Republicanos abogan por investigar torturas en Guantánamo

Tomado de Granma,
23 de junio de 2005

WASHINGTON, 22 de junio.—Pese a la oposición de su Gobierno, varios legisladores republicanos abogan por una investigación sobre las torturas cometidas por soldados estadounidenses a prisioneros en la base que ocupa ilegalmente EE.UU. en Guantánamo, dio a conocer Prensa Latina.

Congresistas del partido del presidente George W. Bush pidieron la creación de una comisión independiente para indagar sobre los maltratos en esa instalación y en otras cárceles en Iraq y Afganistán.

Entre los conservadores que apoyan esa idea están el senador por Carolina del Sur Lindsey Graham y el ex representante por Georgia Robert Barr.

"En un principio me opuse a una medida de ese tipo, pero las últimas revelaciones sobre los abusos a detenidos en Guantánamo me hicieron cambiar de parecer", comentó Graham.

Los republicanos se unieron a los demócratas, quienes exigen una investigación sobre el tema, un criterio rechazado por la Administración.

El senador demócrata Carl Levin envió la pasada semana una carta a su colega republicano John Warner, presidente del Comité de Servicios Armados, instándole a realizar una pesquisa, pero este contestó que, en este momento, no apoya esa iniciativa.

El segundo jefe demócrata en la Cámara Alta, Richard Durbin, comparó las torturas aplicadas por los militares norteamericanos en Guantánamo con los crímenes nazis.

También el senador por Massachussets Edward Kennedy solicitó una pesquisa del Capitolio, tras señalar que esos abusos minaron la imagen de la Unión.

La Casa Blanca desestimó las acusaciones por medio de su portavoz, Scott McClellan, para quien las investigaciones debe ser realizadas por el Pentágono.

Señaló que el Departamento de Defensa realizó diez indagaciones sobre el tema.

En las últimas semanas creció el debate sobre el futuro de la prisión de Guantánamo, que muchos políticos estadounidenses buscan cerrar.

Los ex presidentes demócratas William Clinton y James Carter se pronunciaron en ese sentido.

Incluso en las filas oficialistas se oyen voces discordantes a la política de la Casa Blanca.

Según el senador por Nebraska Chuck Hagel, el escándalo en ese centro demuestra que Estados Unidos está perdiendo la llamada guerra contra el terrorismo.