EE.UU autorizó para Guantánamo el uso de técnicas como la privación del sueño

La Jiribilla/Periodista Digital
10 de mayo 2004

El Gobierno de Estados Unidos aprobó en abril del pasado año una veintena de técnicas de interrogación para los presos en la base naval de Guantánamo (Cuba) contrarias a la Convención de Ginebra, que regula los derechos de los prisioneros de guerra. Entre esos procedimientos figura la privación o modificación del ritmo del sueño, la exposición al frío o al calor y los asaltos sensoriales , que consisten en exponer a los presos a música a elevado volumen o a potentes luces, según publicó ayer el diario The Washington Post .

Según el rotativo, que se basa en declaraciones de funcionarios anónimos del departamento estadounidense de Defensa, el protocolo de actuación también permitía obligar a los detenidos a que se desnuden para ser interrogados si están solos en sus celdas o hacerlos permanecer de pie durante cuatro horas seguidas. Además, los apresados pueden ser sujetos a «técnicas psicológicas con la intención de que se abran, se desorienten o sientan presión». Éstas incluyen «invocar sentimientos de futilidad» y «usar interrogadores mujeres con prisioneros hombres». No obstante, no se permite el contacto físico con los reos.

Estas 20 técnicas extraordinarias fueron aprobadas «al más alto nivel del Pentágono y del Departamento de Justicia» después de tres meses de debates entre abogados, médicos y psicólogos. Su aplicación requiere el visto bueno de altos mandos del Departamento de Defensa y en algunos casos del propio Secretario, Donald Rumsfeld.

Un portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, reconoció la existencia de estas técnicas de interrogación y explicó que están «estrechamente controladas, son limitadas en su duración y alcance, usadas de forma infrecuente y aprobadas caso por caso».

Fuentes no identificadas afirmaron a The Washington Post que procedimientos similares están vigentes en Irak, aunque no se sabe si fueron usados en la prisión de Abu Garib, donde fotografías publicadas esta semana muestran abusos contra prisioneros.

Altos mandos implicados

El Gobierno de EE. UU. insiste en culpar a unos pocos de los abusos contra presos iraquíes, pero nuevas revelaciones apuntan a que hay altos mandos implicados, no sólo soldados. El mensaje oficial de la Casa Blanca es que los casos de tortura son una «excepción» y no una práctica generalizada, como alegaron tanto el presidente George Bush como el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.

Pero las informaciones que surgen indican que estos actos no son algo aislado y apuntan a la existencia de una responsabilidad más alta que la de los siete soldados acusados de delitos por las torturas en la prisión de Abu Gharib, en las afueras de Bagdad.