Califica prensa británica de ilegales las elecciones en Iraq
Londres, 31 ene (PL) Las elecciones parlamentarias en Iraq carecen de toda legitimidad y de ninguna forma resolverán la insurrección rampante como resultado de la ocupación anglo-estadounidense, comentó este lunes el diario The Guardian.
El presidente norteamericano, George W. Bush, y el primer ministro británico, Anthony Blair, habrían tenido una reacción muy diferente a la euforia y los elogios dedicados a esos comicios, si estos se hubieran realizado en otro país, afirma el rotativo.
Bush y Blair serían los primeros en denunciar esa contienda electoral, la cual ni siquiera se acercó a los parámetros exigidos por esos mismos gobiernos en otras latitudes del planeta, asegura.
Las draconianas medidas de seguridad desplegadas para asegurar la votación convirtieron a las ciudades en zonas fantasmas y la boleta era tan complicada que hasta el líder kurdo iraquí, Jalal Talaban, debió recibir una explicación antes de ejercer el voto.
Además, la mayoría de los candidatos evitaron mostrar sus rostros en público o establecer algún vínculo entre sus nombres y las personas que aparecieron por televisión, agrega el periódico.
Los millones de iraquíes, el equipo de la ONU y la comisión electoral que se atrevieron a acudir a los colegios, pese a la violencia imperante, lo hicieron en vano, pues de todas formas esos comicios son ilegítimos, considera The Guardian.
El ejercicio del voto de ninguna forma podrá poner fin a la espiral de violencia y la resistencia en la nación del Golfo Pérsico, surgida tras la unilateral agresión de Estados Unidos y Gran Bretaña, en marzo del 2003, apunta.
Las elecciones fueron diseñadas para marginar a la minoritaria comunidad sunita iraquí y garantizar que los grupos afines a Washington permitan que continúe la ocupación, afirma esa publicación británica.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
La Habana, 27 ene (PL) La inseguridad se mantiene como la impronta cotidiana en Iraq, donde las tropas norteamericanas y el gobierno interino esperan realizar el próximo domingo lo que denominan “elecciones nacionales".
El caos existente en ese país árabe es el argumento más sólido e inmediato para descalificar la convocatoria a la consulta, a la cual muchos observadores le pronostican un alto índice de abstención.
Pero con sus intereses bajo el tapete, la administración norteamericana y el gabinete del primer ministro Iyad Allawi, esperan celebrar los comicios y que estos reciban el visto bueno de la comunidad internacional.
La percepción de los observadores es que las elecciones cuentan -a priori- con la complacencia de diversos factores de decisión en la mesa mundial, movidos por algún tipo de conveniencia individual, estrategia o simplemente por compartir la frecuencia neoconservadora.
Como ocurre con los efectivos no estadounidenses que refuerzan a Estados Unidos en la ocupación, hay países que están representados en forma insignificante en la coalición, pero ya lograron integrarse en la nómina de seguidores del eje anglo-norteamericano.
Para esos gobiernos el siguiente paso será reconocer la consulta que se realizará en medio de un toque de queda con fronteras, puertos, aeropuertos y carreteras cerradas, y un virtual rigor carcelario.
Así, Iraq representa el ejemplo palmario de cómo pueden llegar a ser las cosas en la era de la globalización: se lanza una guerra contra un régimen, se derriba y se impone a otro -amablemente fiel- que en función de su servidumbre hace involucionar al país hasta la iniquidad.
Además de la riqueza petrolera, Washington pretende convertir a Iraq en una suerte de aspillera para vigilar el Medio Oriente y en caso necesario disparar preventivamente contra potenciales enemigos.
En
fin, tras la eventual santificación internacional de los resultados
de las elecciones -para las cuales se inscribieron más de 100 partidos-
el compromiso de las autoridades iraquíes con Estados Unidos se estrechará
hasta llegar a la total supeditación.
En su agenda inmediata, la Casa Blanca incluye la explotación de
las diferencias ideo-políticas y de vida de las comunidades que componen
a Iraq con el propósito de exacerbar las diferencias en beneficio
del ocupante extranjero.
Las maniobras ya están planteadas. De las cuatro comunidades organizadas más por la confesión que por características étnicas, hay una que deberá imponerse por la mayoría de sus votantes: la de los musulmanes chiítas.
Por ejemplo, se dice que la mayoría de los aspirantes al puesto de primer ministro pertenecen a ese grupo comunitario.
El
hecho de que los chiítas solos formen gobierno es más que
probable, pero eso puede conducir a la alienación política
de otra formación importante: los musulmanes sunitas, quienes ante
esa perspectiva podrían optar por boicotear la autoridad resultante.
El grupo turcomano, por otra parte, podría asociarse a posiciones
de alguna de las ramas fuertes.
Según los analistas, los que persistirían fuertemente en sus demandas serían los pobladores del llamado Kurdistán iraquí, promotores de la autonomía de esa región septentrional, lo cual, de conseguirse, lanzaría la primera señal de una gran secesión.
Los kurdos están organizados, pero sus exigencias territoriales (cuatro provincias norteñas) no son bien vistas por el resto de la población que es mayoritariamente árabe y quiere un Iraq unido en tanto que Estado Nacional.
Es significativo que turcomanos, chiítas y sunitas residentes en la región septentrional se presentarán a las elecciones en una sola lista para tratar de evitar la victoria electoral kurda y quebrar cualquier intento de separación.
La situación que se presenta en el terreno resulta muy compleja y es difícil optar por dar mayor prioridad a una u otra dinámica en el cuerpo del problema, pero hay aspectos lapidarios como es el hecho de que estas elecciones incrementaron la violencia en Iraq.
El aumento del uso de la fuerza va describiendo una trayectoria que sobrepasará el punto de no retorno y eso podría conducir al país a una guerra intestina de consecuencias imprevistas en medio de su condición de Estado sometido al caos.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por: Jim Lobe – Enero 20 de 2005..
WASHINGTON, 19 ene (IPS) - Según una encuesta internacional, La gran mayoría de la población mundial cree que en su segunda presidencia, que comenzará este jueves, el estadounidense George W. Bush hará trastabillar la causa de la paz y la seguridad del planeta.
Los pesimistas duplican a los optimistas, según el sondeo para el que se entrevistó a 22.000 personas en 21 países realizado por la firma GlobeScan y diseñado por el Programa sobre Actitudes Políticas Internacionales (PIPA) de la estadounidense Universidad de Maryland.
”El estudio deja bien claro que la reelección del presidente Bush aisló aun más a Estados Unidos del mundo”, dijo Doug MIller, presidente de GlobeScan, que realizó la encuesta para la estatal cadena de radio y televisión británica BBC.
La mayoría de los entrevistados ”también apoyaron la visión de algunos estadounidenses en cuanto a que, a menos que este gobierno cambie su enfoque sobre los asuntos mundiales en su segundo periodo, continuará socavando su imagen, y por lo tanto su capacidad de influir sobre los asuntos mundiales”, agregó Miller.
Cincuenta y cuatro por ciento de las personas encuestadas pronosticaron que la reelección de Bush será mala para la paz y la seguridad internacionales. Contestaron lo contrario apenas 26 por ciento, concentrados en India (62 por ciento), Filipinas (63 por ciento) y Polonia (44 por ciento).
La encuesta, realizada en diciembre, concluyó también que 42 por ciento de los entrevistados consideran que la reelección los hace tener una peor percepción del público estadounidense, ante a 25 por ciento que contestaron lo opuesto y 23 por ciento que no ven diferencia alguna.
Los sentimientos también fueron abrumadoramente negativos respecto de las operaciones dirigidas por las fuerzas armadas estadounidenses en Iraq.
Setenta por ciento contestaron que se oponían a que sus países contribuyeran con tropas para la operación. En ningún país --incluidos aquellos que, como Polonia, tienen soldados en Iraq-- se constataron mayorías entre los encuestados que apoyaran el aporte militar.
”Este es un panorama lúgubre para Estados Unidos”, sostuvo el director de PIPA, Steven Kull. La constatación sugiere que ”son muy escasas las posibilidades las perspectivas de que Estados Unidos obtenga participación extranjera en cualquier operación militar que no esté sancionada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) u otro cuerpo multilateral”.
La encuesta, que cubrió los principales aliados de Washington en Europa occidental y Asia oriental así como varios países sudamericanos, México, Sudáfrica, Líbano, Rusia, Turquía, Australia, China e India, se conoce cuando cunden grandes preocupaciones en torno de Iraq, sobre todo dentro de Estados Unidos.
El diario Los Angeles Times publicó este miércoles su propia encuesta, según la cual el porcentaje de ciudadanos estadounidenses que creen que ”valió la pena” realizar una guerra en Iraq cayó de 44 a 39 por ciento desde octubre. Cincuenta y seis por ciento de los entrevistados creen ahora que la guerra fue un error.
Entre los países en que se manifestaron corrientes más negativas sobre el impacto de Bush en la seguridad mundial están Turquía (82 por ciento), Argentina (79), Brasil (78), Alemania (77), Francia (75), Indonesia (68), Canadá (67), Líbano y Gran Bretaña (64) y Chile (62 por ciento).
Los filipinos fueron los que manifestaron en mayor medida sentimientos ”positivos” ante la influencia de Estados Unidos en el mundo (88 por ciento), seguidos por Polonia, India, Sudáfrica y Corea del Sur, con proporciones de entre 52 y 56 por ciento.
Por otra parte, mayorías en 12 países --del 50 por ciento de Chila al 64 por ciento de Alemania y el 65 por ciento de Argentina-- describieron la influencia estadounidense como negativa. Entre esos países también figuraron China, Japón y Líbano.
”Creo que nunca hubo en periodo en que se constatara tal nivel de sentimientos negativos hacia Estados Unidos en una encuesta”, dijo Kull a IPS.
Italia resultó el país más proclive a Estados Unidos en Europa occidental, pues casi la mitad de los entrevistados consideró positiva la influencia de este país en el mundo.
Pero en Gran Bretaña, el principal aliado de Estados Unidos, la relación fue de 44 por ciento positivo a 50 por ciento negativo, en Australia, de 40 a 52, y en Francia, de 38 a 54.
El estudio concluyó que los encuestados con mayor nivel de educación y niveles de ingreso tendían a ver desde una óptica más negativa la reelección de Bush y a sentirse peor frente a la influencia estadounidense. Los musulmanes, en general, mostraron opiniones mucho más negativas que los cristianos. (FIN/2005)
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Declaración de conciencia de intelectuales norteamericanos contra
segundo mandato de Bush
Más de 9 000 estadounidenses han firmado el documento. Exigen explicación a The New York Times por no publicar el llamado pagado y conveniado para el día de la "coronación" del mandatario
Tomado
de Granma,
25 de enero de 2005
NUEVA YORK, 24 de enero.—Intelectuales estadounidenses se unieron en un llamado al pueblo norteamericano para la movilización contra el Gobierno del presidente George W. Bush, informó PL.
La víspera, la edición dominical del diario The New York Times publicó una plana entera la cual resulta una "declaración de conciencia" firmada por personalidades entre las que se incluyen Noam Chomsky, Howard Zinn, Eve Ensler y Alice Walker.
Junto a otros intelectuales y activistas políticos norteamericanos, ellos se unieron en la agrupación nacional contra la guerra No en nuestro nombre (NION, por sus siglas en inglés), que critica el belicismo expansionista de la actual Administración.
Frente al "segundo periodo de George W. Bush, que no se diga que la gente en Estados Unidos se sometió silenciosamente frente a esta coronación vergonzosa de guerra, avaricia e intolerancia. Él No habla por nosotros. Él No nos representa. Él No actúa en nuestro nombre".
Así reza la declaración publicada y añade que "ninguna elección, sea imparcial o fraudulenta, puede legitimar guerras criminales contra países extranjeros, la tortura, la violación total de los derechos humanos, y el fin de la ciencia y la razón".
El desplegado condena que "en nuestro nombre", el Gobierno de Bush "justifica la invasión y ocupación de Iraq, viola el derecho internacional, tortura y detiene sin juicio en el extranjero, mientras mina los derechos civiles y legales en casa".
Los promotores del llamado sostienen: "No permitiremos que en nuestro nombre se realicen más crímenes contra naciones o individuos que son considerados obstáculos de la meta de la supremacía mundial incuestionable".
También alertan sobre las políticas que limitan derechos civiles básicos, así como la aplicación de políticas sociales que parten de un "fundamentalismo cristiano".
Ante todo esto, NION subraya que la resistencia contra Bush tiene que empezar ahora mismo, y en todos los espacios posibles. "No podemos esperar hasta (la elección presidencial del) 2008. La lucha contra el segundo régimen de Bush debe comenzar ahora".
"Tenemos que cambiar la realidad política de este país movilizando a las decenas de millones de personas que saben en sus mentes y sus corazones que la realidad del régimen de Bush no es nada más que una pesadilla para la humanidad", declara NION.
Al respecto, insta a todo tipo de acción, individual y colectiva, coordinada y espontánea, para iniciar esta resistencia.
Más de 9 000 personas han firmado esta "declaración de conciencia" hasta la fecha, y se tiene la intención de difundirla más ampliamente, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Entre los firmantes están artistas como la rockera Rickie Lee Jones y Ry Cooder, escritores como Bárbara Kingsolver, Russell Banks, Studs Terkel y Martín Espada.
También hay poetas como el legendario Lawrence Ferlinghetti, Sam Hamill y Suheir Hammad, filósofos como Cornel West, y una variedad de activistas políticos, abogados y religiosos progresistas.
NION informó que The New York Times había confirmado que publicaría este desplegado pagado el pasado viernes, ya que esta declaración era la respuesta al inicio del segundo periodo de Bush el jueves.
Según la agrupación, nadie en el Times pudo explicar qué ocurrió, y esta es la primera vez que recuerdan que un desplegado con contrato y confirmación no se publica el día acordado.
La declaración apareció el domingo en la versión dominical, y NION exige una explicación, ya que ese día el editorial principal del periódico instaba a la "aceptación" del nuevo Presidente.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex