Conferencia
de prensa ofrecida por los ministros de Relaciones Exteriores Felipe
Pérez Roque y Luis Ernesto Derbez, de Cuba y de México
respectivamente, el 18 de julio de 2004.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Karina Soto (Moderadora).- Muy buenas tardes.
Bienvenidos a la conferencia de prensa de los cancilleres de Cuba y
México, el Excelentísimo Señor Luis Ernesto Derbez,
secretario de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos,
y el ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba,
Excelentísimo Señor Felipe Pérez Roque.
Ministros, tenemos aquí 17 representantes de la prensa nacional
cubana y 77 de la prensa internacional acreditada, que representan a
50 medios de 13 países, de ellos hay 26 colegas mexicanos que
están dando cobertura a su visita.
Luis E. Derbez.- Ganamos los mexicanos. ¿Veintiséis a
diecisiete dijo usted?
Moderadora.- Diecisiete medios cubanos y veintiséis mexicanos.
Luis E. Derbez.- Ganamos los mexicanos pues.
Felipe Pérez.- Creo que podemos expresarles, en primer lugar,
nuestro agradecimiento porque ustedes hayan concurrido a esta conferencia
de prensa.
Hemos tenido una conversación amplia y muy franca con el ministro
Derbez y hemos dado continuidad a las conversaciones que antes mantuvimos
en Guadalajara, en ocasión de la cumbre entre la Unión
Europea y América Latina y el Caribe.
En virtud de lo discutido en aquel momento y de lo que hemos estado
discutiendo en el día de hoy acerca de las relaciones bilaterales
y los temas de interés para México y para Cuba, les podemos
anunciar que para el próximo 26 de julio la embajadora Roberta
Lajous estará aquí en La Habana y el embajador Jorge Bolaños
estará en México, en un día, como lo es el día
de hoy para los mexicanos, el 26 de julio es un día de connotación
especial para los cubanos, un día de fiesta nacional. Y, por
lo tanto, podemos anunciarles a ustedes que el 26 de julio ambos embajadores
estarán en sus respectivos puestos.
Nos parece que hemos avanzado en el día de hoy en nuestras conversaciones
y hemos coincidido en la importancia de trabajar a favor de las relaciones
bilaterales.
Luis E. Derbez.- Muchísimas gracias, muchas gracias a todos ustedes
por estar aquí.
Quiero iniciar agradeciendo a mi colega toda la amabilidad y atenciones
que ha tenido en este viaje, realmente hemos sido muy bien atendidos;
pero, sobre todo, porque hemos logrado, en un ambiente de total apertura,
entender concreta y claramente cómo debe ser el programa y el
panorama de las relaciones entre nuestros dos gobiernos y naciones.
Estoy muy agradecido por esta apertura, esta visión hacia el
futuro de lo que debe ser la relación entre México y Cuba,
que nos lleva en este momento a la normalización, a nivel de
embajadores, de las relaciones entre ambas naciones, y que en el futuro
nos llevará también a ir resolviendo, tema por tema, los
temas que han estado en la agenda bilateral durante bastante tiempo,
incluyendo temas que habían sido discutidos en México.
Quiero también agradecer el hecho de que desde el momento en
el cual entramos en una situación crítica, la línea
de comunicación entre el embajador Pérez Roque y quien
habla, fue una línea de comunicación abierta, constante,
en donde los canales diplomáticos han sido los que han prevalecido.
Y esto, que es un tema que nuestro país, y particularmente mi
cancillería insistió, quiero dejar aquí el reconocimiento
y el agradecimiento de haberlo llevado a cabo hasta el momento.
Muchas gracias.
Felipe Pérez.- Preguntas.
Moderadora.- Les ruego identificarse y decir el nombre del medio de
prensa.
Blanche Petrich (La Jornada, México).- Canciller Pérez
Roque, hablaba usted en la mañana que hay acordado un cronograma,
¿en qué consiste este cronograma que está contemplado
en la agenda? ¿Después del retorno de los embajadores
a sus respectivos puestos, qué hay más allá, qué
pasos son los que esperan poder dar?
Felipe Pérez.- El cronograma que acordamos en Guadalajara incluía
el acuerdo de que retornaríamos a los embajadores y la visita
del ministro Derbez, que él ha cumplido en medio de su apretada
agenda.
De manera que hemos cumplido ese cronograma, creemos que la situación
ha sido restablecida. Nos parece que el retorno de los embajadores es
una señal positiva, ambos trabajarán como les corresponde,
con total respeto a las leyes del país en que están acreditados
y buscando todas las oportunidades para impulsar las relaciones.
¿Qué viene después? Bueno, viene el que no sólo
los embajadores, sino los ministros y nuestros gobiernos sigamos trabajando,
como ha dicho el ministro Derbez, a favor de ir resolviendo cada uno
de los temas que han estado presentes en la relación bilateral.
Manuel Somoza (Milenio).- ¿En la segunda fase del cronograma,
entrarían las 40 horas de grabación a Ahumada?
Felipe Pérez.- En el trabajo que debemos hacer hacia el futuro,
entra el trabajar, de manera coordinada y constante, a favor de una
relación respetuosa entre nuestros países, como ha sido
la tradición histórica, y de mutuo beneficio para nuestros
pueblos.
Sobre el tema de los videos no hemos discutido, no es un asunto que
forme parte de la discusión entre el ministro Derbez y yo.
Ana Torres (Canal 52, Multivisión).- Canciller, quisiera insistir
en el asunto de los videos, porque la última vez que estuvimos
aquí, pues hubo un comentario de usted muy importante en el sentido
de que, en su momento, si lo creían necesario, los iban a dar
a conocer, o que se los darían a conocer también al gobierno
de México, y —como usted sabe— en México hay
la especulación de que parte de esta reconciliación tiene
que ver con el no mostrar esos videos.
También quisiera preguntarle sobre las declaraciones del señor
Ahumada, que usted mencionó en la mañana, en el diario
Milenio, donde insiste él en que aquí se le obligó
a hablar y a decir cosas; que se le amenazó psicológicamente.
Finalmente, entendemos que las diferencias de fondo en los gobiernos
de Cuba y México son eso, de fondo, estructurales, ¿se
acaban esas diferencias con estas cinco horas, seis horas de conversaciones?
Felipe Pérez.- ¿Me está preguntando a mí?
Ana Torres.- Ambos si la pueden contestar, mejor.
Luis E. Derbez.- Tú primero, tú primero.
Felipe Pérez.- Muy bien.
Sobre las declaraciones del señor Ahumada puedo asegurar, enfáticamente,
que miente, miente de manera abierta y descarada; no fue en Cuba torturado,
ni presionado, ni tratado con el más mínimo irrespeto
a las normas internacionales, a las leyes cubanas y a la práctica
histórica y ética existentes en nuestro país después
de la Revolución, que establecen claramente el respeto a la integridad
física y moral de toda persona que esté bajo detención.
Miente, no es cierto, podría probarlo; pero pienso que tengo,
como uno de los representantes de la Revolución Cubana, suficiente
solvencia moral y credibilidad ante la opinión pública
de México como para creer que cuando decimos que miente la opinión
pública de México lo va a creer.
¡Miente!, no fue torturado, no dijo absolutamente nada de lo que
dijo en Cuba bajo presión. No sé a qué oscuras
razones obedece el que ahora cambie el testimonio que antes dio y que
declaró al llegar a México, donde reconoció que
había sido bien tratado en Cuba y que, incluso, se le había
proporcionado, dentro de su situación de detención, todo
lo que hiciera más favorable su estancia. ¡Miente!, lo
puedo asegurar; lo podría probar con mucha mayor amplitud. Y
debo decir que él en Cuba mantuvo una posición de colaboración
y habló abiertamente sobre lo que quiso, sin absolutamente ningún
tipo de coacción.
Por otra parte, me parece que este es un tema superado en este momento
y que no obedece ya a la situación bilateral actual. El es hoy
una persona bajo detención en México y corresponde a la
justicia mexicana esclarecer las acusaciones que pesan contra él
y que nos llevaron a deportarlo hacia su país.
Sobre la agenda bilateral, obviamente no todo ha sido resuelto en esta
conversación, hay que seguir trabajando. Creemos que lo de hoy
es una primera señal. Cuba apuesta por una relación mutuamente
respetuosa hacia México, basada en el principio de que, “entre
los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno
es la paz”, vale recordarlo en el día de hoy, en que hemos
rendido tributo a la memoria del Benemérito de las Américas,
don Benito Juárez, y nuestra disposición y lo que hemos
conversado con el ministro Derbez es a favor de las relaciones, sabiendo
que Cuba vive una situación peculiar, que no es la de México,
que Cuba es un país sometido a una enorme hostilidad externa,
Cuba es un país sometido al bloqueo, a la agresión, a
las amenazas, incluso, de cambio de régimen, y es un país
que tiene derecho a defenderse usando sus leyes, de acuerdo con su ética
y con sus leyes; pero tiene derecho a defenderse de la agresión
exterior, a defenderse de las campañas contra el país,
a defenderse de las medidas que intentan rendir a su pueblo por hambre
y enfermedades. Hemos discutido y coincidido en la necesidad de trabajar
a favor de las relaciones.
Sobre su primera pregunta, no ha habido, absolutamente ninguna discusión
ni acuerdo, ni ha sido tema de nuestras conversaciones el tema de los
videos.
Ministro Derbez, por favor.
Luis E. Derbez.- Sí. Yo creo que aquí tenemos un ejemplo,
nuevamente, de la política exterior mexicana, en donde, entre
amigos, puede haber diferencias en algunos temas; esas diferencias se
conversan, se plantean, se dice exactamente el por qué, y una
vez llegado a esta discusión, los amigos entienden siempre cuándo
hay cosas que nos hacen divergir y cuándo en todas las demás
se puede trabajar en conjunto. Lo que estamos haciendo en este momento
es trabajar en todo aquello en lo cual podemos ir en un camino conjunto,
preocupaciones mutuas que tenemos el Gobierno de Cuba, el Gobierno de
México, con situaciones tales como nuestra relación bilateral
en la parte económica, nuestra relación bilateral en la
presencia que queremos dar en marcos internacionales.
Conversamos bastante sobre la situación del Caribe, de qué
manera, tanto el Gobierno de Cuba como el Gobierno de México
están trabajando y pueden trabajar más a fondo, en apoyo
de un país como Haití, de tal manera que nuestras dos
naciones vayan cada día haciendo presencia en el Caribe. Y donde
hay divergencias, y todo el mundo sabe cuál es esta divergencia,
simplemente hemos decidido mantener el respeto mutuo al respecto. La
posición mexicana y la posición cubana en este tema es
una posición en la cual los votos que hemos estado haciendo a
lo largo de toda esta conversación es de trabajar cada día
mejor, cada día con mayor entendimiento, cada día con
más amplitud en todos y cada uno de los temas de la relación
bilateral, para ir resolviéndolos de uno en uno, de acuerdo con
lo que sea posible y lo que sea factible.
En esa línea vamos a continuar trabajando, viendo al futuro,
viendo a la relación de nuestros dos países y a la relación
de nuestras dos naciones desde el punto de vista de lo que nuestros
pueblos ven en el largo plazo: esa cooperación, esa participación,
esa acción conjunta.
Ariadna García (Reforma).- A los dos cancilleres quiero preguntarles,
sobre todo al canciller Derbez, qué México exigía.
Es cierto que la cuestión del restablecimiento de embajadores
se acordó en Guadalajara, pero con un lapso de tiempo, y México
en todo esto exigía explicaciones sobre ciertas actuaciones de
Cuba, y Cuba, a su vez, también, pedía explicaciones sobre
actuaciones mexicanas. Quiero saber si estas explicaciones se dieron,
y, en su caso, cuáles fueron.
Al canciller Pérez Roque, usted dice que podría probar
que Carlos Ahumada no fue torturado aquí en Cuba, quisiera saber
cómo podría comprobarlo y, sobre todo, dice usted que
el tema de Carlos Ahumada es un tema que está concluido; pero,
bueno, México pidió ya de manera formal las 40 horas de
video, quiero saber si cuando usted dice: “Es un tema concluido”,
¿estas 40 horas no llegarán a México y se quedarán
aquí?
Luis E. Derbez.- Mire, en el primer caso, lo que hemos hecho es un planteamiento
entre dos amigos, el canciller Pérez Roque y yo, un planteamiento
muy claro de dónde estuvieron las diferencias, y una explicación
mutua en la conversación, que nos ha permitido solventar toda
la problemática y, por lo tanto, poder dar este paso que ambos
deseábamos desde la reunión de Guadalajara, y es la normalización
a nivel de embajadores. Eso es positivo para ambos países y durante
las conversaciones que tuvimos, tanto en Guadalajara como ahora, y dos
conversaciones que hemos sostenido por lo menos en el teléfono
el canciller Pérez Roque y yo —en los últimos 50
días creo que fue, ¿verdad?, ¿Felipe?
Felipe Pérez.- Ajá.
Luis E. Derbez.- Eso nos ha permitido ya tener esclarecido todo el tema.
Felipe Pérez.- Sí. Ha habido en los días previos
sobre el tema, obviamente, especulaciones, elucubraciones sobre el asunto,
pero la realidad es que hemos conversado con todo respeto, y explicaciones,
entendidas como retractaciones o excusas, no ha habido; ha habido análisis
de las relaciones bilaterales y examen de los acontecimientos, no en
el sentido en que se ha estado publicando, no como condiciones previas
de una u otra parte.
Usted me pregunta, señorita: ¿Por qué deberíamos
creerle a usted, porque Ahumada dice lo contrario? Bueno, la razón
por la cual yo he dicho eso es porque tengo la razón, porque
tengo detrás la ejecutoria de la Revolución Cubana durante
cuatro décadas. Es decir, él fue tratado en Cuba con todo
respeto a su integridad física y moral, y en ningún momento
fue vejado, humillado, presionado u obligado a declarar.
Ariadna García.- Es decir, mi pregunta no fue: ¿Por qué
debo creerle a usted?, sino fue, ¿cómo lo puede probar
usted?
Felipe Pérez.- Lo puedo probar con mi palabra, con la integridad
de la palabra de un representante de Cuba al que su pueblo no le permitiría
mentir, y como representante de un país que hizo una Revolución
al costo de 20 000 vidas de sus hijos, precisamente, para desterrar
de Cuba esos métodos. Un pueblo que luchó sin armas, quitándole
las armas a un ejército represor, precisamente, para eliminar
de Cuba la tortura, la desaparición y el asesinato de los prisioneros
y de los civiles. Eso es, pienso, la razón principal.
Otra razón sería que un representante del Gobierno de
Cuba no dejaría jamás de emplear la única arma
que ha tenido Cuba a lo largo de su historia, sobre todo en los años
de la Revolución, que es la moral, que es la capacidad de decir
la verdad sabiendo que se cree que esa es la verdad.
Ahora, sobre la solicitud de las autoridades judiciales mexicanas, en
los próximos días Cuba responderá a dichas autoridades
sobre la solicitud de envío de los videos. Lo haremos por la
vía establecida, que es la vía diplomática, que
es tal y como nos fue pedida.
Marcela Ojeda (La Crónica de Hoy, México).- Yo quisiera
saber si, entonces, ahora, a partir del 26 de julio, ¿la relación
bilateral México-Cuba quedará como estaba antes del 2
de mayo?, por un lado.
Por otro lado, se habla de que tienen algunos temas ahí pendientes.
A mí me gustaría saber de qué temas están
hablando.
Felipe Pérez.- ¿A quién le pregunta usted?
Marcela Ojeda.- A ambos, por favor.
Felipe Pérez.- A ambos. Adelante.
Luis E. Derbez.- Si desde el punto de vista de la normalización
a nivel de embajadores, por supuesto, eso es lo que acabamos de proponer,
qué nivel de embajadores, los dos embajadores estarán
ya en su posición; si será el 25 o el 26, cuando llegue
la embajadora Lajous, dependerá un poco de su organización
propia, tanto de menaje como otras cosas que tiene que plantear, y entiendo,
porque platicamos con el embajador, que el deseo de ellos es que el
día 25 esté llegando el embajador Bolaños a México,
de manera que el día 26 pueda estar presidiendo la Fiesta Nacional
de Cuba en la embajada.
Desde el punto de vista de otros temas, le puedo mencionar rápidamente
uno sobre el que hemos tenido larga discusión, para que México
y Cuba puedan reemprender el camino en la cooperación económica,
hay dos grandes temas que han quedado pendientes. Uno de ellos era la
situación de endeudamiento con respecto a un banco, BANCOMEXT,
el mismo con el cual hemos tenido conversaciones, que ya simplemente
reafirman lo que venía siendo negociado a través de las
personas de BANCOMEXT y el Banco Central de Cuba. Esto nos va a permitir,
ojalá, en un calendario que aún no fijamos, pero que yo
espero noticias del canciller Pérez Roque en los próximos
días, cómo sería ya un replanteamiento que nos
permitiera normalizar también la situación financiera.
Esto es importante, porque también permitiría a las pequeñas
y medianas empresas mexicanas que tienen presencia aquí, que
están interesadas en incrementar el volumen de actividad, el
poder contar con fórmulas de financiamiento que permitiesen el
crecimiento del comercio entre los dos países, y también
tenemos un acuerdo comercial que ha estado en suspenso, el mismo que
tendríamos que reactivar, y que serían de los temas que
paulatinamente irían cayendo en la relación bilateral.
Víctor M. Palacios (Radio Monitor y Monitor MBS).- Son dos temas.
Uno es: ¿Hubo algún compromiso para que en lo sucesivo,
en los discursos del presidente Fidel Castro, ya no existan descalificaciones
al Gobierno Federal mexicano, y el Gobierno Federal mexicano se comprometió
en ese sentido?, por un lado. Por otro, si dice que Carlos Ahumada miente
y que usted tiene su palabra para corroborar que miente, ¿ustedes
habrán de ejercer o intentar ejercer acción legal en contra
de él? Los está desprestigiando, los está haciendo
quedar mal, porque dice que fue maltratado. ¿Qué es lo
que van a hacer al respecto?
Gracias.
Felipe Pérez.- Sobre el primer punto no, no ha habido acuerdo
en ese sentido.
Sobre el segundo punto, a nosotros no nos preocupa lo que señor
Ahumada diga en México. El se fue de Cuba agradeciendo las atenciones
que recibió, el trato respetuoso, y sobre lo que él diga
allá no preocupa, más allá de que levanta un poco
de ruido, especialmente algunos medios y algunos intereses en particular
en México lo levantan. De todas maneras él está
allí, y lo más importante es que Cuba se siente satisfecha
de haber contribuido con la justicia mexicana al deportar hacia ese
país a tres individuos solicitados por la justicia de ese país,
que abre el camino a que los tribunales de México puedan dilucidar
las acusaciones que pesaban contra él y que originaron la solicitud
a nuestro país. Así que la idea de que pueda haber una
confrontación entre el señor Ahumada y Cuba es imposible.
Ese es un tema totalmente secundario, y para Cuba el asunto terminó
cuando lo deportó, y con satisfacción pudo apreciar que
contribuía a que se esclarecieran los temas por los cuales las
autoridades mexicanas lo solicitaron a nuestro país. Derbez,
¿terminamos ya? Porque tú tienes el partido de fútbol.
(Comentarios sobre el partido México-Brasil en la copa América)
Luis E. Derbez.- El gobierno de Cuba nos ha dado su apoyo explícito
para que ganemos el partido (Risas).
Felipe Pérez.- El gobierno de Cuba en ese tema se atiene a la
doctrina de Juárez y al artículo de la Constitución
mexicana que prohíbe calificar o descalificar (Risas).
Mauricio Vicent (El País, España).- Ministro, una de las
causas que motivaron esta crisis diplomática fue como catalogó
el gobierno cubano el caso Ahumada diciendo que tenía connotaciones
políticas. ¿El gobierno cubano sigue pensando esto o ha
cambiado su forma de parecer?
Lo segundo para el señor Derbez es: Se insiste mucho en la normalización
a nivel de embajadores, ¿tan mal está la situación
de que no es posible normalizar las relaciones a otro nivel?
Luis E. Derbez.- No, la respuesta se la doy yo antes, y le pido una
disculpa a mi colega.
El tema fue que habíamos hecho una reducción del nivel
de las relaciones entre ambos países en el sentido de que la
reducíamos del nivel de embajadores, en las embajadas, a nivel
de encargados de negocios. Esto representa la normalización,
simplemente la restitución a nivel de embajadores y la representación
en los países, y eso le he estado yo llamando. Podría
no entenderse como normalización. Es una normalización
en el sentido de que nuestras embajadas estarán encabezadas por
embajadores nuevamente.
Felipe Pérez.- Me parece muy claro eso que explica.
En cuanto a mí, creo que ha sido un asunto de connotaciones políticas,
lo era y lo es. Esa frase pudo ser mal comprendida; pero fíjate
si lo ha sido, que todavía nos tiene aquí un domingo en
la tarde, a partir de todas las sensibilidades que ha habido presentes
en el tema.
Lo que quiero decir es que hoy, después de nuestra reunión
en Guadalajara, después de nuestra conversación aquí,
lo que hemos acordado es establecer nuevamente los embajadores, normalizar
desde ese punto de vista simbólico, que es la importancia que
tiene que un país tenga acreditado un embajador en el otro, máxime
en los casos de Cuba y México, que nunca han roto las relaciones
diplomáticas desde que fueron establecidas en 1902, y hemos acordado
seguir trabajando a favor de las relaciones.
Desde ese punto de vista, creo que hemos dado un paso importante, que
estamos seguros será apreciado por la opinión pública
en México, por el pueblo de México, y también por
nuestro pueblo.
No podemos decir que hemos resuelto todo, hemos decidido seguir trabajando;
pero hemos dado un paso al establecer los embajadores y abrir un canal
de comunicación entre ambos países.
Quisiera —ya que no puedo desear la victoria al equipo de México,
porque me haría crear un conflicto con Brasil— sí,
finalmente, testimoniar al pueblo de México nuestro cariño,
nuestro respeto; garantizar que el embajador Bolaños regresará
a México a seguir trabajando como hasta ahora, con pleno respeto
a las leyes de México, con pleno respeto a sus autoridades y
a su pueblo, y quiero también expresar al pueblo de México
su lugar especial en el cariño y el afecto de los cubanos, su
papel inigualable en la historia de Cuba. Y quiero, unos días
antes de que se celebre en Cuba la fecha gloriosa de nuestro 26 de Julio,
recordar que aquellos jóvenes idealistas, sobrevivientes de los
sucesos del Moncada, fue a México adonde fueron a organizar la
siguiente etapa de la lucha por la liberación de Cuba, de una
brutal y sanguinaria tiranía.
Quiero volver a recordar que fue ahí en México donde se
reunieron, donde encontraron abrigo, donde Fidel conoció al Che,
y el país donde siempre los cubanos han tenido un cariño
y una amistad imposible de destruir.
Quiero expresar nuestro saludo, nuestro respeto al pueblo de México,
nuestro respeto a sus autoridades y nuestra satisfacción por
los resultados y el diálogo respetuoso y franco que hemos sostenido
con el ministro Derbez.
Muchas gracias.
Moderadora.- Muchas gracias por su presencia.