LIBRO BLANCO DEL 2006 >> SEGUNDA PARTE >> CAPÍTULO 3

CAPÍTULO 3: A PESAR DE LA INJUSTA MANIOBRA ANTICUBANA QUE IMPONE ESTADOS UNIDOS A LA CDH, CUBA CONTINÚA HONRANDO SU COMPROMISO DE COOPERACIÓN CON TODOS LOS MECANISMOS NO DISCRIMINATORIOS EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS.

Cuba tiene un digno y muy amplio historial en materia de cooperación internacional en la esfera de los derechos humanos. Sin embargo, el mismo ha sido silenciado y peor aún, tergiversado por la maquinaria de propaganda de la superpotencia hegemónica.

Cuba siempre ha demostrado, a través de hechos concretos – exigiendo siempre el más estricto respeto –, su inequívoca disposición al diálogo franco y abierto en todos los temas, incluido el de los derechos humanos.

A pesar de nuestra oposición de principios frente al ejercicio selectivo, discriminatorio e injusto que promueve Estados Unidos contra Cuba en materia de derechos humanos, el Gobierno cubano ha continuado avanzando y enriqueciendo su cooperación tradicional con todos los mecanismos de derechos humanos que se aplican de forma universal y sobre bases no discriminatorias.

Un ejemplo de esa voluntad, fue la invitación que en 1988 realizó el Gobierno cubano, para que se llevara a cabo una misión visitadora a la Isla, encabezada por el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos. Dicha Misión estuvo integrada por representantes de otros países miembros de la Comisión de cada uno de sus grupos regionales, a fin de observar la situación en materia de derechos humanos en nuestro país e informar posteriormente a ese órgano. Esta disposición fue recogida en la decisión 1988/106, adoptada por la Comisión de Derechos Humanos.

La visita se materializó entre el 16 y el 25 de septiembre de ese propio año, y la Misión recibió del Gobierno cubano plenas facilidades y garantías para el desarrollo tanto de sus trabajos preparatorios, como de sus labores en nuestro país. En el Informe rendido por la Misión, se reconoció la actitud positiva y la buena voluntad mostradas por las autoridades cubanas y se puso claramente de manifiesto que en Cuba no existía una situación de derechos humanos que justificara en modo alguno el establecimiento de un procedimiento especial de seguimiento.

Al año siguiente (1989) y en virtud de la decisión 1989/113 de la Comisión, Cuba dejó clara su disposición a seguir cooperando con el Secretario General de las Naciones Unidas en el seguimiento a las recomendaciones incluidas en el Informe de la Misión. Este proceso fue interrumpido, sin embargo, por la decisión de Estados Unidos de manipularlo con fines de propaganda anti-cubana, forzando la adopción de una injusta resolución de condena a Cuba en la Comisión, que se ha venido imponiendo por la fuerza cada año desde 1990.

La injusta maniobra de confrontación e infundada condena, impuesta por las autoridades estadounidenses contra Cuba, encontró una respuesta digna y de principios del pueblo cubano. La nación cubana no claudica ante presiones, acciones de fuerza ni chantajes. No debe esperarse jamás su reconocimiento y cooperación con una maniobra anticubana como la impuesta por Estados Unidos a la CDH, claramente ilegítima, ilegal e injusta en su origen, motivaciones y métodos.

A pesar de su irrenunciable determinación, Cuba continua, de modo paralelo, colaborando con la Comisión de Derechos Humanos y otros componentes de la maquinaria de las Naciones Unidas en la esfera de los derechos humanos, aprovechando las amplias posibilidades que plantean numerosos mecanismos, instancias y órganos establecidos sobre bases no selectivas y con un mandato de aplicación universal.

Otra acción en aras de fomentar la cooperación internacional en materia de derechos humanos, fue la invitación que Cuba realizó al primer Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para que efectuara una visita al país en 1994.

Cuba fue uno de los primeros países en recibir la visita de un Alto Comisionado, en la persona del Excelentísimo Señor José Ayala Lasso, en el año 1994, apenas unos meses después de haber sido establecido este cargo en la estructura de las Naciones Unidas.

Durante el amplio programa organizado para su visita, el Alto Comisionado se entrevistó con diversos representantes del gobierno y otros actores de la sociedad y visitó numerosos centros de interés, en los que pudo conversar libremente con numerosos cubanos. Al finalizar su recorrido por Cuba, el entonces Alto Comisionado resaltó la receptividad y disposición de la parte cubana para acometer las principales sugerencias propuestas en el marco de su visita.

En 1995, el Gobierno de Cuba invitó a una delegación de organizaciones no gubernamentales internacionales para que visitaran nuestro país, la cual tuvo lugar entre el 28 de abril y el 5 de mayo de ese año. Dicha Misión estuvo integrada por las organizaciones France Liberté, la Federación Internacional de las Ligas de Derechos Humanos, Médicos del Mundo y Human Rights Watch.

En el desarrollo de su Misión en Cuba, los representantes de esas organizaciones recibieron todo el apoyo de las autoridades cubanas, y lograron cumplir con todos los objetivos que se plantearon, incluyendo la visita a varias cárceles y entrevistas con los convictos de su interés.

En 1998, año en que fue derrotado el proyecto de resolución anticubano promovido por Estados Unidos, Cuba extendió sendas invitaciones para que visitaran el país a los Relatores Especiales de la Comisión sobre el Uso de Mercenarios y sobre la Violencia contra la Mujer, las que se materializaron en el año 1999.

Además de recibir misiones visitadoras en el país, Cuba ha cooperado intensamente a través de otras vías y métodos con la maquinaria de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos. Una de las formas en que las autoridades cubanas mantiene una permanente cooperación internacional en la materia, ha sido el sistemático suministro de información a los mecanismos universales y no discriminatorios de la Comisión de Derechos Humanos y a los órganos surgidos a partir de tratados internacionales de derechos humanos.

De modo coherente a su histórico compromiso de cooperación y activa membresía en la Comisión, el Gobierno cubano ha respondido todas las solicitudes de información acerca de supuestos casos de violaciones a los derechos humanos que les han sido remitidas a través de distintos procedimientos especiales de la Comisión y del mecanismo establecido en virtud del procedimiento confidencial que se deriva de la resolución 1503 del Consejo Económico y Social.

Cuba ha remitido a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sus puntos de vista y contribuciones respondiendo a un número significativo de las solicitudes de información realizadas en virtud de las resoluciones temáticas adoptadas por la Comisión de Derechos Humanos.

En el año 2005, tras realizar las pesquisas de rigor con las autoridades competentes, el Ministerio de Relaciones Exteriores respondió a las solicitudes de información sobre casos de supuestas violaciones de los derechos humanos a los Relatores Especiales de la Comisión de Derechos Humanos sobre Libertad de Opinión y Expresión, sobre Tortura, al Presidente del Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias y a la Representante del Secretario General sobre los Defensores de Derechos Humanos.

De modo coherente con la importancia que brinda Cuba a la cooperación con los procedimientos no discriminatorios de la Comisión de Derechos Humanos, en el año 2005 se enviaron numerosas respuestas temáticas a la Oficina del Alto Comisionado, presentando contribuciones en tópicos tales como el Derecho a la Alimentación, Identidad Cultural, Protección de Derechos Humanos y Terrorismo, Promoción de la Paz como requisito fundamental para el pleno disfrute de todos los derechos humanos, Solidaridad Internacional, Situación en Palestina y los territorios árabes ocupados por Israel, Utilización de mercenarios, Derechos Humanos y Medidas Coercitivas Unilaterales y sobre el Derecho a la Verdad.

Cuba ha cumplido, como pocos países, sus compromisos de presentación de informes periódicos a los órganos establecidos en virtud de tratados internacionales de derechos humanos. Recientemente entregó, en forma consolidada, sus informes periódicos quinto y sexto al Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Próximamente presentará también su tercer informe periódico al Comité de los Derechos del Niño (CRC), su decimoséptimo informe periódico al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) y su tercer informe periódico al Comité contra la Tortura (CAT).

Nuestro país ha ratificado un número importante de instrumentos internacionales en materia de derechos humanos. Cuba es Estado Parte en 15 de los tratados fundamentales en esta esfera, a saber:

  • Convención sobre los Derechos del Niño
  • Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía
  • Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.
  • Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
  • Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial
  • Convención para la prevención y la Sanción del Delito de Genocidio
  • Convención sobre la Imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de Lesa Humanidad
  • Convención Internacional sobre la Represión y el Castigo del Crimen de Apartheid
  • Convención Internacional contra el Apartheid en los Deportes
  • Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer
  • Convención sobre la Nacionalidad de la Mujer Casada
  • Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios
  • Convención sobre la Esclavitud y Protocolo para modificar la Convención sobre la Esclavitud, firmada en Ginebra el 25 de septiembre de 1926.
  • Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud.
  • Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena

Cuba ha firmado los siguientes instrumentos:

  • Protocolo Facultativo de la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
  • Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados.
  • Convenio relativo a la Protección del Niño y a la Cooperación en Materia de Adopción Internacional

Cuba ha ratificado otros instrumentos en materia de derechos laborales relacionados con el tema de los derechos humanos:

  • Convenio sobre el derecho de asociación (agricultura), (N. 11)
  • Convenio sobre la inspección de los emigrantes, (N. 21)
  • Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación (N. 87)
  • Convenio sobre los trabajadores migrantes (revisado), (N.97)
  • Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva (N. 98)
  • Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, (N. 105)
  • Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), (N. 111)
  • Convenio sobre la política del empleo (N. 122)
  • Convenio sobre los representantes de los trabajadores (N. 135)
  • Convenio sobre las organizaciones de trabajadores rurales, (N. 141)
  • Convenio sobre las relaciones de trabajo en la administración pública (N. 151)

Cuba se encuentra en el pelotón de avanzada entre los Estados que mayor número de convenios de la OIT han ratificado, con un total de 87, entre ellos 7 de los 8 llamados Convenios Fundamentales.

En relación con los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y Económicos, Sociales y Culturales, Cuba reafirma su compromiso con sus postulados, el cual fuera asumido al momento de la adopción de sus respectivos textos por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La Constitución y la legislación cubanas consagran ampliamente para todos los ciudadanos del país, los derechos que dichos instrumentos protegen. Son múltiples las políticas y programas del Estado dirigidas especialmente a la protección y promoción de dichos derechos para los cubanos.

Sin embargo, Cuba no asumirá nuevas obligaciones internacionales en un marco de confrontación y de manipulación con fines políticos de la cooperación internacional en materia de derechos humanos.

Cuba está abierta al diálogo con todos los países interesados sobre la base del respeto mutuo y ha mantenido el curso de su cooperación bilateral en el tema con aquellos que enfrentan el diálogo con respeto y seriedad. En su propia región, América Latina, Cuba ha sostenido intercambios periódicos sobre diversos temas, incluyendo cuestiones relativas a los derechos humanos. Este tipo de intercambio incluye países de Asia, África y Europa Oriental.

Cuba reitera su rechazo a cooperar en la aplicación de las sucesivas resoluciones anticubanas adoptadas en la Comisión en cerradas votaciones, como consecuencia de las enormes presiones ejercidas por la superpotencia hegemónica.

Cuba desea reafirmar su voluntad de seguir cooperando de manera plena con el resto de los mandatos adoptados por la Comisión de Derechos Humanos sobre bases no selectivas ni discriminatorias, y en particular, con el descargo del mandato planteado a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en virtud de la resolución 48/141 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Cuba ha venido trabajando con seriedad en el proceso negociador para el establecimiento del Consejo de Derechos Humanos. Cuba espera que las bases que sean acordadas para el funcionamiento de este nuevo órgano, permitan poner fin a la manipulación política que ha caracterizado el trabajo de los órganos intergubernamentales de la maquinaria de Naciones Unidas en materia de derechos humanos.

Como país subdesarrollado y claramente comprometido con la causa de la realización de todos los derechos humanos para todos, Cuba necesita un órgano de Derechos Humanos fuerte y justo, que sea capaz de responder a las más amplias expectativas de los pueblos del mundo y enfrentar las acciones unilaterales de la superpotencia.

El país seguirá promoviendo el derecho a la alimentación; la solidaridad internacional; el establecimiento de un orden internacional democrático y equitativo en el que puedan hacerse realidad para todos los seres humanos y todos los pueblos, todos los derechos reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos; el derecho al desarrollo para todos los pueblos e individuos; el derecho de los pueblos a la paz y una cooperación cultural internacional que respete la diversidad cultural.

Los representantes cubanos seguirán cuestionando en los trabajos de la Comisión el impacto de la carga de la deuda externa en el disfrute de los derechos humanos de los pueblos del Tercer Mundo; combatirán el uso de mercenarios como medio para coartar el ejercicio del derecho a la libre determinación de los pueblos y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales.

Cuba no cejará en su empeño de continuar denunciando las flagrantes y masivas violaciones de los derechos humanos cometidas por las autoridades estadounidenses contra las personas detenidas arbitrariamente en el territorio que ocupa ilegalmente la base Naval de Guantánamo.

Cuba apoyará las iniciativas encaminadas a promover todos los derechos humanos de acuerdo a los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia. Por otra parte, Cuba defenderá los esfuerzos de los países en desarrollo encaminados a potenciar el amplio espectro de los derechos económicos, sociales y culturales.
Cuba seguirá teniendo una posición destacada por el número y la calidad de sus contribuciones a las solicitudes de información del Alto Comisionado y continuará respondiendo de manera sistemática a las comunicaciones que les sean remitidas a través de los mecanismos temáticos del órgano de Derechos Humanos.
El Gobierno cubano no tolerará jamás que se le pretenda singularizar injustamente, que se intente pisotear el derecho de su pueblo a la libre determinación, o desconocer la igualdad soberana del Estado establecido por voluntad de la nación cubana, todo ello en flagrante violación de las normas del Derecho Internacional vigente.
En resumen, el Gobierno cubano seguirá fiel a su compromiso con el multilateralismo en las relaciones internacionales, en particular, en la esfera de los derechos humanos, lo que presupone el enfrentamiento resuelto a toda maniobra encaminada a manipular con fines de dominación hegemónica el sistema de cooperación internacional en materia de derechos humanos.

Al propio tiempo, Cuba seguirá honrando el magisterio de su Héroe Nacional, José Martí, quien proclamara la necesidad de que la “ley primera de la República, sea el culto a la dignidad plena del hombre”.

 

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Ultima actualización: 20.06.2006
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