«Seguiremos peleando»
Desde el Consejo de Derechos Humanos para el que fue electa como miembro, Cuba continuará luchando contra los que recurren a la fuerza, la confrontación y la mentira. Doble fracaso de Estados Unidos, y victoria rotunda de nuestro pueblo
Por Marina Menéndez Quintero
Tomado del periódico Juventud Rebelde
10 de mayo del 2006
Como una de las más importantes victorias de la política exterior de la Revolución calificó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, la elección de nuestro país como miembro del Consejo que reemplazará a la desprestigiada CDH: un triunfo logrado a contrapelo de las presiones de Estados Unidos para frustrar la legítima aspiración cubana, materializada ayer por el voto de 135 de los 191 países miembros de la Asamblea General de la ONU, que ejercieron su derecho.
Desde Madrid, donde participa en una cita previa a la Cumbre Unión Europea-América Latina, Pérez Roque conversó, vía telefónica, con funcionarios y trabajadores del Ministerio cubano de Relaciones Exteriores que festejaban el éxito, considerado como «reconocimiento a la labor de Cuba en la defensa de los derechos humanos» y «prueba del prestigio de la Revolución».
Momentos antes, el embajador de la Misión cubana ante Naciones Unidas en Nueva York, Rodrigo Malmierca, reconocía el concurso de la legación cubana ante la sede de la ONU en Ginebra, y de otras representaciones diplomáticas en capitales adonde llegó la sucia campaña estadounidense para evitar que Cuba ocupara uno de los 47 curules con que contará la instancia.
Testigo de todo el trabajo previo y de los momentos de tensión transcurridos entre la votación y los resultados, Malmierca contó pormenores de la jornada. Entre ellos, el trascendido que llegó a los cubanos por medio de otro embajador, a quien el representante de Estados Unidos ante la ONU, el ultraderechista John Bolton, había manifestado su «seguridad» de que Cuba no saldría electa.
Así de confiados estaban en una campaña que incluyó todo tipo de acosos. Sin embargo, la componenda no funcionó y Cuba obtuvo, una mayor puntuación que naciones del Primer Mundo aliadas de EE.UU. como Canadá (130 votos).
El auditorio del MINREX escuchó, también, las impresiones de Juan Antonio Fernández, jefe de la misión cubana en Ginebra, sobre las manipulaciones que hicieron trizas el prestigio de la Comisión de Derechos Humanos (CDH), y a quien tocará seguir siendo la voz de nuestro país en el naciente Consejo que comienza a funcionar en junio.
Juan Antonio dejó traslucir escepticismo sobre la llamada «nueva etapa», cuando el Consejo supuestamente vele por el disfrute de los derechos humanos universales. «Vamos a ver», comentó. «Pero nosotros seguiremos peleando. Por eso nos eligieron», afirmó en alusión a las naciones, en su mayor parte del Sur, que votaron por Cuba.

Subir
Declaraciones del Ministro de Relaciones Exteriores Felipe Pérez Roque
acerca de la elección de Cuba para el Consejo de Derechos Humanos
Por Arnaldo Musa
Tomado del periódico Granma,
10 de mayo del 2006
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, calificó de una nueva victoria de Playa Girón en el orden diplomático, la contundente votación a favor de Cuba para miembro fundador del nuevo Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Felipe se encuentra en Madrid, participando en una reunión iberoamericana, de camino a la Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe, que tendrá lugar en Viena, Austria.
El Canciller cubano envió telefónicamente un caluroso y alegre saludo a los trabajadores del MINREX que festejaban a teatro repleto este importante triunfo, y dijo que la izquierda y el movimiento progresista español también lo celebraban.
Destacó que esta es una de las más importantes victorias de la política exterior cubana en los 46 años de la Revolución, y estimó que la elección de Cuba con 135 votos, más de los dos tercios de las 191 naciones de la Asamblea General, constituye un reconocimiento a la labor de nuestro país en la defensa de los derechos humanos.
Expresó que es un espaldarazo a la Revolución, una prueba de su prestigio, y con un valor adicional, porque ha sido logrado en las condiciones más difíciles, cuando la Unión Europea decidió secundar a Estados Unidos no solo para no votar a favor de Cuba, sino para presionar a otros países del Tercer Mundo, a fin de impedir que Cuba fuera electa.
A continuación, aseveró que ya hay confirmación de que aunque, hipócritamente, la Unión Europea negó haber acordado no votar por Cuba, si lo hizo.
Indicó que aunque muchos países fueron presionados por la UE, como el voto era secreto, decidieron apoyar a Cuba, haciendo un acto de justicia.

Subir
Electa Cuba miembro Consejo Derechos Humanos
Naciones Unidas, 9 may de 2006 Cuba fue electa por 135 votos para integrar el nuevo Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la primera ronda de votación celebrada en la Asamblea General.
Este Estado caribeño ocupará uno de los ocho asientos reservados al grupo de América Latina y el Caribe, junto con Brasil (165), Argentina (158), México (154), Perú (145), Guatemala (142), Uruguay (141) y Ecuador (128).
Defienden presencia de Cuba en Consejo de Derechos Humanos
Tomado del periódico Juventud Rebelde,
8 de mayo del 2006
Beijing, 8 Mayo._Son numerosas las razones que avalan la aspiración de Cuba de integrar el Consejo de Derechos Humanos que se constituirá en la sede de la ONU, afirmó Alberto Rodríguez Arufe, embajador de la isla en China, reportó (PL)
En rueda de prensa efectuadaen la sede diplomática cubana en esta capital, Arufe recordó que la decisión de crear el Consejo, en sustitución de la Comisión de Derechos Humanos, fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el pasado 15 de marzo.
Esa decisión respondió a la necesidad de borrar el descrédito en que fue hundida la Comisión de Derechos Humanos como consecuencia de la manipulación política, la hipocresía y los dobles raseros impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea, subrayó el diplomático.
Cuba piensa, precisó el embajador, que la sustitución de la Comisión por el Consejo de Derechos Humanos carecerá de todo valor si este próximo órgano no enfrenta las causas profundas que motivaron la crisis de credibilidad y confianza de su predecesor.
A modo de ejemplo, Arufe recordó que en la Comisión, que será formalmente abolida el 16 de junio próximo, nunca fue posible tratar el tema de los prisioneros que Estados Unidos mantiene ilegalmente en la base Naval de Guantánamo.
Tampoco ha abordado numerosos casos de tortura en que se han visto involucrados militares estadounidenses y, además, nunca se condenó por violaciones de los derechos humanos a países desarrollados, agregó.
Cuba -explicó- presentó su candidatura para formar parte del naciente órgano a fin de que se abra paso a la justicia, al derecho internacional, al diálogo y a la cooperación favorable a la promoción y protección de los derechos humanos de todos los pueblos y las personas.
Avalan la candidatura de Cuba, argumentó, los logros en la batalla por la plena materialización de los derechos humanos de sus hombres, mujeres y niños sin excepción, y los avances en la realización de los derechos económicos, sociales y culturales de todos sus ciudadanos.
Entre otros avances de Cuba en esta materia, Arufe destacó el acceso sin discriminación de todos sus ciudadanos a la prestación de servicios básicos de calidad.
Cuba exhibe resultados muy positivos en esferas como la salud, la educación, la cultura, el deporte, la integración social y racial, la igualdad de géneros, la justicia, la equidad y la participación política, afirmó el diplomático cubano.
Subrayó, además, que en la historia de la Revolución Cubana no hay un solo caso de tortura, de ejecución extrajudicial o de desaparición forzada.
A todo ello se une, agregó, un largo historial de solidaridad que hoy se expresa con la presencia de 37 mil colaboradores, principalmente en las áreas de educación y salud, que prestan servicios en 108 naciones de América Latina, El Caribe, Asia y Africa.
Arufe recordó, por otra parte, la lucha que libra el pueblo cubano por lograr la liberación de cinco compatriotas presos en Estados Unidos, a quienes calificó de luchadores contra el terrorismo y defensores de los derechos humanos de un pueblo.
Su encarcelamiento, apuntó, es una flagrante violación de los derechos humanos y su caso es una demostración clara del doble rasero de Washington en el combate contra el terrorismo.
El Consejo de Derechos Humanos que se constituirá mañana en Nueva York estará compuesto por 47 países, de los cuales ocho serán de América Latina y El Caribe.
Durante la rueda de prensa, el embajador cubano respondió varias preguntas sobre el tema y, además, fue proyectado el documental "Montaña de Luz", sobre la labor de las brigadas médicas cubanas en varios continentes.

Subir
Argumenta Cuba candidatura al Consejo de Derechos Humanos
Tomado del periódico Juventud Rebelde
6 de mayo del 2006
NACIONES UNIDAS, mayo 5.— Cuba argumentó su candidatura al recién creado Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuyos miembros deben ser electos la semana próxima, según se prevé.
En una nota difundida aquí y reseñada por PL, la Isla asegura que su experiencia estará en función de evitar que se trasladen a ese nuevo organismo «las perniciosas prácticas de confrontación y condena injusta a los pueblos subdesarrollados», y aseguró que contribuirá a la consolidación de un enfoque de cooperación y entendimiento en los trabajos de este mecanismo.
Cuba figura entre los 11 países de América Latina y el Caribe que hasta ahora han manifestado su aspiración a ocupar uno de los ocho asientos reservados a esa región en el nuevo Consejo.
La lista de candidatos incluye a Argentina, Brasil, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.
Las elecciones para ocupar los 47 asientos en ese nuevo mecanismo de la ONU están previstas para el próximo día 9, en la Asamblea General.
La voluntad de Cuba de ingresar en el Consejo tiene también entre sus objetivos aprender de «todos aquellos que tengan buenas prácticas que transmitir» en materia de Derechos Humanos.
«Seguiremos buscando respuestas efectivas a las aspiraciones comunes de todos los pueblos, en particular de aquellos que vivimos en el sur del planeta», señala una declaración de la Misión Diplomática de Cuba que circula entre los 191 miembros de la ONU.
El Consejo de Derechos Humanos fue aprobado en marzo último por la Asamblea General de la ONU, con la renuencia de Estados Unidos a sustituir a la Comisión a cargo de estos asuntos desde su sede en Ginebra, la cual cesó sus funciones ese mismo mes, recuerda el cable.
Esa Comisión se encontraba en una crisis de credibilidad debido a las manipulaciones de Estados Unidos y de otras potencias, que la llevaron a incurrir en enfoques politizados, selectivos y de doble rasero.
La elección como miembro del Consejo se realizará de manera directa e individual, y cada candidato deberá recibir por lo menos 96 votos favorables para formar parte de ese organismo.
Hasta el momento, 65 países han presentado su candidatura para integrar el Consejo, que deberá celebrar su primera sesión de trabajo el 19 de junio próximo, en la ciudad de Ginebra.
La representación en el Consejo responde a un orden geográfico, con 13 asientos para África, 13 para Asia, seis para Europa Oriental, ocho para América Latina y el Caribe y siete a repartir entre Europa Occidental, Estados Unidos y otros países.
De acuerdo con una lista de candidatos distribuida aquí, para los 13 asientos de Asia hay 18 aspirantes, 14 para los 13 puestos de África, 13 para los seis de Europa Oriental, así como 11 para los ocho de América Latina y el Caribe.
Los siete escaños reservados para Europa Occidental, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda serán disputados por nueve candidatos.
El gobierno de Washington ha preferido por el momento mantenerse al margen.

Subir
EE.UU. no estará en Consejo de Derechos Humanos
Tomado de Granma
8.4.2006
GINEBRA, 7 de abril.—El vocero de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Luis Díaz, dijo aquí que la decisión de Washington de no contender por un lugar en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, no debilitará al organismo.
La decisión de Estados Unidos de no intentar ingresar en el Consejo se debió a su postura imperial de no estar en un órgano en el que sus deseos no son satisfechos completamente.
Además, la agencia Xinhua indica que las declaraciones fueron hechas luego de que EE.UU. decidiera ayer evitar una derrota potencial por un lugar en el nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU este año, mientras que muchos países anunciaron su candidatura, incluyendo Cuba e Irán.
Luis Díaz también dijo que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, expresó su decepción por la decisión de EE.UU. de no contender por un lugar, como ya se esperaba.
Alrededor de 35 países han anunciado hasta ahora sus candidaturas para el nuevo Consejo que tendrá un total de 47 integrantes.
Se espera que el Consejo, sustituto de la anterior Comisión de Derechos Humanos, sostenga su primera reunión en Ginebra el 19 de junio.
La Comisión de 53 miembros se desacreditó en los últimos años precisamente porque los países desarrollados, en primer lugar Estados Unidos, la manipularon políticamente y la convirtieron en un sitio donde solamente se condenaba a los países pobres.

Subir
Ningún dolor humano nos es ajeno
Editorial del periódico Granma,
17 de marzo del 2006
Cuando de este lado del mundo, toda Cuba gritaba y se abrazaba emocionada por la victoria propia y la conmovedora dignidad de los vencidos, cuando las lágrimas corrieron solo porque hubiéramos querido a Puerto Rico con nosotros en las próximas y duras jornadas del Clásico donde ellos batallaron porque estuviéramos, cuando no parecía haber más que motivo de celebración porque la hermandad de los hombres resultó más poderosa que la rivalidad deportiva...en esas mismas horas, del otro lado del mundo, otros hombres, ajenos a cualquier sentimiento de solidaria convivencia, bestializados por una guerra que se anunció relámpago y ha resultado infinita, lanzaban contra regiones escogidas de Iraq y Afganistán, los más duros bombardeos de que se tengan noticias después de la invasión que está a punto de cumplir tres años. Telesur mostró a las víctimas: había niños baleados en la cabeza allí donde los norteamericanos dijeron que cazaban terroristas. CNN también cubrió el suceso, pero solo mostró los helicópteros en la distancia, lejos del dolor, como tantas veces, como en las películas.
Todo ocurrió horas después del cínico performance de John Bolton y los ridículos corifeos de Washington en Naciones Unidas, votando contra la instalación de un Consejo de Derechos Humanos, hecho a la medida de los intereses del imperio.
Como denunció nuestro embajador ante la ONU, Rodrigo Malmierca, el nuevo mecanismo fue "concebido y negociado tras bambalinas para acomodar las principales exigencias de Estados Unidos, sacrificándose intereses vitales de los países del Sur". Tal como había exigido el halcón del imperio, se redujo la membresía de 53 a 47 y se impuso la cláusula de suspensión para que ya nada limite "la perniciosa y socorrida práctica de imponer resoluciones políticamente motivadas contra los países del Sur, sin sujeción o respeto a criterio alguno". Al mismo tiempo "el derecho al desarrollo, una reivindicación principal de las grandes mayorías del planeta, quedó relegada y se obvió de modo negligente la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia".1
¿Por qué entonces la protesta altisonante y el voto negativo aunque ya necesariamente aislado de Washington, Israel y las colonias imperiales?
Porque, a pesar de tantas concesiones hechas a sus exigencias, no lograron garantizarse la exclusión automática del Consejo de naciones con la autoridad moral y la independencia soberana de Cuba. En otras palabras, no pudieron imponer su más cara exigencia: hacer callar a los que se atreven a desafiar la censura imperial, impedir la denuncia valiente contra los desmanes, abusos, violaciones flagrantes y masivas de los derechos humanos que hoy distinguen la política internacional de Washington, algo escandalosamente silenciado por la complicidad europea, hasta que la voz serena y acusadora de Cuba se levantó para exigir que se discutiera.
Estados Unidos quiere un Consejo todo suyo, donde los del Sur sean solo disciplinados, aprendices de hipócritas lecciones democráticas y víctimas calladas de abusos y atropellos, a los que solo se reservan inquisitorias condenas si se atreven a pronunciar una queja.
Cuba no se engaña. El hecho de que finalmente la Unión Europea se pronunciara a favor de lo que Estados Unidos rechaza, es más forma que esencia. Sus representantes lo aclararon al explicar el voto: consideran válidos los argumentos de Bolton y apoyarán a Estados Unidos en su plan de impedir que puedan ser miembros del Consejo aquellos países inconformes con el "dejar hacer" que practica Europa hacia Washington con notable hipocresía.
Y todo se hará en nombre de la democracia de la que se autotitulan líderes los más brutales y consuetudinarios violadores de los derechos de todos los seres humanos en el planeta.
Los bombardeos feroces sobre las naciones invadidas y supuestamente "salvadas para la democracia" por el gobierno de George W. Bush son una advertencia y una amenaza renovada sobre las razones que tienen para querer un Consejo absolutamente bajo su voluntad. Los países incómodos son anotados en todas las listas posibles y para ellos, dijo el Presidente: "si es necesario, bajo el principio de autodefensa, no descartamos el uso de la fuerza antes de que ocurran los ataques".
Bajo esa premisa, ¿quién se atreverá a decirle a Estados Unidos que su guerra devuelve a la humanidad a las más oscuras horas de la época nazi? ¿Quién osará recordarles que sus bombardeos de aldeas, ciudades, familias, sus cárceles secretas, sus torturas y humillaciones, sus desapariciones de seres humanos en vuelos ilegales, son crímenes demasiado similares a los que la humanidad juzgó en Nuremberg? Definitivamente no serán aquellos que han callado para ocultar su complicidad en los hechos, olvidando que también aquella vez empezaron siendo cómplices y terminaron siendo víctimas.
Solo no callarán los que estén dispuestos a pagar el precio de detener a golpe de denuncias tanto el crimen como el "dejar hacer". Ni la alegría de estos días en que los hombres se abrazan por una causa linda y civilizada como el deporte, nos aparta de la obligación humana de advertir a todos que las bombas que ahora caen del otro lado del mundo también están diseñadas para matar ese abrazo que nos damos emocionados por una simple victoria en el béisbol. Para ser verdaderos seres humanos, ningún dolor humano nos puede resultar ajeno.
1 Tomado de la explicación de voto del embajador cubano ante Naciones Unidas.

Subir
EXPLICACION DE VOTO DE LA DELEGACIÓN DE CUBA ANTES DE LA ADOPCIÓN DEL PROYECTO DE RESOLUCION A/60/L.48, TITULADO “CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS”
Nueva York, 15 de marzo de 2006
Señor Presidente:
La decisión de establecer el Consejo de Derechos Humanos fue adoptada a partir de la imperiosa necesidad de poner fin al profundo descrédito en que fue hundida la Comisión de Derechos Humanos como consecuencia de la manipulación política, la hipocresía y los dobles raseros impuestos a sus labores por Estados Unidos y la Unión Europea.
El proyecto que se somete hoy a decisión de esta Asamblea General no responde en modo alguno al desafío que nos convocara. Nada en dicho texto impedirá que se repitan en el nuevo Consejo las tradicionales maniobras de las potencias del Norte para condenar de modo injusto a los países del Tercer Mundo.
Aspirábamos al establecimiento de un Consejo que contribuyera al fortalecimiento del sistema internacional de promoción y protección de los derechos humanos, mediante una genuina cooperación. Sin embargo, Estados Unidos y sus aliados se empeñan en que siga prevaleciendo el enfoque punitivo y sancionador, agravado ahora por la capacidad de “suspender” los derechos de aquellos que cuestionen, molesten o tan sólo disientan de los proyectos de dominación hegemónica del Imperio.
Durante los meses transcurridos del proceso en curso, hemos constatado con indignación cómo Estados Unidos y sus aliados han ejercido fuertes presiones y recurrido a su tradicional chantaje para quebrar la resistencia frente a esta nueva confabulación.
El texto que será adoptado no representa un punto de balance de las posiciones negociadoras como muchos quisieran hacer creer. Es el negativo reflejo del peligroso mundo unipolar que la Administración Bush pretende legitimar; un mundo sometido a la fuerza del poder, en el que la razón y la justicia carecerían de todo valor.
Nunca fuimos engañados por las vociferantes protestas de los personeros de Washington. El hecho de que hoy Estados Unidos haya solicitado el voto del texto, no significa que el mismo no haya sido concebido y negociado tras bambalinas para acomodar sus principales exigencias, sacrificándose intereses vitales de los países del Sur.
Los ataques de la actual Administración estadounidense al texto que hoy será adoptado, son una prueba de su arrogancia. Con este proyecto nada pierde. Por el contrario, ha asegurado nuevos medios de ejercer la confrontación, el odio y el castigo, y si protesta hoy es porque pretendía arrancar nuevas concesiones.
Significa que, por mucho que sus intereses sean satisfechos, la superpotencia siempre quiere más en aras de sus apetencias hegemónicas y de dominación.
Señor Presidente:
El proyecto de resolución L.48 presenta graves omisiones e incorpora elementos que no responden a las posiciones expresadas a lo largo del proceso por la mayoría de los Estados Miembros. En consecuencia, Cuba reafirma sus serias reservas ante su contenido.
La resolución que hoy se adoptará:
Disminuye el número de miembros con relación a la CDH, en detrimento de la representatividad del órgano. ¿Por qué si los derechos humanos son universales y competen a todos, debe ser reducido el mecanismo de toma de decisiones sobre el tema? ¿No había acaso recomendado el Panel de Alto Nivel que, por tal motivo, el naciente órgano fuese de composición universal?
Refrenda una cláusula de suspensión a los miembros del Consejo que podrá ser activada con el apoyo de dos tercios de los presentes y votantes, sin establecer un límite mínimo de votos requeridos. Un país elegido con el apoyo de más de 96 Estados, podría ser suspendido de sus derechos por la voluntad de un número menor de países. Los pueblos del Sur, además de seguir siendo objeto de injustas resoluciones condenatorias, estaremos sometidos en el futuro al peligro latente de ser privados de nuestro acceso ganado en elecciones a dicho órgano.
Nada limita la perniciosa y socorrida práctica de imponer resoluciones políticamente motivadas contra los países del Sur, sin sujeción o respeto a criterio alguno.
El derecho al desarrollo, reivindicación principal de las grandes mayorías del planeta, ha quedado preterido. La lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia ha sido obviada de modo negligente.
Un Consejo con estas características, no solo permitirá a Estados Unidos y sus aliados contar con un fortalecido tribunal inquisidor contra los pueblos del Sur; seguirá también asegurándoles la impunidad que ya disfrutaban en la CDH.
¿Acaso será posible en el nuevo Consejo aprobar una resolución para exigir a Estados Unidos rendir cuentas y asumir responsabilidades por las torturas y otras graves violaciones de derechos humanos perpetradas en la ilegal base naval de Estados Unidos en Guantánamo, en la prisión de Abu Ghraib o sobre los vuelos y centros secretos de detención operados por la CIA en Europa?
La actual Administración estadounidense busca imponer sus espurios intereses en el proceso en curso de reforma y rediseño del sistema internacional que las Naciones Unidas representan. Los que piensan erróneamente que una política de apaciguamiento y concesiones sistemáticas nos permitirá ganar tiempo y saciar las apetencias de los neoconservadores que han usurpado la Casa Blanca, deben estudiar las experiencias del pasado y valorar las lecciones aprendidas de aquellos casos en que la comunidad internacional toleró de modo conciliador y negligente las acciones agresivas de un poder con pretensiones hegemónicas. Cuba cumple su deber de denunciar estos hechos.
Señor Presidente:
Pese a sus serias reservas, y teniendo en cuenta, sobre todo, las solicitudes que ha estado recibiendo por parte de delegaciones amigas, Cuba votará a favor del proyecto de resolución A/60/L.48.
Nuestro país trabajará en el Consejo de Derechos Humanos por que se abran paso la justicia, el Derecho Internacional, el diálogo genuino y la tan necesaria cooperación internacional a favor de la promoción y protección de todos los derechos humanos para todos los pueblos y todas las personas.
Muchas gracias.

Subir
INTERVENCION DE LA EMBAJADORA ILEANA NUÑEZ MORDOCHE, REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNA DE CUBA EN EL EJERCICIO DE DERECHO DE RÉPLICA A ESTADOS UNIDOS EN LA SESIÓN DEL PLENARIO PARA LA ADOPCIÓN DEL PROYECTO DE RESOLUCIÓN A/60/L.48, TITULADO “CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS”
NUEVA YORK,15 DE MARZO DE 2006
Sr. Presidente,
Estados Unidos no puede replicarle a Cuba y a Venezuela porque no tiene ni argumentos ni moral para hacerlo.Cuba si replicará porque le sobran los argumentos y la moral.
El imperio persiste en su obcecada tradición de autoerigirse moralmente superior para acusar y difamar a quienes defienden la dignidad humana.
Su demagogia pretende convertir al principal violador masivo de todos los derechos humanos, quien no reconoce el derecho al desarrollo y ni siquiera el derecho a la salud, en el gran adalid de los mismos y campeón sin parangón de su defensa.
Mientras continúa elaborando extensos informes sobre otros y repitiendo vacíos e hipócritas discursos, la Administración Bushreclama el derecho a practicar la tortura como instrumento en el combate al terrorismo, a detener arbitrariamente y negar los más elementales derechos a numerosos seres humanos a partir de simples sospechas de vínculos con el terrorismo, a espiar a sus propios ciudadanos e incluso, a bombardear ciudades en nombre de la libertad y la democracia.
¿Cómo un país como EE.UU. puede exigir condiciones para ingresar al Consejo de Derechos Humanos?
El gobierno norteamericano no tiene moral para reclamar nada a ningunanación en materia de derechos humanos. Recordemos que hace sólo unas semanas, al analizar las violaciones cometidas en el centro de detención del gobierno norteamericano en el territorio que ilegalmente ocupa en Guantánamo, cinco mecanismos especiales de la CDH condenaron los intentos de ese gobierno de legalizar la tortura, de erigirse en juez, fiscal y defensor, y de violar instrumentos internacionales de derechos humanos de los que el propio Washington es parte.
¿Con qué moral puede el gobierno norteamericano exigirle nada a ninguna otra nación en materia de derechos humanos si sus militares aplican tratos inhumanos a prisioneros a la vista de todos en las cárceles de Abu Graib, y profanan y ofenden los sentimientos más sagrados de los musulmanes de todo el mundo?
¿Qué lecciones de promoción y protección de derechos humanos pueden darnos los mismos que abandonaron a su suerte a miles de sus compatriotas cuando el Huracán Katrina devastóLouisiana?
Sr. Presidente:
Cuba considera inaceptable que un país o grupo de países se arrogue el derecho de interpretar a su antojo el texto de la resolución, sobre todo si es para satisfacer los intereses y las apetencias del gobierno de Estados Unidos que, como hemos señalado, es un violador sistemático y masivo de los derechos humanos.Quisiéramos ver si la Unión Europea, el grupo que integran Canadá, Australia y Nueva Zelandia, y otros países que hoy han expresado su caprichosa interpretación del texto, se opondrán a la presencia de Estados Unidos en el Consejo, que es un violador sistemático y masivo de los derechos humanos.
Aclaremos de una vez tantas mentiras. Estados Unidos ataca a nuestro país por razones políticas, precisamente porque defiende, protege y promueve todos los derechos humanos de todos los cubanos y cubanas.
La difamación de la Revolución cubana responde a la búsqueda forzosa de justificaciones para la obtusa política de bloqueo contra nuestro país, y no porque enCuba se violen los derechos humanos.
En Cuba hay una verdadera democracia participativa para su pueblo y un serio compromiso con la mejoría de sus indicadores de desarrollo social y económico.
Es el pueblo cubano, el que coopera con sus hermanos y hermanas de cualquier parte del mundo y el que construye libremente su presente y futuro. No habrá retroceso en ese camino, a pesar de la oposición y la agresividad de la mayor potencia de la historia.
Muchas Gracias

Subir
Cuba luchará por la verdad y la justicia en el Consejo de Derechos Humanos
Entrevista a Rodrigo Malmierca, embajador cubano en la ONU
Por Orlando Oramas León
Tomado de Granma,
17 de marzo del 2006
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó, por amplia mayoría, la creación del Consejo de Derechos Humanos, para sustituir la desacreditada y manipulada Comisión de Derechos Humanos, con sede en Ginebra.
La resolución sobre el Consejo fue aprobada con el voto de 170 países, entre ellos el de Cuba. Estados Unidos y su tradicional aliado, Israel, junto a las dependientes Palau e Islas Marshall, sumaron cuatro votos en contra. Venezuela, Belarús e Irán se abstuvieron.
El embajador de Cuba en la ONU, Rodrigo Malmierca, expuso ante el plenario de la Asamblea General las razones de nuestro país para aprobar la nueva estructura, pero también alertó de las insuficiencias del Consejo y las pretensiones de reeditar el tribunal inquisidor en que devino la CDH. Sobre ello, respondió a las preguntas de Granma:
Cuba ha expresado reservas al Consejo de Derechos Humanos aprobado en Naciones Unidas. ¿Por qué el voto a favor?
Efectivamente, votamos a favor de la resolución. Sin embargo, Cuba en su explicación de voto reafirmó que el documento aprobado tiene importantes omisiones e incorpora elementos que no responden a las posiciones defendidas por los países subdesarrollados a lo largo del proceso de negociación, que duró meses.
El Consejo de Derechos Humanos sustituirá a la CDH, con sede en Ginebra.
La explicación del voto favorable hay que buscarla sobre todo en el hecho de que un amplio grupo de delegaciones amigas nos solicitaron aceptar el texto, que a su entender era el resultado posible a obtener a esta altura. Muchas delegaciones del mundo subdesarrollado llegaron a la conclusión de que prolongar las negociaciones, probablemente llevaría a la aprobación de un texto aún peor, que era precisamente el deseo de Estados Unidos.
Personalmente considero que quedó claro en esta votación que Estados Unidos estaba aislado, solo con el apoyo del voto de sus protectorados en el Pacífico y su aliado Israel, y esto es algo importante a destacar. Nosotros votamos junto a la inmensa mayoría de los países del llamado Tercer Mundo.
Por último, pienso que la aprobación del Consejo es solo el final de una batalla, pero no de la guerra, que tendremos que continuar librando, defendiendo desde dentro que en el Consejo de Derechos Humanos se hagan presentes la justicia, el Derecho Internacional, el diálogo y la cooperación a favor de la promoción y la protección de todos los derechos humanos para todos los pueblos y personas. Cuba y los países del sur no renunciamos a continuar luchando porque el Consejo sea mejor que la Comisión de Derechos Humanos (CDH).
El voto contrario de EE.UU. ¿significa que el Consejo de Derechos Humanos resulta una mejor opción para el Tercer Mundo que la Comisión anterior? ¿Hay realmente diferencias de principio entre Europa y EE.UU.?
No creo que existan diferencias de principio entre Estados Unidos y la Unión Europea. De hecho, durante la negociación, defendieron los mismos objetivos y utilizaron las presiones y el chantaje contra los países del sur. Hay que decir además, que los europeos trabajaron hasta el último minuto por atraer a los norteamericanos con concesiones de todo tipo y hasta con declaraciones públicas de apoyo.
Lo que ocurre es que el nivel de la arrogancia de la administración Bush ha llegado a niveles incalculables. La posición de Estados Unidos es el reflejo del mundo unipolar que existe hoy y de las ansias de imponer por la fuerza sus posiciones, sin dar ningún valor a la razón o la justicia.
Pero sus lamentos hipócritas y su voto en contra no deben interpretarse como que el Consejo de Derechos Humanos será algo mejor que la CDH. Algunos colegas han descrito la situación como que vamos a beber el mismo vino en una copa diferente.
Cabe preguntarse, por ejemplo, si el nuevo Consejo será capaz de aprobar una resolución para pedirle cuentas a Estados Unidos por las torturas y otras graves violaciones de los derechos humanos contra sus prisioneros en la ilegal base naval de Guantánamo, en la prisión de Abu Ghraib, o sobre los vuelos y centros secretos de detención operados por la CIA en la culta Europa. Dudo mucho que la Unión Europea apoye una iniciativa de este tipo.
¿Cuáles son las objeciones de Cuba al Consejo?, ¿seguirá siendo un tribunal inquisidor para países del Tercer Mundo?
Entre los problemas de la resolución que crea el Consejo cabe destacar:
La disminución de la membresía con relación a la actual CDH. El nuevo órgano será, en consecuencia, menos representativo.
La inclusión de una cláusula de suspensión a los miembros del Consejo por “violaciones de los derechos humanos“ por el voto de dos tercios de los presentes y votantes en la Asamblea General de la ONU. Con esto se incorpora un elemento punitivo ajeno al espíritu de cooperación que debe caracterizar al Consejo, y se abre la oportunidad para suspender a países elegidos por mayoría absoluta de la Asamblea General (96 votos) con el apoyo de un número menor de delegaciones.
Se mantiene abierta la posibilidad de que se impongan en el nuevo órgano, por Estados Unidos y sus aliados, resoluciones motivadas políticamente contra los países subdesarrollados. Fueron precisamente la manipulación política, la selectividad y los dobles raseros los que desprestigiaron a la CDH.
El derecho al desarrollo, una de las principales reivindicaciones de los países del sur, no queda adecuadamente destacada en el texto de la resolución.
La lucha contra el racismo, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia ha sido prácticamente obviada, a pesar del interés de la mayoría.
Es un hecho que Estados Unidos y sus aliados tratarán de mantener en el Consejo de Derechos Humanos el mismo patrón de manipulación política, selectividad y dobles raseros en contra de los países subdesarrollados que caracterizaron y desacreditaron a la CDH.
Con sus declaraciones públicas en el sentido de que no quiere estar en este nuevo órgano con países “violadores de los derechos humanos“ como Cuba, la administración norteamericana ha dejado claro sus propósitos. En realidad deberíamos ser nosotros los que sintamos repugnancia de estar juntos en una sala de la ONU con el mayor violador de los derechos humanos, que además de los desmanes de Guantánamo y Abu Ghraib, es capaz de defender el derecho a la tortura en sus leyes, o a espiar ilegalmente a sus propios ciudadanos, o a abandonar a su suerte a los damnificados en Louisiana por el huracán Katrina.
Pero puedo asegurar que Cuba seguirá activa en la lucha en defensa de los derechos humanos y porque se abran paso la verdad y la justicia en el Consejo de Derechos Humanos, para que este nuevo órgano de la ONU funcione verdaderamente a favor de la promoción y protección de todos los derechos humanos para todos.

Subir
Alerta Cuba sobre manipulación del Consejo de Derechos Humanos
Tomado de Granma,
16 de marzo del 2006
NACIONES UNIDAS, 15 de marzo.—Cuba advirtió que la resolución aprobada sobre el Consejo de Derechos Humanos, no impedirá que se repitan las tradicionales maniobras de las potencias del Norte contra el Tercer Mundo, informó Prensa Latina.
El embajador de Cuba ante Naciones Unidas, Rodrigo Malmierca, señaló que se aspiraba al establecimiento de un organismo que contribuyera al fortalecimiento del sistema internacional de promoción y protección de los derechos humanos, mediante una genuina cooperación.
Dijo que pese a sus serias reservas y teniendo en cuenta, sobre todo, las solicitudes que ha estado recibiendo por parte de las delegaciones amigas, Cuba votó a favor.
Malmierca señaló que Estados Unidos y sus aliados se empeñan en que en el nuevo Consejo de Derechos Humanos siga prevaleciendo el enfoque punitivo y sancionador.
Ese enfoque, puntualizó, está agravado ahora "por la capacidad de suspender los derechos de aquellos que cuestionen, molesten o tan solo disientan de los proyectos de dominación hegemónica del imperio".
El embajador dijo que el texto, aprobado por 170 votos a favor, cuatro en contra y tres abstenciones, no representa un punto de balance de las posiciones negociadoras, como muchos quisieran hacer creer.
Aseguró que Cuba no fue engañada por las vociferantes protestas de Estados Unidos.
El hecho de que ese país haya solicitado el voto del texto, "no significa que el mismo no haya sido concebido y negociado tras bambalinas para acomodar sus principales exigencias, sacrificándose intereses vitales de los países del Sur", precisó.
Al explicar las reservas ante el contenido del texto, Malmierca apuntó que disminuye el número de miembros en comparación con la Comisión , en detrimento de la representatividad del órgano.

Subir
|