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4.
AFECTACIONES EN LA ESFERA DE LA EXPORTACIÓN Y LOS SERVICIOS.
La
injusta política de bloqueo económico, comercial y financiero
impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba incide de una
forma cada vez más negativa en la actividad del comercio exterior.
Las arbitrarias regulaciones y legislaciones que articulan esta política
perniciosa contra el país, continúan afectando el desarrollo
económico y el bienestar social del pueblo cubano, ocasionando
pérdidas significativas de recursos y divisas. Se calcula que en
el año 2002 el bloqueo estadounidense provocó afectaciones
al comercio exterior cubano valoradas en 685 millones de dólares,
cifra que supera a la del 2001 en 41.8 millones de dólares.

En el año 2002 las pérdidas para Cuba por contrataciones
a precios más elevados que los que hubiera tenido en condiciones
normales ascendieron a 403.5 millones de dólares. Por concepto
de condiciones de financiamiento más desfavorables, el país
perdió 62.3 millones de dólares, y otros 65.8 millones de
dólares debido a costos superiores de transporte y fletes.
Adicionalmente, por ingresos dejados de percibir, las exportaciones cubanas
se afectaron en 119.2 millones de dólares. Con esos recursos Cuba
hubiera podido adquirir 100 mil toneladas métricas de pollo, más
igual tonelaje de maíz y trigo panificable, medio millón
de toneladas métricas de arroz con cáscara (paddy) y 20
mil toneladas métricas de frijol de soya.
Entre los elementos que más afectan las exportaciones cubanas están
el costo de la transportación marítima (flete), los tipos
de cambio (provoca que los precios se vean afectados al cotizarse, facturarse
y cobrarse en monedas diferentes), primas de seguro sobre carga y transporte,
operaciones bancarias, aumento de los riesgos y daños a las mercancías
al incurrir en largas travesías, almacenamiento de productos hasta
disponer de cantidades para grandes envíos y la sobre prima del
seguro por utilización de barcos con 20 años o más.
Todos los sectores de la economía cubana se ven afectados por el
bloqueo.
Se calcula que las afectaciones a las exportaciones cubanas de azúcar
crudo fueron de alrededor de 182.9 millones de dólares en el 2002.
De esta cifra, 179.3 millones de dólares, se debieron a la imposibilidad
de participar en el mercado norteamericano, en el cual a Cuba le hubiera
correspondido ubicar más de 800 mil toneladas métricas de
azúcar a precios preferenciales, según el Sistema de Cuotas
por países establecido por el Departamento de Agricultura de los
Estados Unidos (USAD) en 1982, del que está excluida.
Las limitaciones impuestas por la Ley Torricelli provocaron, por concepto
de incremento de los fletes, pérdidas cercanas al millón
de dólares en las importaciones de combustibles durante el año
2002.
Asimismo, las compañías petroleras que actualmente tienen
contratos para operaciones de perforación en Cuba, se ven obligadas
a contratar productos y servicios a un costo un 25% superior al normal.
Ello representó en el 2002, pagos en exceso por valor de 157.7
millones de dólares.
En las exportaciones de níquel se incurrió en gastos adicionales
por un monto de 6.56 millones de dólares, debido al uso de intermediarios
para colocar el producto en el mercado mundial, los obstáculos
en la realización de embarques periódicos por medio de líneas
internacionales y la lejanía de los mercados, entre otras causas.
Bastaría solo mencionar las afectaciones ocasionadas por el bloqueo
a las importaciones de la empresa cubana “Pedro Sotto Alba-Moa Nickel
S.A.”, para demostrar el importante daño que sufre esta rama
de la economía. Solo en el año 2002, esta empresa realizó
gastos en exceso por un valor de más de 9.76 millones de dólares,
por concepto de fletes, dada la lejanía de los mercados.
El sector de las telecomunicaciones ha sufrido pérdidas millonarias,
en las actividades de telefonía básica e inalámbrica,
sistemas de alarma, comercio electrónico y comunicaciones postales,
entre otras. Solo en la actividad telefónica, las pérdidas
ascienden a 21.7 millones de dólares, en los últimos doce
meses.
Una de las empresas de este sector, CUBACEL, se ha visto afectada por
la imposibilidad de concretar acuerdos de roaming automático con
los operadores celulares del continente americano, ya que todas las empresas
encargadas de proveer la señalización entre operadores de
la norma TDMA y los formatos establecidos para el intercambio de los ficheros
de facturación, son estadounidenses, y se les ha negado el permiso
por el Departamento del Tesoro para facilitar estos servicios. Estas afectaciones
se estiman en 2 millones de dólares.
El bloqueo contra Cuba ha incidido desfavorablemente en las exportaciones
e importaciones de aceros. En el caso del acero inoxidable, que contiene
entre sus componentes el níquel, las exportaciones se ven seriamente
dañadas, dada la prohibición de entrada a los Estados Unidos
de productos que contengan ese metal cubano. En total, la industria del
acero pierde 10 millones de dólares anuales, como consecuencia
de las limitaciones del bloqueo.
Ante la prohibición de utilizar el dólar de los Estados
Unidos en sus transacciones comerciales y financieras externas, Cuba está
obligada a realizar dichas operaciones en monedas de terceros países,
a pesar de que sus principales productos de importación y exportación
se cotizan en el mercado mundial en la moneda estadounidense. Ello ha
provocado cuantiosas pérdidas económicas, debido a los movimientos
apreciativos y depreciativos del dólar con respecto a las monedas
de los principales socios comerciales del país, al tener que contratar
las exportaciones en la moneda norteamericana y realizar los cobros en
otras monedas.
Lo anterior significa un incremento de la exposición a los riesgos
cambiarios, que le imprimen un mayor clima de incertidumbre a los procesos
de planificación y gestión económica real, lo cual
ineludiblemente se traduce en mayores costos operacionales.
Las afectaciones al sector del tabaco, clave en las exportaciones del
país, fueron del orden de los 61 millones de dólares. Solo
la empresa Habanos S.A., sufrió pérdidas ascendentes a 18
millones de dólares.
La industria hotelera no ha escapado de los efectos negativos de la política
de bloqueo, los que tienen mayor incidencia si se considera que esta industria
es la principal fuente de ingresos de la economía nacional.
Dos ejemplos que ilustran las afectaciones a la hotelería cubana,
son:
- Utell Internacional es un sistema global de reservas, que tenía
contratado sus servicios con la empresa Cubanacán desde el año
1993. La oficina central de Utell se encuentra en Omaha, Estados Unidos,
pero las oficinas de México y del Reino Unidos se encargaban de
todo lo relacionado con el destino Cuba. El contrato fue realizado directamente
con la oficina del Reino Unido. Sus reservas se realizaban fundamentalmente
por dos vías: a través de Internet o del correo electrónico.
En los últimos tres años se habían vendido reservaciones
por unos 3 millones de dólares.
Esta compañía fue comprada por la norteamericana Pegasus
Solution y a partir de ese momento comenzó a disminuir el número
de reservas, comparadas con años anteriores. En septiembre del
2002, a consecuencia de la continua presión, Utell informó
a su contraparte cubana, que al ser una subsidiaria de una compañía
norteamericana y por recomendaciones de su departamento legal, se veía
obligada a terminar toda relación con hoteles en Cuba, lo cual
se hizo efectivo de inmediato. Por tal motivo, desde enero del 2002 hasta
abril de este año, los hoteles de Cubanacán han perdido
1.4 millones de dólares, sólo por la ruptura de ese contrato.
- En el mes de marzo del 2002, la Oficina en Londres del Grupo Hotelero
“Jardines” expresó interés en explorar el mercado
cubano. Ello motivó que uno de sus socios en los Estados Unidos
expresara su “inquietud” en relación con las operaciones
en Cuba, en franca alusión al bloqueo y sus eventuales implicaciones.
Como consecuencia, el mencionado Grupo planteó a la Embajada de
Cuba en el Reino Unido la posibilidad de revitalizar su interés
sólo una vez que se normalicen las relaciones entre Cuba y Estados
Unidos.
En adición a las restricciones que hemos abordado, la legislación
norteamericana sobre el bloqueo establece la prohibición a los
ciudadanos estadounidenses de viajar a Cuba, medida que es violatoria
del derecho constitucional de estos ciudadanos de viajar libremente a
cualquier país.
Tal medida tiene un impacto negativo sobre la industria turística
cubana. Estudios de la Universidad de Colorado, en Denver, y de la firma
consultora “The
Brattle Group” indican que si las restricciones de
viajes a Cuba fueran levantadas, el sector turístico cubano ingresaría
cerca de 576 millones de dólares solo en el primer año.
Adicionalmente, los mencionados estudios consideran que de levantarse
estas sanciones, el número de turistas que podrían viajar
a Cuba a bordo de cruceros podría ser del orden del medio millón
anualmente, que gastarían alrededor de 70 millones de dólares
en el país.
La aviación civil ha sufrido también pérdidas millonarias
en el último año.
La política de bloqueo, también violatoria de las normas
y preceptos del Convenio
sobre la Aviación Civil Internacional (Convenio de Chicago)
, y en particular lo referido en su Artículo 44, relativo a los
fines y objetivos del Convenio, prueba el intento de aislar a Cuba del
sistema internacional.
Las pérdidas en este sector en el último año ascienden
a 142.6 millones de dólares, cuyas causas son las mismas que las
expuestas en el Informe que Cuba enviara al Secretario General en el 2002
. Entre ellas destaca la imposibilidad de adquirir y arrendar aviones
de alta eficiencia.
Debido a esta restricción Cuba se ve imposibilitada de adquirir
naves aéreas de fabricación estadounidense, y se ve obligada
a arrendarlas a otros proveedores con el consiguiente incremento de sus
costos, debido a la prohibición de operar en el mercado norteamericano.
La empresa Cubana de Aviación tuvo que realizar pagos adicionales
de alrededor de 10 millones de dólares, por el arrendamiento de
naves aéreas del tipo A320 y DC10.
El monto total de las afectaciones destacadas anteriormente recoge solo
las que han podido ser cuantificadas por lo que la cifra real es considerablemente
superior.
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