TERCERA PARTE: CUBA ENFRENTA LAS ADVERSIDADES Y LOS DESAFÍOS EXTERNOS QUE LE SON IMPUESTOS Y AVANZA EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD MÁS DEMOCRÁTICA, JUSTA, PARTICIPATIVA, EQUITATIVA Y SOLIDARIA.
Capítulo 1: El sistema democrático establecido
por el pueblo cubano en ejercicio de su soberanía
Capítulo 2: Las garantías en la legislación nacional cubana de los derechos civiles y políticos
Capítulo 3: Un año fecundo en realizaciones a pesar de las adversidades y los desafíos enfrentados
Capítulo 4: Una educación: una revolución dentro de la revolución. la educación, la cultura y el deporte al servicio de todos los cubanos
Capítulo 5: Un sistema de salud cada vez más efectivo, cercano y adaptado a las necesidades de cada cubano
Capítulo 6: Convertir las prisiones en verdaderos centros de educación y mejoramiento humano
Capítulo 7: El pleno empleo y la garantía de asistencia y seguridad social para todos los cubanos y cubanas
CUBA Y LOS DERECHOS HUMANOS (Parte III)
CAPÍTULO 4: UNA EDUCACIÓN: UNA REVOLUCIÓN DENTRO DE LA REVOLUCIÓN. LA EDUCACIÓN, LA CULTURA Y EL DEPORTE AL SERVICIO DE TODOS LOS CUBANOS
Ni los más obcecados enemigos de la Revolución Cubana han podido negar lo que las estadísticas y beneficios ponderables alcanzados por el pueblo cubano no les permiten ocultar: los avances y extraordinarios logros en la realización de los derechos económicos, sociales y culturales de todos los cubanos.
Las más de cuatro décadas de transformaciones revolucionarias, han permitido a Cuba sentar las bases para una sociedad más justa, solidaria y equitativa, en la que son protegidos todos los derechos humanos de todos los cubanos, sin excepción. Todo ello, superando las negativas consecuencias y los enormes obstáculos que plantea la política de hostilidad, bloqueo y agresiones de Estados Unidos contra el pueblo cubano.
La Educación
Un derecho de todos los cubanos
Una de las áreas donde los avances han sido más palpables y extraordinarios, es sin dudas en la garantía a todos los cubanos del disfrute del derecho a una educación de calidad.
La Revolución Cubana ha hecho así realidad el apotegma expresado por el Héroe Nacional, José Martí, al afirmar que “ser cultos es la mejor manera de ser libres”.
El sistema de educación en Cuba, persigue la formación de ciudadanos solidarios y responsables, respetuosos de sus semejantes, amantes y defensores de la paz y de los derechos humanos. Pretende potenciar los más altos niveles de calidad en la enseñanza y en la formación integral del ser humano, promoviendo el respeto de las identidades culturales e inculcando valores y principios que susciten la solidaridad, la justicia social, el respeto mutuo, el amor patrio y un profundo conocimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de la humanidad y de las costumbres de sus pueblos.
La situación actual de Cuba en materia de educación, dista mucho de la existente en la etapa prerrevolucionaria. En 1953, más de medio millón de niños no tenían escuelas y más de 2 millones de personas eran analfabetos plenos o funcionales, a pesar de que la población totalizaba apenas 6,5 millones de habitantes. En aquella época, la enseñanza media alcanzaba solo a la mitad de la población escolar; existían diez mil maestros sin trabajo; y alrededor de 550 mil niños de 6 a 14 años no asistían a la escuela, casi la mitad de los infantes de esa edad. La población mayor de 15 años presentaba un nivel educativo promedio inferior al tercer grado.
Desde los primeros años de la Revolución, gracias a una masiva campaña involucrando la participación popular, fue erradicado el analfabetismo en la Isla. Fueron creadas progresivamente las condiciones de instalaciones, materiales didácticos y el capital humano necesario para garantizar una educación de calidad, con una cobertura universal y totalmente gratuita en los diferentes niveles de enseñanza – incluyendo hoy el superior –, gracias al proceso en marcha de universalización de los estudios universitarios.
Se fue avanzando, además, en la aplicación de principios de justicia real en el disfrute de los beneficios y posibilidades de la educación, con el objetivo de permitir una verdadera igualdad de oportunidades en el acceso y el exitoso cumplimiento de las metas fijadas. Se busca desterrar definitivamente el aparente fatalismo histórico de que las probabilidades de estudiar, superarse y obtener un título universitario favorecen con fuerza decisiva a aquellos que proceden de familias con más conocimientos y recursos económicos.
Se han dado pasos trascendentales para asegurar el acceso a todos los niveles de enseñanza sin distinción o discriminación por edades, sexo, color de la piel, niveles de ingresos familiares, religión, opiniones o ideas políticas del educando o sus familiares, o lugar de residencia. Se ha instituido un sistema de beneficios especiales para garantizar a los niños y jóvenes de familias de menores ingresos iguales oportunidades de estudio en todos los niveles de enseñanza.
Cuba ha sobrepasado con creces las metas que han sido trazadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el sector educativo hasta el año 2015. Esa Organización ha reconocido a Cuba como uno de los cuatro países de más alto rendimiento educativo a nivel mundial.
El país viene acometiendo un profundo proceso de perfeccionamiento educacional, con el objetivo de responder de modo acelerado a los importantes retos y necesidades que impone la sociedad del conocimiento que prevalecerá en un futuro cercano. Se pretende que todos los cubanos puedan alcanzar una cultura general integral. Dicho proceso, al propio tiempo, tiene como desafío estratégico la formación de un ser humano solidario e internacionalista, con una ética profundamente humanista, que potencie su participación en la lucha contra la pobreza, la discriminación y la injusticia.
Los programas de la Revolución en materia de educación, han contado con todo el apoyo material que ha resultado posible al país. Para el año 2005, el presupuesto nacional aprobado por el Parlamento cubano previó gastos por 4 mil 117 millones de pesos con el objetivo de proseguir el desarrollo educacional. La partida para gastos en educación tuvo un incremento de un 11,3 % en relación con el gasto ejecutado en el 2004. Más del 26 % de los gastos presupuestados por el Estado cubano para el 2005, han sido comprometidos para el financiamiento de actividades asociadas a la esfera de la educación.
Para el desarrollo del curso escolar 2003-2004, el Ministerio de Educación Superior dispuso de fondos para gastos que superan en 29 veces el total destinado a este tipo de enseñanza en el período 1957-1958.
Principios básicos de la Educación en Cuba
a) El principio del carácter universal
y el acceso con equidad a la educación: La educación es un derecho
y deber de todos los ciudadanos cubanos.
b) El principio de la vinculación del estudio con el trabajo: Es la
vinculación de la teoría con la práctica, con el objetivo
de crear una conciencia de productor y creador en los niños y jóvenes,
eliminando los prejuicios que se derivan de la división del trabajo
manual y el intelectual.
c) El principio de la participación democrática de toda la sociedad
en las tareas de la educación: reconoce a la sociedad como una gran
escuela y a la educación como un proceso a lo largo de toda la vida.
Asegura la participación de las organizaciones sociales y de masas
y otras no gubernamentales en el proceso educativo, en el diseño de
la estrategia educativa, en su control y en la toma de decisiones, que alcanza
todos los niveles de la sociedad.
d) El principio de la coeducación y de la escuela abierta a la diversidad:
se garantiza a la mujer y al hombre el acceso a los centros de formación
en cualquiera de las especialidades y profesiones que ofrece dicho Sistema.
No se realiza distinción alguna o discriminación por motivos
tales como color de la piel, niveles de ingresos familiares, opiniones o ideas
políticas del educando o sus familiares, etc.
e) El enfoque de género: se realiza el derecho elemental de niñas
y mujeres de acceder al sistema de educación, tomando en cuenta la
importancia que tiene el nivel educacional de la madre en la formación
de su descendencia.
f) El principio de la atención diferenciada y la integración
escolar: la atención es diferenciada, de acuerdo con las necesidades
y posibilidades de cada estudiante.
g) El principio de la gratuidad: La enseñanza es gratuita en todos
los niveles.
Una revolución dentro de la Revolución
En los últimos años se ha producido
una verdadera Revolución en la concepción, organización,
fundamentos, métodos y soportes educativos, en los que el uso intensivo
de nuevas tecnologías ha venido acompañado del fomento de un
papel más activo del educador, que interactúa e incide de modo
más directo y efectivo sobre grupos más pequeños de estudiantes,
lográndose un trabajo de educación individualizado, tomando
en cuenta las particularidades y requerimientos especiales de cada alumno.
Como parte del proceso de perfeccionamiento educacional, se ha promovido la
mejora del entorno y la sanidad escolar, la ampliación de la educación
preventiva sobre el SIDA, el hábito de fumar y el uso indebido de drogas
y ha tenido lugar una ampliación, tanto cuantitativa como cualitativa,
de los programas que materializan la educación en derechos humanos.
Se ha potenciado la capacitación en el uso y el acceso de todos los estudiantes a los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular de las tecnologías de la información y de las comunicaciones. El desarrollo del Programa Audiovisual, que incorpora el uso del vídeo y la Televisión en el proceso educativo, ha permitido la ampliación del espectro de temas impartidos, el enriquecimiento del universo de materiales utilizados como soporte didáctico y ha elevando el nivel de interés de los estudiantes en las clases. La programación de teleclases incluye acciones en variados temas culturales, científicos, jurídicos y sociales en el horario escolar, psicológica y pedagógicamente diseñados para niños, adolescentes y jóvenes.
La utilización de los medios masivos de difusión y de equipos de vídeo y computación para impartir conocimientos a personas de todas las edades en las escuelas y en los hogares – se ha consolidado el trabajo de dos canales televisivos con una programación diseñada con fines exclusivamente educativos –, ha tenido un gran impacto en la enseñanza en los diferentes niveles y ha incentivado una cultura del estudio y la superación como un proceso continuo, que debe acompañar al ser humano durante las diferentes etapas de su vida.
Una de las más humanas de las iniciativas enmarcadas en el esfuerzo descrito, ha sido el desarrollo de la llamada Universidad de la Tercera Edad, que ha incorporado nuevamente al estudio a numerosos adultos mayores. Algunos de ellos han podido así cumplir metas pendientes y llenar expectativas de toda una vida. En el país suman ya 636 las filiales donde se imparte esta enseñanza y al finalizar este curso se alcanzará la cifra de 30 000 adultos mayores egresados de estos centros.
El sistema de educación en su totalidad,
para enfrentar esta Revolución titánica y profundamente humana,
cuenta con el compromiso de más de 310 mil maestros y profesores. El
número de ellos deberá crecer aún más en los próximos
años.
El salto cualitativo en la educación primaria
Para lograr una educación diferenciada, basamento esencial para el salto cualitativo que se propuso la escuela cubana, se ha aplicado un programa para garantizar que en la enseñanza primaria el maestro no atienda más de 20 alumnos por aula. Ello permite una mejor instrucción, atención personalizada a cada uno de los alumnos y su familia, y una educación más integral.
Este programa se ha podido llevar a cabo a partir de varios presupuestos cardinales, como son:
- La reparación y ampliación de las capacidades en las escuelas.
De las 5 810 obras que se habían construido, reconstruido o ampliado desde el año 2000 hasta noviembre del 2004, como parte de los programas de la batalla en el terreno de las ideas que libra nuestro pueblo, mil 732 se concentraron en el área de la educación. Novecientas trece escuelas recibieron reparación capital y se construyeron 32 nuevas. La nación cuenta hoy con 5 mil 270 nuevas aulas para la educación.
Ningún niño ha quedado sin aula para estudiar. Existen mil aulas en el país que son utilizadas por menos de cinco niños cada una de ellas y 93 que atienden a un niño per cápita. La electrificación de las escuelas en áreas rurales de difícil acceso ha sido facilitada por el empleo de paneles solares; han sido beneficiadas de esta manera 2 mil 335 aulas en zonas apartadas del territorio nacional.
- La intensificación de los esfuerzos de formación de licenciados en educación primaria y preescolar, el fomento de 30 preuniversitarios vocacionales de ciencias pedagógicas en el país y la formación emergente de maestros.
En apenas tres años se han formado 44 mil 979 nuevos maestros y profesores, lo que equivale a once graduaciones de los cursos regulares diurnos de los Institutos Pedagógicos entre 1988 y 2000.
- La introducción de medios audiovisuales en todas las aulas, así como la enseñanza de la computación desde el preescolar.
Se cuenta con un televisor por aula, un video por cada 100 alumnos y 24 mil computadoras en el nivel de enseñanza primaria. Estos medios puestos en función de la enseñanza, permiten multiplicar los conocimientos de nuestros niños. Ni un solo niño en toda Cuba ha quedado sin acceso a estos modernos medios. Las escuelas que carecían de electricidad, hoy disponen de paneles solares para utilizar la computadora, el televisor y el video.
La enseñanza de la computación comenzó a impartirse desde el nivel preescolar. Doce mil 958 profesores de computación básica formados en cursos emergentes llegaron a las aulas. Todos los maestros de primaria recibieron cursos de superación en esta materia.
Los niños con necesidades educativas especiales, también han recibido nuevos y modernos medios de enseñanza para su formación. Hace dos años se inauguró la primera Escuela para niños autistas, discapacidad cuya atención ha sido preterida en casi todos los países del mundo.
Los niños comienzan a estudiar el idioma inglés desde el tercer grado por video clases. Aprenden masivamente el ajedrez en las escuelas y se benefician con el trabajo de instructores culturales. Reciben todos clases de apreciación y promoción artística gracias al trabajo de los primeros 3 mil 271 Instructores de Arte graduados en octubre último, que serán reforzados cada año con una cifra similar o mayor de instructores, que laborarán en el sector educacional y en el resto de las instituciones culturales y sociales de la comunidad.
Se ha logrado mejorar la alimentación en las escuelas que tienen servicio de almuerzo escolar, que son ya la inmensa mayoría de las que lo requieren.
Se brinda atención sistemática a todos los niños detectados con problemas nutricionales. Se aplica un programa para el control del peso y la talla de todos los niños hasta 15 años.
Recientemente concluyó un Estudio Integral de toda la Población Infantil cubana, que permitió evaluar el comportamiento de variables como el estado nutricional, la atención educativa, el medio familiar y las condiciones de vida. Los resultados obtenidos están siendo utilizados en la aplicación de medidas para el perfeccionamiento del trabajo diferenciado con cada niño, aula, escuela, barrio, municipio y provincia.
Se ha consolidado el sistema de doble sesión de clases y se ha elevado significativamente la calidad del proceso educativo. Nuestros niños de Primaria aprendan hoy 2,2 veces más en Matemática y 1,5 veces más en Español que hace cuatro años, cifras que deben crecer a medida que el sistema educacional prosiga el desarrollo programado. Se han igualado las posibilidades reales de acceso al conocimiento y las oportunidades de desarrollo físico y mental para todos los niños, sin importar su lugar de residencia, color de la piel y origen social.
Los extraordinarios cambios realizados en
la enseñanza Primaria se han producido con una inversión modesta
de recursos, los que han sido utilizados con inteligencia y sentido de igualdad
y justicia, y por encima de todo, brindando las mismas oportunidades a todos
los niños del país.
Exitosa respuesta al reto de la enseñanza media
En la enseñanza secundaria se han emprendido importantes transformaciones, rompiendo con las viejas concepciones de enseñanza para niños y adolescentes de séptimo, octavo y noveno grados. Este nivel de enseñanza experimenta una profunda crisis a escala global.
El enfoque y modelo establecido, busca alcanzar un mayor vínculo entre el profesor y el alumno, potenciando la atención diferenciada al estudiante en el difícil período de la adolescencia.
La idea del profesor integral, capaz de impartir todas las asignaturas correspondientes a esos grados – con la excepción de idiomas extranjeros y educación física –, que transite junto a sus alumnos los tres años de esta enseñanza, en una proporción de un profesor por cada 15 alumnos, ha significado un importante avance.
El profesor integral es un tutor, un educador, un preceptor para cada estudiante. El alumno se libera de la carga de un excesivo número de profesores de diferentes asignaturas, que no hacía posible lograr una integración lógica de los conocimientos. El profesor puede concentrar su atención en un grupo pequeño de estudiantes, haciendo más efectiva su influencia educativa, tan necesaria en esta etapa decisiva de la vida.
Gracias a este revolucionario enfoque, la relación de la escuela con la familia ha mejorado cualitativamente, lo que permite una más amplia cooperación e incluso cambios en las actitudes y el tratamiento de muchos padres hacia sus hijos.
Se ha puesto en práctica la doble sesión, el fortalecimiento del proceso docente con la formación de nuevos profesores y un masivo apoyo con los medios audiovisuales.
Las clases de Matemática, Español, Historia, Inglés y Física los alumnos las reciben a través de videos con clases elaboradas por los más prestigiosos docentes del país, lo que apoya considerablemente el esfuerzo de los profesores y eleva la calidad y profundidad de los contenidos que se imparten.
Se incrementó la frecuencia de clases en Matemática, Computación, Español e Historia, con lo que los alumnos reciben más contenido y multiplican sus conocimientos en estas materias.
Con vistas a apoyar este programa, se construyeron 567 nuevas aulas en 98 escuelas, al tiempo que se graduaron cerca de 4 mil profesores en las Escuelas Emergentes de Formación de Profesores Generales Integrales y se habilitaron 33 mil 281 profesores bajo los nuevos conceptos de enseñanza en todo el país.
Los nuevos instructores de arte también brindan sus servicios en las Escuelas Secundarias Básicas, promoviendo la cultura y acercando a nuestros adolescentes a las mejores realizaciones del arte y las tradiciones de Cuba y el mundo.
Se programó que los estudiantes de Secundaria Básica recibieran merienda escolar o almuerzo, lo que les permite afrontar en adecuadas condiciones alimentarias la doble sesión de clases y ofreciendo una mayor garantía de seguridad para los alumnos de este nivel, que no tienen que salir de sus escuelas hasta el final del horario docente.
En la actualidad 356 521 estudiantes y 49 874 trabajadores de 761 Escuelas Secundarias Básicas Urbanas están recibiendo gratuitamente la merienda escolar o su almuerzo. Faltaban por incorporar 10 854 alumnos estudiantes de 29 escuelas. De este modo, de los 474 392 alumnos de secundaria básica el 98 % se beneficia de merienda o almuerzo -los 110 789 de los centros internos que reciben todas la comidas que requiere su alimentación y el amplio grupo de alumnos mencionado que estudia en escuelas urbanas.
En cuanto a la enseñanza media superior – décimo, onceno y duodécimo grados –, tanto general como técnica profesional, se elaboran ideas que inevitablemente incluirán una combinación de profesores especializados, con el principio de la atención especializada.
En el acápite relativo a la “Ciudad
Digital”, se explicará la revolución que está teniendo
lugar con los Politécnicos de la Informática.
Escuelas Especiales para todos los discapacitados y los niños y adolescentes
con requerimientos específicos
La Enseñanza Especial en Cuba se inició hace 40 años, tras crearse en 1962 el Departamento de Enseñanza Especial para atender a los niños con necesidades educativas especiales en la mayor medida posible y según sus aptitudes individuales. Se perseguía como objetivo que los educandos, además de aprender a valerse por sí mismos, se incorporaran a la vida activa en sociedad. No existía en la Cuba prerrevolucionaria experiencia en este tipo de enseñanza.
A partir de 1962, la enseñanza especial en Cuba se ha constituido en todo un sistema que garantiza la atención integral pedagógica, psicológica, física y médica al cien por ciento de los niños con necesidades educativas especiales, cuya cifra actual rebasa los 55 mil.
Se han logrado apreciables avances en el estudio e investigación de enfermedades transmisibles genéticamente, con el objetivo de diagnosticarlas desde edades tempranas, apoyar a los portadores y enfermos, e idear formas en que pueda cortarse la cadena de algunas de las ochenta enfermedades de este tipo.
Cuba produce equipos especializados para esta actividad, como el video-voz, los equipos de MEDICID, NEURÓNICA y más recientemente el AUDIC, que constituyen un importante soporte en este tipo de enseñanza. La tecnología AUDIC ha demostrado su eficacia en Colombia, México y China, países donde se han podido establecer laboratorios para la detección temprana de la pérdida auditiva.
A este tipo de enseñanza ha llegado también el programa audiovisual y el programa de informática, que han demostrado ser instrumentos excelentes de aprendizaje.
En Cuba, existe desde 1990 el Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Especial. Asimismo, se desarrolla la enseñanza de la Licenciatura en Educación Especial, de la cual se han graduado más de 10 mil profesionales.
Existen en el país 428 escuelas especiales, en las que también se aplica el principio de 20 o menos alumnos por aula; además de círculos infantiles, salones especiales y aulas hospitalarias, donde se atienden también a niños con necesidades educativas especiales. Más de mil educandos reciben clases en sus casas, impartidas por maestros que los visitan allí.
La enseñanza especial para las personas discapacitadas, ha posibilitado resolver situaciones críticas de atención a estos ciudadanos y sus familias. Han permitido alertar a éstas sobre riesgos de enfermedades hereditarias, y han hecho posible que 6 mil 52 madres hayan podido dedicarse totalmente a la atención de sus hijos con graves discapacidades, recibiendo un salario equivalente al que obtendrían en su actividad laboral habitual.
Durante el desarrollo del primer estudio psicosocial, psicopedagógico y clínico genético realizado a nivel nacional en el año 2003 fueron estudiadas 366 mil 864 personas con discapacidades físico-motoras, sensoriales, orgánicas y otras, incluido el retraso mental. Participaron en el estudio nacional más de 30 mil profesionales de las ciencias y personal de dirección y apoyo.
El 5 de agosto del 2003 se inauguró
el nuevo Centro Nacional de Genética Médica.
El perfeccionamiento a la atención de los estudiantes con problemas
de conducta
Los estudiantes de las Escuelas de Conducta cuentan con la atención de los trabajadores sociales, que son los encargados de organizar la acción de la sociedad para modificar las causas y condiciones que originan la desventaja social y los trastornos de conducta de estos adolescentes.
Los jóvenes cubanos, desde los 16 años en adelante, han estado también en el centro de las profundas transformaciones que se llevan a cabo en la enseñanza.
Se crearon las Escuelas de Trabajadores Sociales, que han graduado ya a 21 mil 215 jóvenes, como un verdadero contingente de apoyo y solidaridad social, que actúa en casi todos los Consejos Populares del país. En el año 2000, sólo había en Cuba 795 trabajadores sociales. Cada año se preparan otros 7 mil jóvenes con el empleo de nuevos conceptos pedagógicos, no sólo en las escuelas destinadas a ese objetivo, sino también en sus propios municipios, a través de las llamadas casas escuelas, utilizando para ello televisores, videos y computadoras, bajo la guía de profesores experimentados y vinculados directamente a las realidades sociales de sus comunidades. Todos los trabajadores sociales al graduarse, tienen la garantía del acceso directo a numerosas carreras universitarias afines a su multifacética actividad.
Se crearon los cursos de Superación
Integral para Jóvenes de 17 a 30 años, que se encontraban desvinculados
del estudio o el trabajo tras haber aprobado el noveno grado. Estos cursos
permiten a esos jóvenes una superación integral, recibiendo
un ingreso económico adecuado a su edad y necesidades. Más de
150 mil jóvenes han sido beneficiados por esta iniciativa. Cuarenta
y ocho mil 406 egresados de los cursos de Superación Integral han ingresado
ya en diferentes carreras universitarias con resultados altamente positivos.
La Universalización de la Educación Superior
La Educación Superior ha sido transformada en Cuba para ponerla al servicio de los intereses de su pueblo. En este nivel de enseñanza, se han incrementado los resultados de la investigación científica y se ha consolidado la educación de postgrados.
En los últimos meses, se ha llevado a cabo una profunda revolución en este tipo de enseñanza, acercando aún más las universidades a cada cubano. Todos los municipios del país cuentan hoy con aulas universitarias, en las que se cursa un número creciente de especialidades.
Se alcanzó así el viejo anhelo de lograr la universalización de la educación superior, posibilitando el acceso a las universidades de todos los jóvenes egresados de los Programas Sociales de la Revolución y de los trabajadores en general.
Este programa ha brindado oportunidades inéditas para jóvenes y adultos que antes no podían llegar jamás a la Educación Superior y ahora se incorporan al propósito revolucionario de alcanzar una cultura general integral para todos los ciudadanos, con independencia del trabajo social que desempeñen.
Estos programas han dado lugar a que el país cuente hoy con la mayor matrícula de su historia en la enseñanza superior, 380 mil estudiantes; de ellos, 233 mil 11 se forman en las 938 sedes universitarias existentes en los 169 municipios del país (las que se agregan a las 64 universidades existentes en Cuba).
Una respuesta decidida y comprometida a las significativas necesidades planteadas de personal calificado para impartir clases, está siendo dada por los 65 mil 427 profesores y tutores que trabajan en la Universalización, provenientes de la gran masa de más de 700 mil profesionales formados por la Revolución en todo el país.
Otro dato que refleja el apoyo decidido que se presta en Cuba a la democratización del acceso a la educación superior, es que más del 50% de la matrícula de los cursos diurnos disfruta becas de apoyo.
El 58,2% de la matrícula universitaria
está compuesta por mujeres.
Universidad del Futuro: La Ciudad Digital
La aspiración de contar con centros de excelencia en la educación superior dio lugar al surgimiento de la Universidad de las Ciencias Informáticas, primera institución de su tipo surgida al calor de los programas de la batalla de ideas que enfrenta nuestro pueblo.
La Universidad de las Ciencias Informáticas, nueva institución universitaria que elevó a 64 la cifra de instituciones de enseñanza superior en el país, está encargada de formar profesionales con un alto nivel científico y tecnológico. Está concebida como soporte para la informatización del país, la producción de software y los servicios industriales.
En la actualidad cuenta con una matrícula
de 4 mil estudiantes internos. La capacidad concebida para esta Ciudad Digital,
es de 10 mil alumnos, con una matrícula de ingreso anual de 2 mil estudiantes.
En apenas dos años y varios meses de inaugurada, en esa ya prestigiosa
institución universitaria estudian más de 6 mil jóvenes
de todos los municipios del país, bajo novedosas concepciones y métodos
revolucionarios de trabajo. Ellos han obtenido rápidamente significativos
logros en la enseñanza y la actividad productiva. Esta nueva instalación,
cuenta con un claustro de más de trescientos profesores de elevado
nivel, seleccionados entre 27 universidades del país.
El espíritu y los conceptos aplicados a la Universidad de las Ciencias Informáticas deben extenderse a los politécnicos de esta rama que en todo el país preparan a casi 40 mil técnicos medios en programación y en otras especialidades informáticas.
El proyecto relativo a los Politécnicos de la Informática, pudiera calificarse como el más reciente de los programas del conjunto que integra esa profunda transformación social que es la “Batalla de Ideas”. Para ello se asignarán los recursos materiales y equipos necesarios.
El personal dedicado a las ciencias y al desarrollo tecnológico del país alcanzó la cifra de 78 mil 497 en el 2003, para un índice de casi 700 por cien mil habitantes. Se incluyen en dichas estadísticas 6 mil 965 doctores en Ciencias.
Para todas las familias cubanas, estas revolucionarias transformaciones en la esfera educacional han tenido un enorme significado. Se incrementan las perspectivas de superación, seguridad y desarrollo físico y mental para cada uno de sus hijos, sin exclusión.
La revolución en curso en el sector
educativo en Cuba, constituye la principal garantía de una sociedad
cada día más justa, solidaria y equitativa.
La Cultura
Extraordinarias transformaciones y planes perspectivos en el ámbito cultural
El proceso de transformaciones en curso en la esfera de la educación, se ha venido extendiendo igualmente al ámbito del arte y la cultura en su sentido más amplio.
En los asentamientos campesinos sin electricidad y de difícil acceso, se han inaugurado mil 905 salas de televisión (mediante el uso de paneles solares), que permiten la información, recreación y el disfrute y acceso a los programas televisivos docentes, culturales y recreativos a más de medio millón de cubanos que residen en esos territorios, los únicos que carecían de la garantía de ese servicio en el país.
La ampliación de los Joven Club hasta 300 centros ha permitido la formación y capacitación de 436 mil 753 cubanos en técnicas de computación desde principios de abril del 2001, cuando fueron inauguradas las nuevas instalaciones y se elevaron a 3 mil las computadoras asignadas a tales centros. Este programa está siendo ampliado con otros 300 centros adicionales, 100 de los cuales están ya concluidos.
Las Ferias del Libro se han convertido en una gran fiesta de la familia cubana. Ampliada de su recinto tradicional en la Capital a 19 ciudades del país en el año 2002, en la edición de febrero del 2005 han alcanzado 34 de ellas. Las ediciones de este evento cultural han acogido, entre el 2002 y el año 2004, a 9 millones y medio de participantes. En estos tres años se pusieron a la venta más de 15 millones de libros a precios módicos, mucho menores que los equivalentes en cualquier otro país del mundo.
La Biblioteca Familiar contribuyó al acceso del pueblo cubano a lo mejor de la literatura cubana y universal, a precios asequibles. Se produjeron 100 mil colecciones de 25 títulos. Está lista editorialmente una segunda colección que enriquecerá la Biblioteca Familiar.
Dos nuevas y modernas imprentas de gran capacidad han sido adquiridas, una de ellas está en pleno funcionamiento y la segunda en proceso de inversión. Se asignaron recursos para la reparación y modernización de todas las instalaciones de la Unión Poligráfica Nacional.
La Universidad para Todos – que utiliza como soporte didáctico conferencias impartidas por destacadas personalidades docentes, científicas, deportivas, y del arte y la cultura, entre otras –, surgida el 2 de octubre del 2000, se ha convertido en la más masiva y variada Universidad del país. A través de ella se han impartido 43 cursos con mil 721 horas de contenido. En este momento se transmiten seis cursos. Han participado en los cursos impartidos y en marcha 775 profesores, de los cuales 265 son Doctores en Ciencias y 134 han vencido distintas maestrías.
Se han producido más de 25 millones de casetes de vídeo didácticos, en apenas año y medio de labor, y se edifica una nueva fábrica productora.
Acuerdos suscritos con China garantizan la adquisición de 100 mil computadoras por año, que serán destinadas fundamentalmente a la docencia de niños, jóvenes y adultos y a la superación de la creciente masa de técnicos y profesionales de nivel superior en nuestro país.
Llegará el día del uso masivo de la computación para dialogar con el mundo. Ningún pueblo tiene más cosas que informar ni mejor preparación para hacerlo que el cubano, tomando en consideración su cultura política y el creciente esfuerzo por el dominio del Inglés y otros idiomas.
El primer millón de televisores comprados a la República Popular China, ha posibilitado que un número adicional de 827 mil 322 núcleos familiares del país, puedan adquirir un televisor a color de 21 pulgadas y excelente calidad. Esto tiene un profundo y masivo impacto en el nivel de información y cultura del pueblo cubano y sus posibilidades de recreación. El resto de los televisores ha sido destinado a los programas de educación, salud y otros de carácter social del país. De ellos, ochenta mil se emplearon en la cooperación internacional. Además, se están recibiendo de China 300 mil receptores adicionales de señales de televisión de 21 pulgadas. Varias decenas de miles de televisores de 29 pulgadas, que están siendo usados en la docencia, han sido adquiridos en otros países.
El sistema educacional dispone en las aulas de 109 mil 117 televisores y 40 mil 858 videos, convertidos en excelentes medios de enseñanza.
Los dos nuevos canales educativos, que se adicionan a Cubavisión y Tele Rebelde, transmiten 394 horas semanales de programación educativa, captadas en todas las capitales de provincias, las mayores ciudades y en gran parte del resto del país y que representan el 62,7% del total de las transmisiones de la Televisión Nacional. De ellas, 247 son destinadas al apoyo de los planes de estudios. Diariamente estos dos canales transmiten entre 15 y 20 horas de material educativo.
Se han producido en cinco años 457 millones 840 mil 862 ejemplares de libros, tabloides, folletos y otras producciones poligráficas para los distintos programas y misiones. De ellos:
- 41 millones 25 mil 778 libros, tabloides
y folletos para los programas de formación educacional.
- 15 millones 979 mil 198 libros para las Ferias del Libro
- 35 millones 371 mil 157 tabloides de las Mesas Redondas.
- 15 millones 905 mil 758 tabloides de Universidad para Todos.
En el año 1999 existían solo ocho escuelas de artes plásticas en el país. Hoy se ha extendido esta enseñanza a todas las provincias, existiendo escuelas de ese tipo en 17 ciudades. Además de la construcción de varias escuelas recientemente, cabe significar las reparaciones capitales realizadas en la de Trinidad y en la emblemática San Alejandro, de Ciudad de La Habana.
La matrícula de la nueva Escuela Nacional de Ballet, con capacidad para 300 alumnos, se amplió a estudiantes de todas las provincias.
Hoy 4 mil 21 niños de todos los municipios de la capital, acuden dos veces a la semana a los talleres vocacionales que se desarrollan en la Escuela Nacional de Ballet. Otras escuelas de danza realizan actividades similares.
Seis mil 789 bibliotecas públicas y escolares recibieron colecciones de enciclopedias, diccionarios, atlas y otros libros con los que renovaron su fondo bibliográfico.
Dos millones 365 mil 234 niños y jóvenes
han recibido un libro de estímulo en su acto de graduación.
Se protege y potencia el patrimonio cultural de la nación, garantía
de soberanía en un mundo globalizado
En Cuba se fomenta y promueve la cultura y las ciencias en todas sus manifestaciones y se preconiza la libertad de creación artística y la defensa de la identidad de la cultura cubana y la conservación del patrimonio cultural y de la riqueza artística e histórica de la nación.
La cultura en Cuba es también un fenómeno de masas, que propicia la igualdad de oportunidades para el desarrollo de las potencialidades de cada ciudadano. Para el gobierno cubano, la cultura es una de las fuentes esenciales del desarrollo, a partir de la riqueza espiritual, creativa, afectiva, moral y ética que proporciona a la sociedad y al patrimonio material e inmaterial de la nación.
Bajo esta convicción, se potenciaron en Cuba las más variadas expresiones del arte, la cultura y el intelecto, esfuerzo que ha contado con un especial impulso en los últimos años, a partir del desarrollo de programas dirigidos al fomento de una cultura general integral en cada cubano y cubana.
Tras la Campaña Nacional de Alfabetización, desde los primeros años de la Revolución se crearon las bases para un profundo desarrollo cultural, que incluyeron la fundación de importantes instituciones con ese objetivo. Fueron establecidos, entre otros: un sistema editorial nacional, que ha promovido el libro y la lectura a una escala de masas; un sistema de enseñanza artística de altísimo rigor y con una amplia base popular; un sistema de instituciones culturales locales; institutos y otras entidades nacionales encargadas de la promoción de las distintas manifestaciones del arte.
El crecimiento progresivo de la asignación presupuestaria a la cultura, expresa la prioridad que se le brinda a su desarrollo: de un presupuesto de 102 millones de pesos en 1997,el mismo alcanzó 552 millones en el año 2004.
En estos momentos, el Ministerio de Cultura y sus Direcciones Provinciales y Municipales tienen planteadas entre sus prioridades:
• La creación y promoción del arte y la literatura en el país y la participación de los creadores en la vida de las instituciones.
• El diseño y ejecución de una programación cultural variada y de calidad, en una estrecha relación entre instituciones nacionales, provinciales y municipales, con el objetivo de satisfacer las crecientes demandas de la población.
• El enriquecimiento, la preservación y difusión del patrimonio cultural.
• La labor de las instituciones culturales en la comunidad, con la participación de las diferentes fuerzas sociales que apoyan el trabajo cultural comunitario.
• La atención al sistema de enseñanza artística y en general el desarrollo de los recursos humanos.
• La introducción y aplicación de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones al desarrollo y difusión de la cultura.
• Las relaciones con los medios de comunicación, como una de las vías fundamentales de información a la población y de formación de gustos.
• La proyección internacional de la cultura cubana.
• El impulso a la producción
y comercialización de bienes y servicios culturales.
El desarrollo de las instituciones culturales en los municipios
Hoy Cuba cuenta con una amplia red de instituciones culturales a lo largo y ancho del país. La inmensa mayoría de estas instituciones prestan sus servicios a nivel de base. Existen en el país, entre otras instalaciones culturales, 370 librerías, 23 casas de la trova, 239 salas de video, 400 bibliotecas públicas, 290 museos y 2 carpas de circo.
Se desarrolla el movimiento de aficionados al arte, a partir de las 324 casas de cultura, que atienden hoy a unos 100 000 integrantes.
Más de 2,200 promotores culturales
profesionales se desempeñaban en el 2004 en consejos populares, circunscripciones
y asentamientos poblacionales. Entre 1995 y 2002, se formaron 410 en cursos
diseñados especialmente para ese fin. La matrícula para el curso
2003-2004 fue de 3 mil 654, de ellos, mil 874 procedentes de los cursos de
superación integral para jóvenes sin vínculo laboral.
Explosión sin precedentes en la enseñanza artística
Con la fundación de la Escuela Nacional de Arte en 1962, se dio inicio a una de las obras más trascendentales y hermosas de la Revolución: la creación del sistema de enseñanza artística. Este sistema educativo ha alcanzado un reconocido prestigio internacional, por la gran calidad de sus graduados y su propia concepción, planes de estudio, claustros docentes y rigor técnico-artístico.
Actualmente existen en el país 20 escuelas de nivel elemental para la enseñanza artística, 29 escuelas de nivel medio profesional de arte y 15 para preparar jóvenes con talento para la instrucción, todo ello como resultado del impulso que se le ha dado a esta enseñanza. Los éxitos de la cultura cubana se fundamentan en la existencia de un sistema de enseñanza artística que tiene, en su más alto escalón, al Instituto Superior de Arte (ISA). Este alto centro de estudios, que constituye una joya de la cultura artística cubana, se está reparando de manera capital y continúan las obras para su terminación definitiva.
Cabe destacar también, en este contexto, la construcción de una nueva Escuela de Artes en Bayamo, con capacidad para 500 estudiantes; el surgimiento de una escuela para la preparación de bandas de música, y se efectúa en estos momentos la reparación de 21 escuelas de las diversas esferas de la actividad artística.
Un elemento que ha tenido un impacto significativo en el ámbito de la enseñanza artística cubana, ha sido la alta prioridad que se le ha concedido a la atención de las nuevas escuelas de instructores de arte. Existen 15 en todo el país, una en cada provincia y otra en la Isla de la Juventud.
Al crearse estas escuelas en el año 2000, se previó que en diez años debían graduar alrededor de 30 mil instructores de arte. Hoy se cuenta con una matrícula de 16 mil 168 estudiantes: 4.535 en Música, 4.202 en Plástica, 3.692 en Teatro y 3.739 en Danza. En el primer curso ingresaron 4.086 estudiantes y se han matriculado en total 20.235. Aunque en un inicio el claustro lo integraron 1.111 profesores, hoy está compuesto por 2.852, de ellos: 715 de formación general y 2.137 para impartir las especialidades artísticas. Estos últimos proceden de instituciones y agrupaciones del sistema de la cultura.
En octubre del 2004 se graduaron, como ya indicamos, 3.271 estudiantes de los 4.086 que ingresaron en el primer curso. Recibieron el título de Bachiller en Humanidades e Instructor de Arte en Música, Artes Plásticas, Teatro o Danza, después de haber vencido un plan de estudio de 7.000 horas en el caso de los que recibieron la especialidad de Música, 7.320 horas los de Artes Plásticas, 6.840 los de Teatro y 7.000 los de Danza. Todos ellos debieron adquirir, además de los elementos de su especialidad, una base amplia de conocimientos sobre todas las demás esferas del arte, la literatura y la historia cubana y universal.
El 62,09 por ciento son mujeres y el 37,90 por ciento hombres.
Los nuevos instructores comenzaron a trabajar en escuelas primarias, secundarias y especiales de todos los municipios del país. Las acciones a desarrollar en estos centros docentes se encaminan al desarrollo de talleres de creación y apreciación artística con todos los alumnos, la atención a grupos y unidades artísticas de aficionados, la preparación técnico-metodológica del personal docente, la labor promocional de la cultura artística en la escuela y el mejoramiento del entorno de la escuela.
Los graduados de las escuelas de instructores de arte pueden estudiar cualesquiera de las especialidades o carreras de Humanidades y las especialidades o carreras que imparten los Institutos Superiores Pedagógicos. En la enseñanza superior, la Licenciatura en Educación, Especialidad Instructor de Arte, se empezó también a impartir en estrecha coordinación entre los Ministerios de Educación, de Cultura y el de Educación Superior. Se encuentran matriculados en esta carrera, 1.476 instructores graduados, representando un 45,5 por ciento del total de la matrícula.
Cabe también reconocer en este contexto, el papel desempañado por los 2.531 instructores de arte que por muchos años se han mantenido en su labor.
Si en el curso escolar 1992-1993 se contaba con una matrícula de 5.978 alumnos en las escuelas de arte, hoy se cuenta con 10.722. Si a éstos se les suman los 16.168 de las escuelas de instructores de arte, significa que 26.890 jóvenes enriquecerán la fuerza artística y pedagógica para la preparación artístico-cultural de la población cubana.
A través de este proceso de perfeccionamiento en el desarrollo cultural del país, se ha venido consolidando el trabajo para lograr que cada cubano tenga todas las posibilidades y oportunidades posibles de convertirse en una persona culta, según los altos parámetros establecidos en la sociedad cubana.
Como afirmara el Ministro de Cultura cubano, compañero Abel Prieto: “Una persona culta, hoy, es aquella que tiene referencias y jerarquías culturales muy sólidas, de modo que no la puedan engañar con fuegos de artificios, con falsos ídolos; es, al propio tiempo, alguien que no permite que dañen su identidad, su memoria, al que no pueden hipnotizar ni manipular. Debe ser alguien que conozca la raíz de los problemas del mundo contemporáneo, bien afianzado en su tradición y su historia y con una decisiva vocación universal.”
El uso de las tecnologías de la información en el desarrollo socio-cultural
Cuba, con un proyecto de desarrollo cultural que tiene como pilares la participación popular y la equidad, ha iniciado la aplicación de estrategias que permiten convertir las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en instrumentos a disposición de las transformaciones socio-culturales.
Como ya se indicó, en todas las escuelas del país, incluidas las escuelas rurales, se utilizan los medios audiovisuales e informáticos en el proceso docente-educativo. También se mencionó que más de 40 000 estudiantes cursan estudios como programadores y en otras especialidades informáticas de nivel medio. El uso de Internet y de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, se hace creativamente y potenciando el mayor beneficio social.
El acceso tardío de Cuba a la Internet, se debió al hecho de que hasta mayo de 1994 estuvo prohibido por Estados Unidos el acceso de los cubanos a los sitios de Internet. Como se conoce, la administración de la INTERNET está supeditada a las autoridades estaunidenses. La misma está registrada bajo la legislación nacional de ese país.
Tan pronto pudo acceder a la llamada Red de redes, el país ha emprendido un esfuerzo acelerado para su explotación intensiva, priorizando el acceso con fines sociales, científicos, culturales, académicos y de investigación.
A través de centros sociales, educativos, culturales, académicos, artísticos y de otra índole, en los ámbitos especializados o comunitarios, se brinda el acceso de artistas, intelectuales, escritores y otros creadores cubanos a la Internet.
A pesar de los esfuerzos realizados, la actual conexión cubana no ofrece el ancho de banda adecuado para satisfacer la demanda del país. El bloqueo estadounidense obliga a Cuba a utilizar una conexión vía satélite, muy costosa y de mayor vulnerabilidad. El problema podría resolverse si se permitiera la conexión de Cuba a través de las redes de cables submarinos que bordean a la isla a lo que se oponen las autoridades estadounidenses.
No depende de la voluntad del gobierno cubano, ni siquiera de la capacidad financiera del país para sufragar altas tarifas de servicios, el que Cuba pueda conectarse a Internet a una determinada velocidad y con un número específico de canales y proveedores. Cada vez que Cuba intenta añadir un nuevo canal a Internet, la contraparte estadounidense debe obtener la licencia apropiada del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Si una compañía norteamericana accede a abrir un nuevo canal de servicios a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión, debe obtener para ello una licencia específica.
El Deporte
Un derecho del pueblo
La garantía del disfrute del Deporte como derecho de todos los ciudadanos, es otro de los logros más relevantes de la Revolución Cubana en materia de derechos humanos.
Hasta el año 1958, la actividad deportiva constituía una práctica selecta para aquellos que podían pagar los clubes exclusivistas a los cuales el pueblo no tenía acceso. Sólo unas 15 mil personas practicaban deportes bajo los auspicios de entidades sociales deportivas. La actividad deportiva distaba mucho de contribuir al desarrollo integral del ser humano.
Hoy, el 30% de la población cubana tiene un nivel óptimo de eficiencia física, como resultado de la extensión de esta práctica a todo el país. Un papel muy importante ha tenido en este resultado, la inclusión de la Educación Física como asignatura dentro del Sistema Nacional de Educación, de lo cual se benefician 300 000 estudiantes que se encuentran matriculados en las áreas deportivas escolares en 29 modalidades deportivas.
Está concebida la práctica gratuita del deporte para todos los habitantes. Cuba es el único país del mundo que cuenta con profesores de Educación Física especializados que trabajan con todos los niños de 1º a 6º grado.
La amplia cobertura de enseñanza deportiva
tiene como piedra angular el trabajo de profesores especializados en educación
física. En los años de Revolución, se han formado 52
314 especialistas de este tipo, que en su inmensa mayoría se encuentran
prestando aún sus valiosos servicios. Tan sólo en los últimos
dos años y medio, se habían formado 16 400 profesores, habilitados
mediante revolucionarios métodos de instrucción emergente y
se están preparando otros 5 570 que culminarán su preparación
en febrero del 2005.
Ello contrasta con los datos que indican que en 1959 existían solamente
alrededor de 800 profesores de educación física, que atendían
sólo al 2% de los que podían estudiar.
Hoy se cuenta con una matrícula de 31 300 estudiantes de la Licenciatura en Cultura Física. Con la aplicación de la Universalización de este tipo de enseñanza, se dispone actualmente de 240 sedes universitarias en todo el país. En 17 centros penitenciarios del país, 370 reclusos realizan estos estudios.
El sistema de enseñanza deportiva cuenta con una Facultad de Cultura Física en cada provincia, un Instituto de Cultura Física a nivel nacional, Escuelas de Profesores de Educación Física de nivel medio y una Escuela Internacional de Educación Física y Deportiva.
Como parte de las transformaciones en el ámbito de la formación deportiva, actualmente se reparan íntegramente 15 Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE) y se construyen otras dos – una en Guantánamo y otra en Granma –, provincias que nunca contaron con este tipo de centros. A estas escuelas concurren los niños que se destacaron en las clases de Educación Física o torneos intercolegiales, en la enseñanza primaria y secundaria. Allí se cursan las mismas asignaturas que en las otras escuelas secundarias, agregando más tiempo a la Educación Física, para posibilitar un mayor desarrollo deportivo de los estudiantes.
También está previsto el remozamiento
de las Escuela Superiores para Atletas (ESPA), centros donde concurren los
adolescentes que al finalizar la EIDE mantienen buenas condiciones como atletas
y deben perfeccionar los el ementos técnicos de su especialidad. Existe
una ESPA por provincia y en ellas realizan sus estudios deportistas de alto
rendimiento de todo el país. Las EIDE y las ESPA constituyen la base
de la pirámide de atletas de alto rendimiento del país. De estas
estructuras, con la contribución además de unas 87 Academias
Deportivas Provinciales, emergen los talentos que serán los representantes
de Cuba en los diversos eventos deportivos internacionales. La preparación
más especializada e intensa de los deportistas más dotados del
país se realiza en 3 Centros de Alto Rendimiento.
Estas escuelas de base contarán con instalaciones deportivas con todos
los requerimientos oficiales. Se terminan los gimnasios, tabloncillos, pistas
de atletismo y velódromos con que no contaban algunas EIDE y se completarán,
en todas, los complejos de piscinas. El sistema de educación deportiva
dispondrá de centros de primer nivel.
Pero la recuperación no se detiene ahí. En el país se desarrolla toda una batalla para la recuperación, mejoramiento, explotación, cuidado y mantenimiento de las instalaciones deportivas. En el año 2003, se recuperaron 1 901 instalaciones deportivas, incluidas 370 salas techadas. En breve, se contará con 100 nuevas áreas de judo y otras tantas de lucha, totalmente habilitadas. Se han recuperado 67 estadios.
La Serie Nacional de Béisbol, el pasatiempo
deportivo principal del país, llegó en el 2003 a 103 municipios
y hoy ya se juega en 150. En Cuba, ya se dispone de mil cincuenta y una instalaciones
iluminadas para actividades deportivas nocturnas.
Se han hecho importantes inversiones en implementos deportivos (guantes de
boxeo, guantillas, balones de fútbol, voleibol, balonmano y polo acuático,
pelotas de béisbol, etc), para garantizar la reanimación de
los principales gimnasios y áreas deportivas del país. Se ha
logrado, incluso, que la mayoría de estos implementos (caros en sentido
general) sea fabricada por la Industria Deportiva de Cuba. En 1998 la industria
deportiva cubana vendía producciones por solo 32 mil dólares,
mientras que en el 2004 elevó las ventas a cinco millones.
A partir de la garantía del deporte como un derecho de todo el pueblo, Cuba ha logrado ocupar un lugar de avanzada a nivel internacional, con una actuación destacada en Juegos Olímpicos, continentales y regionales. Cabe destacar, que en la última década del siglo pasado, Cuba se logró consolidar entre los 10 primeros lugares en los Juegos Olímpicos, y en la reciente edición de Atenas ocupó un destacado onceno puesto.
Las 65 medallas de oro obtenidas en su participación histórica en Juegos Olímpicos, ubican a Cuba en el selecto grupo de unas 15 naciones que han podido alcanzar una cifra tan alta de primeros lugares. Nuestro país es el único del Tercer Mundo que se encuentra en este privilegiado grupo. Y por supuesto, es el único que lo ha logrado bajo las condiciones que impone el bloqueo, el asedio y la hostilidad permanente de Estados Unidos.
Cuba ha obtenido en Juegos Olímpicos 170 preseas, sumando las medallas de oro, plata y bronce, actuación que sólo han repetido poco más de dos decenas de naciones (ninguna en desarrollo), de las 202 integrantes del Comité Olímpico Internacional.
Colaboración Internacional
A pesar de los obstáculos y limitaciones que enfrenta, Cuba ha compartido sus modestos avances en las áreas de educación, salud y deportes, entre otras, con otros pueblos del mundo. Los especialistas cubanos aportan desinteresadamente sus conocimientos y esfuerzos inspirados en la doctrina martiana de que “Patria es Humanidad”.
La Revolución Cubana ha convertido en una prioridad de su proceso educativo y de formación de valores, la promoción de convicciones solidarias e internacionalistas en todos los cubanos.
Más de 42 000 jóvenes procedentes de países del Tercer Mundo han cursado diferentes estudios en Cuba mediante becas, y otras decenas de miles se forman actualmente en la Escuela Latinoamericana de Medicina, la Escuela Internacional de Deportes y Educación Física, y en centros de nivel medio y superior de todo el país. En la actualidad unos 16 mil jóvenes de más de 110 países estudian diversas especialidades en la Isla, la mayoría de nivel superior. Para el curso 2005-2006, cerca de 3 mil nuevos becarios, de más de 100 países, serán recibidos en Cuba.
Cuba ha ofrecido, asimismo, 2 000 becas anuales a jóvenes venezolanos para que realicen estudios superiores en cualquier área de interés para su país, incluidas las de investigación científica. Además, se ha comprometido a contribuir a formar más de 20 000 médicos para atender las necesidades de salud del pueblo venezolano.
Por otra parte, Cuba ha comprometido un Proyecto de Becas anuales a la UNESCO, cuya aplicación se inicia en marzo del 2005. El proyecto está dirigido inicialmente a los países del continente africano, con posibilidades de una posible expansión a otras regiones del mundo. Los costos de la iniciativa están valorados en alrededor de medio millón de dólares, ofreciendo Cuba de forma gratuita la cobertura de gastos de matrícula, estudios, alojamiento y servicios médicos.
A partir de los avances alcanzados por el país en los programas educativos utilizando soportes audiovisuales, el Presidente cubano propuso un programa de alfabetización universal, que permitiría en doce años alfabetizar y graduar de sexto grado a 1.500 millones de analfabetos y semianalfabetos en el mundo.
Cuba aportaría parte importante de
las tecnologías y los recursos humanos especializados que se necesitarían.
Sólo habría que movilizar un monto ínfimo de los recursos
financieros que se mueven en el mundo cada año, que no excederían
el 0,01 por ciento del PIB de los países de la OCDE. Se necesitaría
mucho menos que el millón de millones que cada año se gastan
en publicidad comercial, de los 800 mil millones de dólares que se
derrochan en gastos militares o de los 400 mil millones que se emplean para
adquirir drogas estupefacientes con carácter ilícito.
Por acuerdo del Consejo Directivo de la UNESCO, Cuba organizó el Primer
Congreso Mundial de Alfabetización del 31 de enero al 4 de febrero
del 2005. Una de las cuestiones destacadas allí, fue la cooperación
cubana con 19 países de América, África y Oceanía
en acciones para la alfabetización, incluyendo la valiosa experiencia
en Venezuela, donde han sido alfabetizadas 1 millón 371 mil 595 personas
en menos de un año y medio.
Se resaltó también la contribución de los métodos de alfabetización y seguimiento desarrollados por Cuba con el empleo de la radio, la televisión y el vídeo, los cuales permiten alcanzar la educación elemental y secundaria a poblaciones numerosas con la utilización de pocos recursos humanos y materiales. Estos métodos, como el “Yo sí puedo” y “Yo sí puedo seguir”, son de gran utilidad para enfrentar la realidad de cientos de millones de analfabetos que se concentran en los grupos de adultos mayores, en la población aborigen y negra, en las mujeres que viven en áreas rurales y en las zonas geográficas más inhóspitas, básicamente de los países en desarrollo.
Sobre la colaboración internacional cubana, cabe también señalar la actividad de la Escuela Internacional de Educación Física y Deportes, creada en el año 2001. En dicho centro de altos estudios, se preparan actualmente 1,409 jóvenes procedentes de 74 países de África, Asia, América Latina y el Caribe.
De 1995 hasta el 2004, más de 10 mil colaboradores deportivos cubanos prestaron sus servicios en 97 países. En las Olimpiadas de Sydney, por sólo citar un ejemplo, participaron decenas de entrenadores cubanos con equipos de otros países.
Hoy se necesita más que nunca antes la solidaridad y la cooperación, si realmente se pretende revertir la situación actual en la que más de 120 millones de niños, 1 de cada 5 en edad escolar, no asisten a la escuela primaria. Esa es una premisa esencial para cumplir la aspiración enunciada en la Cumbre del Milenio de alcanzar en el año 2015 una cobertura universal en la enseñanza primaria en todo el mundo. Si no se actúa urgentemente resultará además imposible disminuir la exorbitante cifra de 876 millones de analfabetos en el mundo y paliar otros muchos males que aquejan a una parte importante de la población de los países en desarrollo.
Cuba continuará compartiendo sus conocimientos y experiencias con otros países hermanos, sin que el beneficio económico determine los esfuerzos conjuntos que serán emprendidos. Cuba está convencida de que la solidaridad humana e internacionalista constituye un instrumento irrenunciable para el desarrollo y la supervivencia de nuestra especie y su obra.
CAPÍTULO 5: UN SISTEMA DE SALUD CADA VEZ MÁS EFECTIVO, CERCANO Y ADAPTADO A LAS NECESIDADES DE CADA CUBANO
La garantía de atención médica gratuita a toda la población cubana se convirtió desde los primeros momentos del triunfo de la Revolución en uno de los paradigmas sociales fundamentales.
En la etapa prerrevolucionaria, la atención médica y hospitalaria se caracterizaba por el predominio de servicios de carácter privado y mutualista. Las instalaciones y el personal médico radicaban fundamentalmente en la capital del país, donde se concentraba el 65% de los médicos y el 62% de las camas existentes. En las zonas rurales, donde vivía cerca de la mitad de la población cubana, prácticamente no existía atención médica y se contaba con un solo hospital rural, con apenas 10 camas y sin médico alguno.
Eran elevadas las cifras de parasitismo (36,10%), tuberculosis (13,99%), tifus (13,25%) y paludismo (30,03%). La mortalidad infantil superaba los sesenta fallecidos por cada mil nacidos vivos y la esperanza de vida al nacer apenas llegaba a los 58 años. El servicio estatal de salud era insuficiente y no más del 8% recibía atención médica gratuita.
La salud pública en Cuba, después del triunfo revolucionario, tuvo un impresionante desarrollo cualitativo en sucesivas etapas:
- 1960: Creación del Sistema Nacional de Salud. Creación del Servicio Médico Rural. Creación de las áreas de salud y policlínicos. Vacunación con participación popular.
- 1970: Descentralización de la docencia y del sector de la salud a los gobiernos provinciales. Implantación del Programa Materno-Infantil.
- 1980: Creación del Programa del Médico de la Familia. Introducción de tecnologías avanzadas. Desarrollo acelerado de la industria médico-farmacéutica.
- 1990: Introducción y desarrollo de los logros de la ciencia y la técnica. Enfrentamiento al doble impacto del bloqueo estadounidense y la desaparición del socialismo en Europa del Este y en la antigua Unión Soviética.
- 2000: Etapa de consolidación, reforma y modernización del sistema. Incremento de la participación de la comunidad en la gestión y acciones de salud.
- 2002 hasta la actualidad. Nuevos programas para materializar los avances de la atención médica. En la actualidad se desarrollan un total de 12 programas.
Con los resultados obtenidos por Cuba en la esfera de la salud, ya desde el año 1983 Cuba sobrecumplió los requerimientos de Salud para Todos, acordados en los marcos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Entre algunos de los logros más significativos en el campo de la salud pública cubana en los últimos diez años podrían ser mencionados:
- Producción nacional del 67% de las medicinas que necesita el país
- Programa de diagnóstico prenatal de enfermedades congénitas, el cual ha contribuido a evitar el nacimiento de más de cuatro mil niños con malformaciones congénitas.
- Programa de genética médica para la reducción del Síndrome de Dawn y otras enfermedades
- Perfeccionamiento de las terapias intensivas prenatales, pediátricas y de adultos.
- Incremento de la realización de trasplantes de órganos.
- Obtención de la vacuna antimeningocóccica
grupo B, única en el mundo
.
- Elaboración de la vacuna antihepatitis B.
- Obtención del PPG (ateromixol), terapia de primera opción para el tratamiento del colesterol alto, principal factor de riesgo coronario.
- Disminución de casos de cáncer en etapa avanzada y aumento de supervivencia. Obtención de anticuerpos monoclonales para el tratamiento del cáncer. Elaboración de productos vacunales contra la enfermedad.
- Clasificación más exacta de la leucemia y su tratamiento.
- Curación o retención de la retinosis pigmentaria.
- Obtención de la melagenina, fármaco producido de la placenta humana para el tratamiento del vitiligo.
- Producción de medicamentos de alta calidad y bajo costo.
- Producción de equipos como Neurónica (para el monitoreo intraoperatorio), el Medicid (electroencefalograma digital), el Ozomed (para el tratamiento con ozonoterapia) y el SUMA (Sistema Ultra-Micro-Analítico).
En Cuba cuando un ciudadano llega a un hospital, no se le pregunta cuánto gana, ni si tiene seguro médico o tarjeta de crédito. No se le exige la cédula electoral, ni se le pregunta su filiación política para facilitarle la atención de calidad que requiere.
Tampoco tiene que recorrer grandes distancias para recibir el servicio, ni está obligado a pagar precios prohibitivos por los medicamentos, ni conformarse con un tratamiento al descuido, otorgado de forma humillante como caridad pública.
Por todo ello, los cubanos no dudamos en afirmar que no hay país en el mundo cuyo sistema de salud promueva de forma más consecuente un enfoque de prevención, igualdad efectiva de acceso con calidad y de salud positiva como el que brinda Cuba. Una importante batalla se viene dando en el frente de la salud, tanto en inversiones como en la producción de medicamentos y en la elevación a niveles de excelencia de los servicios médicos, para alcanzar la elevadas metas que nos hemos propuesto.
Únicamente la conjunción de estos factores, sólo posibles en el socialismo, es capaz de explicar los altos índices que se alcanzan en esta materia, comparables a los de los países de mayor desarrollo.
Para mantener los logros en la Salud y respaldar los nuevos programas encaminados a continuar elevando la calidad de los servicios médicos, en el año 2005 se ha destinado la cifra de 2,355 millones de pesos en el presupuesto del Estado, un 9,4% superior a lo calculado para el 2004.
El sistema de salud cuenta con 68,927 médicos, así como con 149,708 enfermeros y técnicos de salud. Este enorme potencial de recursos humanos, resultado de la obra de la Revolución, ha brindado ya alentadores frutos a nuestro desarrollo y a la calidad de vida de nuestro pueblo.
La biotecnología, legítimo orgullo del país y ejemplo de que un país pequeño, con tenacidad y una inteligente estrategia puede desarrollar centros científicos de excelencia, incrementó sus exportaciones e incorporó nuevas tecnologías productivas y medicamentos. En dicho sector, se concluyeron 20 inversiones que incrementaron su capacidad de producción industrial.
Entre los nuevos medicamentos incorporados
en el 2004 a la producción, cabe destacar:
- La vacuna del Hemophilus
- La vacuna cuádruple DPT-Hepatitis
- Más de 20 nuevos fármacos genéricos, entre ellos 3 que se suman a los productos para el tratamiento del SIDA.
- Novedosos medicamentos para el tratamiento del cáncer, que incluye una vacuna terapéutica cubana contra el cáncer del pulmón. Es este caso, es preciso señalar que el diseño de la planta para producirla, su construcción y operación son totalmente cubanos.
Un aspecto relevante y de alto simbolismo, es el Convenio del Centro de Inmunología Molecular y la firma norteamericana CANCERVAX, para el desarrollo y la producción de vacunas contra el cáncer derivadas de la investigación científica del centro cubano. Sólo la elevada calidad de lo realizado por el Centro de Inmunología Molecular y el prestigio alcanzado por los científicos cubanos, pueden explicar que una firma norteamericana atraviese toda la intrincada madeja de restricciones y obstáculos que el gobierno de Estados Unidos impone a la relación con instituciones cubanas, para hacer realidad esta transferencia científico-técnica a la inversa, porque a diferencia del esquema habitual en que los países de menor desarrollo se limitan a ser receptores pasivos de tecnologías procedentes de países desarrollados, en este caso la tecnología se origina en el país pequeño y no implica robo de cerebros u otras formas leoninas de apropiación del conocimiento.
Principales estrategias en la esfera de la
salud
1. Reorientación del Sistema de Salud hacia la atención primaria
y su pilar fundamental, el médico y la enfermera de la familia.
Cuba cuenta con 381 áreas de salud con cobertura completa con el programa del médico de la familia, los que superan la cifra de 32,291 médicos, distribuidos en todo el país. Actualmente, el 99,2% de la población cubana está cubierta con un médico y enfermera de la familia y se espera alcanzar el 100% en los próximos años. Mantener como prioridad la atención a la salud del pueblo, ha constituido un reto y objetivo estratégico para toda la sociedad y el Estado.
Asimismo, existen las policlínicas, primer eslabón de la salud pública cubana, considerada desde 1997 como uno de los 28 servicios de salud más completos del orbe, según el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cabe destacar que en el 2004, se programaron inversiones en las 444 policlínicas existentes en el país, habiéndose remodelado 109 de ellas y encontrándose otras 32 en ejecución. Asimismo, se han mejorado los servicios que prestan dichas instalaciones y se han incorporados servicios tales como el de ultrasonido, endoscopía, cardiología, apoyo vital, drenaje biliar, laboratorio integral, consulta de alergia para niños, optometría, oftalmología, estomatología y traumatología, entre otros.
De acuerdo con la estrategia de acercar la atención médica a los lugares de residencia de la población, fortalecer la atención de urgencia y lograr un perfil de servicios más acorde a la evolución del cuadro de salud del país, se amplió el servicio de hemodiálisis en 24 nuevas instalaciones y se incorporarán a prestar servicios 500 ambulancias, en los próximos meses. En los municipios sin hospitales quirúrgicos, se han abierto 118 salas de terapia intensiva, lo que ha permitido salvar numerosas vidas en lugares distantes.
Además, se han inaugurado 88 ópticas
y 217 salas de fisioterapia, servicio que se espera extender a todas las policlínicas
del país en el 2005.
2. Revitalización de la atención hospitalaria.
Durante la década de los años 80, el país realizó un gran esfuerzo por ampliar y modernizar la red de servicios hospitalarios, lo que implicaba mejorar coberturas, accesibilidad, capacidad, confort e incorporar las más novedosas tecnologías a los servicios. Aunque se lograron muy sustanciales avances, este programa se vio interrumpido por el período especial. Hoy se retoma con nuevos bríos y más ambiciosas metas. Actualmente, el país cuenta con un total de 267 hospitales y 55,428 camas de asistencia médica, lo que representa 4,9 camas por cada mil habitantes.
En el 2004, fue iniciada la reparación
y modernización de 35 grandes hospitales, que permitirán ofrecer
un servicio de excelencia a la población y brindar, además,
capacidades adicionales para el turismo de salud, lo que hará más
sostenible el progresivo desarrollo de esta modalidad.
3. Programas de tecnología de punta e Institutos de investigaciones
Cuba ha desarrollado un grupo de programas
de atención de primer nivel para garantizar la salud a la población.
Entre ellos vale destacar los programas para prevención, diagnóstico
y tratamiento del cáncer, la atención a las personas con insuficiencia
renal, los cardiocentros, el diagnóstico precoz de las afecciones congénitas,
servicios integrales prenatales, de donaciones de sangre y producción
de hemoderivados, entre otros.
4. Programa de Genética y Discapacitados
Al apoyo de este programa se han incorporado los 406 egresados de la Maestría en Asesoramiento Genético. Este personal, tiene entre sus misiones el asesoramiento de personas con enfermedades genéticas o defectos congénitos, y velar por el correcto funcionamiento de los programas de pesquisaje prenatales y neonatales, así como delinear las manifestaciones clínicas de determinada afectación genética en los miembros de una familia.
A partir de la red existente hasta el nivel
municipal, Cuba podrá disponer de un estudio epidemiológico
completo, que permitirá identificar la frecuencia de las enfermedades
genéticas, incluyendo las más raras, y en correspondencia con
los resultados, poner en práctica las acciones de los organismos competentes,
para incluir chequeos o pesquisas no existentes hasta el momento, así
como la asimilación de nuevas tecnologías en la especialidad.
5. Docencia médica y ayuda internacionalista
En comparación con el año 1959, en que sólo existía una escuela de medicina en Cuba y otra de estomatología, en la actualidad Cuba cuenta con 4 Institutos Superiores de Ciencias Médicas, 21 Facultades de Ciencias Médicas y 4 de Estomatología, y más de medio centenar de politécnicos de salud, de los cuales 15 son de Enfermería. La mayoría de los hospitales constituyen unidades docentes o facultades de ciencias médicas. A partir del desarrollo de dicha estructura educacional, el país cuenta actualmente con 68 mil 927 médicos y 149 mil 708 enfermeros y técnicos de la salud.
Cabe recordar que en 1959, al triunfar la Revolución, el país contaba con 6 mil médicos, de los cuales 3 mil emigraron en los primeros años del período revolucionario a los Estados Unidos, respondiendo a los incentivos instituidos con ese objetivo por el gobierno estadounidense, a partir del interés en desarticular los servicios de salud cubanos.
Para el 2005, en la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), se espera que la matrícula ascienda a 10 mil estudiantes, con alumnos latinoamericanos que incluyen a representantes de unas 66 etnias y pueblos indígenas, procedentes de lugares muy apartados, donde no llega la asistencia médica. En este año, se graduarán los primeros 1,500 médicos de la ELAM, que están comprometidos a regresar a su país de origen una vez concluido sus estudios. Otros cientos de jóvenes del Caribe y África cursan también sus estudios de medicina en Cuba.
La vocación solidaria del pueblo cubano en materia de salud, no se limita a la preparación de estudiantes extranjeros en nuestro territorio. Desde el 24 de mayo de 1963, cuando se inició la colaboración médica en Argelia, la solidaridad y el humanismo de este programa ha sido multiplicado por el mundo.
En la actualidad, hay 23 mil 262 colaboradores cubanos de la salud cooperando en 69 países. Se ha puesto en práctica, además, el Programa Integral de Salud (PIS), apreciado por los gobiernos y las poblaciones que se benefician directamente del mismo. En el PIS prestan sus servicios 2,838 colaboradores cubanos, de ellos 2201 médicos y 537 técnicos, en 24 países .
En el marco del PIS, se han desarrollado proyectos de cooperación triangular con varios países. Este programa es apoyado por 95 ONGs de diferentes partes del mundo, y organismos internacionales como la OMS/OPS, el PNUD y la UNICEF, cuyos aportes financieros, equipamientos e insumos médicos, se dirigen directamente a los países o lugares donde trabajan los colaboradores de la salud cubanos.
El personal de la salud cubano asume este tipo de tareas con entusiasmo y convicción. Lo ha demostrado en el desierto de Sahara, en las montañas guatemaltecas, en los cerros de Venezuela, en las aldeas africanas o más recientemente en varios países asiáticos afectados por el tsunami.
Así lo han hecho las brigadas médicas que atienden a víctimas del tsunami en Sri Lanka e Indonesia. La brigada que viajó a Indonesia, está integrada por un equipo médico de 23 miembros, acompañados por la modesta contribución de 9 toneladas de medicamentos y equipamiento médico y sanitario.
Por otra parte, a partir de la experiencia del país en el control epidemiológico del VIH/SIDA y la existencia en la Isla de los recursos humanos necesarios para la atención a esta pandemia, Cuba, en el marco del Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, celebrado en Nueva York, del 25 al 27 de junio del 2001, propuso contribuir a los esfuerzos internacionales en la materia aportando:
- Cuatro mil médicos y personal de la salud para crear la infraestructura que permita suministrar a la población de los países necesitados, los medicamentos con las prescripciones y el seguimiento indispensables. Ese mismo personal podría formar y entrenar a gran número de especialistas, enfermeras y técnicos de la Salud.
- Los profesores necesarios para crear 20 Facultades de Medicina en distintos países del mundo, muchos de los cuales podrán ser escogidos entre los médicos cubanos que ya hoy prestan servicios como parte del Programa Integral de Salud. En esas Escuelas, se formarían 1 000 médicos cada año, en los países que más lo necesitan.
- Los médicos, pedagogos, psicólogos y otros especialistas que se requieran para asesorar y colaborar con las campañas de prevención del SIDA y otras enfermedades.
- Los equipos y kits diagnósticos necesarios para los programas básicos de prevención.
- El tratamiento antirretroviral para 30 mil pacientes.
Sólo sería necesario que la comunidad internacional aporte las materias primas para los medicamentos, equipos y recursos materiales de esas producciones y servicios. Cuba no obtendría ganancia alguna y aportaría los salarios del personal cubano en su moneda nacional, que es lo más costoso para los organismos internacionales de cooperación de Salud, y lo más difícil, que es el ser humano capacitado y dispuesto a cumplir esa misión en los lugares más recónditos.
Más tarde, en la reunión Cumbre de Jefes de Estados del Caribe, celebrada en La Habana, el 8 de diciembre del 2002, en conmemoración al XXX Aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y países de CARICOM, Cuba propuso un programa de apoyo a la estrategia regional, ya diseñada por el Caribe para la lucha contra la epidemia del VIH/SIDA, que consiste en:
- Envío de 1000 trabajadores de la salud, cuyos salarios serán sufragados por el Estado Cubano.
- Profesores y técnicos necesarios para la creación, en un país del Caribe que decida el CARICOM, de un Centro de Enseñanza Técnica para la enfermería y otras especialidades de las ciencias médicas a ese nivel. Esa institución podrá formar cada año hasta doscientos jóvenes provenientes de todos los países pertenecientes a ese organismo regional, quienes estarían especialmente preparados para la prestación de servicios a pacientes con VIH/SIDA.
- Contribuir gratuitamente, con una parte no menor al 30% del valor de los equipos y kits diagnósticos producidos en nuestro país, para el montaje de laboratorios SUMA, lo cual facilita el pesquisaje masivo de la población. En esta cooperación se incluye la instalación, puesta en marcha y asistencia técnica del equipamiento, así como el entrenamiento de personal local para la explotación de dicha tecnología.
- En el caso de Haití, Cuba estaría dispuesta a compartir con otros países donantes hasta el 40% del valor de esos equipos y kits diagnósticos.
Otros aspectos del desarrollo del Sistema de Salud cubano
a) Programa Materno-Infantil. Destaca el índice de mortalidad infantil, que al cierre del año 2004 fue de 5,8 por mil nacidos vivos, la más baja en toda su historia y que ubica al país entre los 36 países del mundo con mejores resultados, según datos del UNICEF .
Este indicador es el resultado de la labor de un grupo multidisciplinario de especialistas – médicos de familia, ginecobstetras, pediatras, enfermeras, técnicos y otros especialistas de la salud – que desde las primeras semanas del embarazo realizan controles a las gestantes. Esta atención incluye el seguimiento nutricional, genético y de salud bucal de la madre, y una estricta vigilancia de cada minuto del desarrollo prenatal de cada niño cubano.
Cuando un bebé nace, de inmediato se le practican pruebas para determinar si padece hipotiroidismo; días después se le realiza el examen de la fenilcetonuria, en busca de una enfermedad del metabolismo que puede producir el retraso mental si no se atiende precozmente y en los primeros meses es inmunizado contra 13 enfermedades.
b) Programa Nacional de Vacunación. Cuba garantiza una de las más amplias coberturas de vacunación en el mundo. En la actualidad todos los niños cubanos son vacunados contra 13 enfermedades infecciosas, siendo la cobertura de vacunación del 95%. Como resultado de esta estrategia, en los últimos 40 años se han logrado eliminar 6 enfermedades: Poliomielitis en 1962, Difteria en 1979, Sarampión en 1993, Tos ferina en 1994, y Rubéola y Parotiditis en 1995, así como 2 formas clínicas severas de la meningitis tuberculosa y el tétanos neonatal.
Además, desde 1988, se vacuna contra la Meningitis Meningococcica Tipo B, única en el mundo, y la C, de producción nacional, a todos los menores de 30 años. Desde 1991, se vacuna contra la Hepatitis Tipo B, a todos los menores de 25 años y a los grupos de riesgos como enfermos de diabetes, a médicos y enfermeros de la familia, a trabajadores de bancos de sangre, a trabajadores de instituciones para enfermos mentales, reclusos, y portadores y contactos de enfermedades de transmisión sexual, con una vacuna cubana de producción por métodos de ingeniería genética. Se vacuna también contra el Hemófilo Influenzae Tipo B con una vacuna cubana producida por síntesis química, única en el mundo.
Es significativo que los 26 países más desarrollados del mundo, con un producto interno bruto per cápita superior en 20 a 40 veces al de Cuba, no hayan podido lograr aún tales resultados en la vacunación universal de sus respectivas poblaciones y en el desarrollo de una gama tan amplia de proyectos de otros tipos de vacunas preventivas y terapéuticas para los adultos.
En el año 2004, comenzó a utilizarse en la Isla la primera vacuna cubana tetravalente, para proteger contra cuatro enfermedades (difteria, tétanos, tos ferina y hepatitis). Se han alcanzado resultados alentadores en el desarrollo de un compuesto pentavalente, que incorporaría a la anterior, los antígenos contra el Haemophilus Influenzae tipo B, que de lograrse, sería la primera vacuna en el mundo contra esos cinco males.
También destacan los avances en un candidato vacunal terapéutico contra el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), así como cuatro vacunas terapéuticas contra el cáncer, que se encuentran en la etapa de ensayo clínico en Cuba y otros países.
c) Enfermedades crónicas no transmisibles. El perfil epidemiológico nacional se caracteriza por el predominio de la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles. Las enfermedades del corazón, los tumores malignos, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes, representan casi las dos terceras partes de todas las defunciones que se producen en el país. Además, merecen mencionarse por su morbilidad, la diabetes mellitus, la cirrosis hepática, el asma y la hipertensión arterial.
d) Enfermedades transmisibles. Este programa persigue como principal objetivo mantener el control de las enfermedades transmisibles para continuar disminuyendo la morbilidad y controlar los factores de riesgo para evitar brotes y epidemias. Las enfermedades infecciosas constituyen la principal causa de muerte en el mundo; muchas de esas enfermedades son prevenibles por vacunas. En Cuba, se ha eliminado un importante grupo de estas enfermedades .
e) Atención al adulto mayor. Existe un Programa Nacional de Atención al Adulto Mayor, el cual se adapta a los requerimientos y necesidades de la población que se encuentra en la tercera edad.
Cuba, con su esperanza de vida al nacer de 77 años, cuenta en todo el país con más de 2 500 personas centenarias. El 80% de las personas que viven actualmente en la Isla, fallecen después de los 60 años.
Según estudios realizados por especialistas en Geriatría y Gerontología, el estado nutricional de la mayoría de los centenarios es el adecuado, y no existe entre ellos un alto índice de obesidad ni de desnutrición por defecto. Son muy bajos también en ese grupo etario los estados de depresión.
f) Tabaquismo. Como expresión del compromiso inequívoco del pueblo y el Gobierno cubanos con la promoción y protección del derecho a la salud de todo ser humano, Cuba firmó el 29 de junio del 2004, el Convenio Marco para el Control del Tabaco, primer instrumento internacional jurídicamente vinculante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Son conocidos los importantes esfuerzos que llevan a cabo las instituciones de salud y otras entidades estatales, las organizaciones políticas, sociales y de masas, y otras organizaciones e instituciones cubanas en el enfrentamiento al dañino hábito de fumar, que ha incluido acciones en las esferas educativa y preventiva, de atención de salud, de reglamentación de áreas en las que se prohíbe fumar e incluso, la aplicación de elevados precios como desestímulo al consumo.
No obstante, Cuba ha llamado la atención acerca del impacto negativo que la aplicación de este instrumento podría tener sobre las economías de varios países en desarrollo productores de tabaco, entre ellos nuestro propio país. En el proceso de su negociación, la representación cubana pidió la creación de un fondo financiero internacional que sirviera para compensar los daños y encontrar vías alternativas de desarrollo para los productores de tabaco en los países del Sur, cuestión que no tuvo una respuesta definitiva.
Cuba ha exhortado a la comunidad internacional y en particular a los principales países industrializados, cuyas grandes empresas tabacaleras han sido las principales beneficiarias de la comercialización de cigarrillos y tabacos en el planeta en más de cinco siglos, a movilizar recursos nuevos y adicionales en un fondo internacional del que puedan beneficiarse los productores de tabaco que serán afectados en los países en desarrollo.
Principales causas de muerte
Al Triunfo de la Revolución, el 14,2% de la mortalidad general correspondía a las enfermedades infecciosas. Hoy la proporción de defunciones por enfermedades infecciosas y parasitarias se ha reducido prácticamente hasta desaparecer. Las principales causas de muerte son las enfermedades del corazón, las cerebrovasculares, los tumores malignos, entre otras.
El VIH/SIDA, a pesar de constituir en varias partes del mundo una verdadera amenaza a la continuidad del género humano, en Cuba, como resultado de la adopción de estrategias tempranas y la creación de un grupo de gobierno para la coordinación de la respuesta nacional a la epidemia, se ha logrado mantener una lenta progresión de la enfermedad.
Hasta la fecha en nuestro país han
sido infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) 6 mil 73 personas,
desde la detección del primer caso en 1986. Han fallecido a causa de
la enfermedad 1,222 personas.
La epidemia está catalogada como de bajo nivel y con una prevalencia
de personas infectadas entre 15 y 49 años de 0,05 %, calificada como
la más baja de América y una de las más bajas del mundo.
A través del Programa Nacional de Prevención y Control de las Enfermedades de Transmisión Sexual y el SIDA, se logra para las personas que viven con el VIH/SIDA, la capacitación, seguridad social y laboral y asistencia médica especializada de modo gratuito para el 100 % de los enfermos. En la actualidad, casi 1,800 pacientes reciben medicamentos contra el SIDA, en esquemas terapéuticos en los que predominan seis antirretrovirales genéricos de fabricación cubana. El país adquiere otros siete fármacos como parte de un programa de cooperación que financia el Fondo Mundial de las Naciones Unidas de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.
Además, se desarrolla un programa educativo que contempla la educación sexual en las escuelas, acciones educativas especialmente diseñadas para grupos vulnerables, adolescentes y población general, priorizando un enfoque de prevención.
Cuba ha logrado contener la pandemia, a pesar de tener limitado el acceso al 50% de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo, por haber sido creados por empresas o subsidiarias norteamericanas, restricción que es consecuencia del férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la Isla.
A pesar de todos los obstáculos y retos, Cuba avanza en el camino de seguir consolidando un sistema de salud de excelencia, adaptado a los requerimientos y necesidades de cada cubano, y con un personal altamente calificado y profundamente solidario.
CAPÍTULO 6: CONVERTIR LAS PRISIONES EN VERDADEROS CENTROS DE EDUCACIÓN Y MEJORAMIENTO HUMANO
Las campañas de propaganda promovidas por Estados Unidos contra Cuba, se han nutrido de un arsenal de las más abyectas mentiras y tergiversaciones de la realidad. El engaño ha sido el recurso más socorrido por los artífices y beneficiarios de la cuestionada política de hostilidad, bloqueo y agresiones contra el pueblo cubano, que tienen a su servicio poderosas herramientas mediáticas.
En el centro de los ataques de la campañas propagandísticas anticubanas promovidas por Estados Unidos, ha sido colocado el sistema penitenciario cubano. Se difunden y recrean falsas historias y mensajes, fabricando y describiendo en detalles inexistentes un régimen carcelario represivo e inhumano, en el que se estarían transgrediendo los más elementales derechos humanos. Se repiten hasta el cansancio falsas alegaciones de abusos y atrocidades nunca cometidos por las autoridades penitenciarias cubanas, con el objetivo de fortalecer la percepción de que existen prácticas sistemáticas y masivas de maltratos y torturas a prisioneros. De modo fraudulento, se inventan imágenes de pésimas condiciones en los locales y de una dieta alimentaria con características infrahumanas y se denuncian falsas carencias, restricciones e incluso negativas de asistencia médica a reclusos que así lo requieren o solicitan.
El objetivo central es hacer creer que las cárceles cubanas se equiparan con un infierno y que las mismas no cumplen con las normas mínimas acordadas internacionalmente. Una vez consolidada esa falsa imagen en la opinión pública, acudiendo entre otras técnicas a la difusión hasta la saturación de mensajes construidos con tal objetivo, les resulta sencillo hacer creíble cualquier nueva canallada anticubana.
Las campañas de propaganda anticubana en materia de prisiones persiguen neutralizar el impacto de los importantes avances alcanzados por el sistema penitenciario cubano, en el cumplimiento del objetivo de construir una sociedad en la que prime el concepto de que ningún ser humano será excluido ni olvidado.
Transformaciones en el sistema penitenciario cubano heredado en 1959
Antes de adentrarnos en una reflexión sobre el sistema penitenciario cubano actual, resulta imprescindible mencionar la herencia recibida por Revolución en este ámbito en 1959.
El sistema penitenciario prerrevolucionario – en el que fueron torturados y ejecutados extrajudicialmente cientos de valientes jóvenes cubanos que luchaban contra la tiranía sostenida por Washington en la Isla – se caracterizaba por la promiscuidad y el hacinamiento, la corrupción judicial y administrativa, el crimen despiadado, los maltratos físicos y la tortura, las desapariciones, la discriminación racial y social y el tratamiento brutal al hombre sancionado, en detrimento de su integridad y dignidad humana. En dicho sistema – si así se le puede calificar –, prevalecía además una ausencia total de programas de rehabilitación social. Las cárceles eran verdaderos almacenes de personas reprimidas por la dictadura y de marginados por una sociedad profundamente injusta. En síntesis, era un régimen carcelario despiadado y brutal, deformador de hombres y creador de delincuentes.
La Revolución tuvo que destruir el régimen carcelario que heredó de la tiranía batistiana, y ha venido construyendo, durante todos estos años, un sistema penitenciario revolucionario, profundamente humanos, sustentado en el respeto y el control riguroso en la aplicación de leyes y reglamentos que se inspiran en la máxima de reeducar y rehabilitar a cada persona recluida para su reintegración social.
Fueron desactivadas viejas prisiones heredadas del capitalismo, como el llamado “Presidio Modelo” ubicado en la entonces Isla de Pinos (actual Isla de la Juventud), y las emplazadas en los Castillos del Príncipe, El Morro, La Cabaña y San Severino, establecidas en el período colonial. Dichas instalaciones adolecían de una ausencia total de las mínimas condiciones para la vida humana. Se construyeron nuevas prisiones (de régimen cerrado y abierto), a partir de conceptos humanistas y respetando los conceptos y principios desarrollados por la ciencia penal a nivel internacional con relación a las mejores prácticas para el tratamiento a los reclusos.
El Gobierno Revolucionario derogó leyes y reglamentos obsoletos en materia penitenciaria, muchos de los cuales databan también de la etapa colonial. Se reemplazó además el personal que atiende los centros penitenciarios, a partir de las elevadas normas de humanismo y respeto a la dignidad que se empezó a exigir y se continúa exigiendo hasta nuestros días a los ciudadanos que cumplen tan importante función social.
Entre los pilares de la transformación que se acometió en el proceso de construcción de un nuevo sistema penitenciario en el país tras el triunfo de la Revolución Cubana, vale la pena singularizar los siguientes:
El perfeccionamiento de la legislación penitenciaria y de su base reglamentaria, teniendo en cuenta los preceptos de las “Reglas Mínimas Internacionales para el Tratamiento a los Reclusos”, aprobadas en el Primer Congreso sobre la Prevención del Delito y el Tratamiento al Delincuente, celebrado en 1955, en Ginebra, Suiza.
La adopción y perfeccionamiento del sistema progresivo, para permitir al recluso ir avanzando en diferentes regímenes penitenciarios hasta lograr su libertad condicional, a partir de su conducta y de plazos mínimos de cumplimiento de su sanción.
El establecimiento de criterios de clasificación de la población penal que aseguran mejor tratamiento colectivo e individualizado (reglamentación del tratamiento que reciben las categorías de reclusos a partir de su situación legal, del sexo, las edades, características personales, sus niveles de peligrosidad, etc.)
La construcción de locales adecuados para los establecimientos penitenciarios (celdas colectivas e individuales, con aire, luz, ventilación, servicios sanitarios y duchas).
La incorporación voluntaria al trabajo socialmente útil y remunerado.
El otorgamiento de ayudas económicas a familiares de reclusos.
La organización de un subsistema educacional en las prisiones para la enseñanza general y técnica.
La organización de un subsistema de atención médica y estomatológica, primario y especializado, para atender a los reclusos.
El desarrollo de actividades de amplia participación en las esferas artísticas, deportivas y recreativas.
La capacitación técnica y profesional y la superación permanente del personal penitenciario (juristas, psicólogos, psicopedagogos, pedagogos, defectólogos, sociólogos, incluidos los funcionarios).
Estas acciones de la Revolución permitieron
devolver a los reclusos su condición de seres humanos y promover en
la sociedad el respeto a su condición de legítimos hijos de
la nación cubana, independientemente del delito que hubieren cometido.
Al profundizar en los fundamentos del sistema penitenciario cubano actual,
es necesario tomar en cuenta que los mismos han quedado claramente consagrados
no solamente en los reglamentos penitenciarios aplicados durante estos años,
sino también en las principales leyes del país.
La Constitución de la República de Cuba, establece en su artículo 58 que “Todo acusado tiene derecho a la defensa”. El Artículo 57 asegura que “el detenido o preso es inviolable en su integridad personal”.
El Código Penal por su parte, entre otros aspectos, establece sanciones sustitutivas a la privación de libertad, reconoce la posibilidad de extender la libertad condicional a las personas privadas de ellas, promueve sanciones conjuntas a favor de la persona a la que se le haya probado la comisión de distintos delitos en diferentes causas y diferencia entre los reos reincidentes, multirreincidentes o primarios ante la ley y ante el tratamiento penitenciario.
La Ley de Procedimiento Penal establece las garantías procesales a las personas acusadas de un delito, y la garantía de su defensa por parte de abogados capacitados para ello. De igual forma, sustenta como requisito la presentación a juicio de las personas acusadas cuando el tribunal lo reclama, y la elaboración posterior de un documento muy importante en la definición legal de aquellos que han sido sentenciados. Se trata del documento que contiene la sentencia y la liquidación de sanción, elementos importantes que definen, dentro del sistema, el tratamiento que será brindado a esas personas.
Puede afirmarse con seguridad que el sistema penitenciario cubano cumple con creces las 95 reglas adoptadas en el sistema de las Naciones Unidas como “Reglas Mínimas Internacionales para el Tratamiento a los Reclusos”.
El sistema penitenciario cubano – a diferencia de lo que sucede en otros muchos lugares del mundo y, en particular, en la parte del territorio cubano ilegalmente ocupa por la Base Naval estadounidense en Guantánamo, garantiza a las personas privadas de libertad el respeto que merecen a su integridad física y psíquica y a su dignidad humana. Reciben un trato justo durante el cumplimiento de sus sanciones y cuentan con las garantías de apoyo al proceso de reincorporación a la sociedad una vez cumplidas las sanciones que les fueron impuestas o al recibir antes el beneficio de la libertad.
Elementos de interés acerca del sistema penitenciario cubano
El enfoque progresivo en el tratamiento penitenciario (concepto ya presentado con anterioridad), permite a la población penal gozar del beneficio de la rebaja de sanción de hasta 2 meses cada año por buena conducta, la transición desde los regímenes de mayor severidad a los de menor y la modificación de sanciones privativas de libertad por otras no privativas.
Como promedio, un 40% del total de sancionados se encuentra en unidades abiertas, desprovistas de cercas y otros medios de seguridad, sin vestir uniforme de reclusos y laborando en condiciones similares a las de la población civil. Disfrutan de pases o permisos especiales por buena conducta.
El 82 % de los reclusos que egresan, lo hacen sin cumplir totalmente su sanción. La libertad anticipada puede ser otorgada a la mitad de la sanción para los reclusos primarios, término que disminuye hasta un tercio en el caso de los jóvenes y que aumenta a dos tercios para reincidentes y multirreincidentes.
A diferencia de América Latina, en Cuba no menos el 90 % de los reclusos tiene sentencia firme.
Las sanciones menores a 5 años de privación
de libertad pueden ser sustituidas por penas no privativas al tercio del cumplimiento.
En Cuba se aplican distintos regímenes de severidad en el tratamiento
a los sancionados, algunos de los cuales no implican internamiento en centros
cerrados, a saber:
De mayor severidad, aplicado a sancionados por delitos muy graves, con fuerte connotación social, tales como los responsables de hechos de terrorismo y piratería.
Severo para otros tipos de delitos, aplicado a casos de personas sancionadas a una pena mayor de cinco años de privación de libertad.
Severidad media, en el que son ubicados los reclusos sancionados a entre 3 y 5 años de privación de libertad.
Mínima severidad, que se aplica en lugares abiertos, o sea, campamentos de trabajo de régimen abierto. Este régimen puede ser concedido incluso a personas sancionadas hasta tres años de privación de libertad por delitos cometidos con intencionalidad y hasta cinco años de privación de libertad por delitos cometidos a partir de la imprudencia.
Libertad condicional, que en Cuba constituye también una de las etapas del régimen progresivo. El sancionado recibe la libertad con determinadas condiciones; mantiene un vínculo jurídico con el sistema penitenciario hasta que extinga totalmente su sanción.
Los reclusos que así lo requieran por razones de salud física o psíquica, pueden acceder a una Licencia Extrapenal, al determinarse que su estado de salud no es compatible con la vida en la prisión. Esta figura está establecida en el Código Penal vigente.
Las normas disciplinarias y su reglamento de aplicación, prohiben expresamente la aplicación a los que incumplen dichas normas de castigos corporales, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes o la reducción de la dieta alimentaria. A los reclusos no se les aplican en ningún caso cadenas, grilletes, ni camisas de fuerza.
La violencia y el maltrato, tanto físico como espiritual, están totalmente prohibidos y constituyen un delito previsto en la Ley, la que impone la obligación de sancionar a cualquier persona que cometa actos de dicha naturaleza en el desempeño de sus funciones en los centros penitenciarios. Solo se autoriza la fuerza estrictamente indispensable para reducir al orden a aquellos que lo han alterado. Cabe destacar que el uso de armas de fuego está prohibido para las fuerzas que actúan en el interior de los penales, quedando limitado a los cordones externos de las prisiones cerradas, con serias restricciones para su uso.
Los reclusos reciben de la administración del centro penitenciario en el que se encuentran cumpliendo sanción, una alimentación adecuada, con un valor nutritivo no inferior a las 2 400 kilocalorías diarias y consumen agua potable. Pueden, además, recibir de sus familiares hasta 40 libras de alimentos y otros enseres de primera necesidad en cada visita.
Los reclusos enfermos, en virtud de prescripción facultativa, reciben una dieta alimentaria en correspondencia a su padecimiento. Todo recluso recibe gratuitamente los artículos de aseo personal, lencería y uniforme.
A toda la población penal se le garantiza de forma gratuita la atención médica y estomatológica, primaria y especializada. En el Sistema Nacional Penitenciario existen hospitales, centros asistenciales y puestos médicos, y se cuenta en todas las provincias con salas de penados ubicadas en hospitales de la red asistencial, donde se garantiza al recluso el acceso pleno a los logros alcanzados por nuestro país en la esfera de la salud. Los reclusos tienen derecho a ser ingresados en cualquier servicio de la red hospitalaria del país. Se les garantiza además la asistencia especializada, mediante visitas periódicas de equipos integrados por diferentes especialistas a los propios centros penitenciarios. La asistencia terciaria en los diferentes institutos del país, es otro de los derechos asegurados a la población penal.
Los servicios médicos del Ministerio del Interior forman parte integral del proceso de perfeccionamiento en la esfera de la salud que tiene lugar en todo el país. En este contexto tuvo lugar de manera exitosa el Primer Congreso Cubano de Medicina Penitenciaria, que permitió un intercambio fructífero de experiencias para seguir avanzando y consolidando los excelentes resultados obtenidos en los servicios de atención de salud a la población penal cubana.
En los centros penitenciarios cubanos las reclusas embarazadas reciben una dieta alimentaria reforzada durante el embarazo y hasta el cumplimiento del primer año de vida del niño, período en el que la reclusa permanece junto a su criatura garantizándole su lactancia. Transcurrido este plazo de tiempo, pueden entregarlo a sus familiares o internarlo en un Círculo Infantil libre de costo. Las reclusas embarazadas reciben, como el resto de las embarazadas cubanas, una atención médica de alta especialización y un permanente control, incluyendo consultas en los hospitales gineco-obstétricos del país, así como en las instalaciones creadas en las propias instalaciones penitenciarias.
Dicho servicio alcanza la mayor calidad. Podría mencionarse a modo de ejemplo, que el hogar materno de la Prisión de Mujeres de Occidente, la mayor penitenciaría para mujeres en el país, obtuvo el 6 de agosto del 2004 la condición de centro "Amigo de la Madre y el Niño”, reconocimiento conferido por el Ministerio de Salud Pública y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Las reclusas son ubicadas en centros penitenciarios exclusivos para mujeres, que son atendidos directamente por personal femenino debidamente preparado.
Por su parte, los reclusos jóvenes también reciben un tratamiento diferenciado. Se les ubica en establecimientos penitenciarios sólo para jóvenes o en áreas separadas de las prisiones de adultos y son atendidos por personal seleccionado.
Los reclusos mantienen la comunicación sistemática con sus familiares mediante visitas, el uso de pabellones conyugales (beneficio que se extiende a reclusos de ambos sexos), contactos telefónicos y correspondencia. Los sancionados pueden, asimismo, ser beneficiados con pases o visitas especiales al hogar sin custodia, como estímulo a la buena conducta. Tienen el derecho a ser conducidos a hospitales, funerarias o entierros, en el caso de enfermedad grave o fallecimiento de familiares allegados.
Las visitas se realizan sin mallas, rejas, paredes de vidrio u otro tipo de obstáculo al contacto directo del recluso con sus familiares.
Como parte del tratamiento integral que se dispensa a la población penal, y con vistas a reducir al mínimo indispensable los efectos negativos del aislamiento social, se realizan visitas demostrativas bajo custodia a centros culturales, deportivos, históricos y económicos, a manera de estímulo por buena conducta. Se propicia también el disfrute por los reclusos de los medios masivos de difusión, especialmente la televisión, que puede ser atendida hasta el cierre de las transmisiones. Los prisioneros tienen además la oportunidad de compartir con personalidades destacadas del arte, la cultura y el deporte que visitan los centros penitenciarios.
Al detallar las amplias facilidades existentes para la comunicación con el exterior de los reclusos, vale la pena destacar la importancia de los pabellones o visitas conyugales. Este beneficio ha sido garantizado a toda la población penal que lo solicite, desde los primeros años de la Revolución Cubana, dando cumplimiento a una de las recomendaciones incluidas en las Reglas Mínimas adoptadas por las Naciones Unidas.
Ello contrasta con lo que ocurre en muchas penitenciarías de los Estados Unidos, donde se priva a sus prisioneros de este derecho elemental. En buena parte de las prisiones federales norteamericanas, el pabellón conyugal está totalmente prohibido, en franca transgresión de este derecho natural de todos los seres humanos, estén o no en prisión. En dichas cárceles, sin embargo, son frecuentes las violaciones y otros abusos sexuales, que ocurren ante la deliberada indiferencia de las autoridades. Sociólogos norteamericanos de reconocido prestigio estiman, que 1 de cada 5 presos norteamericanos ha sido violado y que como consecuencia de esta realidad, el VIH-SIDA se había propagado a niveles preocupantes. Según esas propias fuentes, el 29% de los presos que fallecen en las cárceles norteamericanas, lo hacen a consecuencia del SIDA, no solo por el desarrollo de la enfermedad, sino también por la falta de tratamiento.
El sistema penitenciario cubano permite la asistencia religiosa a los reclusos que lo soliciten, y respeta la libertad de no profesar religión alguna.
El personal penitenciario es seleccionado y preparado convenientemente para el cumplimiento de sus tareas. Dentro de estas fuerzas, se incluyen médicos, pedagogos, juristas, psicólogos, y otros profesionales en ciencias de la conducta.
Los reclusos extranjeros se ubican en centros y áreas de reclusión independientes y se les garantiza la asistencia consular, el respeto a sus tradiciones culturales y se le brindan facilidades para la adquisición de productos alimenticios de aseo y uso personal.
Los acusados que son asegurados con prisión provisional, se encuentran en centros o áreas independientes al resto de la población penal. En coordinación con los órganos de la Fiscalía y los Tribunales Populares, se promueve como política la aplicación de esta medida solo a los casos indispensables y se trabaja de modo intenso por reducir el plazo de enjuiciamiento y sentencia al mínimo indispensable para garantizar el respeto estricto de los requerimientos del debido proceso. Está garantizada la asistencia jurídica a los detenidos, tanto en materia de derecho civil como penal y se facilitan los contactos personales con sus representantes legales.
Del total de la población penal cubana, sólo un pequeño por ciento, que oscila en un rango entre el 8 y el 10 %, corresponde a detenidos a los que no se les ha realizado o completado un proceso judicial. Este índice contrasta con las cifras promedios reportadas en América Latina, que varían del 50 al 95 %, con alguna puntual excepción. Se ha informado, además, que en varios de esos países los períodos de retardo en la celebración de juicios pueden extenderse en un margen de entre 2 a 10 años.
Participan en la protección y el aseguramiento de la legalidad en el funcionamiento del sistema penitenciario cubano, además del propio Ministerio del Interior, las siguientes instituciones: los Tribunales Populares, la Fiscalía General de la República y las Comisiones de Prevención y Atención Social. Los Órganos, Departamentos o Direcciones de Atención a la Ciudadanía en las entidades mencionadas con anterioridad, canalizan, tramitan y dan respuesta a toda denuncia sometida por cualquier persona acerca de supuestas violaciones de la legalidad y los derechos de los reclusos en el sistema penitenciario cubano.
La supervisión y el control de la Fiscalía General de la República, instancia con capacidad de reportar directamente los resultados de sus pesquisas e investigaciones al Consejo de Estado, es de particular importancia. Se busca con ello establecer garantías adicionales a la protección de los derechos de los reclusos y sus familiares y preservar el cumplimiento de la legalidad.
Se le presta también particular atención en el sistema penitenciario cubano al tratamiento educativo. Forman parte del mismo el trabajo socialmente útil, la instrucción escolar, la capacitación técnica en oficios, la educación cívica y patriótica y la realización de actividades artísticas, deportivas y recreativas, entre otras. Este amplio y humano enfoque del trabajo de rehabilitación, está dirigido esencialmente a modificar hábitos de conducta, a propiciar el respeto a las leyes y a preparar a los sancionados para su reintegración social.
El trabajo constituye uno de los eslabones primordiales de la cadena de actividades dirigidas a la rehabilitación de los reclusos para su plena reinserción social. No tiene un carácter aflictivo ni punitivo para los reclusos. La incorporación a la actividad laboral es voluntaria y reciben remuneración salarial con arreglo a la legislación y las regulaciones vigentes en el país para cualquier otro ciudadano.
Las dificultades provocadas por el bloqueo genocida al que ha estado sometido el país, han impedido la creación de capacidades suficientes para garantizar la ocupación laboral del total de la población penal. A pesar de los enormes obstáculos que se enfrentan como consecuencia de esa verdadera guerra económica que impone al pueblo cubano el gobierno de Estados Unidos de América, se trabaja intensamente para ampliar las posibilidades de empleo para los reclusos que voluntariamente opten por ese derecho.
El sistema penitenciario, a solicitud de las familias, de los trabajadores sociales o de los propios reclusos, promueve la concesión de ayudas económicas a los familiares de los reclusos que así lo requieran, que son entregadas por el sistema de seguridad y asistencia social del país.
Perfeccionamiento del Sistema Penitenciario Cubano
Como parte del amplio proceso de profundización de las transformaciones y esfuerzos dirigidos a promover una sociedad más justa, educada, equitativa y solidaria, en cuyo empeño han cumplido un papel de vanguardia los programas sociales en curso, se lleva a cabo en el país con carácter prioritario una verdadera revolución en el sistema penitenciario, sustentada en la premisa de convertir las prisiones en escuelas.
Desde el año 2000, el gobierno cubano ha venido impulsando e instrumentando, a través de un conjunto de acciones y programas, el proceso encaminado a este perfeccionamiento, con especial énfasis en el tratamiento educativo de los reclusos, con el fin de lograr resultados aún más efectivos en su rehabilitación y ulterior reintegración social.
Este proceso, surgido al calor de la batalla que en el terreno de las ideas enfrenta el pueblo cubano, ha sido denominado “Tarea 500”. Fue impulsado no sólo para convertir, en la práctica, las prisiones en escuelas, sino para promover el rescate y orientación de jóvenes y menores proclives a cometer delitos en nuestra sociedad.
¿Quiénes eran los cubanos con mayor propensión a manifestar conductas antisociales y a incurrir en delitos? ¿A quiénes era necesario asegurar una vida socialmente útil?
Para responder estas interrogantes y diseñar con efectividad las acciones y programas que serían emprendidos, se llevó a cabo una amplia investigación con jóvenes en prisiones, que buscaba determinar las causas, la edad de iniciación en las actividades delictivas, las características y el origen social de estos jóvenes.
Aquella investigación reflejó que el 58% de los jóvenes manifestaban haber comenzado a realizar actividades delictivas en una edad entre los 16 y 20 años. Más del 64% de ellos, al momento de cometer hechos que constituyen delitos, se encontraban desvinculados del estudio y el trabajo. Se evidenció, asimismo, el bajo nivel cultural de la mayoría de esos muchachos, y que apenas el 2% contaba con alguno de sus padres con nivel universitario. En su inmensa mayoría sus padres estaban divorciados y manifestaban además, por lo general, gran desatención hacia sus hijos. La investigación permitió caracterizar al tipo de jóvenes cuyo futuro podía ser terminar en una prisión. La Revolución Cubana no podía resignarse a conocer esa realidad y no hacer nada.
Surgió entonces la iniciativa de captar a un grupo de jóvenes como trabajadores sociales, que se formarían en un curso intensivo, con la misión básica de relacionarse con los jóvenes que estaban desvinculados del estudio y el trabajo en estas edades tan tempranas después de haber concluido sus estudios en el noveno grado e incluso antes. Los jóvenes trabajadores sociales deberían trabajar para guiar la reinserción social de los jóvenes desvinculados. Desde esta fecha, en julio del 2000, se han preparado más de 21 mil 215 trabajadores sociales en todo el país.
La primera tarea del trabajador social fue precisamente la búsqueda de lo que se llamó entonces “el eslabón perdido.” Se sabía de los jóvenes que estaban estudiando, de los que estaban trabajando, pero no se conocía exactamente la situación, inquietudes y necesidades de los desvinculados, quiénes eran, qué pensaban y qué aspiraciones tenían. Los trabajadores sociales se lanzaron así a relacionarse con estos otros jóvenes para tratar de empezar a jugar el papel de tutores y de guías de los mismos. De igual modo, asumieron después la atención a los jóvenes que salen de las prisiones y, más recientemente, de los jóvenes que están en las prisiones.
Durante el primer curso de preparación de los jóvenes trabajadores sociales en la Capital, en el año 2000, ellos realizaron una investigación, tras visitar barrio por barrio, cuadra por cuadra, buscando a cada uno de los jóvenes desvinculados. El estudio arrojó los siguientes datos: el 70% de los jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo procedía de familias divorciadas, con problemas de atención; el 19% no había sido criado ni por la madre, ni por el padre, sino por un tercer familiar; el 16,6% de las muchachas había abandonado los estudios como resultado de un embarazo precoz; solo el 2,5% de ellos procedían de familias donde alguno de los padres tenía nivel universitario.
La caracterización social de este grupo de jóvenes desvinculados era muy similar a la de los jóvenes que estaban en prisión, y se confirmó el perfil de aquellos más propensos a delinquir y terminar recluidos en un centro penitenciario.
A la atención priorizada de ese tipo de jóvenes, ha estado dirigida una parte fundamental de los programas sociales que ha venido ejecutando la Revolución en los últimos años. No puede permitirse que alguien esté condenado por la sociedad y tenga predeterminado, con una elevada probabilidad, un futuro de marginación y apego al delito.
La máxima dirección del gobierno cubano, decidió multiplicar las acciones, medidas y programas dirigidos a la prevención del delito, mediante el apoyo y orientación de aquellos más proclives a delinquir. La labor de los trabajadores sociales es parte de la expresión de este proceso.
Se ha trabajado intensamente en promover opciones para una recreación sana, que se diferencie de aquella que se ha convertido en un gran negocio en la mayoría de los países del mundo y que se ha impuesto como un modelo lucrativo, asociado a vicios, a juegos de interés, a la prostitución y a la droga. La sociedad cubana no se resigna y no asume ese modelo, construye un modelo propio para sus jóvenes.
A raíz del análisis de la situación de los jóvenes de 17 a 30 años, con noveno grado aprobado pero sin vínculo estudiantil o laboral, surgieron hace 3 años los Cursos de Superación Integral para Jóvenes con esta condición, cuya matrícula llegó en el 2004 a más de 150 mil estudiantes. Cuarenta y ocho mil cuatrocientos seis egresados de dichos cursos han ingresado en diferentes carreras universitarias, incluidas las Ciencias Médicas, con resultados altamente positivos. Algunos estudian en sus municipios de residencia, a través de la universalización de la educación superior, y otros en cursos regulares.
Aquellos jóvenes que en determinado momento veían cerradas para ellos las puertas de las universidades y hasta su propia superación profesional, y que aspiraban tal vez a determinados empleos, pero a los que no tenían acceso por su escaso nivel de preparación, han visto en el Curso de Superación Integral una nueva oportunidad para su desarrollo integral como ser humano.
En esta labor de prevención social, a la cual han contribuido con tanta fuerza los trabajadores sociales, también han desempeñado un importante papel los maestros, los médicos de la familia, y los integrantes de la Federación de Mujeres Cubanas y del resto de las instituciones sociales y comunitarias cubanas.
Tras la explicación de los nuevos esfuerzos emprendidos en la labor preventiva para evitar que los jóvenes y personas en general ingresen en las prisiones, resulta imprescindible retomar la consideración de las acciones y programas concretos que se desarrollan con la población penal en el cumplimiento de la “Tarea 500”.
Se ha establecido el denominado Programa Audiovisual, el cual comenzó de manera experimental en octubre del año 2001 y que hoy se encuentra organizado en todos los centros penitenciarios del país. A través de este programa, se imparten cursos del novedoso programa Universidad para Todos, con el empleo de técnicas de video, circuitos cerrados de televisión, tabloides y materiales didácticos complementarios, contando con el asesoramiento de profesores del Ministerio de Educación insertados en los Centros Penitenciarios y con la activa participación de monitores seleccionados entre los propios reclusos y preparados debidamente. Hasta mediados de 2004 se habían instalado 1 076 televisores y 195 equipos de video para impartir las clases en 84 centros penitenciarios.
Entre las materias que se imparten en este programa audiovisual se encuentran: Geografía Universal, Geografía de Cuba, Apreciación literaria y cinematográfica, Historia de Cuba, Conservación del medio ambiente, Inglés y Español (y se está introduciendo el francés).
En la primera etapa de este programa, hubo una promoción general del 91% de los reclusos que se incorporaron de manera voluntaria. Conviene aclarar que la participación de los reclusos en este y los demás programas dirigidos a elevar su nivel escolar y cultura general integral es totalmente voluntaria. En la primera etapa, en el año 2001, se incorporaron al Programa el 88% de los reclusos, mientras que ya en la segunda y la tercera etapas, a partir de septiembre del 2002, la cifra sobrepasa el 90%.
Paralelamente,
se continúa desarrollando, en coordinación con el Ministerio
de Educación y otros organismos de la Administración Central
del Estado, la instrucción escolar gratuita hasta el 12º grado
por el subsistema de Educación de Adultos y la capacitación
técnica en oficios como: albañilería, carpintería,
plomería, electricidad, artesanía, soldadura, barbería
y peluquería. A lo anterior se han añadido cursos de computación.
Con la activa participación del Instituto Nacional de Deportes, Recreación
y Cultura Física (INDER), se imparten en todas las provincias del país
cursos de profesores de educación física. Los educandos una
vez graduados, prestan servicios remunerados en los centros penitenciarios.
También podrán comenzar a realizar estudios superiores de Licenciatura
en Cultura Física, en correspondencia con su actitud, disciplina y
resultados académicos.
Con carácter experimental y en cooperación con el Ministerio de Salud Pública, se desarrolla en el Hospital Nacional de Reclusos el primer curso de enfermería, que a partir de sus resultados se irá extendiendo al resto del país. Una vez graduados, prestarán servicios en instalaciones de salud del sistema penitenciario.
Estos programas básicos para la conversión de las prisiones en escuelas han tenido muy fuerte impacto en la población penal. Han incidido en el mejoramiento de las relaciones y la comunicación entre los reclusos y los funcionarios, al posibilitar un mayor acercamiento de los reclusos a las personas que los custodian y rehabilitan y viceversa. De igual modo, han creado un ambiente de superación y mejoramiento humano en las prisiones. Han contribuido, además, a la creación de hábitos y valores dentro de la población penal y a la mejora en su autoestima. Han influido, incluso, en el incremento de la tranquilidad y el mejoramiento de la disciplina en las prisiones. Se ha producido una disminución apreciable en las incidencias de indisciplina y alteraciones del orden.
El trabajo educativo en las prisiones es cada vez más complejo y demanda mayores niveles de calificación a los educadores. En los momentos iniciales de la Revolución, las acciones educativas en las prisiones estuvieron dirigidas a alfabetizar a la mayoría iletrada que integraba la población penal. Más adelante, se integraron las prisiones a los esfuerzos nacionales para garantizar, primero, el nivel de sexto y luego, de noveno grado de enseñanza a todos los cubanos. Hoy las metas son mucho más ambiciosas y se acercan al objetivo de incorporar algún día cercano a nuestros centros penitenciarios al objetivo de la universalización de la enseñanza superior.
El
tratamiento diferenciado al joven recluso, se mantiene como una clara prioridad
en el cumplimiento de la “Tarea 500”. Dos importantes programas
benefician a los jóvenes recluidos en centros penitenciarios.
El primero, llamado “Proyecto Reincorporación”, se inició
en el mes de octubre del año 2001, con la creación del Centro
de Jóvenes de San Francisco de Paula, en la capital del país.
El Centro, creado con un carácter experimental, cuenta con unos 150
internos, seleccionados a partir de su conducta en prisión, en edades
comprendidas de 16 a 21 años, con la condición de primarios
en la comisión de delitos y sin discriminación alguna a partir
del origen social y del tipo de delito o sanción impuesta.
Junto a la labor cotidiana de los docentes en el centro, se destaca también la acción de un grupo de trabajadores sociales, que a partir de los estudios universitarios que desarrollan en psicología, sociología y humanidades, aplican estos conocimientos y realizan actividades con técnicas participativas, atienden las diferencias individuales, y, sobre todo, tienen un vínculo muy estrecho desde el punto de vista humano con los jóvenes que están internados en el centro. De igual forma, resulta muy importante el vínculo que mantienen los trabajadores sociales con las familias de los jóvenes reclusos.
Además del programa de actividades docentes y educativas, se incluye también psicoterapia y dinámicas grupales, lo que permite un mejor desarrollo de la personalidad y la elevación de la autoestima de los jóvenes. El conjunto de tareas para el trabajo con estos jóvenes, permite una atención individualizada a cada uno de ellos.
De este modo, se intenta dar esperanza a quienes erraron un día. Cultura, participación y educación, devienen antídoto contra el odio que suele acumularse durante años de rigores y encierro.
La concepción de este Centro, tiene como objetivo principal ser la avanzada del proyecto de convertir la prisión en una escuela, que prepare convenientemente al interno para su reincorporación a la sociedad. Hasta octubre del 2004, 364 jóvenes habían pasado por el Centro. En estos 3 años de existencia, 114 de ellos habían obtenido la libertad condicional y sólo 5 habían reincidido en la comisión de delitos. Once de los internos actuales están realizando estudios universitarios. Estos datos evidencian la validez y efectividad de los nuevos métodos que se aplican en el Centro.
El otro programa orientado a los jóvenes reclusos, está referido al perfeccionamiento del tratamiento diferenciado en prisiones exclusivas para jóvenes en cada provincia del país. Estos centros, siguiendo las experiencias obtenidas en el Proyecto Experimental de San Francisco de Paula, se han dotado de las condiciones mínimas imprescindibles para garantizar, de igual forma, un tratamiento educativo diferenciado, que permita una plena y efectiva reincorporación de estos jóvenes a la sociedad.
Otro de los programas generales que se ejecutan en el cumplimiento de la “Tarea 500” es el perfeccionamiento de las bibliotecas en los Centros Penitenciarios, enriqueciendo las mismas con cientos de títulos de lo mejor de la literatura nacional y universal. Se han preparado reclusos en cursos de técnicos en bibliotecología, los cuales trabajan en las instalaciones bibliotecarias de las prisiones.
El fomento de las bibliotecas ha sido un factor importante de apoyo al Programa Audiovisual, a la instrucción escolar y a la capacitación técnica y ha venido potenciando gradualmente el hábito de lectura en la población penal, ampliando su acervo cultural.
Las actividades deportivas y culturales constituyen otras de las esferas que se continúan desarrollando, atendiendo al efecto positivo que causan en la disciplina, estados de ánimo y en la formación de valores positivos como el colectivismo, la camaradería y su influencia en la salud de la población penal.
En coordinación con el INDER, se organizan eventos deportivos provinciales, regionales y nacionales. En el año 2004 se realizó un campeonato nacional de béisbol y se preparan unos juegos a nivel nacional que se celebrarán en los primeros meses del año 2005, que incluirán un campeonato nacional de gimnasia aeróbica para la población penal femenina.
En coordinación con el Ministerio de Cultura, se han desarrollado numerosos eventos culturales, festivales y concursos literarios.
En todas las actividades deportivas y culturales han participado los reclusos y sus familiares, tanto en el papel de actores como de invitados, teniendo con un impacto muy positivo.
Otro programa de gran importancia incluido en la “Tarea 500”, es el alimentario. Está dirigido a mejorar la alimentación de los reclusos y también de los combatientes que cumplen con las labores de seguridad y custodia de las instalaciones penitenciarias. Este plan está activando las capacidades productivas de las prisiones para desarrollar la producción de alimentos. Debe tenerse presente que las penitenciarias cubanas sufren los mismos rigores y limitaciones en el tema de la alimentación que el resto de la sociedad cubana, como consecuencia del prolongado y recrudecido bloqueo impuesto a Cuba por Estados Unidos.
La superación de los efectos del bloqueo en las prisiones, ha sido una razón adicional para el desarrollo de todos los programas mencionados, en especial de este último. El gobierno mantiene y redobla sus esfuerzos para garantizar los aseguramientos logísticos a las prisiones y el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo a los reclusos, y también a los combatientes.
Las positivas acciones que se llevan a cabo en el sistema penitenciario cubano, contrastan muy favorablemente con el funcionamiento de las cada día más numerosas, grandes, represivas y deshumanizantes prisiones estadounidenses.
En Estados Unidos proliferan las cárceles privadas, que funcionan como verdaderos negocios, y cuyos directivos están más interesados en potenciar las ganancias que en la rehabilitación y el respeto a la dignidad de los reclusos. Existen casos extremos en que algunas prisiones llegan a vender acciones en el mercado. Se ha llegado a plantear, con cierta razón, que el segundo complejo industrial en Estados Unidos es el que se dedica a la construcción de prisiones. Laboran construyendo prisiones en Estados Unidos más trabajadores, que el total empleado por gigantescas corporaciones transnacionales como la General Motors. Poderosos emporios financieros como Merril Lynch o Goldsman Sachs, reciben entre 2 mil y 3 mil millones de dólares cada año en bonos para la construcción de penales.
En el país más rico del mundo, con un gobierno que pretende arrogarse el papel de paladín global de las libertades y la democracia, según denuncias fundadas, existirían más de 3 500 niños recluidos en prisiones de seguridad, junto con prisioneros adultos. Veinte de los 50 Estados de la Unión, permiten la reclusión en prisiones de niños, junto con los adultos.
La realidad de las penitenciarías cubanas nada tiene que ver con el infierno que prevalece en las cárceles de la superpotencia que promueve un injusto ejercicio condenatorio a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos.
En Cuba, se trabaja arduamente en el sistema penitenciario y en toda la sociedad, por conquistar los más altos niveles de justicia, por multiplicar las oportunidades reales de desarrollo de todos los seres humanos, y por convertir a la persona humana en el centro de toda la obra social.
En las prisiones cubanas no hay concesiones a la impunidad y se abren hoy prometedores caminos para el mejoramiento humano. Las cárceles se van convirtiendo poco a poco en escuelas; el deporte y la cultura abren posibilidades al crecimiento personal de los reclusos; la atención médica con calidad se garantiza en todos los establecimientos y se busca, en medio de las dificultades impuestas por el bloqueo económico, mejorar cada vez más las condiciones de vida en los establecimientos penitenciarios.
En la concepción cubana, el sistema penitenciario debe servir para rescatar al ser humano, para darle utilidad y virtud en medio de las condiciones de rigor en que se vive en una prisión. Dicho sistema ha establecido y sigue perfeccionando mecanismos para controlar y erradicar la agresividad humana y las más graves transgresiones de las normas jurídicas.
Anima al gobierno y la sociedad cubana la divisa martiana de que “la enseñanza de la virtud es más noble, que el examen inútil de las hondas llagas sociales”.
CAPÍTULO 7: EL PLENO EMPLEO Y LA GARANTÍA DE ASISTENCIA Y SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS LOS CUBANOS Y CUBANAS
Las transformaciones socio-económicas emprendidas por la Revolución a partir de 1959, permitieron diseñar y aplicar una estrategia de desarrollo que armoniza el crecimiento económico con las políticas sociales. En materia de empleo, ha estado dirigida desde el primer momento a procurar un empleo remunerado a cada ciudadano apto para trabajar y a eliminar los altos índices de desempleo y subempleo heredados del régimen de dominación neocolonial que sufrió la Isla por más de medio siglo.
La política laboral, la asistencia y la seguridad social ocupan un lugar cimero entre las conquistas de la Revolución, pues contrastan notoriamente con el panorama del país antes de 1959. Al concluir la década de los años cincuenta del siglo XX, existían 600 mil cubanos sin trabajo; 500 mil obreros del campo que trabajaban 4 meses al año y pasaban hambre el resto; 400 mil obreros industriales y braceros cuyos retiros habían sido desfalcados por los gobernantes de turnos y administradores corruptos, y 10 mil profesionales jóvenes: médicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedagogos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores, escultores, entre otros, que se graduaban sin esperanza de encontrar empleo.
La política de empleo desarrollada a partir del triunfo revolucionario se propuso revertir radicalmente tal situación, incorporando a las grandes masas al desarrollo económico y social de la nación, mediante la creación de puestos de trabajo con ingresos decorosos. Desde sus inicios, la Revolución erradicó el tiempo muerto para los trabajadores azucareros; el trabajo doméstico esclavizado; la tragedia de 10 mil aulas sin maestros; el desamparo sanitario de las zonas rurales; las cajas de seguro social desfalcadas; y en general, la desprotección social de los trabajadores y sus familias.
Con el arribo del pueblo al poder, se produjo una sustancial reducción de la desocupación dado el fomento de programas agropecuarios, industriales, constructivos, de salud, educación, deporte, entre otros, que iniciaron la transformación de toda la geografía cubana. La década de los años ochenta, en particular, representó un período de extraordinario auge en la creación de capacidades de empleo, como resultado del amplio proceso inversionista llevado a cabo en el país.
Una política laboral que promueve la justicia social y oportunidades reales para todos.
En la etapa conocida como Período Especial, signada por la pérdida de los principales socios comerciales de Cuba, la caída del 34,8% del PIB entre 1989 y 1993, el abrupto declive en un 78 % de la capacidad exportadora y el brutal recrudecimiento del bloqueo, incluyendo la adopción de las leyes Torricelli y Helms-Burton, se agravó en modo significativo el desequilibrio financiero interno, el desestímulo al trabajo y la disminución de la eficiencia, llegando a registrarse en 1995 un índice de 8,3% de desempleo.
Aún en esas difíciles condiciones, la Revolución mantuvo su inalterable principio de que ningún trabajador quedara desamparado, ni ningún jubilado o asistido dejara de percibir su pensión mensual, ni nadie fuera abandonado a su suerte.
A partir de la recuperación económica que se inicia en la segunda mitad de los años noventa –no existen precedentes de que en tan breve plazo de tiempo un país alguno haya sido capaz de superar una crisis económica tan profunda en condiciones tan adversas y hostiles–, la política de empleo se orientó a: disminuir la desocupación, incrementar la estimulación laboral y contribuir al logro de una mayor eficiencia, mediante la aplicación de programas territoriales; la redistribución de la fuerza de trabajo excedente; la protección de los ingresos de los trabajadores y de los grupos vulnerables; la garantía de empleo a los egresados de la enseñanza superior; la priorización de la creación de empleos para jóvenes, mujeres, personas con discapacidad y graduados de la enseñanza técnico profesional; así como la ampliación de la actividad económica por cuenta propia y del sector cooperativo.
El Estado continuó generando miles de nuevos puestos de trabajo en sectores productivos y de servicios vitales, como la educación, la salud, la cultura, el turismo, la construcción, la industria sidero-mecánica y la agricultura, entre tantos otros.
Cuba alcanzó la condición de país con pleno empleo según los conceptos e indicadores de los organismos internacionales, al registrar una tasa del 2.3% en el 2004 y de 1.9% en enero del 2005. Sin embargo, ese extraordinario éxito en términos de guarismos, es motivo aún de profunda insatisfacción, pues refleja la persistencia de personas desocupadas.
La política laboral cubana se guía por el principio de que en el Socialismo el hombre no puede sobrar y que la categoría de desempleado tiene que desaparecer. Un hombre no puede sobrar y la sociedad donde el hombre sobre no es justa, no resiste un análisis ético y, por tanto, está condenada desde el punto de vista del respeto y realización plena de los derechos y valores humanos.
En Cuba, el empleo, y en particular el empleo juvenil, constituyen una prioridad estratégica. A partir de la recuperación económica y, especialmente, como parte de la batalla en el terreno de la ideas que libra nuestro pueblo, se ha fortalecido la política de empleo, con un impacto muy positivo en el aumento de la calidad de vida de los cubanos. En este contexto, surgieron los nuevos Programas Sociales, que ya suman 167, algunos de los cuales consagran la revolucionaria concepción del estudio como empleo, entre ellos, el Curso de Superación Integral para Jóvenes (CSIJ).
Otros programas sociales han permitido incrementar la formación y graduación de maestros primarios, de profesores integrales para la enseñaza media, de profesores de computación, enfermeros y trabajadores sociales, con libre acceso a estudios de nivel superior y una elevada inversión en capital humano.
Se ha incorporado a la actividad laboral a miles de personas con discapacidad, a través de un programa de empleo dirigido a ellos. Se han creado decenas de Centros de Formación Sociolaboral en el país, para el desarrollo de conocimientos y habilidades de trabajo de estas personas, en particular, de aquellos afectados por retraso mental ligero y moderado.
Con respecto al empleo femenino, Cuba ejecuta un Plan de Acción Nacional como parte del seguimiento a los acuerdos de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing 1995), que traduce en medidas y actividades concretas la voluntad política de potenciar la incorporación de la mujer al empleo, al estudio y a las tareas de la sociedad.
En Cuba, el carácter del empleo no es forzoso, se respeta plenamente la libertad de elección de cada persona. No existe trabajo infantil. La enseñanza es obligatoria hasta el nivel medio.
Los altos niveles de empleo alcanzados, constituyen la principal garantía de la seguridad social que disfrutan todos los cubanos sin distinción de edad, raza, sexo, nacionalidad, creencia religiosa o ideología política.
La aplicación de la concepción de promover cuando sea necesario, el estudio y la capacitación como formas de empleo remunerado, ha permitido que muchos jóvenes que se encontraban desvinculados del estudio y el trabajo, abandonaran la condición de desempleados y mejoraran su preparación para acceder en condiciones más favorables a puestos de trabajo o simplemente continuaran sus estudios de nivel superior. Esta inversión en la formación de capital humano, beneficia en la actualidad a 107 mil 923 jóvenes, de los cuales ya más de 30 mil han ingresado a las aulas universitarias.
El estudio como forma de empleo también ha beneficiado a decenas de miles de trabajadores del sector azucarero, dada la impostergable e ineludible reestructuración en curso de esa actividad económica en el país a partir de las condiciones actuales del mercado mundial, de los bajos precios del azúcar y del incremento en el comercio de edulcorantes.
A lo anterior se suma el desarrollo de la agricultura urbana a partir de 1996, que además de asegurarle a la población anualmente más de tres millones de toneladas métricas de hortalizas y condimentos frescos, ha tenido un notable impacto social, al generar alrededor de 326 mil nuevos empleos.
La activa participación de la mujer en la vida de la sociedad constituye un componente esencial de la política de empleo de la Revolución. Si en 1953, sólo el 17,6% de los ocupados eran mujeres –el 30% de ellas vinculadas a labores domésticas mal pagadas–, en el 2003 representan más del 44% de la fuerza de laboral en el sector estatal y el 66% de la fuerza técnica del país.
Como resultado de los esfuerzos desplegados, Cuba registra indicadores en materia de empleo superiores a los de muchos países industrializados y desarrollados. La tasa de actividad, que indica la proporción de la población económicamente activa con respecto a la población en edad laboral, ascendió el pasado año al 70%. La cifra de personas ocupadas en relación con aquellas en edad laboral, o lo que es lo mismo, la tasa de empleo, se incrementó al 68%. Baste señalar que la tasa de empleo de la Unión Europea en la actualidad es de 64,3%.
Los niveles de empleo alcanzados por Cuba han repercutido favorablemente en la vida económica, política y social de la nación. A partir de la segunda mitad de la década de los años noventa han sido creados en el país un millón 288 mil 973 nuevos empleos.
Evolución de los nuevos empleos generados y de las tasas de desempleo en los años de recuperación económica.
AÑO |
Cantidad
de empleos generados |
Tasa
de Desempleo |
1996 |
186
203 |
7,6 |
1997 |
139
986 |
7,1 |
1998 |
131
410 |
6,2 |
1999 |
113
331 |
6,3 |
2000 |
140
852 |
5,4 |
2001 |
195
625 |
4,1 |
2002 |
158
339 |
3,3 |
2003 |
123 227
|
2,3 |
2004 |
100,000 |
1,9
(al finalizar el año) |
|
Total |
1 288 973 |
Tal volumen de nuevos empleos productivos, permanentes y de calidad han ayudado a incrementar la producción de bienes materiales y espirituales para el pueblo cubano, aumentar cuantitativa y cualitativamente los servicios básicos y fortalecer el desarrollo de su capital humano.
Ilustra esta contribución el hecho de que las provincias orientales, la región más afectada desde el punto de vista del desempleo, disminuyó este indicador de 10,4% en 1995, a 2,7% al concluir el pasado año.
En los últimos tres años, como resultado de los programas sociales que impulsa la Revolución, se han incorporado a la vida laboral en sus nuevos empleos: alrededor de 15,000 trabajadores sociales; más de 13,000 profesores de computación; más de 8,000 maestros primarios; 1,053 profesores de educación física; 2,713 enfermeros; 1,055 tecnólogos de la salud; 3,142 operadores de las nuevas salas de televisión y video creadas en barrios y comunidades, así como decenas de miles en otros servicios de alta sensibilidad social y humana.
Este gigantesco empeño se traduce en más y mejores servicios de salud para el pueblo; mayores y cualitativamente superiores capacidades para el acceso a la educación, al conocimiento, a la práctica de actividades deportivas y culturales; más oportunidades de formación y autorrealización para nuestros jóvenes; más beneficios para la mujer cubana en términos de participación, independencia económica y emancipación; mayor prevención social de las causas que generan el delito y las conductas antisociales; más seguridad ciudadana. En resumen, un incremento apreciable en la calidad de vida de todos los cubanos y cubanas.
La Seguridad y la Asistencia Social
El pleno empleo es la principal garantía de la seguridad social que disfrutan los cubano sin distinción de raza, sexo, creencia o ideología política. Concebida como un sistema integral, incluye la seguridad en el puesto de trabajo, en los ingresos, en las condiciones laborales, en la formación y capacitación, así como en la atención priorizada y diferenciada de la maternidad, de las personas con discapacidad, de los adultos mayores, de las víctimas de desastres naturales, y de todas las personas que lo requieran.
La seguridad social en Cuba no queda limitada a la concesión de pensiones y prestaciones, sino experimenta cambios profundos en correspondencia con el perfeccionamiento del trabajo social y la lucha por alcanzar la plena justicia. El programa de seguridad social cubano se lleva a cabo en tres niveles básicos: comunitario, institucional y hospitalario.
Marco legal
La Constitución de la República de Cuba, en su Capítulo I, artículo 9, responsabiliza al Estado en que no haya persona incapacitada para el trabajo que no tenga medios decorosos de subsistencia.
En el Capítulo VII, artículo 47, establece que mediante el sistema de seguridad social, el Estado garantizará la protección adecuada a los trabajadores impedidos por su edad, invalidez o enfermedad, y en caso de muerte del trabajador, se garantizará similar protección a su familia.
El artículo 48, consagra la protección mediante la asistencia social, a los ancianos sin recursos ni amparo y a cualquier personal no apta para trabajar, que carezca de familiares en condiciones de prestarle ayuda.
El artículo 49, determina que quien sufra un accidente en el trabajo o contraiga una enfermedad profesional, tiene derecho a la atención médica y a subsidio o jubilación en los casos de incapacidad temporal o permanente para el trabajo.
La Ley 24/79 de Seguridad Social califica como Personas Protegidas: a los trabajadores asalariados de los sectores estatal, cooperativo y privado; los trabajadores asalariados de las organizaciones políticas, de masas y asociaciones; los trabajadores cubanos que, debidamente autorizados, laboren en las misiones diplomáticas y consulares, representaciones de organismos internacionales y oficinas comerciales acreditadas en Cuba y en empresas extranjeras radicadas o representadas en el país, o presten servicios al personal de las mismas.
Dicha definición beneficia igualmente: a los trabajadores cubanos que, en territorio extranjero, laboren en empresas cubanas o en funciones encomendadas por el gobierno cubano; a los trabajadores cubanos que sean designados o autorizados por el gobierno cubano para laborar en organismos internacionales; y a los militares que cumplan los plazos obligatorios establecidos para el servicio militar activo y devenguen salarios mediante los sistemas salariales que rigen para los trabajadores del país.
Esta Ley determina como beneficiario a la familia del trabajador y a los reclusos y su familia, en los casos de invalidez total y muerte originada por accidente de trabajo.
El texto acredita como tiempo de servicio activo, además del efectivamente laborado, la inactividad del trabajador por causa de enfermedad o accidente de cualquier origen. Igualmente, incluye: el tiempo retribuido y no laborado por causas no imputables al trabajador, debidamente acreditadas y justificadas; el período en que el trabajador esté cobrando la compensación salarial por tener la categoría disponible; la prisión preventiva, cuando el acusado no resulte sancionado; y el no laborado por despido o separación definitiva o temporal ilegales, siempre que hubiera recaído resolución firme de autoridad competente ordenando la reposición.
Los artículos 65 y 66 de este Decreto Ley, establecen que todo trabajador tiene derecho por razón de su edad y años de servicios a la pensión por edad, que se clasifica en ordinaria y extraordinaria, de acuerdo con los requisitos que se establecen para su concesión. En el artículo 67 se clasifican las condiciones de trabajo que determinan la edad para obtener el derecho a la pensión ordinaria, reconociendo la naturaleza diversa de tipos de trabajos. El artículo 68 establece para los trabajadores en condiciones normales la edad de 60 o más años para la jubilación de los hombres y 55 o más para las mujeres y haber prestado no menos de 25 años de servicios.
Las prestaciones sociales
Las prestaciones establecidas por la Ley, a las cuales tienen derecho el trabajador y su familia, se clasifican en: prestaciones en servicios; prestaciones en especie; y prestaciones monetarias.
Las prestaciones en servicios, que se ofrecen gratuitamente, son la asistencia médica y estomatológica, la preventiva y curativa, la hospitalaria general y especializada y la rehabilitación física, psíquica y laboral
El 100% de la población cubana goza de protección social. Más de 1 millón 800 mil ciudadanos reciben prestaciones monetarias, en especie y servicios del sistema de seguridad social, de los cuales 1 millón 464 mil 049 son jubilados y pensionados y 395 mil 821 beneficiarios de la asistencia social. La salud y la educación son gratuitas y universales.
El consumo social en Cuba incluye: la merienda escolar, que se entrega gratuitamente a cientos de miles de estudiantes y trabajadores de la Educación, las cuotas especiales de alimentos a 1 millón 363 mil 297 niños hasta 15 años de edad y mayores de 60 años en las provincias orientales; 444 mil 019 cuotas para embarazadas, madres lactantes, ancianos y discapacitados; suplemento alimentario para 71 mil niños con bajo peso y talla; entrega de alimentos adicionales a municipios de Pinar del Río, La Habana y a la Isla de la Juventud azotados por huracanes, y a las provincias de Holguín, Las Tunas y cinco municipios de Camagüey que sufren una aguda sequía.
Para el pago de pensiones a los beneficiarios de la seguridad social en el año 2005, se destinarán 2 mil 306 millones de pesos, 147 millones por encima del 2004 (7% de crecimiento). Por su parte, los ingresos por la contribución de la seguridad social se calculan en mil 680 millones, con lo cual el déficit a cubrir por el presupuesto del Estado ascenderá a 626 millones, un 6,6% superior a la estimación del año 2004.
El presupuesto del Estado para el 2005 permitirá elevar a grados superiores los niveles de educación, salud, seguridad y asistencia social, cultura, deportes e investigación científica y técnica, para lo cual se planificaron 10 mil 584 millones de pesos, el 68 por ciento del total de gastos presupuestados.
Se destinarán también 2,722 millones de pesos para respaldar el proceso inversionista en el país, de los cuales la mayor cantidad serán destinados a obras vinculadas a los programas sociales.
La elevada esperanza de vida de los cubanos y el fenómeno del envejecimiento de la población, son percibidos como logros fundamentales de nuestro proceso revolucionario. Aunque estas conquistas plantean importantes desafíos, no constituyen un problema para la sociedad.
El trabajo social experimenta un renovado ascenso, a través de las acciones que despliegan más de 22 mil trabajadores sociales graduados de cuatro escuelas especializadas, quienes laboran en las comunidades atendiendo de manera directa a las familias, jóvenes y otros ciudadanos necesitados de consejo, asistencia solidaria y respuesta efectiva a sus problemas. Se prioriza la atención al adulto mayor, mediante acciones dirigidas a promover su salud y el mejoramiento de su bienestar físico, psicológico y social, mediante intervenciones tales como la ampliación de los servicios sociales a nivel institucional, comunitario y domiciliario.
Se extendió la protección social a la madre trabajadora hasta que el niño arribe al primer año de vida y se ampliaron los beneficios a su maternidad, a través de la promulgación de una nueva legislación.
Atención a la madre trabajadora
La legislación vigente en materia de protección a la maternidad es de las más avanzadas del mundo. El Decreto Ley No. 234 de la Maternidad de la Trabajadora, amplió los derechos a la mujer trabajadora y la protección a la maternidad, asegurando atención médica durante el embarazo, el descanso pre y postnatal, la lactancia materna y el cuidado de los hijos e hijas menores de edad, así como el tratamiento diferenciado en el caso de discapacidad de éstos.
Promulgado el 13 de agosto del año 2003, dicho Decreto Ley fue complementado con la Resolución 22, del 23 de octubre del propio año, que reconoce la responsabilidad compartida de la madre y el padre en el cuidado y atención de los hijos y la del padre en caso de fallecimiento de la madre.
Para hacer efectiva la citada protección, el Estado cubano estableció determinadas acciones, específicamente prestaciones económicas por 18 semanas y la prestación social hasta que el menor arribe a su primer año de edad. Además, fueron establecidas licencias complementarias retribuidas, que disponen el pago de determinados días para la atención médica de la trabajadora y su menor, para la lactancia del pequeño durante el primer año de vida, así como la concesión de licencia no retribuida para el cuidado de los hijos menores de 16 años.
El Decreto Ley 234 protege sobretodo a la mujer trabajadora. Para las madres no trabajadoras, se prevé la protección a sus hijos a través de la asistencia social cuando así lo requieran.
Las licencias retribuidas complementarias para la atención médica y estomatológica se conceden 6 días o 12 medios días hasta las 34 semanas de embarazo y si éstos no le son suficientes, la administración los asumirá como ausencia justificada. Hasta el primer año de vida, se concede un día de licencia retribuida cada mes para concurrir al centro pediátrico. A la madre trabajadora que se incorpora a su labor al vencimiento de la licencia postnatal, se le concede una hora diaria para la lactancia de su hijo, hasta que éste arribe a su primer año de vida.
Cuándo el hijo asiste al Círculo Infantil y recibe allí la atención médica establecida, a la madre trabajadora le pertenece disfrutar del día de licencia mensual para llevarlo a la consulta de puericultura. La asistencia médica en ambas situaciones tiene fines diferentes, es decir, una no reemplaza a la otra.
La trabajadora tiene que recesar en el desempeño de su labor a las 34 semanas de embarazo y a las 32 si el mismo es múltiple. La prestación económica consiste en el pago de su salario durante el término de 18 semanas, 6 antes del parto y 12 después de éste.
Igualmente, corresponde conceder prestación económica cuando el nacimiento no se produzca dentro del período establecido para la licencia prenatal y esta podrá extenderse hasta la fecha en que el parto ocurra. Este nuevo plazo será retribuido hasta el término de dos semanas.
Cuando el parto se adelanta o atrasa, el ajuste que se efectúa en el pago de la prestación económica se realiza por semanas completas a favor de la trabajadora y siempre en la licencia postnatal, que se comienza a pagar a partir del día del parto.
En caso de fallecimiento de la madre, el padre o pariente trabajador en quien éste delegue para que se acoja a la prestación social, recibirá una cuantía ascendente al 60% del salario promedio mensual en los 12 meses anteriores.
Si la trabajadora se enferma después de vencerse el pago de la licencia postnatal, podrá acogerse a la prestación social que establece el Decreto Ley de referencia hasta que el niño arribe a su primer año de vida. Si después de vencerse ese período la trabajadora continúa enferma tiene derecho al pago del subsidio.
Una vez concluido el disfrute de la licencia postnatal por la trabajadora y dentro del término de 60 días naturales posteriores, ambos padres podrán decidir cuál de ellos cuidará a su hijo hasta el primer año de vida.
Si la trabajadora se enferma antes de 34 ó 32 semanas y tiene que guardar reposo, le corresponde el pago del subsidio por enfermedad hasta arribar a las 32 ó 34 semanas, en que comienza el pago de la prestación económica.
Cuando la trabajadora se encuentra recibiendo la prestación económica o la social por maternidad se consignarán los días como si estuviese trabajando y como salario el que pudo haber percibido de estar laborando. El período en que recibe la prestación social se reconoce como si estuviese laborando y se consigna el salario que sirvió de base para efectuar el cálculo de la prestación.
La atención a personas de la Tercera Edad, jubilados y pensionados
El Estado destina más del 11% de su Producto Interno Bruto sólo para el funcionamiento del sistema de seguridad social, sin incluir los gastos de salud, educación, atención a damnificados por afectaciones climatológicas, entre otras contingencias.
Por acuerdo del Consejo de Estado se creó el Instituto Nacional de Seguridad Social que cuenta con filiales en todas las provincias y municipios del país. Se presta particular atención al intercambio directo con los jubilados y pensionados para conocer sus condiciones de vida, inquietudes, hábitos y dificultades, a fin de garantizarles una adecuada atención a sus necesidades.
Alrededor del 14% de la población del país tiene más de 60 años y estudios plantean que para el año 2025, uno de cada cuatro cubanos estará en la tercera edad, lo cual nos colocará entre los países más envejecidos del mundo.
Este es un acontecimiento característico de los países desarrollados, relativamente nuevo para Cuba. Europa, por ejemplo, viene envejeciendo desde el siglo XIX. En el caso cubano, el fenómeno se ha acelerado con el propio desarrollo que ha alcanzado la Revolución, por la incidencia concomitante del aumento de la esperanza de vida de la población y la reducción de la natalidad, esto último consecuencia del aumento del nivel escolar y de la incorporación de la mujer al trabajo.
Para atender las cuestiones asociadas al envejecimiento, se creó el Programa del Adulto Mayor, con un especial énfasis en la atención a personas que no pueden enfrentar la vida sin ayuda. La asistencia social incluye en Cuba tres aspectos: la protección económica (puede ser eventual o continua, según el caso); la protección en especie (mediante la cual se entrega desde calzado y ropa, hasta equipos electrodomésticos); y la protección en servicios (la cual contempla la garantía en la alimentación, lavado de ropa, limpieza del hogar y actividades culturales y recreativas).
En
1995 fue concebido el Programa de Atención Integral al Adulto Mayor
como uno de los priorizados del Ministerio de Salud Pública. Hoy funcionan
432 equipos multidisciplinarios de atención gerontológica, uno
en cada policlínico del país, con la misión de velar,
fundamentalmente, por los ancianos que tienen una salud frágil u otros
que por factores biomédicos, psicológicos, sociales, económicos
o de abandono familiar, necesitan cuidados a largo plazo.
Estos equipos no sustituyen la labor de los médicos de familia en la
comunidad, sino que la apoyan y brindan al adulto mayor una atención
más directa y especializada. En el desempeño de sus funciones
suman además a la familia del adulto mayor y le enseñan aspectos
que deben tener en cuenta al cuidarlo.
El programa comunitario incluye también los círculos de abuelos,
las casas de abuelos (donde asisten aquellos que no son capaces de bañarse,
socializar e incluso hablar por teléfono) y una asistencia domiciliaria,
la cual reciben 59 mil ancianos que viven solos.
En el aspecto institucional, los 127 hogares de ancianos que existen a nivel nacional atienden a alrededor de 9,000 adultos mayores. Allí se les brinda alimentación, vestuario y los servicios que requieren.
En
cuanto a la asistencia de salud, en todos los centros clínico-quirúrgicos
del país existen salas de geriatría. Son 34 en total, y de ellas,
11 son docentes.
Reconocidos geriatras a nivel internacional, como Robert Butler, presidente
del Centro Internacional de Longevidad de Estados Unidos, han reconocido públicamente
la prioridad conferida por el gobierno cubano a la tercera edad. El destacado
geriatra estadounidense manifestó sentirse impresionado favorablemente
al conocer que el pueblo cubano tiene una actitud positiva hacia la familia,
considerada por él muy importante para el adulto mayor. Subrayó
la importancia de la creación en la Isla de grupos o sociedades integrados
por ancianos, a fin de garantizar su socialización y la realización
de actividades útiles.
Los Círculos de Abuelos agrupan actualmente a 500 mil miembros, en 11 mil grupos de afiliados, ocupados en actividades de promoción y prevención de salud.
Hoy funcionan también los llamados Grupos de Orientación y Recreación, formados por adultos mayores, afiliados o no a los Círculos de Abuelos, con propósitos recreativos, de vinculación a la cultura, a la educación o de reinserción a la vida laboral, de forma voluntaria o remunerada. Se promueve la participación de los adultos mayores en la vida cultural, deportiva y recreativa. Fueron creadas las cátedras del Adulto Mayor y promovido cursos de computación especialmente diseñados para su beneficio. Se trabaja para lograr una vejez activa, saludable y feliz de todos los cubanos, promoviendo la plena integración y participación social de los adultos mayores.
La atención a las personas discapacitadas
Durante las últimas cuatro décadas, el Estado cubano se ha dado a la tarea de atender integralmente las distintas causas que pueden generar la discapacidad, y a garantizar a las personas afectadas por alguna forma de discapacidad una amplia protección y amplias posibilidades para el desarrollo de sus potencialidades en materia de salud, educación, empleo e integración social plena.
El objetivo cumplido ha sido la elevación permanente de la calidad de vida del discapacitado, lo cual ha sido posible gracias al sostenido perfeccionamiento de servicios de salud especializados totalmente gratuitos; al diseño y la organización de programas de rehabilitación diferenciados; a una atención materno-infantil de primera calidad; a la promoción de una educación general integral – incluida en materia sexual y reproductiva –; a la prevención y rehabilitación de consumidores de estupefacientes y alcohólicos; al desarrollo de un completo sistema de escuelas especializadas en la atención de las distintas formas de discapacidad; a la extensión de los planes de rehabilitación y la incorporación laboral de los discapacitados residentes en cualquier región del país; al fomento de medidas de control epidemiológico y al desarrollo de investigaciones especializadas; a las facilidades y apoyo concedidos a las asociaciones de discapacitados; entre otros factores.
Los logros obtenidos en este campo de la política social han estado sustentados en:
?
La prestación de asistencia médica, hospitalaria y estomatológica
gratuita con una cobertura universal.
? El desarrollo de servicios médicos especializados para la atención
al discapacitado.
? La labor de más de 27 000 médicos y enfermeras de la familia,
281 hospitales, 11 institutos de investigación de salud, 440 policlínicos,
168 clínicas estomatológicas, 208 hogares maternos.
? La creación de 26 hogares para la atención a impedidos físicos
y mentales.
? La aplicación de medidas preventivas de enfermedades mediante el
desarrollo de planes de divulgación sanitaria y de educación
para la salud.
Se desarrollan diversos programas de atención y orientación a las personas con discapacidad. Se garantiza la inserción laboral de las personas discapacitadas que muestren interés y tengan alguna habilidad para el empleo –identificadas mediante el amplio y profundo Estudio Psico-Pedagógico, Social y Clínico-Genético realizado en todo el país y que por su magnitud y repercusión social resulta único en todo el mundo–, facilitando la incorporación a formas ordinarias de empleo, a talleres especiales o a los centros de formación sociolaborales.
Desde hace varios años, un grupo de programas en las especialidades de genética, inmunoquímica, neonatología y terapia intensiva, entre otros, han permitido obtener resultados favorables en la disminución de algunas enfermedades congénitas y otros trastornos perinatales que generan discapacidad. Entre ellos cabe mencionar:
?
La determinación de las Alfa-feto proteínas en gestantes, concebido
para el diagnóstico prenatal de defectos del tubo neural. En los últimos
años se ha revelado como un instrumento útil para diagnosticar
algunos tipos de malformaciones del sistema nervioso, con el apoyo de la ultrasonografía.
? El programa de hipotiroidismo permite el diagnóstico precoz y el
tratamiento para la reducción de niños con cretinismo.
? El diagnóstico prenatal congénito ha permitido detectar un
alto por ciento de pacientes con Síndrome de Down.
? La detección de la fenilcetonuria se realiza en más del 90
% de los recién nacidos.
? La detección precoz de la retinosis pigmentaria.
? La detección precoz de casos de sordos e hipoacúsicos.
? Un programa de atención y estimulación temprana a sordos e
hipoacústicos, ciegos y débiles visuales y de personas con trastornos
neuromusculares congénitos y/o adquiridos.
? Un programa de atención al retraso mental profundo en 26 Instituciones
creadas para ese fin y el desarrollo del Programa Comunitario en 60 policlínicos.
Se han creado y están en marcha varios programas de rehabilitación comunitaria, que cuentan con:
?
Miles de especialistas vinculados con la rehabilitación (fisiatras,
ortopédicos, oftalmólogos y otros)
? Más de 4 000 técnicos en disciplinas relacionadas con el trabajo
de rehabilitación.
? 260 áreas terapéuticas donde se aplican programas de rehabilitación
física.
? Un centro de rehabilitación para ciegos y débiles visuales.
? Servicios de rehabilitación física en hospitales provinciales
y en 120 municipios del país.
? La ampliación de las capacidades de rehabilitación, tanto
hospitalaria como en la atención primaria, en hogares de ancianos y
de impedidos físicos y mentales, institutos y balnearios
Existe un amplio sistema de escuelas, seminternados, internados y becas en todos los tipos de enseñanza, que cuentan con:
491
centros para la enseñanza especial.
17 mil psicólogos, logopedas y psico-pedagogos .
Miles de niños con discapacidades o trastornos de conducta están matriculados en escuelas para la enseñanza especial que comprenden:
Escuelas
para estudiantes con Trastornos de conducta
Escuelas para estudiantes con Retraso mental
Escuelas para estudiantes con Retardo en el desarrollo psíquico
Escuelas para estudiantes con Limitaciones físico motoras
Escuelas para estudiantes Sordos e hipoacúsicos
Escuelas para estudiantes Ciegos y débiles visuales
Escuelas para estudiantes Estrábicos y amblíopes
Aulas para la atención logopédica.
Más de 400 maestros ambulatorios que enseñan a los estudiantes
en sus propios hogares.
Se garantiza el disfrute del derecho al trabajo remunerado de los discapacitados, mediante un programa especial de empleo (denominado PROENDIS), diseñado con el objetivo de lograr una adecuada calificación y ubicación laboral de las personas con discapacidades. Este programa incluye:
134
talleres especiales para la ubicación de personas discapacitadas, en
los que laboran 4 600 discapacitados.
El apoyo al empleo en centros laborales ordinarios, que beneficia actualmente
a 10 292 discapacitados.
Facilidades para el empleo en sus propios domicilios, modalidad que permite
la actividad laboral de 1 800 discapacitados.
Se garantiza igualmente la protección a los trabajadores discapacitados
que no pueden seguir laborando a causa de enfermedad, maternidad, invalidez
parcial o total y edad. En caso de muerte se aplica la protección a
los familiares.
Se garantiza la protección a las personas discapacitadas que requieren de una prestación en especie o servicios.
Los discapacitados cuentan con la posibilidad de acceder a la práctica activa de deportes, teniendo a su disposición entrenadores especializados que atienden de modo diferenciado los requerimientos de los distintos tipos de discapacidad. Atletas cubanos han participado con resultados destacados en las distintas Olimpiadas Mundiales para discapacitados.
La realización del derecho al deporte y a la recreación de los discapacitados se potencia mediante:
?
Eventos deportivos provinciales y nacionales.
? Encuentros zonales en diferentes disciplinas deportivas.
? Práctica masiva del deporte para discapacitados en la comunidad.
? Actividades de la Federación Cubana de Deportes y Recreación
para Discapacitados.
Los discapacitados han establecido diferentes asociaciones con el objetivo de hacer más efectiva su participación en el diseño y aplicación de políticas y programas en el país, para canalizar sus iniciativas, preocupaciones y mejor incidir en la solución de sus necesidades, para fortalecer sus vínculos con organizaciones de discapacitados en otros países y para atender cualquier otro asunto de su interés.
Entre las principales organizaciones no gubernamentales de discapacitados destacan:
La
Asociación Nacional del Ciego (ANCI), con 19 mil asociados
La Asociación Cubana de Limitados Físico Motores (ACLIFIM),
con 42 mil asociados
La Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC), con 14 mil asociados
Las asociaciones de discapacitados cubanas mantienen relaciones con organizaciones homólogas en la región y a nivel mundial. Algunos de sus directivos desempeñan responsabilidades en asociaciones internacionales y asisten regularmente a sus reuniones.
La eliminación gradual de las barreras arquitectónicas, ha sido otro objetivo planteado en los programas de promoción y protección de los derechos de las personas discapacitadas. Para ello, se elaboró la Norma Cubana 53-199:90. Todos los proyectos constructivos son revisados por inspectores estatales, conjuntamente con inspectores de las Asociaciones de Discapacitados. Se aplican programas integradores en áreas de la comunidad para la eliminación de barreras.
Se lleva a cabo un amplio trabajo de divulgación y sensibilización de la sociedad acerca de las necesidades específicas de los discapacitados, a través de acciones tales como:
Programas
radiales y televisivos.
Noticieros de televisión para sordos.
Información en la prensa escrita.
Divulgación de eventos, conferencias, seminarios y otros sobre temas
relacionados con la discapacidad.
Celebración del Día Internacional del Discapacitado (3 de diciembre).
Entre los programas e intervenciones gubernamentales que se vienen aplicando y que tienen un especial impacto positivo para los discapacitados vale la pena mencionar: capacitación de Asistentes Sociales a Domicilio para la atención en sus hogares a personas con discapacidad; asistencia a madres de hijos con discapacidad severa, incluido el pago íntegro de sus salarios a aquellas que requieran permanecer en sus casas atendiendo a niños pequeños con discapacidad severa; ampliación y perfeccionamiento de los servicios especializados y complementarios que se les prestan en materia de lavandería, peluquería y otros; reforzamiento de la dieta y entrega de subsidios para la alimentación de personas discapacitadas que lo necesiten, atendiendo a sus requerimientos específicos; creación de facilidades para el consumo en establecimientos gastronómicos cercanos, entre otros.
Se comienza a experimentar como un nuevo servicio social gratuito, la teleasistencia, para enlazar a las personas necesitadas con un centro de llamadas que garantiza un apoyo permanente ante cualquier contingencia. Se estudian las condiciones de vida y redes de apoyo social de los adultos mayores.
En
resumen, a pesar de las graves afectaciones que impone a Cuba el genocida
bloqueo que contra su pueblo han aplicado sucesivas administraciones estadounidenses
por más de cuatro décadas y de su condición de país
subdesarrollados con recursos escasos, la Revolución ha convertido
en una realidad para todos los cubanos y cubanas objetivos que permanecen
como verdaderas quimeras para la mayoría de los pueblos del mundo:
el pleno empleo y el disfrute de un sistema de seguridad y asistencia social
efectivo, que garantiza a todo persona la seguridad de no quedar jamás
abandona a su mala suerte.
