LIBRO BLANCO DEL 2006 >> TERCERA PARTE >> CAPÍTULO 5


CAPÍTULO 5: UN SISTEMA DE SALUD CADA VEZ MÁS EFECTIVO, CERCANO Y ADAPTADO A LAS NECESIDADES DE CADA CUBANO

La garantía de atención médica gratuita a toda la población cubana se convirtió desde los primeros momentos del triunfo de la Revolución en uno de los paradigmas sociales fundamentales.

En la etapa prerrevolucionaria, la atención médica y hospitalaria se caracterizaba por el predominio de servicios de carácter privado y mutualista. Las instalaciones y el personal médico radicaban fundamentalmente en la capital del país, donde se concentraba el 65% de los médicos y el 62% de las camas existentes. En las zonas rurales, donde vivía cerca de la mitad de la población cubana, prácticamente no existía atención médica y se contaba con un solo hospital rural, con apenas 10 camas y sin médico alguno.

Eran elevadas las cifras de parasitismo (36,10%), tuberculosis (13,99%), tifus (13,25%) y paludismo (30,03%). La mortalidad infantil superaba los sesenta fallecidos por cada mil nacidos vivos y la esperanza de vida al nacer apenas llegaba a los 58 años. El servicio estatal de salud era insuficiente y no más del 8% recibía atención médica gratuita.

La salud pública en Cuba, después del triunfo revolucionario, tuvo un impresionante desarrollo cualitativo en sucesivas etapas:

• 1960: Creación del Sistema Nacional de Salud. Creación del Servicio Médico Rural. Creación de las áreas de salud y policlínicos. Vacunación con participación popular.

• 1970: Descentralización de la docencia y del sector de la salud a los gobiernos provinciales. Implantación del Programa Materno-Infantil.

• 1980: Creación del Programa del Médico de la Familia. Introducción de tecnologías avanzadas. Desarrollo acelerado de la industria médico-farmacéutica.

• 1990: Introducción y desarrollo de los logros de la ciencia y la técnica. Enfrentamiento al doble impacto del bloqueo estadounidense y la desaparición del socialismo en Europa del Este y en la antigua Unión Soviética.

• 2000: Etapa de consolidación, reforma y modernización del sistema. Incremento de la participación de la comunidad en la gestión y acciones de salud.

• 2002 hasta la actualidad. Nuevos programas para materializar los avances de la atención médica. En la actualidad se desarrollan un total de 12 programas.

• Con los resultados obtenidos por Cuba en la esfera de la salud, ya desde el año 1983 Cuba sobrecumplió los requerimientos de Salud para Todos, acordados en los marcos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

• Entre algunos de los logros más significativos en el campo de la salud pública cubana en los últimos diez años podrían ser mencionados:

- Producción nacional del 67% de las medicinas que necesita el país.

- Programa de diagnóstico prenatal de enfermedades congénitas, el cual ha contribuido a evitar el nacimiento de más de cuatro mil niños con malformaciones congénitas.

- Programa de genética médica para la reducción del Síndrome de Dawn y otras enfermedades.

- Perfeccionamiento de las terapias intensivas prenatales, pediátricas y de adultos.

- Incremento de la realización de trasplantes de órganos.

- Obtención de la vacuna antimeningocóccica grupo B, única en el mundo

- Elaboración de la vacuna antihepatitis B.

- Obtención del PPG (ateromixol), terapia de primera opción para el tratamiento del colesterol alto, principal factor de riesgo coronario.

- Disminución de casos de cáncer en etapa avanzada y aumento de supervivencia. Obtención de anticuerpos monoclonales para el tratamiento del cáncer. Elaboración de productos vacunales contra la enfermedad.

- Clasificación más exacta de la leucemia y su tratamiento.

- Curación o retención de la retinosis pigmentaria.

- Obtención de la melagenina, fármaco producido de la placenta humana para el tratamiento del vitiligo.

- Producción de medicamentos de alta calidad y bajo costo.

- Producción de equipos como Neurónica (para el monitoreo intraoperatorio), el Medicid (electroencefalograma digital), el Ozomed (para el tratamiento con ozonoterapia) y el SUMA (Sistema Ultra-Micro-Analítico).

En Cuba cuando un ciudadano llega a un hospital, no se le pregunta cuánto gana, ni si tiene seguro médico o tarjeta de crédito. No se le exige la cédula electoral, ni se le pregunta su filiación política para facilitarle la atención de calidad que requiere.

Tampoco tiene que recorrer grandes distancias para recibir el servicio, ni está obligado a pagar precios prohibitivos por los medicamentos, ni conformarse con un tratamiento al descuido, otorgado de forma humillante como caridad pública.

Por todo ello, los cubanos no dudamos en afirmar que no hay país en el mundo cuyo sistema de salud promueva de forma más consecuente un enfoque de prevención, igualdad efectiva de acceso con calidad y de salud positiva como el que brinda Cuba. Una importante batalla se viene dando en el frente de la salud, tanto en inversiones como en la producción de medicamentos y en la elevación a niveles de excelencia de los servicios médicos, para alcanzar las elevadas metas que nos hemos propuesto.

Únicamente la conjunción de estos factores, sólo posibles en el socialismo, es capaz de explicar los altos índices que se alcanzan en esta materia, comparables a los de los países de mayor desarrollo.

Para mantener los logros en la Salud y respaldar los nuevos programas encaminados a continuar elevando la calidad de los servicios médicos, en el año 2005 se ha destinado la cifra de 2,355 millones de pesos en el presupuesto del Estado, un 9,4% superior a lo calculado para el 2004.

El sistema de salud cuenta con 69,713 (cifra correspondiente 2004) médicos, así como con 157,242 (cifra correspondiente 2004) enfermeros y técnicos de salud. Este enorme potencial de recursos humanos, resultado de la obra de la Revolución, ha brindado ya alentadores frutos a nuestro desarrollo y a la calidad de vida de nuestro pueblo.

La biotecnología, legítimo orgullo del país y ejemplo de que un país pequeño, con tenacidad y una inteligente estrategia puede desarrollar centros científicos de excelencia, incrementó sus exportaciones e incorporó nuevas tecnologías productivas y medicamentos. En dicho sector, se concluyeron 20 inversiones que incrementaron su capacidad de producción industrial.

Entre los nuevos medicamentos incorporados en el 2004 a la producción, cabe destacar:

• La vacuna del Hemophilus
• La vacuna cuádruple DPT-Hepatitis
• Más de 20 nuevos fármacos genéricos, entre ellos 3 que se suman a los productos para el tratamiento del SIDA.
• Novedosos medicamentos para el tratamiento del cáncer, que incluye una vacuna terapéutica cubana contra el cáncer del pulmón. Es este caso, es preciso señalar que el diseño de la planta para producirla, su construcción y operación son totalmente cubanos.

Un aspecto relevante y de alto simbolismo, es el Convenio del Centro de Inmunología Molecular y la firma norteamericana CANCERVAX, para el desarrollo y la producción de vacunas contra el cáncer derivadas de la investigación científica del centro cubano. Sólo la elevada calidad de lo realizado por el Centro de Inmunología Molecular y el prestigio alcanzado por los científicos cubanos, pueden explicar que una firma norteamericana atraviese toda la intrincada madeja de restricciones y obstáculos que el gobierno de Estados Unidos impone a la relación con instituciones cubanas, para hacer realidad esta transferencia científico-técnica a la inversa, porque a diferencia del esquema habitual en que los países de menor desarrollo se limitan a ser receptores pasivos de tecnologías procedentes de países desarrollados, en este caso la tecnología se origina en el país pequeño y no implica robo de cerebros u otras formas leoninas de apropiación del conocimiento.

PRINCIPALES ESTRATEGIAS EN LA ESFERA DE LA SALUD

Reorientación del Sistema de Salud hacia la atención primaria y su pilar fundamental, el médico y la enfermera de la familia.

Cuba cuenta con 470 policlínicos con cobertura completa con el programa del médico de la familia, con alrededor de 33,000 médicos, distribuidos en todo el país. Actualmente, el 99,4% de la población cubana está cubierta con un médico y enfermera de la familia y se espera alcanzar el 100% en los próximos años. Mantener como prioridad la atención a la salud del pueblo, ha constituido un reto y objetivo estratégico para toda la sociedad y el Estado.

Asimismo, existen las policlínicas, primer eslabón de la salud pública cubana, considerada desde 1997 como uno de los 28 servicios de salud más completos del orbe, según el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cabe destacar que en el 2005, se programaron inversiones en las 470 policlínicas existentes en el país, habiéndose remodelado 145 de ellas y encontrándose otras 199 en ejecución. Asimismo, se han mejorado los servicios que prestan dichas instalaciones y se han incorporados servicios tales como el de ultrasonido, endoscopía, cardiología, apoyo vital, drenaje biliar, laboratorio integral, consulta de alergia para niños, optometría, oftalmología, estomatología y traumatología, entre otros.

De acuerdo con la estrategia de acercar la atención médica a los lugares de residencia de la población, fortalecer la atención de urgencia y lograr un perfil de servicios más acorde a la evolución del cuadro de salud del país, en este momento hay 47 unidades dialíticas y en el 2005 se incorporaron a prestar servicios 420 ambulancias. En los municipios sin hospitales quirúrgicos, se han abierto 121 áreas intensivas municipales, lo que ha permitido salvar numerosas vidas en lugares distantes.

Además, se han inaugurado 87 ópticas y 452 salas de rehabilitación, servicio que se espera extender a todas las policlínicas del país en el 2005.

Revitalización de la atención hospitalaria.

Durante la década de los años 80, el país realizó un gran esfuerzo por ampliar y modernizar la red de servicios hospitalarios, lo que implicaba mejorar coberturas, accesibilidad, capacidad, confort e incorporar las más novedosas tecnologías a los servicios. Aunque se lograron muy sustanciales avances, este programa se vio interrumpido por el período especial. Hoy se retoma con nuevos bríos y más ambiciosas metas. Actualmente, el país cuenta con un total de 248 hospitales y 54,295 camas de asistencia médica, lo que representa 4,8 camas por cada mil habitantes.

En el 2004, fue iniciada la reparación y modernización de 35 grandes hospitales. En estos momentos ya son 65 los que se encuentran en proceso de inversión los que permitirán ofrecer un servicio de excelencia a la población y brindar, además, capacidades adicionales para el turismo de salud, lo que hará más sostenible el progresivo desarrollo de esta modalidad.

Programas de tecnología de punta e Institutos de investigaciones

Cuba ha desarrollado un grupo de programas de atención de primer nivel para garantizar la salud a la población. Entre ellos vale destacar los programas para prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer, la atención a las personas con insuficiencia renal, los cardiocentros, el diagnóstico precoz de las afecciones congénitas, servicios integrales prenatales, de donaciones de sangre y producción de hemoderivados, entre otros.

Programa de Genética y Discapacitados

Al apoyo de este programa se han incorporado los 480 egresados de la Maestría en Asesoramiento Genético. Este personal, tiene entre sus misiones el asesoramiento de personas con enfermedades genéticas o defectos congénitos, y velar por el correcto funcionamiento de los programas de pesquisaje prenatales y neonatales, así como delinear las manifestaciones clínicas de determinada afectación genética en los miembros de una familia.

A partir de la red existente hasta el nivel municipal, Cuba podrá disponer de un estudio epidemiológico completo, que permitirá identificar la frecuencia de las enfermedades genéticas, incluyendo las más raras, y en correspondencia con los resultados, poner en práctica las acciones de los organismos competentes, para incluir chequeos o pesquisas no existentes hasta el momento, así como la asimilación de nuevas tecnologías en la especialidad.

Docencia médica

En comparación con el año 1959, en que sólo existía una escuela de medicina en Cuba y otra de estomatología, en la actualidad Cuba cuenta con 4 Institutos Superiores de Ciencias Médicas, 21 Facultades de Ciencias Médicas, 4 de Estomatología, 4 facultades de enfermería, 4 facultades de tecnología de la salud, 21 filiales de ciencias medicas, 16 unidades docentes, así como una Escuela Nacional de Salud Pública, la Escuela Latinoamericana de Medicina y el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas.

Cabe recordar que en 1959, al triunfar la Revolución, el país contaba con 6 mil médicos, de los cuales 3 mil emigraron en los primeros años del período revolucionario a los Estados Unidos, respondiendo a los incentivos instituidos con ese objetivo por el gobierno estadounidense, a partir del interés en desarticular los servicios de salud cubanos.

Otros aspectos del desarrollo del Sistema de Salud cubano

a) Programa Materno-Infantil. Destaca el índice de mortalidad infantil, que al cierre del año 2004 fue de 5,8 por mil nacidos vivos, la más baja en toda su historia y que ubica al país entre los 36 países del mundo con mejores resultados, según datos del UNICEF.

Este indicador es el resultado de la labor de un grupo multidisciplinario de especialistas – médicos de familia, ginecobstetras, pediatras, enfermeras, técnicos y otros especialistas de la salud – que desde las primeras semanas del embarazo realizan controles a las gestantes. Esta atención incluye el seguimiento nutricional, genético y de salud bucal de la madre, y una estricta vigilancia de cada minuto del desarrollo prenatal de cada niño cubano.

Cuando un bebé nace, de inmediato se le practican pruebas para determinar si padece hipotiroidismo; días después se le realiza el examen de la fenilcetonuria, en busca de una enfermedad del metabolismo que puede producir el retraso mental si no se atiende precozmente y en los primeros meses es inmunizado contra 13 enfermedades.

b) Programa Nacional de Vacunación. Cuba garantiza una de las más amplias coberturas de vacunación en el mundo. En la actualidad todos los niños cubanos son vacunados contra 13 enfermedades infecciosas, siendo la cobertura de vacunación del 95%. Como resultado de esta estrategia, en los últimos 40 años se han logrado eliminar 5 enfermedades: Poliomielitis en 1962, Difteria en 1979, Sarampión en 1993, Tos ferina en 1994, y Rubéola en 1995, así como 2 formas clínicas severas de la meningitis tuberculosa y el tétanos neonatal.

Además, desde 1988, se vacuna contra la Meningitis Meningocóccica Tipo B, única en el mundo, y la C, de producción nacional, a todos los menores de 30 años. Desde 1991, se vacuna contra la Hepatitis Tipo B, a todos los menores de 25 años y a los grupos de riesgos como enfermos de diabetes, a médicos y enfermeros de la familia, a trabajadores de bancos de sangre, a trabajadores de instituciones para enfermos mentales, reclusos, y portadores y contactos de enfermedades de transmisión sexual, con una vacuna cubana de producción por métodos de ingeniería genética. Se vacuna también contra el Hemófilo Influenzae Tipo B con una vacuna cubana producida por síntesis química, única en el mundo.

Es significativo que los 26 países más desarrollados del mundo, con un producto interno bruto per cápita superior en 20 a 40 veces al de Cuba, no hayan podido lograr aún tales resultados en la vacunación universal de sus respectivas poblaciones y en el desarrollo de una gama tan amplia de proyectos de otros tipos de vacunas preventivas y terapéuticas para los adultos.

En el año 2005, comenzó a utilizarse en la Isla la primera vacuna cubana tetravalente, para proteger contra cuatro enfermedades (difteria, tétanos, tos ferina y hepatitis). Se han alcanzado resultados alentadores en el desarrollo de un compuesto pentavalente, que incorporaría a la anterior, los antígenos contra el Haemophilus Influenzae tipo B.

También destacan los avances en un candidato vacunal terapéutico contra el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), así como cuatro vacunas terapéuticas contra el cáncer, que se encuentran en la etapa de ensayo clínico en Cuba y otros países.

c) Enfermedades crónicas no transmisibles. El perfil epidemiológico nacional se caracteriza por el predominio de la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles. Las enfermedades del corazón, los tumores malignos, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes, representan casi las dos terceras partes de todas las defunciones que se producen en el país. Además, merecen mencionarse por su morbilidad, la diabetes mellitus, la cirrosis hepática, el asma y la hipertensión arterial.

d) Enfermedades transmisibles. Este programa persigue como principal objetivo mantener el control de las enfermedades transmisibles para continuar disminuyendo la morbilidad y controlar los factores de riesgo para evitar brotes y epidemias. Las enfermedades infecciosas constituyen la principal causa de muerte en el mundo; muchas de esas enfermedades son prevenibles por vacunas. En Cuba, se ha eliminado un importante grupo de estas enfermedades.

e) Atención al adulto mayor. Existe un Programa Nacional de Atención al Adulto Mayor, el cual se adapta a los requerimientos y necesidades de la población que se encuentra en la tercera edad.

Cuba, con su esperanza de vida al nacer de 77 años, cuenta en todo el país con más de 2 500 personas centenarias. El 78.7% (cifra de 2004) de las personas que viven actualmente en la Isla, fallecen después de los 60 años.

Según estudios realizados por especialistas en Geriatría y Gerontología, el estado nutricional de la mayoría de los centenarios es el adecuado, y no existe entre ellos un alto índice de obesidad ni de desnutrición por defecto. Son muy bajos también en ese grupo etario los estados de depresión.

f) Tabaquismo. Como expresión del compromiso inequívoco del pueblo y el Gobierno cubanos con la promoción y protección del derecho a la salud de todo ser humano, Cuba firmó el 29 de junio del 2004, el Convenio Marco para el Control del Tabaco, primer instrumento internacional jurídicamente vinculante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Son conocidos los importantes esfuerzos que llevan a cabo las instituciones de salud y otras entidades estatales, las organizaciones políticas, sociales y de masas, y otras organizaciones e instituciones cubanas en el enfrentamiento al dañino hábito de fumar, que ha incluido acciones en las esferas educativa y preventiva, de atención de salud, de reglamentación de áreas en las que se prohíbe fumar e incluso, la aplicación de elevados precios como desestímulo al consumo.

No obstante, Cuba ha llamado la atención acerca del impacto negativo que la aplicación de este instrumento podría tener sobre las economías de varios países en desarrollo productores de tabaco, entre ellos nuestro propio país. En el proceso de su negociación, la representación cubana pidió la creación de un fondo financiero internacional que sirviera para compensar los daños y encontrar vías alternativas de desarrollo para los productores de tabaco en los países del Sur, cuestión que no tuvo una respuesta definitiva.

Cuba ha exhortado a la comunidad internacional y en particular a los principales países industrializados, cuyas grandes empresas tabacaleras han sido las principales beneficiarias de la comercialización de cigarrillos y tabacos en el planeta en más de cinco siglos, a movilizar recursos nuevos y adicionales en un fondo internacional del que puedan beneficiarse los productores de tabaco que serán afectados en los países en desarrollo.

Principales causas de muerte

Al Triunfo de la Revolución, el 14,2% de la mortalidad general correspondía a las enfermedades infecciosas. Hoy la proporción de defunciones por enfermedades infecciosas y parasitarias se ha reducido prácticamente hasta desaparecer. Las principales causas de muerte son las enfermedades del corazón, las cerebrovasculares, los tumores malignos, entre otras.

El VIH/SIDA, a pesar de constituir en varias partes del mundo una verdadera amenaza a la continuidad del género humano, en Cuba, como resultado de la adopción de estrategias tempranas y la creación de un grupo de gobierno para la coordinación de la respuesta nacional a la epidemia, se ha logrado mantener una lenta progresión de la enfermedad.

Hasta el cierre del 2005 en nuestro país han sido infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) 6 mil 967 personas, desde la detección del primer caso en 1986. Han fallecido a causa de la enfermedad 1,338 personas.

La epidemia está catalogada como de bajo nivel y con una prevalencia de personas infectadas entre 15 y 49 años de 0,07 %, calificada como la más baja de América y una de las más bajas del mundo.

A través del Programa Nacional de Prevención y Control de las Enfermedades de Transmisión Sexual y el SIDA, se logra para las personas que viven con el VIH/SIDA, la capacitación, seguridad social y laboral y asistencia médica especializada de modo gratuito para el 100 % de los enfermos. En la actualidad, 2098 pacientes reciben medicamentos contra el SIDA, en esquemas terapéuticos en los que predominan seis antirretrovirales genéricos de fabricación cubana. El país adquiere otros fármacos como parte de un programa de cooperación que financia el Fondo Mundial de las Naciones Unidas de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Se desarrolla un programa educativo que contempla la educación sexual en las escuelas, acciones educativas especialmente diseñadas para grupos vulnerables, adolescentes y población general, priorizando un enfoque de prevención.

Cuba ha logrado contener la epidemia, a pesar de tener limitado el acceso al 50% de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo, por haber sido creados por empresas o subsidiarias norteamericanas, restricción que es consecuencia del férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la Isla.

A pesar de todos los obstáculos y retos, Cuba avanza en el camino de seguir consolidando un sistema de salud de excelencia, adaptado a los requerimientos y necesidades de cada cubano, y con un personal altamente calificado y profundamente solidario.

 

 

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Ultima actualización: 20.06.2006
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