Compañero de armas del Che agradece solidaridad chilena
CHILE, 6 de octubre de 2007.- Harry Villegas, compañero de armas del Comandante Ernesto Guevara, agradeció al pueblo chileno y a Salvador Allende por ayudarlo a retornar a Cuba hace 40 años, cuando llegó aquí procedente de la guerrilla boliviana.
El combatiente internacionalista cubano resaltó la amistad y protección con que fueron recibidos en Chile los sobrevivientes de la guerrilla del Che, luego -dijo- de librar más de veinte combates hasta llegar a la frontera chilena.
Conocido también como Pombo, Villegas visitó esta semana Arica e Iquique, en el norte del país, para recordar ese episodio, en que Allende, entonces presidente del Senado, los acompañó personalmente hasta entregarlos a salvo a diplomáticos cubanos.
Pombo participó en un coloquio junto al embajador de Cuba, Giraldo Mazola, y el presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Teillier, quien leyó un mensaje del escritor Volodia Teitelboim, ausente por razones de salud.
Asimismo, el joven actor y humorista Daniel Alcaino, emocionado por compartir el escenario con Pombo, relató cómo se crió y creció "buscando al Che", analizando sus decisiones y acciones y tratando de interpretar su ejemplo en la vida cotidiana.
Señaló que muchos latinoamericanos buscaron acercarse y seguir al Che y, como ejemplo de ello, leyó la trascripción de un diálogo sostenido en La Habana al triunfo de la Revolución entre el Che y el periodista Jorge Ricardo Masetti, fundador de Prensa Latina.
Más adelante, el general de brigada y Héroe de la República de Cuba relató anécdotas de su incorporación a la columna del Che en la Sierra Maestra cubana a los 14 años de edad, donde el comandante -a quien considera como su padre- lo alfabetizó.
Asimismo, relató otros momentos en que el Che le exigió que estudiara y se superara.
Pombo acompañó al Che en Cuba y, más adelante, en misiones internacionalistas en el Congo y Bolivia, donde -subrayó- siempre dio el ejemplo en todo lo que hacía.
Varias veces ovacionado, Pombo opinó que el Che estaría orgulloso hoy de los procesos que se desarrollan en algunos países de América Latina, por los cuales él luchó hace 40 años.
Era un hombre en que, entre muchas otras virtudes, destacaban su honestidad y su humildad, señaló en el acto central del 40 aniversario de la caída en combate del Che, auspiciado por varias organizaciones políticas y sociales solidarias con Cuba.
Por su parte, en su mensaje, Teitelboim describió al Che como una de las figuras más cautivantes y puras del siglo veinte y un hombre "de escenarios móviles", como lo fueron los próceres de la Independencia de América Latina, que lucharon en distintos países.
Tras recordar que el Che llegó a ser ministro en Cuba y viajó por muchos países del mundo, siempre prefirió dedicarse a los pobres, "dándole la espalda a los poderosos del dinero".
El intelectual chileno recordó que la muerte del Che causó entre los chilenos "pena y orgullo", lo cual calificó como una "mezcla explosiva" y recordó cómo se movilizaron muchos chilenos para ayudar a los sobrevivientes, con Allende en primer lugar.
A su vez, el embajador Mazola pidió un minuto de silencio para recordar a las 73 víctimas del atentado terrorista contra un avión cubano de pasajeros un día como hoy en 1976 frente a Barbados y denunció la impunidad de Luís Posada Carriles, autor de ese crimen.
En el homenaje al Che, el diplomático cubano recordó a Allende, cuyas ideas y sueños emergen -dijo- en las nuevas generaciones, y también a los cinco antiterroristas cubanos encarcelados desde hace nueve años injustamente en Estados Unidos.
Mazola, al señalar el ejemplo del Che, de Allende y de los Cinco, subrayó el trabajo solidario de miles de médicos cubanos en Bolivia, donde incluso salvaron la vista al anciano Mario Terán, quien hace 40 años asesinó a Ernesto Guevara en La Higuera.
Al acto asistieron cientos de personalidades, líderes políticos, sindicales y estudiantiles, intelectuales, parlamentarios y diplomáticos de Venezuela, Nicaragua, Uruguay y Vietnam.
(Cubaminrex-Embacuba Chile-PL)