se les prestó mucha atención a las fotos de violencia sexual obligada por militares o por perros.
Un soldado que declaró como testigo dijo haberse "sentido mal" cuando presenció algunas de las torturas, incluyendo un incidente en el que prisioneros desnudos debían pararse y masturbarse en frente de otros que se encontraban arrodillados con sus bocas abiertas.
Pero el defensor se mantuvo en sus trece. Ellos solamente estaban cumpliendo órdenes para debilitar psicológicamente a los prisioneros en los interrogatorios.
Para Womack, uno de los miles y miles de abogados que llenan las calles de las ciudades estadounidenses buscando un caso que le dé dinero, estas prácticas son medios lícitos para mantener a los prisioneros bajo control y no se les puede considerar de ninguna manera como torturas.
Nadie espere condenas fuertes, si las hay, pues el sargento Tracy Perkins, de 33 años, ordenó a sus soldados lanzar a dos primos iraquíes desde un puente de la ciudad de Samarra. Uno murió. Perkins fue condenado a seis meses de prisión.
Por si fuera poco, en los últimos tiempos los medios de difusión masiva de Estados Unidos han estado insistiendo mucho en los términos de abuso y de maltrato. Para alejar la mente de los ciudadanos de la tortura, esta no es mencionada, o solo en último caso, seguramente con el fin de justificar la ausencia de sanciones o penas muy leves a los practicantes directos de esa forma de maldad extrema que es la tortura.
Por supuesto, tal supresión no es casual ni coincidente posición editorial, sino un reclamo del Pentágono.
Todo eso es terrorismo del peor, igual que los bombardeos
Cárcel indefinida sin juicio a sospechosos de “terrorismo”
Tomado
de Granma,
3 de enero de 2005
WASHINGTON, 2 de enero.— El Gobierno estadounidense planea establecer un período de detención indefinido para sospechosos de terrorismo, según publica hoy el Washington Post y reportan varias agencias de noticias.
Cientos de prisioneros se verían afectados por la medida; todos aquellos para los que no hay suficientes pruebas para llevarlos a juicio o los que se considera, por principio, que no hay que dejar en libertad, señala el periódico en base a diversas fuentes gubernamentales.
La propuesta incluye la medida de repatriar a sus naciones a un gran número de presos confinados a la base de Guantánamo, en Cuba, procedentes de Afganistán, Yemen o Arabia Saudita. Allí permanecerán encarcelados indefinidamente en centros construidos por Estados Unidos.
Otra iniciativa propone construir en Guantánamo una nueva cárcel para 200 personas que no pueden ser juzgadas por los tribunales militares estadounidenses por falta de pruebas.
"Como la guerra contra el terrorismo será una tarea a largo plazo, tiene sentido para nosotros buscar soluciones para problemas a largo plazo", cita el Post al portavoz del Departamento de Defensa Bryan Whitman.
Un caso particular lo constituyen los presos del servicio CIA, señala el periódico, pues se cree que hay tres decenas de presuntos altos miembros de la red Al Qaeda que se encuentran bajo custodia de la CIA en lugares secretos de terceros paíse. (DPA)
Tomado
de Granma,
26 de enero de 2005
WASHINGTON, 25 de enero.— Las fuerzas represivas del Gobierno títere iraquí, armadas y entrenadas por Estados Unidos, someten a torturas a los prisioneros en ese país árabe, informa hoy el diario The Washington Post, citado por PL.
La gráfica muestra a uno de los prisioneros iraquíes torturados por las tropas de ocupación, métodos en los que están siendo entrenadas las fuerzas locales colaboracionistas.
En lo que parece haberse convertido en una epidemia contra los iraquíes, sus propios connacionales se han añadido a la lista de torturadores que iniciaron las tropas norteamericanas y se extendieron también a la soldadesca británica y danesa.
La policía iraquí, los carceleros y agentes de inteligencia "cometen sistemáticamente torturas y otros abusos" contra los detenidos, según el reporte del corresponsal del diario en Bagdad.
Las normas legales son ignoradas durante los arrestos de los oponentes políticos al régimen iraquí y el Gobierno del primer ministro interino Iyad Allawi aparece participando activamente, o al menos en complicidad, con esas violaciones de los derechos humanos.
El vicepresidente interino iraquí, Ibrahim Jafari, colocado en el puesto por los norteamericanos, llegó a declarar: "Yo pienso que la seguridad no está haciendo los arrestos suficientes y liberan muy pronto a los sospechosos".
Según entrevistas con 90 iraquíes excarcelados o aún tras las rejas, al menos 72 de ellos dijeron haber sido torturados o maltratados.
"Yo fui golpeado con cables y suspendido por mis manos atadas a la espalda", declaró Dhia Fawzi Shaid, residente en la capital iraquí. "Vi a jóvenes tirados en el suelo mientras la policía les pisaba las cabezas", agregó.
Asimismo, la agencia Reuters reportó hoy que agrupaciones políticas que acuden a las "elecciones" organizadas por Washington amenazan a los votantes con la condena eterna si no concurren a votar en la elección de esta semana, lo que ha generado quejas de otros partidos, dijo el martes un funcionario de los comicios.
Farid Ayar, portavoz del organismo que coordina la elección en Iraq, dijo que algunos partidos utilizaron fotos de líderes religiosos en carteles de campañas que pueden ser contrarias a las leyes electorales.
Otros partidos se han quejado del primer ministro iraquí Iyad Allawi. Lo acusan de no respetar las leyes electorales al utilizar autos del Gobierno, helicópteros y otros recursos para incrementar su campaña electoral.
AP reveló que grupos de la resistencia llenaron las calles de Bagdad con volantes en las que advierten que realizarán acciones con bombas, proyectiles, minas y cohetes contra los centros de votación, y alertan a los ciudadanos que deben estar por lo menos a 500 metros de esos lugares.
EE.UU. SE PREPARA PARA LO PEOR
También PL indicó, que convencidos de la inseguridad que reinará en Iraq el próximo 30 de enero, día de las elecciones, Estados Unidos y el Gobierno iraquí preparan hoy todos los hospitales para recibir a centenares de casos de urgencia.
El ministro de Salud, Alaadin Alwan, explicó que ordenó disponer de equipos y camas extra, y una provisión de medicamentos suficiente para 30 días.
Para garantizar la plantilla médica fueron suspendidas las licencias a todos los galenos y enfermeras, pues hay que estar preparados para recibir a centenares de muertos y heridos a la vez, añadió el Ministro.
Según Alaadin las instalaciones pequeñas serán reforzadas con hospitales de campaña a su alrededor, y 800 ambulancias estarán estacionadas cerca de los colegios electorales.
Ese plan de acción médica demuestra que las tropas estadounidenses y sus subordinados nativos no podrán garantizar la seguridad a los electores.
Por otra parte, el grupo armado Ejército de Ansar al Sunna se responsabilizó hoy con la muerte del juez Qais Hashim Shameri, funcionario del Gobierno interino subordinado a Estados Unidos.
Un comunicado, aparecido en un sitio web no identificado por Radio Digla, subrayó que los servidores de los ocupantes decididos a cooperar con ellos también serán castigados.
Estados Unidos, adalid de los derechos humanos
Por Edward M. Kennedy
A consecuencia de nuestras acciones en Iraq, nuestro respeto y credibilidad
en todo el mundo ha llegado a los niveles más bajos de la historia.
También hemos pagado con vergüenza y desdoro del buen nombre de Estados Unidos como adalid de los derechos humanos. Nada está más en conflicto con nuestros valores como estadounidenses que la tortura a otro ser humano. ¿Creen ustedes que algún estadounidense dirá con orgullo a sus hijos que su país tortura prisioneros? Y sin embargo, altos funcionarios del gobierno, llevados por su arrogancia, se desviaron tanto de nuestra herencia y nuestra creencia en la fundamental decencia humana que aprobaron el uso de la tortura. Hicieron mal, terriblemente mal.
El deliberado desprecio del gobierno hacia las Convenciones de Ginebra condujo a torturas y abusos flagrantes contra prisioneros en Guantánamo y Abu Ghraib, y esa degradación ha empequeñecido a Estados Unidos ante los ojos del mundo. Ha amenguado nuestra voz moral en el planeta.
*
Extracto de un discurso del senador demócrata por Massachusetts sobre
el futuro de Estados Unidos en Iraq, pronunciado en la Escuela de Estudios
Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, el 27 de enero
pasado. (Tomado de Juventud Rebelde, 1ro de febrero de 2005)