JUNIO
La
democracia prospera en Venezuela
Bush, el empecinado
Disparos de ejército israelí hieren a dos niños palestinos
en Gaza
'EEUU no puede darse el lujo de amparar a terroristas'
Klaus Barbie-Posada Carriles: la norma hipócrita
Irán sí cuenta, y el Imperio lo sabe
La ONU tiene información confiable sobre torturas en Guantánamo
Los medios masivos, símbolos y propiedad
El Plan Cóndor: robo de un símbolo
¿ La culpa la tiene sólo Rumsfeld ?
El arresto de Posada revela la farsa anti-terrorista de Bush
Venezuela tiene su Garganta Profunda
El
Terrorismo de Estado contra
Cuba (II)
El
Terrorismo de Estado contra
Cuba (I)
Evidente fracaso de Estados Unidos en la OEA
Gobierno de Estados Unidos amenaza a sindicalistas que viajan a Cuba
Pérez
Esquivel : Guerra por agua
“está en marcha”
CHILE-DICTADURA:
NIÑOS TORTURADOS TENIAN MENOS
DE 5 AÑOS
La oficina del apocalipsis
¿Es una oportunidad buena o desaprovechada?
Sin chaleco y con bastón
Torturas
¿Por qué EE.UU. no certifica de terrorista a Posada Carriles?
De los nexos de la Casa Blanca con el terrorismo
Además de terrorista, mentiroso
El tropiezo del "embajador" Bolton
Incumple EE.UU. Tratado de No Proliferación Nuclear
En Junio arranca la Televisora alternativa bajo el lema “Nuestro Norte es el Sur”
Espina en la conciencia
La verdad del mentiroso
Nunca nos daremos por vencidos
Pichones clonados por la mentira
Posada chantajea a Bush, dice experto del caso Kennedy
Cañoneras
El marine Peter
El
estilo USA de votar
Fábrica
de letargias
Hugo Chávez: “El petróleo fue la razón del golpe del año 2002 en Venezuela”
Petróleo motivó invasión a Iraq
Llegó el que faltaba
Una visita a la cultura de Bush
Petróleo
y Bush contra el entorno
De
tapujos
La guerra vive, la lucha sigue
La
burlona filantropía de los ricos
Bolton: Una cuestión de credibilidad
Bush al mundo: “¡En la cara!”
Pipa dice
"Quien controla el agua controla la vida, es decir el poder"
Guatemala: El mapa de la pobreza se mantiene invariable desde el 2002
Otra vez la farsa de Ginebra
Las
mentiras de un manifiesto anticubano
Heridas que no cierran
Militares polacos involucrados en actos de corrupción en Iraq
Nuevo nombramiento de Bush
Nuevas
lecciones de W. Bush
-EEUU: acusador o reo de los derechos humanos
-Levantan en
EE.UU. supuesta amenaza de Rusia y China
-CUBA: ¿QUÉ PASA?
-¿ Por qué Bush quiere cerca a Negroponte?
-Chávez a Bush: “P'atrás”
-Para conocer los criterios sobre
derechos humanos de Estados Unidos
FEBRERO
El nuevo Bush: Diplomacia y Escuadrones de la Muerte
Venezuela: ¿Waterloo o Dien Bien Phu?
Venezuela-Colombia: el fracaso de Washington
La decencia del capitalismo
La sangrienta carrera de John Negroponte
El humanismo es una diana
La gira del desencanto
Lo que le fastidia al imperio
El imperio y la CIA contra América Latina (Primera Parte)
Socio de terroristas y "asesor" en Bruselas
Las sombras con poder
Estados Unidos hace caso omiso a la protección ambiental
Nueva hipocresía de Washington
Respaldo a declaración contra política bélica de Bush
Las ONG, nuevo brazo de la diplomacia estadounidense
Declina la influencia de EE.UU.
Aznar respalda a la FNCA en Miami
Babilonia militarizada
EE.UU. visto a través de cifras
Problemas con las reservas
ENERO
Califica prensa británica de ilegales
las elecciones en Iraq
Iraq: Entre las urnas y la muerte
Bush comienza segundo periodo con
el mundo en contra
Declaración de intelectuales norteamericanos
La democracia prospera en Venezuela
Por
Bernardo Álvarez Herrera
Tomado de Juventud Rebelde
30 de junio de 2005
El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Donald Rumsfeld,
en su artículo de opinión Hemisphere’s
Security Tied to CAFTA’s Pasaje, alega incorrectamente
que el Gobierno de Venezuela está “tratando
de subvertir los gobiernos democráticos de la región”.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuyo partido político ha ganado ocho elecciones libres e imparciales en los últimos seis años, es parte de una nueva tendencia democrática que se disemina por toda la región. En todos los confines de las Américas surgen democracias progresistas y más globales y comienza a perfilarse la intención de suministrar servicios de asistencia sanitaria, de educación, así como otros servicios sociales fundamentales para las empobrecidas e históricamente excluidas poblaciones.
El gobierno de Chávez ha invertido millones de dólares en una amplia diversidad de programas sociales de educación primaria, secundaria y universitaria; de servicios de atención sanitaria básica, incluidos los dispensarios y los centros de asistencia odontológica; y el suministro de alimentos subvencionados para los habitantes más pobres del país.
Venezuela también ha desplegado destacados esfuerzos para garantizar que los países latinoamericanos pongan en práctica con eficacia políticas que manifiesten una cohesión política y económica sin precedente. Ello es necesario para que la región pueda enfrentar los enormes problemas que tiene ante sí e invertir con sabiduría para satisfacer sus necesidades futuras.
El Gobierno venezolano también ha elaborado una estrategia energética innovadora, que se hace extensiva a otros países independientemente de su ideología política o económica, en un intento por diversificar los mercados del país y satisfacer las necesidades energéticas a escala mundial. En marzo, la India y Venezuela firmaron un acuerdo en virtud del cual el ONGC Videsh Ltd, de la India, podrá hacer prospecciones y producciones conjuntas de petróleo con PDVSA, compañía petrolera nacional de Venezuela. Asimismo, este país ha organizado un Programa de Cooperación Energética, que permite que los países del hemisferio financien una parte considerable de sus necesidades de petróleo, ofreciéndoles empréstitos a largo plazo y a bajas tasas de interés con períodos de gracia generosos.
El comercio internacional se ha beneficiado en particular de un sólido crecimiento económico. En 2004, la economía venezolana creció un 17 por ciento, uno de los índices de crecimiento más altos de la región, lo que le ha permitido superar notablemente la depresión experimentada en años anteriores. Las inversiones extranjeras de la región aumentan a un ritmo sostenido: Venezuela ocupa el décimo sexto lugar entre los principales asociados comerciales de Estados Unidos, con inversiones en el comercio valoradas en unos 29 000 millones de dólares estadounidenses el año pasado, solo precedido por México y Brasil entre los países latinoamericanos. El comercio con Colombia se ha consolidado durante el gobierno de Chávez, por cuanto ese país se ha convertido en el segundo asociado comercial de Venezuela después de los Estados Unidos.
Reviste importancia el hecho de que los negocios de Estados Unidos se han beneficiado invariablemente de este progreso económico, así como de la apertura gubernamental con miras a promover relaciones comerciales fructíferas. Además, el Gobierno de Venezuela ha luchado enérgicamente contra el terrorismo y el tráfico de drogas. En 2004, las autoridades venezolanas interceptaron más de 43 toneladas de cocaína, lo que representa un aumento del 33 por ciento desde 2003. En marzo, el presidente Chávez, junto con el Presidente de Brasil, juró apoyar los esfuerzos del presidente colombiano, Álvaro Uribe, dirigidos a poner fin a la guerra civil de su país que se ha prolongado durante decenios.
A ese fin, Venezuela tiene un programa de cooperación con las autoridades colombianas, relacionado con el control de la frontera común y la presencia de fuerzas irregulares en esa zona. Venezuela ha entregado a miembros de las FARC y del ELN mediante procedimientos bilaterales legales de extradición. Venezuela ha aceptado todas las solicitudes de extradición que ha formulado Colombia. En la actualidad, Venezuela está tratando de lograr la extradición de los Estados Unidos del terrorista Luis Posada Carriles.
La búsqueda por parte de Venezuela de un modelo de desarrollo económico que permita que todos los ciudadanos se beneficien de la prosperidad económica —no solo unos pocos privilegiados— contribuirá en gran medida a mitigar los sufrimientos y mejorar las condiciones que dan lugar al terrorismo.
La historia de lo que ya ha acontecido en América Latina, desde el punto de vista de la estabilidad, la democracia y los derechos humanos, no se puede cambiar en solo unos pocos años. Sin embargo, están listas las condiciones para sentar las bases de un futuro nuevo, más próspero y abarcador desde el punto de vista político y económico para todos.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por Juana Carrasco Martín
Tomado de Juventud Rebelde
30 de junio de 2005
Podríamos decir que las críticas le llueven y provienen por igual de la oposición y hasta de su propio partido, de las izquierdas, el centro o la derecha —aunque en Estados Unidos no se les llame así—, y es que decepciona a unos e indigna a otros tanta mentira y demagogia.
Los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001 siguen siendo utilizados para justificar una guerra que, a todas luces, ya está apareciendo ante los ojos de muchos que la apoyaron como un gran error político y militar. En cinco ocasiones invocó la fatídica fecha para justificar la invasión de Iraq.
George W. Bush habló el martes por la noche, dice que al pueblo estadounidense, pero lo hizo ante efectivos militares en Fort Bragg. Y... a buen entendedor, con esta audiencia basta.
Fue un discurso obligado por las circunstancias de un creciente rechazo a la presencia de las tropas de Estados Unidos en Iraq, habida cuenta de que más de la mitad de los norteamericanos ya consideran que ese conflicto no les ha traído ningún beneficio y sí el goteo constante de sus bajas mortales, 1 700 hasta este miércoles.
Fue un discurso de una sola visión, en el cual todos los hechos sangrientos y dolorosos fueron simplemente omitidos, mientras se pintaba un panorama idílico de la situación en Iraq, un país sumergido y agobiado por la invasión iniciada en marzo de 2003, pero programada con total alevosía desde mucho antes, para satisfacer los designios imperiales de esta administración bushiana.
Sobre todo, el empecinado de la Casa Blanca ignoró una resistencia fiera a la ocupación, presentada esta como el esfuerzo antiterrorista con que el W. y su séquito “duermen” y amedrentan a sus conciudadanos.
Nada le importó el conocimiento mundial de que Saddam Hussein no poseía las alegadas armas de destrucción masiva (químicas, biológicas y nucleares) con que sustentó la agresión y abrió las puertas a un verdadero matadero. Bush insistió en el “peligro” que representaba para la vida de los estadounidenses y del mundo, y en unos inventados vínculos con el “terrorismo internacional”.
Ante una disciplinada audiencia militar Bush, el hijo, lanzó otra bomba de humo para esconder la realidad, dijo que el apoyo internacional para su guerra era más amplio y mayor, pues 30 naciones proveían tropas para Iraq, cuando es sabida la intención de retirarse de más de una docena, mientras las tropas estadounidenses suman 140 000 en el caliente teatro de operaciones bélicas. La insurgencia ha fallado en forzar una retirada masiva de nuestros aliados, aseguró un inseguro Bush, y si fuera el personaje del cuento infantil le habría crecido en ese mismísimo momento un poco más la nariz.
Como señalaba este miércoles un análisis de uno de los principales periódicos de EE.UU., España hace más de un año que abandonó la peligrosa aventura, mientras Portugal, Noruega, Hungría, Filipinas, Nueva Zelanda, Tailandia, Honduras, República Dominicana y Toga le siguieron en ese camino, al tiempo que Ucrania y Polonia ya han anunciado que se irán cuando este año concluya e Italia piensa reducir su presencia para el otoño.
A ese obstáculo habría que añadirle uno mayor. No han podido cumplir sus planes de conformar un ejército y unas fuerzas de seguridad que garanticen el control de un Iraq sometido y ha sido bien lenta la integración de un gobierno iraquí, cuando las divergencias ancestrales entre las principales etnias no han podido ser resueltas y, por el contrario, han sido inflamadas con la guerra desatada.
Pero en Fort Bragg, George W. Bush presentó los miedos y sin titubear también dijo cuál era la misión: darles caza a “los terroristas”, “derrotarlos en el exterior antes de que ellos nos ataquen en casa”. Esto es a las claras tirar la primera piedra, por eso Estados Unidos, o mejor dicho, el clan que lo domina está desatando sobre este planeta todos los males.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Disparos de ejército israelí
hieren a dos niños palestinos en Gaza
Los niños, de cinco y 12 años de edad, fueron alcanzados por las balas cuando los soldados israelíes respondieron a disparos palestinos de obuses de mortero contra colonias judías de la región
Tomado
de Juventud Rebelde,
30 de junio de 2005
GAZA, junio 29.— Dos niños palestinos resultaron
heridos en la noche del miércoles en la localidad
de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, por disparos
de armas automáticas del ejército israelí,
informó una fuente médica Palestina, reporta
AFP.
Se asegura que los niños, de cinco y 12 años de edad, fueron alcanzados por las balas cuando los soldados israelíes respondieron a disparos palestinos de obuses de mortero contra colonias judías de la región, precisó la fuente.
En un comunicado publicado en Gaza, las Brigadas Ezzedin Al Qassam, facción armada del movimiento fundamentalista islámico Hamas, habían reivindicado los disparos contra las colonias, afirmando que constituían “represalias a las ex acciones israelíes en la región de Mawassi”.
Cinco palestinos de esa región, ubicada en el sur de la Franja de Gaza, resultaron heridos —dos de ellos gravemente— en enfrentamientos con colonos judíos.
En Shiraz Hayam, los militares israelíes realizaron disparos de advertencia para desalojar a extremistas de derecha judíos, atrincherados en edificios abandonados de una colonia de la Franja de Gaza, quienes lanzaron piedras contra palestinos, golpeando e hiriendo a uno.
El palestino alcanzado por una piedra cayó al piso, donde fue atacado a patadas por los extremistas, que gritaban “¡muerte a los árabes!”, mientras un policía israelí trataba de interponerse, constató un corresponsal de la AFP en el lugar.
Los ultranacionalistas, que golpearon a los soldados y policías que intentaban sacarlos de uno de los edificios, fueron desalojados y al menos 35 de ellos fueron arrestados para ser interrogados, informó una fuente de las fuerzas de seguridad israelíes, que agregó que la operación concluyó al anochecer.
Estos actos de violencia siguen ocurriendo a pesar de la convocatoria hecha la víspera, tanto por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, como por el palestino, Ahmed Qureia, para evitar las confrontaciones en aras de facilitar la retirada de los asentamientos judíos de la Franja de Gaza.
Este miércoles también la aviación de Israel lanzó un ataque con misiles contra un edificio de la Franja de Gaza, que según un portavoz militar en Jerusalén era un depósito de armas y municiones en el poblado de Beit Hanoun, señalaron ANSA, Reuters y AFP.
Entretanto, en la zona fronteriza de Israel con el sur del Líbano se produjo un encuentro armado con la milicia libanesa Hizbollah, que según fuentes de Tel Aviv, lanzó un ataque contra uno de sus puestos de control militar. Un soldado de Israel murió, dijo DPA.
Por su parte, fuentes de Hizbollah en Beirut acusaron a los israelíes de haber violado la zona fronteriza, donde en los últimos días se han registrado disparos y aumenta la tensión.
Según testigos, añade DPA, aviones de combate israelíes dispararon al menos cuatro misiles a modo de represalia por los ataques de Hizbollah
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
'EEUU no puede darse el lujo de amparar a terroristas'
• Entrevista con el abogado José Pertierra
Tomado de Progreso Digital
29 de junio de 2005
El día 22 de junio, Francisco Aruca, director de Radio Progreso Alternativa, entrevistó en exclusiva a José Pertierra, uno de los más prestigiosos abogados en temas migratorios en Estados Unidos. Pertierra, cubano-americano, trabaja actualmente para el gobierno venezolano y participa destacadamente en todo el proceso relacionado con la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. Previamente a su desempeño dentro del equipo legal de Venezuela, Pertierra ha sido punto de referencia obligado para diferentes medios norteamericanos e internacionales a la hora de abordar el "Caso Posada".
Sus explicaciones e informaciones de primera mano lograron que la afirmación repetida por las agencias de información y órganos de prensa de que Posada Carriles había sido absuelto por los tribunales en dos oportunidades, haya sido rectificada. Prueba de lo anterior es el artículo publicado por The Miami Herald el 19 de junio bajo la firma de Oscar Corral.
El conocido como "Caso Posada" tiene gran importancia para las relaciones entre Estados Unidos y la República Bolivariana de Venezuela. Más aún, el caso Posada califica como un examen de la coherencia de la administración Bush con su prédica antiterrorista, pues tiene en su poder al que no pocos denominan como el Bin Laden del Hemisferio Occidental.
¿Qué va a pasar con Posada? ¿Cuáles son las perspectivas del caso desde el ángulo jurídico-legal? Éstas y otras interrogantes son brillantemente respondidas por José Pertierra.
Progreso Semanal se complace en presentar a los lectores esta versión de la entrevista radiofónica.
FRANCISCO ARUCA (FA): Doctor Pertierra, yo quiero comenzar
por dirigirme al caso que ya presentó formalmente
Venezuela de extradición de Luis Posada Carriles
a Venezuela. ¿En qué se basa usted para decir
que el caso de extradición planteado por Venezuela
ante el Departamento de Estado de Estados Unidos es un caso
fuerte y que, por tanto, merece ser respondido en forma
positiva?
JOSÉ PERTIERRA (JP): El estándar que utilizan los tribunales con respecto a una solicitud de extradición es un estándar bastante amplio. No es necesario demostrar culpabilidad, es necesario demostrar causa probable de que el individuo es culpable.
Tienes también que demostrar que el delito por el cual se solicita al individuo es un delito que está en el Tratado de Extradición de 1922 entre Estados Unidos y Venezuela. Tienes que demostrar que está contenido en el Código Penal de Venezuela y que también está contenido de forma similar en el Código Penal norteamericano.
En este caso se solicita a Posada Carriles por el homicidio agravado de 73 personas. En la ley venezolana le dicen a eso "homicidio calificado." Eso está en el Código Penal venezolano, en el Código Penal norteamericano y es el delito número uno en el Tratado de 1922 entre Venezuela y Estados Unidos. Sólo hay que establecer causa probable y hay que demostrar que hay una orden de arresto.
La orden de arresto la sometimos también. Y causa probable en términos de la evidencia, tenemos tanta, Aruca, que creo que hemos demostrado la culpabilidad de Posada Carriles. Hemos presentado al Departamento de Estado, por ejemplo, la confesión de uno de los autores materiales, un señor que se llama Hernán Ricardo, venezolano. Es una persona que admite haber sido agente y que era empleado de Posada Carriles en una empresa que tenía Posada Carriles en Caracas en 1976. Este individuo fue el que puso la bomba en el avión de Cubana de Aviación.
[Ricardo] dice en su testimonio que planearon el ataque en dos hoteles de Caracas, el Caracas Hilton y el Anauco Hilton. Dice que eso se planeó junto con el otro autor material, Freddy Lugo, Posada Carriles y Orlando Bosch. Cuenta cómo consiguió el explosivo, que es C4 [plástico], cómo lo transportó al avión desde Caracas en un tubo de pasta de dientes y lo trasladó a una cámara fotográfica y cómo colocó la bomba en esa cámara en el baño trasero del avión.
Ricardo se bajó del avión en Barbados junto con Lugo y, al despegar, el avión explotó [sobre] la costa de Barbados. Presentamos evidencia de que Ricardo llamó a Posada Carriles desde su hotel en Barbados, a Caracas. Presentamos el registro de los teléfonos de Barbados, demostrando los números de teléfono de Posada Carriles que fueron llamados por Ricardo. Presentamos el testimonio de la recepcionista del hotel que fue la que puso las llamadas a Posada Carriles. Presentamos el testimonio de la secretaria en Caracas que recibió la llamada de Ricardo a Posada Carriles.
Presentamos el testimonio también de la ex novia de Ricardo que recibió una llamada de Ricardo en la que [éste] le pide que le diga a Posada Carriles que "el bicho ha explotado y los perros han muerto" (los perros, por supuesto, son los pasajeros del avión) y que la situación está que arde y que Ricardo y Lugo necesitaban ayuda y que Luis tenía que mandar ayuda y que ellos iban a acercarse a la Embajada de Venezuela por si acaso tenían que asilarse ahí, que estaban en Barbados en ese momento y pidiendo ese tipo de ayuda. O sea, ese tipo de pruebas --que está corroborado por la documentación que fue desclasificada por el FBI y la CIA recientemente-- demuestra la culpabilidad de este señor. Y, acuérdate, no tenemos ni siquiera que probar la culpabilidad, eso lo tienen que hacer los tribunales en Venezuela.
FA: Usted lo dijo muy claro: solamente hay que demostrar causa probable.
JP: Yo creo que aquí está sepultado Posada Carriles, legalmente, en términos de extradición.
FA: Todos esos testimonios, al menos la mayoría de esos testimonios, además de que ahora aparecen en esos documentos de la CIA y el FBI, ¿no son además testimonios que la ley venezolana ya aceptó cuando el caso contra Hernán Ricardo y Freddy Lugo, que fueron encontrados culpables? Muchos de estos testimonios se comprobaron ante la ley venezolana como válidos para sentenciarlos a la cárcel.
JP: Eso es correcto. Esa documentación son actas que se incluyeron en el juicio contra Lugo, Ricardo, Posada Carriles y Bosch. En ese juicio quedó Ricardo condenado a 20 años de cárcel por homicidio. Lugo y Ricardo. Posada Carriles no, porque Posada Carriles se fuga de la cárcel en vísperas del veredicto de la corte y, bajo la ley venezolana, el tribunal no puede dar un veredicto si el acusado está ausente. Entonces la corte, en vez de condenarlo, emite una orden de arresto en contra de él y mantiene el caso abierto hasta que este señor se presente ante la justicia venezolana otra vez, o que lo capturen.
FA: Que es lo que sucedería si [Estados Unidos] lo extraditan.
JP: Exactamente.
FA: Sabemos que las primeras investigaciones con relación a la voladura de este avión las hicieron las autoridades de Barbados y de Trinidad. Tengo entendido además que fueron investigaciones muy buenas, muy objetivas, Es más, es Trinidad quien arresta a Lugo y a Ricardo...
JP: Sí, porque ellos se fugan de Barbados.
FA: Y tengo entendido que estas investigaciones, que iban a ser parte de la causa legal en Venezuela en los años 80, fueron tiradas por la ventana, fueron abandonadas por el hecho sencillo de que estaban en inglés y no se molestaron en traducirlas al español. Sin embargo, las investigaciones de los gobiernos de Barbados y Trinidad ahora sí aparecen como parte de los documentos en ambos idiomas, en español y en inglés, [y] han sido presentados al Departamento de Estado. ¿Es eso cierto?
JP: Tienes razón en que la documentación fue presentada el miércoles de la semana pasada [15 de junio] al Departamento de Estado y que contiene testimonios de policías e investigadores tanto de Trinidad como de Barbados, donde estos investigadores cuentan sobre la confesión que reciben de Hernán Ricardo y las llamadas y todo eso.
Esa documentación fue traducida del inglés al español y fue autenticada recientemente por la embajada norteamericana en Caracas. Fue sellada y presentada al Departamento de Estado cumpliendo con todos los reglamentos que tienen que ver con la extradición. Esa es la documentación que forma la base para describir los hechos que ocurrieron antes, durante y después del ataque al avión de Cubana de Aviación. Estos policías, estos individuos, estos testigos en Trinidad y Barbados, los testigos en Venezuela, no existen en papel simplemente, esta gente existe en carne y hueso.
FA: Muchos de ellos están vivos...
JP: Sí, y estos individuos serán testigos en cualquier procedimiento que haya en Venezuela. O sea, la evidencia es contundente, es evidencia que sirvió en su momento para condenar a Ricardo y a Lugo por homicidio y ahora será evidencia que se utiliza en contra de Posada Carriles como el autor intelectual del delito, tal y como lo dice Ricardo.
FA: Posada Carriles está enfrentando unas audiencias de Inmigración por haber entrado al país ilegalmente y ahora, simultáneamente, presenta Venezuela la petición de extradición. Hemos leído declaraciones suyas a la prensa donde usted dice que el procedimiento de extradición toma precedente sobre las audiencias de inmigración que se están llevando a cabo en El Paso, Texas. ¿En qué se basa usted para decir eso? Y si es así, ¿qué significaría en términos concretos?
JP: Los reglamentos del Departamento de Estado establecen muy claramente la prioridad del proceso de extradición al proceso inmigratorio. Casos que interpretan esos reglamentos también sientan precedente para que el proceso de extradición tenga prioridad al caso de inmigración. Uno de los casos principales es el caso del ex presidente venezolano Pérez Jiménez, en un proceso de extradición en el cual el Tribunal de Apelaciones de Inmigración dice muy claramente que se deberían suspender los procedimientos de inmigración o de deportación hasta que concluya el proceso de extradición.
Esto no es algo arbitrario o simplemente porque existen los reglamentos. Esto tiene sentido común. Vamos a suponer, por ejemplo, que Posada Carriles es residente permanente de Estados Unidos y que no entró ilegalmente sino que vive aquí hace muchos años. Si el gobierno de Venezuela presenta una solicitud de extradición con todas estas pruebas que yo te he mencionado y un tribunal federal ordena su extradición, Posada Carriles no puede poner como defensa que es residente permanente y por eso no lo pueden extraditar.
A él lo extraditan porque es ciudadano venezolano, existe una orden de arresto en Venezuela en contra de él, existe evidencia de que hay causa probable de que cometió estos delitos, existe evidencia de que lo acusan de homicidio, que está en el Código Penal venezolano, en el tratado de extradición entre Estados Unidos y Venezuela y en el Código Penal norteamericano. Eso es lo único que tiene que considerar el tribunal y si él plantea la defensa de que es residente permanente, el juez de inmigración le dice: "Mira, esa defensa no procede porque eso no importa".
A mí me causó un poquito de asombro cuando vi en la prensa declaraciones del equipo legal de Posada Carriles de que él había entrado a Estados Unidos ilegalmente y que seguía siendo residente permanente. Es común, en casos de que uno pide asilo, que uno diga que entró ilegalmente. Eso no me sorprende. Pero decir al mismo tiempo que uno sigue siendo residente es una contradicción, porque la ley dice muy claramente que si tú eres residente permanente y entras ilegalmente al país sin pasar por la garita de Inmigración, tú eres deportable de Estados Unidos. O sea, decirle al juez por un lado que el cliente entró ilegal y por otro lado decir que es residente permanente es una contradicción.
FA: Hay dos tesis diferentes sobre cómo Posada Carriles entró a Estados Unidos: una, la que él mismo le ha expresado a los medios de comunicación, de que entró por tierra desde México hasta Miami, y la otra, de que entró por barco, que fue un barco de aquí de Miami con asociados de él a buscarlo a Isla Mujeres, y lo trajeron.
De ser lo segundo, hay otra serie de complicaciones en términos de conspiración, cometer delito entrando una persona ilegalmente a este país, etcétera. En alguno de los dos procedimientos ¿hay algo que pudiera llevar a que también se investigue cómo fue que se cometió esa entrada ilegal que se está escuchando en El Paso?
JP: Desde el punto de vista de la extradición, cómo entró al país no tiene importancia porque, aunque sea residente, es extraditable del país. Desde el punto de vista de la inmigración, yo creo que en cuanto le dicen al juez en El Paso que este individuo entró ilegalmente a Estados Unidos ahí se establece la deportabilidad y no importa si entró ilegalmente por México en una guagua o si entró ilegalmente a Miami en un bote.
Pero desde el punto de vista del fiscal, en este caso del Departamento de Seguridad de la Patria, existe una obligación de investigar verdaderamente cómo este señor entró al país, porque si lo ayudaron a entrar en un barco desde Isla Mujeres, los individuos que [lo] ayudaron han cometido serias felonías, pues no solamente es ilegal transportar e ingresar a un individuo al país ilegalmente, si este individuo es un terrorista la sanción es aun más severa. Y en este caso existe evidencia, por lo menos presentada inicialmente por un periódico en Yucatán llamado Por Esto...
FA: Nosotros entrevistamos a uno de los periodistas que hizo esa investigación, así es que el público está bastante consciente de eso...
JP: Hay una obligación del Departamento de Seguridad de la Patria de investigar eso y, si están protegiendo al país en contra de los terroristas, van a tener que enjuiciar a los que lo ayudaron. Ahora, si tú eres un juez de inmigración y te dice un individuo que quiere asilo en Estados Unidos y te hace un cuento chino de cómo entró y tú determinas que ese cuento es increíble y que el individuo te está mintiendo, eso milita mortalmente contra todo lo que dice en su solicitud de asilo.
Por eso, un abogado de inmigración siempre le dice a su cliente que diga toda la verdad, porque si te agarran en una mentira te sepultan el caso. Entonces, al señor Posada Carriles le conviene decir la verdad en este caso; si no, yo creo que hasta su solicitud de asilo se va a pique con el Santrina.
FA: El abogado de Posada Carriles, el señor Eduardo Soto, ha dicho que Venezuela no tiene jurisdicción en este caso en cuanto a su petición de extradición, porque el avión que voló en pedazos en Barbados no era un avión venezolano y además la voladura del avión no ocurrió en Venezuela [sino] frente a la costa de Barbados. ¿Que tiene usted que decir frente a ese argumento?
JP: Primero que todo, el argumento de falta de jurisdicción no procede en la audiencia de extradición. El juez de extradición sólo quiere saber si hay una orden de arresto, si el delito está en el tratado de extradición y si hay causa probable para determinar culpabilidad. En Venezuela, si ellos quieren presentar los argumentos de jurisdicción pueden hacerlo, pero no creo que vayan a prosperar porque está muy establecido que planearon el ataque en el Caracas Hilton y en el Anauco Hilton, suministraron el ataque en Caracas, armaron el explosivo en Caracas, se montaron en un avión con el explosivo en Caracas y Posada Carriles, Lugo y Ricardo son venezolanos.
Eso solo establece jurisdicción. El simple hecho de que sean venezolanos establece jurisdicción extraterritorial. Arriba de eso, ya que Barbados y Trinidad decidieron no proceder con los casos y entregárselos a Venezuela, eso también le da a Venezuela jurisdicción. Tengo entendido de que tanto Barbados como Trinidad decidieron extraditarlos a Venezuela para ayudarlos, porque si los extraditaban a Cuba, en Cuba había pena de muerte y en Venezuela no. Entonces, ahora decir que Venezuela no tiene jurisdicción no tiene sentido. Además, los tribunales en Venezuela desde que este caso comenzó en 1976 están muy claros de que tienen jurisdicción.
FA: Usted y Rosa Miriam Elizalde produjeron un artículo que fue publicado en Progreso Semanal y en Progreso Weekly, donde realmente destruyeron --porque esa es la palabra que hay que usar-- el mito de que Posada Carriles hubiera sido absuelto en dos ocasiones por las autoridades venezolanas. Esa aseveración era manifestada por todos los medios de comunicación de una forma normal. Hasta el Departamento de Estado la usó cuando se refirió a la petición de detención preventiva para Posada Carriles por parte de Venezuela.
Usted logra, al sacar a relucir estos argumentos, que en un artículo publicado por el [Miami] Herald en inglés de este pasado domingo [19 de junio, el diario] reconozca que efectivamente no hay manera de decir que fue absuelto dos veces. [Díganos] en qué usted se basó para demostrar tan claramente que no existía tal doble absolución.
JP: Primero que todo, yo quisiera reconocer el trabajo que hizo el Miami Herald en esta historia porque no se ve siempre que un periódico haya cometido un error por tantos años. Ellos comenzaron con esta teoría de la doble absolución desde el año 1997...
FA: Y lo reconocen en el artículo...
JP: Y en el artículo ellos mismos reconocen que el mito de la doble absolución comienza con [el] Miami Herald de 1997. O sea, hay que reconocer que el Miami Herald ha hecho una autocrítica de caballeros, hay que felicitarlos porque lo hicieron con seriedad y profesionalismo.
FA: Sin embargo, para dejar el récord claro, ese artículo de Oscar Corral hasta el día de hoy no ha sido traducido al español. Que quede claro que estamos hablando del The Miami Herald.
JP: Sí. Bueno, lo que pasó con este mito fue que en el 97, en un artículo que había publicado el Miami Herald sobre la relación de Posada Carriles con las bombas en el sector turístico en La Habana, [The Herald] pone de que él fue absuelto dos veces en Venezuela. Después de eso repiten la historia los cables y hasta hace muy poquito todo el mundo estaba asumiendo que era verdad.
Ese mito es importante porque el pueblo norteamericano --al momento que escuchan que ha sido absuelto dos veces-- se pregunta por qué [los venezolanos] lo siguen procesando, y piensa que en vez de enjuiciarlo lo que quieren es perseguirlo. Nosotros fuimos a investigar esto en Caracas, y no simplemente en los récords legales del caso, sino en los mismos récords públicos.
En los periódicos de octubre de 1976 hasta 1985, tú ves la historia de este caso, la historia de los hechos y la historia del derecho. Y te das cuenta de que, cuando mandan a Lugo y a Ricardo de Trinidad a Caracas y arrestan a Posada Carriles seis días después de la voladura del avión, [las autoridades venezolanas] deciden enjuiciarlos en un tribunal militar, un tribunal que no tenía jurisdicción para escuchar estos casos, que no tenía la potestad para escucharlos.
Era un foro equivocado, porque ni Posada Carriles ni Ricardo ni Lugo eran militares ni trabajaban con el gobierno de Venezuela en 1976 y el delito de homicidio calificado u homicidio agravado era un delito que propiamente no se debería procesar en los tribunales militares sino en los tribunales penales. Así y todo, el tribunal militar inicialmente dictamina una absolución. El fiscal apela, [argumentando] de que era el foro equivocado. El tribunal de apelaciones militar le da la razón al fiscal y dice "Nosotros no tenemos potestad, no tenemos jurisdicción para proceder con este caso, para escuchar este caso o para dictaminar en este caso". Y anula la absolución.
Anular un veredicto, de acuerdo a la ley, quiere decir eliminarlo, determinar que nunca existió. Es la diferencia entre un divorcio y una anulación. Cuando tú te divorcias, la corte está diciendo que tu matrimonio anterior existió. Si tú anulas el matrimonio, la corte está diciendo que ese matrimonio nunca existió. La primera absolución a la cual se refiere el Miami Herald fue anulada legalmente y no existe legalmente. [The Herald] hace o hacía referencia --y los cables también-- a una supuesta absolución que nunca ocurrió.
Lo que pasó fue que cuando el tribunal militar manda el caso al sector civil de nuevo, ese tribunal comienza todo el proceso del juicio tomando evidencia y Posada Carriles trata de escaparse de la cárcel dos veces. Incluso lo hace con explosivos que le meten en la cárcel de contrabando sus amistades. Cada vez que trata de escaparse se dilata el proceso. En vísperas del veredicto de la corte civil, Posada Carriles logra escaparse la tercera vez que lo trata, otra vez con explosivos.
Al escaparse él de la cárcel, el tribunal da un veredicto en contra de Freddy Lugo y Hernán Ricardo y los condena a 20 años cada uno. Pero a Posada Carriles no le puede dar veredicto porque la ley venezolana prohibe que un tribunal dictamine en un caso en que el acusado no está presente y mucho menos en un caso en que el acusado se ha fugado.
Lo que hace entonces el tribunal es emitir una orden de arresto en contra de Posada Carriles --que es una versión de la orden de arresto que hemos presentado al Departamento de Estado-- y mantiene el caso abierto en Venezuela hasta que Posada Carriles sea extraditado para proceder con un nuevo juicio donde tendrá todos los derechos que tiene cualquier ciudadano ante la ley. Tendrá incluso hasta el derecho de tener un defensor público si no puede pagar el equipo legal que tiene ahora.
FA: Queda claro entonces que no sólo es que no hubo tal caso de doble absolución. Es que realmente nunca hubo absolución ninguna.
JP: No, no hubo ninguna absolución. Una fue anulada y la otra nunca ocurrió.
FA: Ya usted ha hecho casi el caso de que, debido a la fortaleza del caso que está presentando Venezuela, el juez federal que va a bregar con la extradición pudiera concluir que sí, que es extraditable. Todos sabemos que si el juez federal dice que hay caso para extraditar, eso pasaría a manos de la Secretaria de Estado [Condoleezza Rice]. ¿Qué puede usted decirnos para evaluar esto?
JP: El Secretario de Estado tiene tres opciones cuando un juez ordena la extradición de un individuo: puede extraditar, puede no extraditar y violar el tratado de extradición --y eso por supuesto tiene consecuencias políticas y legales para Estados Unidos-- y puede extraditar poniéndole condiciones a Venezuela, o sea, decirle a Venezuela que solamente lo pueden enjuiciar por homicidio, por ejemplo.
En anticipación a ese pedido y a esas condiciones, Venezuela ya tomó el primer paso de buena fe y desestimó los cargos de traición a la patria y de fuga de prisión, y el único cargo pendiente contra Posada Carriles es homicidio calificado de 73 personas, algo por lo cual debe ser extraditado. Entonces, yo no creo que el Secretario de Estado tiene que preocuparse en lo absoluto de cualquier condición que le tenga que poner a Venezuela porque Venezuela está cumpliendo con todo.
Tampoco Venezuela puede extraditar a Posada Carriles a otro país. Bajo la ley venezolana, él tiene que quedarse en Venezuela y rendir cuentas en Venezuela y solamente por homicidio. Ciertos funcionarios del gobierno [norteamericano han dicho] que Estados Unidos no piensa extraditar a Posada Carriles ni a Cuba ni a ningún país que actúe "a nombre de" Cuba. Bueno, Cuba ha dicho que renuncia a cualquier derecho de extradición que tenga con Posada Carriles. Venezuela lo pide y ha dicho que no lo va a extraditar a ningún otro lugar y no puede hacerlo bajo la propia ley venezolana.
Tampoco Venezuela es un país que funciona "a nombre de" otro país. Venezuela es un país soberano e independiente. Los funcionarios que se han expresado de esa manera no trabajan con el Departamento de Estado, trabajan con el Departamento de Seguridad de la Patria que no tiene potestad para decidir sobre la extradición de Posada Carriles. Esta es una decisión propiamente en las manos de la Secretaria de Estado y ella todavía no se ha pronunciado al respecto.
Nosotros tenemos entendido, de parte de oficiales del gobierno norteamericano, de que no se debería descartar que este país extradite a Posada Carriles a Venezuela y tenemos entonces la confianza de que Estados Unidos va a cumplir con la ley, con el tratado, con cualquier orden emitida por un juez federal y va a extraditarlo a Venezuela. Yo he visto muchas ocasiones en que el gobierno de Estados Unidos no ha querido hacer algo pero, por respeto a la ley y por respeto al proceso y también reconociendo las consecuencias de violar las leyes, ha hecho lo que quizás no tiene muchas ganas de hacer.
Yo creo que, cuando se complete todo el proceso legal y se pronuncie un veredicto por parte de un tribunal federal, el gobierno de Estados Unidos va a reconocer su obligación legal y moral de extraditar a este hombre. Especialmente después del 9/11, Estados Unidos no puede darse el lujo de amparar a terroristas, especialmente si quiere que le tomen en serio la guerra en contra del terrorismo.
[Posada Carriles] es el Osama Bin Laden de América Latina, es un hombre sumamente peligroso, es responsable no solamente de la voladura de un avión, es responsable de una campaña de terror en América Latina, primero en Sudamérica, después en Centroamérica y después en Cuba. Yo te diría que Estados Unidos al fin y al cabo va a extraditar a Posada Carriles a Venezuela para que rinda cuentas ante el pueblo venezolano.
FA: Doctor Pertierra, muchísimas gracias. Todo lo que puedo decir es que ha sido una presentación, si me permite decírselo, brillante.
JP: Gracias a ti por la invitación, Aruca. Cuando quieras, me puedes llamar otra vez.
FA: Será un placer hacerlo. Ha sido muy claro, muy preciso, ha dado todo un enorme volumen de información que estoy seguro nuestra audiencia valorará en su justo mérito. Muchísimas gracias.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Klaus Barbie-Posada Carriles: la norma hipócrita
Por
Toni Solo
Tomado de Juventud Rebelde
29 de junio de 2005
Los problemas políticos y económicos que afligen a Estados Unidos y a sus aliados generan efectos que son cada vez más corrosivos y autodestructivos. Desde la engañosa “guerra contra el terror” a las fraudulentas declaraciones sobre la cancelación de la deuda, parecen ir tambaleando de una maniobra evidentemente desesperada a la siguiente. Por el momento, intoxicados por sucesivas intervenciones coloniales, los gobiernos esperan que la gente crea en el absurdo mito de que están defendiendo a la “democracia” o a la “patria”.
El campo de concentración de Guantánamo, las prisiones secretas en Diego García y Bagram, y las violaciones británicas de la ley de Derechos Humanos europea suman detalles al modelo general seguido por los acontecimientos en Haití, Iraq y Afganistán. Todos ponen a la luz el sadismo esencial inherente en los esfuerzos del gobierno de EE.UU. y sus aliados por aplastar o controlar la resistencia.
No se trata de un terrible error de burócratas atolondrados. El propósito obvio de campos de tortura aislados en Guantánamo y en otros sitios es entrenar a torturadores en masa para utilizarlos contra las resistencias en el exterior y en cada país. Para ellos, es irrelevante a quiénes utilizan como cobayas.
La protección del asesino masivo cubano Luis Posada Carriles cae dentro de la política general de EE.UU. basada en el terrorismo de Estado y la tortura. En contraste con el trato de que goza Posada Carriles, cinco valerosos cubanos siguen encarcelados en EE.UU. sobre la base de acusaciones amañadas, después de haber puesto en evidencia las redes terroristas anticubanas en Miami. Mientras Posada Carriles se beneficia evidentemente de la política pro terrorista de Estados Unidos, es igualmente obvio que los cinco cubanos son víctimas de su perversa injusticia.
Se ha prestado mucha atención al papel de Posada Carriles en el atentado contra un avión civil cubano en 1976. Pero poco se ha dicho sobre su carrera como torturador para gobiernos venezolanos aliados directamente con Estados Unidos en los años 60 y 70. La letanía de sus crímenes en toda Latinoamérica incluye secuestros, atentados con bombas, asesinatos y torturas —todo apoyado consecuentemente por el gobierno de Estados Unidos. Vale la pena echar un vistazo a la continuidad de la protección de torturadores y terroristas como Posada Carriles desde la Segunda Guerra Mundial.
Después de la derrota de Japón en 1945, el Comité Estado-Armada de Coordinación de la Guerra concluyó que: “El valor para EE.UU. de los datos sobre la Guerra Biológica japonesa es de tal importancia para la seguridad nacional como para compensar con creces el valor resultante de los procesos por “crímenes de guerra”.
Esa decisión de proteger a criminales de guerra japoneses “en función del interés de la seguridad nacional” para asegurarse de la supremacía en la investigación de la guerra biológica formó parte de un esfuerzo sistemático de EE.UU. y de sus aliados por reclutar criminales de guerra japoneses, alemanes y otros, después de 1945.
Los científicos japoneses en la Unidad 731 practicaron técnicas quirúrgicas de emergencia a prisioneros de numerosas nacionalidades, sin anestesia. Sus experimentos con prisioneros vivos —incluyendo a miles de prisioneros de guerra estadounidenses y aliados— con enfermedades infecciosas como ántrax, tifus, cólera y meningitis culminaron en “experimentos en el terreno” como el bombardeo de la aldea china de Congshan con peste bubónica. Decenas de miles de víctimas sufrieron muertes horrendas en el curso de estos “experimentos”. Para EE.UU. solo representó una investigación más de valor para sus fuerzas armadas, así que protegieron a los científicos japoneses contra su enjuiciamiento.
La política de terror continuó durante la guerra de Corea. El general Ridgway, del ejército de EE.UU., declaró en 1951: “Maten a todo civil sospechoso de ser comunista antes de que llegue a ser prisionero”. Las masacres durante la ocupación de Corea por EE.UU. fueron el preludio de la arbitraria matanza de civiles por fuerzas de Naciones Unidas durante toda la Guerra de Corea.
El caso de Klaus Barbie es uno de los ejemplos más tristemente célebres de cómo el gobierno de EE.UU. utilizó cínicamente a criminales de guerra para sus propios propósitos. Después de la Segunda Guerra Mundial, Barbie escapó a la justicia por el asesinato de más de 4 000 civiles y la deportación de más de 7 000 judíos a campos de concentración. En Lyon, donde terminó por ser procesado, era temido como un sadista despiadado, responsable de la supervisión del arresto y la tortura de más de 14 000 miembros de la resistencia —en la jerga actual de EE.UU. “terroristas”.
Con ese historial, Barbie fue reclutado por las autoridades de EE.UU. para que trabajara en la Alemania ocupada por EE.UU. Cuando las autoridades francesas pidieron su arresto en 1956, el gobierno de EE.UU. le ayudó a escapar a Bolivia, donde asumió el nombre de Klaus Altmann. Como Altmann, en las décadas siguientes, llegó a trabajar como interrogador para gobiernos represivos en Perú y Bolivia.
Los años 70 fueron la era de Pinochet y del Plan Cóndor, un programa internacional de acción clandestina coordinado por Estados Unidos para atacar a grupos políticos disidentes de izquierda en América del Sur. Fue la época de la “guerra sucia” en Argentina, de la dictadura de Stroessner en Paraguay, la represión en Uruguay y la tiranía de Pinochet en Chile. Barbie estaba en su elemento. En Bolivia, en 1980, ayudó activamente a que el corrupto narco-régimen del general Meza García llegara al poder. Klaus Barbie fue finalmente extraditado a Francia en 1983 y condenado finalmente en 1987, antes de morir en prisión en 1991.
Las autoridades de EE.UU. y sus aliados muestran gran aprecio hacia torturadores y terroristas mientras sus actividades sirvan a sus fines. Los actuales esfuerzos del régimen de Bush por proteger a Posada Carriles, un individuo con un perfil como torturador y terrorista muy similar al de Klaus Barbie, no constituyen una aberración. Son un reconocimiento tácito de una norma hipócrita establecida hace mucho tiempo.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por
Juana Carrasco Martín
Tomado de Juventud Rebelde
29 de junio de 2005
No había autorización para informar del asunto,
pero trascendió a la prensa (Corriere della Sera
y también Il Giorno): un juez de Milán, Italia,
ordenó el arresto de 13 norteamericanos. Cualquiera
podría pensar en una red de narcotraficantes o de
explotadores de menores, pero estarían equivocados,
y si es sorprendente el hecho, mucho más asombra
que los implicados son nada más y nada menos que
agentes de la CIA.
La tenebrosa agencia de espionaje de Estados Unidos sigue haciendo de las suyas, y esta vez sus hombres ejecutaron un secuestro en las calles de Milán el 17 de febrero de 2003. ¿La víctima? El guía espiritual de la mezquita de la vía Quaranta, el imán Osama Moustafa Hassan Nasr, conocido como Abu Omar, quien fue enviado a Egipto, uno de los países mencionados como asiento de las cárceles clandestinas en que Estados Unidos está encerrando a supuestos “terroristas” para interrogarlos y torturarlos, sin que las “impolutas” leyes estadounidenses puedan darle “amparo”, porque la decisión de la Casa Blanca de George W. Bush es considerarlos como “combatientes enemigos”, nada dignos para figurar como humanos con derechos.
El fiscal Manlio Claudio Minale dijo en una declaración que Abu Omar fue torturado, aunque no dio nombre de ningún acusado, nacionalidad y agencia en que trabajan. Pero sí consideran que el plagio del imán es parte del programa “rendición extraordinaria”, puesto en práctica por la CIA para transferir a terceros países a quienes considera sospechosos de terrorismo, sin tener que rendir cuentas a nadie.
Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Roma y la CIA en su cuartel en Langley, Virginia, no han hecho todavía comentario alguno sobre la revelación. Quizá pueda aplicárseles aquello de quien calla, otorga.
El juez Guido Salvini, en su fallo, dijo que el secuestro de Abu Omar no solo es ilegal y violatorio de la soberanía italiana, sino que estaban ante un acto nefasto e inquietante que ponía en duda la eficacia de la lucha contra el terrorismo.
Por demás, el ilegal rapto ha salido caro, según comentario del Corriere della Sera, puesto que los agentes de la CIA pagaron 120 000 euros solo por dormir en lujosísimos hoteles de Milán, todos cinco estrellas, como el Milton, el Sheraton, Gallia y Príncipe de Saboya. El jefe del comando CIA estuvo hospedado también en el hotel Westin Europa, de Venecia y hasta se concedió unas vacaciones en el romántico Valmalenco, en el Golfo del Poeta.
Según la indagatoria periodística italiana, desde el fatídico 11 de septiembre en que se derrumbaron las Torres Gemelas de Nueva York, se han efectuado 70 operaciones de “rendición extraordinaria”, al mejor de los estilos del agente secreto 007, con la diferencia que nada es de ficción, mucho menos las torturas a que son sometidos los prisioneros.
Ninguno de los agentes implicados ha sido detenido, pues todos salieron hace rato de Italia, incluido el jefe de la sección CIA en Milán, acreditado en 2003 como “cónsul” de Estados Unidos en Italia. Un caso más de impunidad imperial.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por
Elson Concepción
Tomado de Granma,
28 de junio de 2005
La ciudad de Bruselas fue escenario por estos días de una peculiar conferencia sobre Iraq, donde Estados Unidos, fundamental organizador de la cita, escuchó lo que quería, y para ello invitó a un selecto grupo de personas e instituciones incapaces de rozar siquiera con el pétalo de una rosa a los intereses de Washington.
El Emperador, desde su guarida en la Casa Blanca, estuvo muy atento a lo que él quería escuchar y sabía que se diría en la singular reunión.
Para moldear el escenario envió a su más fiel seguidora, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien repitió varias veces e hizo que otros también mencionaran las amenazas contra Siria, país vecino de Iraq, al que Washington acusa de albergar a terroristas y crear inestabilidad en la frontera de ese país con el territorio iraquí.
Para que el mundo estuviera "bien informado", la televisora estadounidense CNN tuvo todas las exclusivas a la hora de divulgar los discursos que más interesaban a Bush y a sus halcones.
"Libertad de prensa" —made in USA al fin—, la CNN alternaba los pases al recinto donde se celebraba la conferencia en Bruselas, con vistas de las acciones en Iraq donde, según la televisora, vocero de los intereses de Washington, "la resistencia iraquí quiere con sus ataques desestabilizar el país".
El montaje de la reunión fue extremadamente preparado, no por los anfitriones belgas, sino por los patrocinadores norteamericanos.
Por ello, entre las voces que debían oírse para que todo el mundo conociera su frecuencia con lo que quería Bush, estaban las del secretario general de la ONU, Koffi Annan, el mismo que fue ignorado y humillado cuando el imperio invadió y ocupó Iraq sin consultar y contra la voluntad de la ONU, y ahora se ve envuelto en estas acciones por causa de la cruzada yanki contra los pueblos.
Otros que no escatimaron adjetivos para apoyar lo establecido desde Washington fueron el secretario general de la OTAN, el representante de la política exterior de la Unión Europea, Javier Solana, y, obviamente, los funcionarios del Gobierno iraquí impuesto por Estados Unidos.
Además de las amenazas a Siria, la retórica de esta conferencia no pasó de convocar una nueva cita de donantes para el mes próximo en Jordania, donde se pedirá más dinero supuestamente para la reconstrucción del país destruido.
Alguno que otro empleado de Washington en el Gobierno de Bagdad pidió a las minorías étnicas de la nación del Golfo tener una más activa participación en lo que sucede en el país.
Y aunque Bush y su tropa lograron escuchar en Bruselas lo que se habían propuesto, ni una palabra se dijo en cuanto al pedido a otros países para que envíen nuevos soldados a matar civiles y destruir la cultura y la vida de ese Estado.
Como para que la conferencia fuera algo creíble, el ministro de Seguridad iraquí, Abdul Karim, exhortó a los musulmanes sunitas rebeldes a una tregua que pudiera acelerar la retirada de las tropas norteamericanas.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Iraq, Hoshyar Zebari, a tono con lo que expresaron los representantes de Washington, pidió a los países limítrofes que redoblen sus esfuerzos para prevenir la entrada de terroristas en el país y apuntó en particular que el Gobierno de Siria puede hacer más para controlar sus fronteras.
Pidió también al conjunto de los países árabes que establezcan relaciones de "buena fe" con el Gobierno de Bagdad, y reclamó a la Liga Árabe y a la Organización de la Conferencia Islámica que brinden a Iraq una "asistencia genuina, práctica y tangible" en las áreas económicas, de cooperación y de asesoría política.
En este sentido, subrayó la conveniencia de que los países árabes normalicen sus relaciones diplomáticas con la nueva Administración iraquí y agradeció al Gobierno egipcio por ser el primero en haber tomado la decisión de enviar un embajador a Bagdad.
Así, sin penas ni glorias, transcurrió la llamada conferencia sobre Iraq, donde el Gobierno de George W. Bush montó un escenario a su manera con protagonistas que no fueran a disentir, ni por casualidad, con la política fascista que aplica contra el pueblo iraquí.
No por gusto allí estaban, entre otros, la OTAN, la Unión Europea, la ONU y.... Condoleezza Rice.
¿Qué
más se podía pedir?
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por Robert Fisk
Tomado de Juventud Rebelde,
26 de junio de 2005
Así que vamos a seguir apoyando el mito. A medida
que los cuerpos decapitados aparezcan en el Tigris, que
las morgues se repleten, que los muertos estadounidenses
superen en mucho los 1 700 —si bien recordemos que
los muertos iraquíes ascienden a decenas de miles—,
Europa y el resto del mundo siguen apoyando el proyecto
de Estados Unidos.
La conferencia de Bruselas fue —y aquí cito, desde luego, a Kofi Annan, secretario general de Naciones Unidas— “un claro indicio de que la comunidad internacional mostrará a los iraquíes determinación y dedicación a lo largo del duro camino que tienen por delante”.
Y vaya que es duro. ¿Cuántos atacantes suicidas se han inmolado contra los estadounidenses, sus mercenarios, contra el nuevo ejército iraquí, la nueva fuerza policial y sus reclutas? La cifra se acerca a unos 420. En el pasado, durante la guerra de Hezbollah contra la ocupación israelí de Líbano, un ataque suicida con bomba al mes era considerado un fenómeno.
Durante la Intifada palestina, uno a la semana ya era sorprendente. Pero en Iraq llegamos a tener siete al día. Es este volumen en los atentados suicidas, y que es digno de Walmart, lo que provoca los más oscuros cuestionamientos sobre la capacidad para aplastar la insurrección.
Condoleezza Rice dice que quiere a más embajadores árabes en Bagdad. Apuesto que sí. Cuando el rey Abdullah de Jordania promete enviar a uno de sus hombres a Iraq “tan pronto y como sea seguro”, uno sabe que los árabes han entendido la situación de una manera en que los estadounidenses no. ¿Quién quiere ser un difunto embajador? ¿Quién quiere colocar su cabeza sobre el bloque del verdugo en Bagdad?
La realidad —inimaginable tanto para los estadounidenses como para sus aliados amantes del autoengaño, y trágica para los iraquíes— es que Iraq es un desastre infernal.
Vayan a cualquier embajada iraquí en Europa, hablen con cualquier iraquí de Bagdad. A menos que estos iraquíes vivan dentro de la dudosa seguridad de la amurallada zona verde, lo que escucharán será una narrativa de violencia ante la cual solo queda aceptar que se ha fracasado.
Debemos ser, según los fabricantes de mitos en Bruselas, “un socio total en el emerger del nuevo Iraq”, y dejar constancia de que “el pueblo de Iraq tiene muchos amigos”. Oh sí, claro. Excepto que la mayoría de estos “amigos” no se atreven a visitar Iraq” (como ese putativo embajador Jordano), a menos que quieran que les corten la cabeza.
Los periodistas estadounidenses ahora están escribiendo de forma optimista sobre la guerra, o la insurgencia, como insistimos en llamarla. A menudo estos periodistas viajan con las fuerzas estadounidenses en Iraq o desempeñan una especie de “periodismo de hotel”, y desde sus resguardadas habitaciones hablan por sus teléfonos celulares, ya sea con personas que viven voluntariamente atrapadas en Iraq, o con sus mentores extranjeros.
Unos pocos reporteros estadounidenses todavía se aventuran a salir —siempre existe la posibilidad de recibir, por ello, premios adecuados (y de preferencia, no en el cielo)— pero la voz que ahora habla sobre Iraq es la del oficialismo. Es la narrativa escrita por hombres y mujeres que nunca visitarán el verdadero Iraq, o al menos eso es lo que desean fervientemente. Al democráticamente electo primer ministro iraquí, Ibrahim Jaafari, que busque el contacto con los sunnitas. Con esos mismos sunnitas que están destruyendo vidas estadounidenses e iraquíes a una escala apabullante en todo el país. Pero la línea oficial, tan vergonzosamente anunciada por la BBC la noche del miércoles, fue que “diplomáticos de alto rango” (me encanta eso del “alto rango”) han “cerrado filas con los esfuerzos de Estados Unidos para construir un Iraq democrático”. La palabra “esfuerzos” es la única que sugiere algo de verdad.
La realidad es que Iraq es menos seguro que nunca. Ningún extranjero se atreve ahora a viajar por las carreteras del país, y muy pocos se arriesgan a circular por las calles de Bagdad. Nos dicen que las cosas están mejorando y todavía nos creemos estas mentiras. Todavía nos engañamos en el mundo de película que han creado el Pentágono, la Casa Blanca, Downing Street y, en estos días, también la ONU.
Si
todos esos dignatarios, politiquillos inflados y diplomáticos
que se creen importantes están tan seguros de que
Iraq va a ser una historia de éxito ¿por qué
se reunieron en Bruselas y no en Bagdad? Desde luego, todos
sabemos cuál es la respuesta. (Tomado de La Jornada)
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por
Elson Concepción Pérez
Tomado de Granma,
27 de junio del 2005
Ha ganado las elecciones y ha sido electo presidente de la República Islámica de Irán, el hasta ahora alcalde de Teherán, Mahmoud Ahmadinejad.
En la segunda vuelta de los comicios participaron unos 22 millones de iraníes, es decir el 47% del electorado. De ellos, lo hizo a favor del nuevo Presidente el 62%, imponiéndose a Akbar Hashemi Rafsanjani, quien en la primera ronda había salido como favorito y ahora obtuvo un 35% de los votos.
En conferencia de prensa, Ahmadinejad adelantó que trabajará por crear un país islámico moderno, avanzado y poderoso que sirva de modelo a otras naciones de la región.
Dejó claro, además, su compromiso con seguir desarrollando el programa nuclear de Irán que, insistió, tiene fines únicamente pacíficos; así como que quiere continuar las negociaciones sobre el tema con la Unión Europea (UE), ahora estancadas debido a exigencias de esta y presiones norteamericanas al respecto.
El Gobierno iraní ha insistido en que su programa nuclear tiene como único objetivo la generación de energía para ponerla al servicio de su pueblo.
En Estados Unidos, el triunfo de Ahmadinejad no agradó, y una portavoz del presidente George W. Bush expresó preocupación por presuntos fraudes e interferencia en el proceso electoral y afirmó que Washington sólo respalda a aquellos que promueven mayores libertades en Irán.
Esta opinión no tiene otra lectura que la de ratificar que la Casa Blanca seguirá brindando apoyo, diplomático y financiero, a los grupos contrarios a las decisiones populares, sea en Irán o en otras naciones cuyos sistemas no gusten a las administraciones norteamericanas.
Lo más sorprendente de todo es que Washington se atreva a decir que Irán está fuera de las corrientes de libertad que atraviesan otros países de la región, como Iraq y Afganistán.
Iraq y Afganistán, con gobiernos impuestos por Estados Unidos, modelos de libertad. ¿Qué les parece?
No podía ser de otra forma. La administración Bush, acostumbrada a inmiscuirse y a cuestionar las decisiones soberanas de otros pueblos, iba a poner en duda los comicios iraníes, fuera cual fuese su resultado.
Pero Irán cuenta, y el Imperio lo sabe.
El pueblo persa, conocido por su historia milenaria y combativa, no solo ha sido, y es, capaz de construir un Estado de bienestar popular, sino que lo hace sin ceder a las amenazas imperiales.
Tampoco en Israel, el aliado más fiel de Washington en el Oriente Medio, la elección de Ahmadinejad agradó, y el viceprimer ministro Shimon Peres hasta auguró "serios problemas" y el aislamiento por parte de Occidente.
La clave del triunfo de Ahmadinejad, según especialistas, estuvo en el hecho de que se concentró en hacer campaña con la población más desposeída del país persa.
Se refleja en los últimos partes electorales que las provincias más pobres del país votaron masivamente por el ex alcalde, quien hizo campaña respaldado por una plataforma islámica prometiendo mejorar las condiciones sociales de millones de personas, así como combatir la corrupción y resistir a la "decadencia" de Occidente.
Mahmoud Ahmadinejad había sido designado para el cargo de alcalde de Teherán en 2003. Se le consideran entre sus méritos el de ser un hombre que lleva una vida sencilla y lucha contra la corrupción.
Respecto a las campañas de Occidente contra su país, ha dicho que "no nos permiten progresar fácilmente, pero no debemos rendirnos a sus voluntades...".
De igual forma considera que "la decisión unilateral de Estados Unidos al cortar relaciones con la República Islámica fue dirigida para destruir la revolución".
El nuevo mandatario se alistó en la Guardia Revolucionaria como voluntario luego de haber sido uno de los fundadores de la junta estudiantil que tomó la embajada de Estados Unidos en 1979.
Hijo de un herrero, nació en Garmsar, cerca de Teherán, en 1956. Tiene un doctorado en ingeniería de Transporte, de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Teherán, donde además fue catedrático.
Ahmadinejad tomará las riendas de uno de los países más poblados del Oriente Medio, donde dos tercios de los habitantes tienen menos de 30 años de edad.
Se enfrentará, además, a los grandes retos de desarrollar al país y no ceder a las presiones y apetitos imperiales.
Esas
pueden ser las premisas básicas para el triunfo.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
La ONU tiene información confiable sobre torturas en Guantánamo
Tomado
de Granma,
24 de junio de 2005
GINEBRA, 23 de junio.— Fuentes de las Naciones Unidas afirmaron que cuentan con información confiable sobre las torturas y malos tratos infligidos a supuestos terroristas encarcelados por Estados Unidos en la base naval que ocupa ilegalmente en Guantánamo, dio a conocer Prensa Latina.
La afirmación provino de cuatro expertos de la ONU, quienes acusaron a Washington de demorar el otorgamiento de un permiso para inspeccionar la prisión ubicada en el extremo Suroriental de Cuba.
Las denuncias de graves torturas y tratamientos crueles y degradantes provienen de fuentes fiables, aseguraron los especialistas, tras recordar que muchos de esos datos fueron hechos públicos por el propio Gobierno norteamericano.
Lamentamos profundamente que Estados Unidos no nos haya invitado aún a visitar a esas personas detenidas o juzgadas por presunto terrorismo u otras violaciones, expresa el comunicado difundido en esta ciudad.
En el texto se informa a los distintos organismos de la ONU sobre las torturas, el tratamiento inhumano y degradante y las detenciones arbitrarias a que son sometidos los detenidos.
En
opinión de los expertos, la demora sólo lleva
a pensar que Washington no está dispuesto a cooperar
con las Naciones Unidas en materia de derechos humanos.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Por
Juan Gelman
Tomado de Juventud Rebelde
23 de junio de 2005
Fue fatídico el lunes 13 de junio para Larry Franklin, coronel de la reserva y funcionario de nivel medio del Pentágono: se conoció que un juez de Alexandria, Virginia, le había iniciado un proceso por dedicarse a espiar para Israel. Un escrito de 20 páginas lo acusa de conspiración y entrega de información clasificada a personas no facultadas y no autorizadas para recibirla y a un “agente y representante de un gobierno extranjero”.
Según informaciones periodísticas, “las personas no facultadas” son Steve Rosen —ex director de Política del Comité estadounidense-israelí de asuntos públicos (AIPAC, por sus siglas en inglés)— y Keith Weissman, especialista en Irán y hoy ex asesor de ese organismo. El “agente y representante de un gobierno extranjero” es Naor Gilon, director de Política de la Embajada de Israel en Washington. Espiar es un oficio, pero espiar al mejor amigo es un escándalo, dijera D‘Alembert.
Franklin se desempeñaba al frente de la sección Irán del Pentágono y fue descubierto casi por casualidad: hace cuatro años que el FBI —luego de detectar un operativo israelí de espionaje en gran escala en la costa este de EE.UU., Nueva York y New Jersey incluidos— vigila a ciertos diplomáticos israelíes y filmó en un hotel de Washington la comida que Gilon compartía con Rosen y Weissmann, cuando Franklin hizo su aparición. Cabe aquí explicar qué es el AIPAC, considerado uno de los cuatro lobbies más poderosos y efectivos de la capital norteamericana. Es proisraelí militante: en su reunión anual de este año, que reunió a 5 000 participantes, su director Howard Kohr manifestó que esa presencia enviaba “un mensaje a todos los adversarios de Israel, que AIPAC y la comunidad judía aquí estamos y aquí nos quedaremos”. Lo dijo en pleno escándalo: el 27 de agosto de 2004 la CBS había anunciado que el FBI investigaba a un miembro del Pentágono involucrado en actividades de espionaje al servicio de Tel Aviv.
No parece que móviles económicos movieran a Franklin a practicar la traición: es un neohalcón convencido de la necesidad de aplastar a Irán y de modelar el Medio Oriente a gusto de Israel. Está acusado de pasar información “que podría emplearse en perjuicio de Estados Unidos y en beneficio de una nación extranjera”, y del escrito del fiscal de Virginia se desprende que Tel Aviv utilizó al Aipac para obtenerla. La razón es clara: Israel está más que interesado en conocer íntimamente la posición de la Casa Blanca respecto a Irán para influir en ella. La acusación afirma que Franklin pasó, entre otras cosas, un informe presidencial interno que definía las políticas del gobierno de Bush frente a Teherán.
Se encontraba con los dos hombres del AIPAC en la Union Station de Washington —“los tres iban de un restaurante a otro y terminaron la reunión en un restaurante vacío”, dice el escrito—, aunque pronto pasó a verse directamente con el diplomático israelí. Se reunió con Gilon 14 veces, siete con Rosen y Weissman, y es de imaginar la cantidad de documentación secreta que entregó a Tel Aviv.
Es evidente que los conspiradores —así los califica la acusación— se cuidaban de posibles seguimientos, pero no ejercían la cautela en conversaciones telefónicas que el FBI no tuvo, ni tiene, inconveniente alguno en registrar. Después de varios llamados a la embajada israelí, siempre atendido por Gilon, Franklin se reunió con este el 30 de enero de 2003 para conversar sobre el programa nuclear iraní, una preocupación central de Israel. Esos encuentros menudearon de febrero a mayo, a veces en el Club Atlético del Pentágono, y en uno de ellos participó Uzi Arad, un agente con 25 años de carrera en el Mossad, el organismo de espionaje israelí, del que llegó a ser director de inteligencia. En junio de 2004 Franklin proporcionó a Gilon “información clasificada obtenida de un documento clasificado del gobierno de EE.UU. relativa a las actividades de un país del Medio Oriente en Iraq”.
La módica prosa del escrito de acusación también señala que Franklin pasó información atinente “a las actividades de información de inteligencia de un país extranjero”. Tal vez se trata de una referencia al hecho de que la CIA logró descifrar el código del servicio de espionaje iraní, un dato que finalmente llegó a Teherán por obra y gracia de Ahmed Chalabi, líder de un grupo de oposición al gobierno de los ayatolas.
La investigación del FBI va mucho más allá del caso Franklin: abarca, entre otros, el tema de la fabricación de documentos falsos que sugerían que Saddam intentaba comprar uranio enriquecido a Níger y esto involucra a no pocos “halcones-gallina” de alto nivel, esos que, con Rumsfeld a la cabeza, mientras EE.UU. invadía a Iraq ya planeaban bombardear a Irán. Era notorio que Franklin pertenecía “a un grupo muy cerrado proisraelí de halcones del Pentágono” y cabe suponer que no practicaba solo sus actividades de espionaje. El acta de acusación identifica, sin nombrarlos, a dos civiles relacionados con el caso, tal vez los mismos que intentaron subrayar los operativos contra Irán en un documento presidencial muy clasificado.
Ese
grupo de discípulos del fascista Leo Strauss, entre
quienes se destaca el ex subjefe del Pentágono y
actual presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, valoriza
el papel que juega Tel Aviv al azuzar el hambre de Medio
Oriente que impera en la Casa Blanca. Hay confluencia de
intereses, se dice, pero el caso Franklin demuestra que
Israel no escatima esfuerzos para alimentarla, tiene cómplices
en el corazón mismo del gobierno Bush y AIPAC le
sirve para cobijar actividades encubiertas en la casa de
su mejor amigo. Además de ocupar territorios palestinos,
¿Tel Aviv ha ocupado también Washington? El
proceso a Franklin comenzará el 6 de septiembre.
Se esperan más sorpresas.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente
con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Los medios masivos, símbolos y propiedad
Por
Saul Landau
Tomado de Progreso Semanal
Jun. 22, 2005
¿Cómo comprender la tortura por una sociedad
libre con una prensa libre?
Durante el último año, la evidencia apabullante obligó a los medios a informar que personal militar norteamericano había torturado a prisioneros musulmanes. El 9 de mayo, Newsweek aseguró que un guardia de prisión había echado por el inodoro un ejemplar del Corán.
Aparentemente millones tomaron este insulto al Corán de manera más seria de lo que habían tomado la tortura de cientos, quizás miles, de musulmanes. En varias ciudades hubo motines.
Irónicamente la administración Bush criticó al mensajero. Newsweek se convirtió en blanco de la ira de Bush –por informar erróneamente. Y al aceptar la invención de la Casa Blanca, el resto de los medios se sumó, ignorando que fuentes confiables –incluyendo al FBI– ya habían demostrado la profanación del Corán por parte de militares norteamericanos y personal de la CIA. Importantes órganos de prensa enviaron reporteros en misión para examinar si el incidente de “echar por el inodoro” había ocurrido.
El hecho de que este incidente, no uno de miles, provocó los motines no pareció brindar un incentivo para investigar la tortura. En su lugar, Newsweek se convirtió en el sujeto de la pregunta: “¿Tenían o no suficientes pruebas para publicar la noticia?”
Newsweek se retractó de la noticia varios días más tarde. El resto de los medios no apoyó a la revista; ni examinó la desproporcionada respuesta que la profanación del Corán provocó, en comparación con la profanación de seres humanos.
Después de todo, la guerra de Viet Nam había producido a quemadores de banderas que algunos patriotas auto designados pensaron que merecían la pena de muerte por profanar un trozo de tela. Así que aparentemente quedaba entendido de forma implícita que los símbolos son mejores que las personas para inflamar a los públicos fanáticos: un libro “santo” que va a un inodoro significa más que la tortura a personas vivas. (Nadie preguntó qué le sucedió al inodoro.)
Newsweek no se benefició de las conclusiones del
propio Pentágono, que el viernes 3 de junio por la
tarde dio a la publicidad un informe, un típico acto
para minimizar la lectoría. El informe citaba “otros
dos casos de profanación”, uno de los cuales
trataba de “una obscenidad escrita en inglés
en una página interior del Corán de un prisionero”.
En otro episodio “un soldado pateó deliberadamente
el libro sagrado musulmán, otros guardias lo golpearon
con globos llenos de agua y la orina de un soldado salpicó
a un prisionero y a su Corán”. (The Los Angeles
Times, 4 de junio.)
The New York Times (4 de junio) publicó que “el guardia orinó cerca de un conducto de aire y el viento impulso la orina hacia la celda del detenido”. El Times no preguntó si la orina del guardia se desvió porque la base de Guantánamo no tiene letrinas. Por supuesto, no hace falta ser Sherlock Holmes para deducir que el guardia estaba orinando al prisionero y sucede que el pobre tipo tenía el Corán en sus manos cuando la orina cayó en la celda.
Anteriormente, periódicos y programas de noticias publicaron fotos de personal norteamericano utilizando la tortura sexual y con animales. Informes de la Cruz roja, el FBI y otros observadores de primera mano agregaron la privación del sueño, el ruido incesante y otras formas de tortura prohibidas por las Convenciones de Ginebra y la Convención de la ONU Contra la Tortura. El ataque contra Newsweek y la subsiguiente retractación por haber publicado una noticia básicamente precisa señala la segunda ocasión durante el último año en que el público norteamericano ha presenciado de cómo noticias verdaderas han sido blanco de la ira oficial.
EL año pasado CBS se retractó públicamente de una noticia cierta, debido a que la ultra derecha y la administración Bush la acusaron agresivamente de periodismo mentiroso. Y el resto de los medios se sumó.
La noticia de Dan Rather en el programa 60 Minutes fue trasmitida el 8 de septiembre de 2004. Los bushistas pusieron el grito en el cielo de que CBS había utilizado documentos falsificados y que había hecho coincidir la noticia con las elecciones presidenciales. Un coro de programas radiales de derecha se sumó. “Prejuicios liberales”, gritaron, habían motivado la transmisión por CBS de un programa que impugnaba el historial militar de Bush.
60 Minutes presentó cuatro documentos escritos. Rather dijo que habían sido redactados por el Tte. Cnel. Jerry Killian, ya difunto, quien había sido el jefe de Bush en la Guardia Aérea Nacional de Texas a principios de los años 70. Los documentos mostraban que Bush desobedeció las órdenes de presentarse para un examen físico, y que las amistades de la familia habían intervenido para “edulcorar” su servicio en la Guardia. Los memos mostraban a Bush como un vago que usó la influencia familiar para no ir a Viet Nam y luego reducir el tiempo de servicio en la Guardia. La entonces secretaria de Killian, cuando se presentó en el programa, atestiguó acerca del contenido de los documentos.
Los seguidores de Bush inmediatamente cuestionaron la validez de los documentos, pero incluso si los papeles en sí fueran falsos, CBS había acumulado suficiente material como para demostrar la esencia de la noticia. Las quejas de falsificación oscurecieron la esencia del hecho y cambiaron el tema a la “integridad en el periodismo”. CBS se retractó de la noticia. Los medios, en vez de enfocar el hecho de cómo Bush no cumplió su servicio mientras su rival Kerry participaba en peligrosos combates, ayudó a los bushistas a convertir la noticia en su opuesto.
Los medios liberales estaban decididos a inculpar a Bush. Mientras tanto, los veteranos de las “Lanchas Rápidas” comenzaron una campaña de difamación contra Kerry, implicando que no se merecía las medallas que le fueron concedidas.
El 10 de enero de 2005, CBS continuó su ritual de capitulación al destituir a tres ejecutivos por su papel en la preparación y transmisión de la noticia acerca del servicio de Bush en la Guardia Nacional. Leslie Moonves, presidente de CBS, deploró profundamente “el mal servicio que el reportaje de 60 Minutes había hecho al público norteamericano, el cual tiene el derecho a confiar en que Noticias CBS trasmita noticias justas y certeras”.
La productora principal Mary Mapes acusó a Moonves de convertirla en un “chivo expiatorio”, Ella dijo correctamente que él había actuado por “consideraciones corporativas y políticas –por los índices de audiencia, no por periodismo”.
Viacom, una corporación transnacional, es la propietaria de CBS. Las otras cadenas pertenecen a similares titanes transnacionales, todos los cuales tienen un interés básico en quedar bien con el gobierno de EE.UU. El resultado de esta propiedad corporativo transnacional es que los medios masivos temen deslegitimar al gobierno. En su lugar, atacan al “periodista investigativo” que pudiera cometer el más mínimo error al reportar acerca de la criminalidad o desviación gubernamentales.
El cambio ocurrió después de la era de Watergate, cuando los propietarios de The Washington Post, que también son los dueños de Newsweek, quedaron muy complacidos con el papel que los reporteros del Post habían desempeñado en obligar a Nixon a renunciar. ¡Qué diferencia tres décadas después! En el 2005 las denuncias de las fechorías del gobierno y de las corporaciones son contrarias a los intereses corporativos.
Durante décadas, el antiguo programa 60 Minutes había denunciado la corrupción gubernamental y corporativa. Pero en 1995 la relación de la corporación CBS y una denuncia de la industria tabacalera obligó a los productores del programa a un compromiso.
En 1995 CBS decidió no trasmitir un reporte de 60 Minutes producido por Lowell Bergman acerca de Jeffrey Wigand, un ex vicepresidente de la compañía tabacalera Brown & Williamson. Wigand dijo que los ejecutivos de la compañía “ocultaron la verdad al público norteamericano acerca de las propiedades adictivas y dañinas del tabaco. CBS y los principales productores y reporteros poseían acciones en compañías tabacaleras y suavizaron el ataque en contra de los gigantes tabacaleros” (Bergman, Columbia Journalism Review, mayo/junio de 2000). Un abogado de CBS dijo a Bergman que “la corporación no va a poner en peligro sus valores con esa noticia”.
Irónicamente, la ultra derecha aún despotrica contra los medios liberales, pero en realidad, como muestran las retractaciones de Newsweek y CBS, las cadenas no pueden desempeñar una verdadera función noticiosa porque deben legitimar tanto sus propios intereses corporativos como los del gobierno, el cual los protege y ayuda en su búsqueda internacional de mayores riquezas. Por tanto, un editor que explícita o implícitamente entiende estos hechos de poder corporativo, será reacio a asignar reporteros o comprometer recursos en noticias que pudieran entrar en conflicto con intereses corporativos básicos –a pesar del hecho de que el público necesita conocerlos.
Abundan las noticias acerca de Michael Jackson, mientras que sólo hay raras noticias acerca de temas como los efectos adversos en la salud del uranio empobrecido, el memorando de la calle Downing en el 2000 que demostraba que Bush y Blair conspiraron para ir a la guerra contra Irak, y los miles de millones aparentemente estafados en Irak por las compañías amigas de la administración. Los medios importantes adoran las noticias acerca de los famosos, lo cual oculta las historias acerca del inexplicable poder corporativo y gubernamental.
Los que representan a los intereses corporativos transnacionales –ejecutivos de cadenas y de periódicos– comprenden que la función primaria de sus medios es validar el sistema que les ha dado vida, para lo cual es esencial el poder del gobierno. La ley no restringe a la prensa norteamericana, pero obviamente sus propietarios sí. Por ahora, acudan a Internet y a fuentes no norteamericanas en busca de noticias confiables y del contexto apropiado para los hechos que definen nuestra historia. De esa forma, ustedes también pueden participar en el proceso de su propia historia con los hechos y los antecedentes apropiados.
Profanar el Corán es parte integral del régimen de tortura, la encarcelación de prisioneros sin acusación. Es lo que hace el imperialismo en su fase moderna y preocupada. Pero no esperen que los medios masivos le digan esto.
José Saramago : El poder económico transnacional ha secuestrado la democracia
Por
Pedro de la Hoz
Tomado de Granma,
17 de junio de 2005
Confesiones van, reflexiones vienen. José Saramago cobra arrestos juveniles ante los estudiantes de la Universidad de La Habana, que lo acogen en un encuentro sin protocolo —solo el necesario, la bienvenida por parte del vicerrector Mario Luis Rodríguez— ni visos académicos entrevistos en la rica semblanza del escritor aportada por Rogelio Rodríguez Coronel, decano de la Facultad de Artes y Letras.
Saramago rodeado por jóvenes universitarios que solicitan su autógrafo en ejemplares de una edición de El Quijote prologada por el escritor portugués.
El Premio Nobel de Literatura 1998 se despachó a sus anchas sobre dos grandes temas: la llamada democracia y el Quijote. Sobre la primera hilvanó, para decirlo con palabras de su propia literatura, un ensayo sobre la lucidez, a base de verdades que muchas veces se ocultan. "Porque, vamos, qué extraña es esa democracia que ahora se quiere exportar mediante la guerra".
En su opinión, el concepto encierra una trampa —"muchos piensan que la democracia es un puerto de llegada, cuando en realidad debía ser un punto de partida"— y una negación en la práctica: "El poder económico transnacional ha secuestrado la democracia. Los llamados gobiernos democráticos solo son los intermediarios entre el poder económico y la ciudadanía, la cual no influye para nada en las instituciones que marcan la pauta en el mundo, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional".
A guisa de ejemplo, no vacila en calificar al presidente de Estados Unidos, George W. Bush como "una marioneta", pendiente de los hilos de ese poder económico y financiero.
En algún momento, el escritor portugués pudo dar la impresión de sentirse escéptico ante las realidades de un mundo en el que "el ciudadano vota, pero no decide para nada, jamás es tomado en cuenta", o al dejar sentado que no cree en las utopías. Pero a continuación, sin que nadie le pregunte, comparte la experiencia de su recorrido el miércoles por la Universidad de las Ciencias Informáticas y la Escuela Latinoamericana de Medicina, y exclama: "Lo que está haciendo Cuba con la revolución tecnológica que vi en esa Universidad, y la formación solidaria de jóvenes que nunca en sus países hubieran podido acceder a los estudios de Medicina es no postergar la utopía para dentro de 200 o 300 años, es trabajar para el inmediato mañana, el que a mí me interesa".
Casi sin transición, el autor de Levantado del suelo se sumerge en las aguas cervantinas. Cada uno de los estudiantes presentes en el Aula Magna acaba de recibir un ejemplar de la edición millonaria de Don Quijote de la Mancha que el Ministerio de Cultura de Venezuela encargó para conmemorar los 400 años de la aparición de esa obra cumbre de la literatura universal.
A Saramago le encomendaron el prólogo. "Fue para mí —subraya— un altísimo honor". Entonces habla de la estrategia de Cervantes en hacer pasar por loco al hidalgo "para poder decir todo lo que tenía que decir". Califica la novela como un libro inagotable y se alegra de que los jóvenes cubanos repasen sus páginas, e incluso "las puedan leer en voz alta, entre risas y amigos".
Luego,
por más de media hora, firma ejemplares y dialoga
con estudiantes. Indaga por sus gustos literarios y les
habla al oído. Prolonga así una jornada feliz,
que corona con una frase de Marx y Engels que ha hecho suya:
"Si el hombre es formado por las circunstancias, entonces
habrá que transformar las circunstancias".
El Plan Cóndor: robo de un símbolo
Nadie sabe si fue Pinochet, Contreras o Kissinger quien bautizó el más perverso engendro terrorista que haya existido en Sudamérica con el nombre de "Plan Cóndor". Además de herir a los pueblos, trataron de robarles un símbolo
Por
Jorge Gómez Barata
Tomado de Granma,
15 de junio de 2005
El Cóndor es la más grande de las criaturas que vuelan. Su tamaño, tres metros desde la punta de un ala a la otra; su fuerza para elevarse a más de 5 000 metros, el talento para aprovechar las corrientes de aire y volar cientos de kilómetros en busca de comida que detecta desde alturas colosales con una vista que las águilas envidian lo convierten en una de las maravillas de la naturaleza.
Ese magnífico ser no mata, ni siquiera para comer; carece de garras porque no es un cazador, y a pesar de su tamaño es de un plumaje extremadamente delicado. La agresividad no figura entre sus características y jamás combate.
Aunque es básicamente solitario, cultiva la fidelidad a su pareja por toda su larga exis-tencia, que puede llegar a los 50 años, en los que apenas criará de cuatro a cinco pichones, pues alcanza la madurez sexual a los 10 años y la hembra pone un huevo cada uno o dos años. Cuando la comida escasea, se abstienen de reproducirse.
Con su existencia, que se remonta a millones de años y una magnificencia coherente con la de su hábitat —los Andes—, al cóndor se le considera y se le respeta como el espíritu de la Cordillera, de la que es un imperturbable custodio.
El cóndor está presente en las banderas y los escudos de varios países andinos y los pueblos originarios de esa región lo han representado en todas las épocas en sus fantasías, pinturas y relatos, y le han otorgado a su presencia un significado mágico.
El cóndor, símbolo común de las más importantes culturas prehispánicas, representa con toda legitimidad a los pueblos andinos.
En el pasado hubo quienes comieron carne del cóndor o sus vísceras por considerarlas fuentes de virilidad, remedio contra la vejez y alivio contra las enfermedades.
Algunos hechiceros elaboraron con sus picos filtros de amor y sahumerios para alejar el mal; incluso hubo quienes comieron sus ojos para curar la ceguera. Se afirma que una de sus plumas en el hogar espanta las penas y atrae la buenaventura.
El cóndor vive en toda la Cordillera, desde Venezuela hasta los confines de Chile y la Argentina, y 200 años atrás incluso volaba por la costa atlántica. Según una creencia muy extendida, nunca muere.
Usar la majestad de esa creación excepcional para bautizar con su nombre un proyecto desalmado e infame a cuyo amparo se cometieron los crímenes más repugnantes, se aplicaron las torturas más crueles y se desmintió la condición humana, es otra muestra de las degeneradas mentes de los imperialistas y dictadores que se apoderaron de América Latina para escribir la más vergonzosa de las páginas.
El cóndor, que precedió al hombre sobre la Tierra y durante millones de años ha vivido más cerca de Dios que ninguna otra criatura y más lejos que nadie de los miserables que osaron mezclar su preciosa estampa con la maldad y el crimen, apenas vuela. El progreso ha restringido su hábitat y lo ha privado de alimento.
Es cierto que hay en América mucha carroña aportada por los pingajos de las dictaduras y los dictadores, despojos lamentables como los de Pinochet, un cobarde que se hace pasar por loco o invoca la invalidez para evadir la justicia.
Ninguno es comida para el magnifico emplumado que habituado a las alturas jamás desciende hasta donde habitan los miserables.
Ruego porque quien tenga el raro privilegio de ver volar un cóndor, evoque la nobleza del majestuoso animal y la grandeza de los pueblos a los que se asocia y nunca a la miseria de los que usurparon su nombre.
El Plan Cóndor repugna, además de por su factura criminal, por el irredimible pecado de pretender asociar la majestad con la vileza.
El ave no lo merece y los habitantes de la Cordillera no lo permitirán.
¿La culpa la tiene sólo Rumsfeld ?
Tomado
de Granma,
16 de junio de 2005
WASHINGTON, 15 de junio.— La decisión del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, de invadir Iraq sin las tropas necesarias, es el mayor problema de Estados Unidos durante la agresión, según un comentario que publica el diario The New York Times, citado por PL.
¿Un único culpable?
"Nuestro problema central en Iraq sigue siendo la decisión desastrosa de Donald Rumsfeld —endosada por el presidente George W. Bush— de invadir sin las tropas necesarias", plantea el Times.
Un despacho noticioso fechado en Washington refiere que Estados Unidos permitió y apoyó a fuerzas kurdas en Iraq que secuestraban a miembros de minorías en el Norte del país, reveló hoy el diario The Wasghington Post.
Precisa el Post que los secuestrados eran transferidos a cárceles localizadas en las ciudades de Irbil y Sulaymaniyah, ante la mirada indiferente y aprobatoria de las autoridades estadounidenses.
Familiares de las víctimas, principalmente árabes y turcomanos, denunciaron que estas permanecieron desaparecidas durante meses.
Por
Arsenio Rodríguez
Tomado de Granma,
11 de junio de 2005
Los principales dirigentes de las 25 naciones que integran la Unión Europea deberán reunirse en una próxima Cumbre, programada para junio, en la que paradójicamente parece predominar el euroescepticismo, o sea, todo lo contrario al sueño integrador de los padres fundadores de esta organización del Viejo Continente
Razones hay para que esta negativa tendencia esté presente y no precisamente como una invitada de piedra, pues los últimos acontecimientos han alentado su desarrollo.
Cuatro momentos han permitido a los europeos, y a la opinión pública internacional, tomar el pulso en cada una de las naciones que han tenido que aprobar la discutida Constitución europea.
Luego de su creación, se anunció con bombo y platillos su necesaria aprobación por las 25 naciones; nueve de ellas decidieron que por la vía del referendo y el resto por sus correspondientes parlamentos.
El primer susto para los dirigentes de la UE fue la primera votación, en España, que con una pobre participación popular obtuvo un agónico sí, pero ello permitía seguir con un proceso que para algunos resultaría relativamente fácil.
Sin embargo, el segundo —y no tan solo susto, sino decepción e inicio de una crisis interna cuyas consecuencias aún nadie puede cuantificar—, fue el no de los franceses, tanto por la cantidad de votantes que la rechazaron como por tratarse de uno de los fundadores y abanderados del proyecto comunitario.
El tercer golpe a la Constitución o tratado constitucional era esperado, aunque sorprendió a algunos la gran cantidad de holandeses que la vetaron, acrecentando la ya iniciada crisis que ha puesto a correr a todo el tinglado burocrático de Bruselas.
La sorpresa la dieron los británicos, quienes simplemente "congelaron" el escrutinio, quizás para no comprometerse, sobre todo a solo unos días de asumir el Reino Unido la presidencia rotativa de la Unión.
¿En qué momento se encuentra el complicado escenario de la Europa de los 25?
Muchos afirman que jurídicamente la llamada Carta Magna no podrá entrar en vigor si no es aprobada por todas las naciones de la UE. Los dos rechazos evidentes y el encubierto permiten que cobre fuerza el llamado euroescepticismo.
Lo que está en juego, afirman expertos, es la esencia misma del proyecto europeísta que encarna la Unión, aunque no sea la Europa social que piden sectores de izquierda, sindicatos y muchos partidos de oposición.
La crisis ha tocado las puertas no solo de las casas de gobierno, sino las de cada uno de los partidos, sin importar el lugar que ocupen en el espectro político nacional, así como las de las organizaciones e instituciones de todo tipo.
Antes de los últimos acontecimientos, la Cumbre de la UE programada para este mes de junio era una simple parada del tren comunitario, que no pasaría de un debate más de los ya acostumbrados, además de cuestiones domésticas, algunas muy importantes, como el presupuesto comunitario.
Sin embargo, todos se preparan para la confrontación, aunque debe reconocerse que la gran mayoría aspira a encauzar nuevamente las cosas por un carril que no altere lo establecido por el Tratado de Niza y que ha permitido hasta ahora avanzar en el proyecto comunitario.
De lo que se trata es de poner orden en el proceso de aprobación del polémico documento, que antes se debatía con pasión solo en los amplios salones gubernamentales y que ahora ha pasado a ser del dominio público de los ciudadanos europeos.
¿Habrá variantes para un segundo referendo en Francia y Holanda? ¿Tendrán en cuenta los dirigentes comunitarios el mensaje de las urnas? ¿Se anunciarán "medidas" que permitan crear empleos y garantizar el no desmantelamiento del Estado de bienestar? ¿Seguirán las privatizaciones y otras medidas que forman parte del rechazo popular?
Muchas son las preguntas y hasta el momento ningún dirigente comunitario se atreve a adelantar respuestas. El primer ministro británico, Anthony Blair, próximo presidente rotativo de la UE, dice que la Constitución no está muerta, aunque moribunda.
Hay que esperar. La Cumbre no es solo para el tema de la Constitución, pero evidentemente ella será la protagonista de este encuentro en que nadie puede predecir sus resultados.
El arresto de Posada revela la farsa anti-terrorista de Bush
Por Saul Landau
Tomado de Progreso Semanal
15 de junio de 2005
El Presidente George W. Bush ha hecho énfasis en que si una de las legiones de agencias policíacas de EEUU tan siquiera sospecha de que alguien planea, ayuda o comete un acto terrorista, como mínimo será enviado a un hueco negro. Es más, Bush ha lanzado la Carta Magna a la basura cuando se trata de musulmanes sospechosos de tener pensamientos perniciosos hacia Estados Unidos.
Pero si los sospechosos de terrorismo dirigen su odio hacia el detestado Fidel Castro, las reglas no valen.
Es más, los que tratan de volar objetivos cubanos, o relacionados con Cuba, reciben tratamiento especial. Esta doble moral hace dudar del compromiso del presidente con la lucha contra el terrorismo.
Por ejemplo, imágenes de TV mostraban a agentes del Departamento de Seguridad Interna arrestando a Posada a mediados de mayo. Pero los agentes ni siquiera esposaron al más notorio terrorista del Hemisferio Occidental. (¿Recuerdan como esposaron al amiguito de Bush, Ken Lay –“Kenny, el Muchacho”, director General de ENRON)? Voceros del Departamento de Justicia dijeron que piensan acusar al más famoso terrorista del Hemisferio Occidental de “ingreso ilegal a Estados Unidos”.
El FBI tiene resmas de informes acerca de Posada, afectuosamente llamado “Bambi” por sus amigos terroristas. El ex–Agente Especial del FBI Carter Cornick dijo al reportero de The New York Times Tim Weiner que Posada estaba “metido hasta el cuello” en la voladura en octubre de 1976 de un avión cubano de pasajeros sobre Barbados. Los 73 pasajeros y tripulantes murieron. Documentos recién publicados de la CIA y el FBI no sólo confirman la declaración de Cornick, sino que también revelan que agencias norteamericanas tenían conocimiento del complot y no informaron a las autoridades cubanas ni trataron de detener la voladura.
Posada negó su participación en aquella época, pero la policía atrapó a dos de los complotados que habían desembarcado en Barbados. Ellos acusaron a Posada como el hombre que los había contratado para colocar la bomba en el avión. Su nombre se convirtió en ubicuo en los archivos de las agencias que monitorean a los terroristas. Sin embargo, varias semanas después de que Posada anunciara su presencia en suelo norteamericano, Roger Noriega, Secretario Asistente de Estado para Asuntos Interamericanos, aún aseguraba que no tenía información de que Posada siquiera hubiera entrado al país.
El propio Posaba promovió su alto perfil internacional. Para que el mundo conociera de sus hazañas, en 1998 se ufanó ante los reporteros Anne Bardach y Larry Rohter de The New York Times de haber organizado una campaña de sabotajes contra lugares turísticos en Cuba. En 1997 uno de los agentes de Posada en Cuba hizo detonar una bomba en un hotel cubano y mató a un turista italiano. Posada replicó que “fue un accidente raro, pero dormí como un bebé”. Un terrorista endurecido no puede darse el lujo de ser sentimental.
En 1999 la policía panameña descubrió que Posada, de 71 años, entre sus visitas al proctólogo conspiró con otros tres ancianos anticastristas cubanos para asesinar al líder de Cuba en Panamá. Castro iba a pronunciar un discurso allí.
Este cuarteto de la tercera edad, Guillermo Novo, Pedro Remón, Gaspar Jiménez y
Posada, planeaban volar la plataforma desde donde hablaría Castro. Después de que la policía panameña los arrestara, negaron su participación. “¿Qué prueba tienen?”, se burlaron Posada et al. –unas simples huellas dactilares en los explosivos hallados en su auto alquilado.
En marzo pasado Posada entró en EEUU subrepticiamente. Partió de Panamá hace menos de un año después de que la presidenta panameña saliente, Mireya Moscoso, lo amnistiara junto con sus cómplices.
Aparentemente Moscoso violó la ley panameña al amnistiar a los encarcelados antes de finalizar el proceso de apelación. La prensa panameña comentó acerca de la “coincidencia” entre la amnistía y los $ 4 millones de dólares simultáneamente depositados en la cuenta bancaria de Moscoso en Suiza.
Después de perdonar a los vejetes, Moscoso llamó al embajador de EEUU Simón Ferro y le dijo que había cumplido con la petición de Washington de poner en libertad a los individuos.
El 20 de mayo de 2004, los cuatro abordaron
un avión privado que los llevó a Honduras.
Allí Posada, el verdadero padrino del terrorismo
latinoamericano, desembarcó mientras los otros tres
continuaban viaje a Miami, de manera que su llegada coincidiera
con la escala de campaña reelectoral del Presidente
Bush. Entraron en Estados Unidos sin problemas, a pesar
de sus antecedentes terroristas.
¿Habrá leído el personal del Departamento
de Seguridad Interna la declaración de Bush del 26
de noviembre de 2001? “Quienquiera que brinde refugio
a un terrorista es un terrorista”. ¿Habrá
enviado Bush una nota a las agencias antiterroristas explicando
que debían hacer una excepción con los “dedicados
patriotas” que querían asesinar a Castro –y
a cualquiera que estuviera cerca de él cuando hiciera
explosión la bomba?
Es más, durante décadas los cuatro odiadores de Castro amnistiados trataron de asesinar y cometer sabotaje contra propiedades y funcionarios de Cuba en Nueva York, México y el Caribe.
Un jurado de Washington, D.C. declaró culpable a Guillermo Novo de conspirar para asesinar al ex canciller chileno Orlando Letelier. Cuando un tribunal de apelación desestimó la condena debido a errores de procedimiento, un segundo jurado declaró a Novo culpable de perjurio por mentir ante un gran jurado acerca de su conocimiento del complot de asesinato. En septiembre de 1976, cinco cubanos, conjuntamente con policías secretos chilenos siguiendo órdenes del Generalísimo Augusto Pinochet, habían puesto una bomba en el auto de Letelier en la calle de las embajadas de Washington.
Ronni Moffit, la joven colega de Letelier en el Instituto para Estudios de Política, también murió en la voladura. El FBI también sabía que Posada tenía conocimiento del complot para matar a Letelier.
Luis Clemente Faustino Posada Carriles nació en Cienfuegos, Cuba, en 1928. Este expatriado cubano sirvió en las fuerzas represivas del dictador Fulgencio Batista hasta el triunfo revolucionario de enero de 1959. Luego Posada juró venganza.
La CIA lo reclutó para la invasión de 1961 a Cuba por Bahía de Cochinos. Pero la Agencia colocó a Posada en una versión anticastrista de las Waffen SS, un escuadrón que iría “limpiando” después de que los invasores triunfaran. A seguidas del fiasco de abril, la CIA envió a Posada a pasar “entrenamiento” en Fort Benning, Georgia, para aprender espionaje, uso de explosivos y otros equipos mortales. En 1971, trabajando desde Venezuela, se asoció a Antonio Veciana, fundador de Alpha 66, otro grupo terrorista anti Castro, para un elaborado complot de asesinato en contra de Castro.
En una entrevista en 1996, Veciana me contó de qué manera él y Posada habían reclutado a dos asesinos venezolanos disfrazados de periodistas de TV y los habían enviado a Santiago de Chile antes de que Castro llegara de visita. Mientras, los asesinos se “infiltraron” entre el cuerpo de periodistas. Los técnicos de la CIA habían preparado sus cámaras con una pistola. Afortunadamente para Fidel, los asesinos se acobardaron. Posada, airado ante la cobardía, reclutó a otros asesinos para que usaran la misma cámara letal contra Castro cuando éste hiciera una escala en Caracas en su viaje de regreso a Cuba para una conferencia de prensa. Los asesinos también se acobardaron y el complot fracasó nuevamente.
Quizás la frustración de Posada por los intentos de asesinato de 1971 disminuyó después del éxito de su sabotaje aéreo de 1976 en Barbados. Después de que las autoridades venezolanas le acusaran por la voladura del avión, lo metieron en prisión mientras se realizaba una apelación tras otra –hasta agosto de 1985. Entonces, alguien que conocía y admiraba a Posada sobornó a las autoridades de la prisión, las que ayudaron a Posada a “escapar”. Es interesante y relacionado con esa misma época que Jorge Mas Canosa, el difunto líder de la Fundación Nacional Cubano-Americana, aparecía listado con una nota de $50 dólares junto al nombre de Posada en las libretas de anotaciones del Tte. Cnel. Oliver North, publicadas por los Sub-comités Irán-Contra del Congreso.
Después de su “fuga”, North empleó a este fugitivo para el reaprovisionamiento desde El Salvador de los contras apoyados por la CIA. Cuando Estados Unidos dejó de financiar la guerra de los contras, después de la derrota electoral del gobierno sandinista en Nicaragua, Posada regresó al negocio de las voladuras. Esta vez decidió volar hoteles en Cuba, un objetivo estratégico que pondría en peligro una fuente de divisas convertibles de Castro al hacer de la isla un lugar peligroso para los turistas europeos. Posada dijo a los reporteros Bardach y Rohter de The New York Times que el dinero provenía de cubanos acaudalados de Miami.
Debido al alarde del propio Posada y de la evidencia disponible en documentos publicados, el Departamento de Justicia tendría que juzgarlo por terrorista o deportarlo a Venezuela, que ha solicitado su extradición. Él planeó la voladura del avión en Caracas y de allí escapó de la prisión. Aparentemente también cometió asesinatos y torturas. Sin embargo, a pesar de estas abundantes pruebas, el Departamento de Justicia rechazó la petición de extradición de Venezuela en mayo de 2005 con el fin de juzgar a Posada por este crimen, bajo el pretexto de que la petición no estaba lo suficientemente detallada.
Uno se pregunta: ¿habrá Posada anunciado su presencia ilegal en Estados Unidos con la idea de que la complicidad del gobierno norteamericano en sus anteriores actos de terrorismo lo protegería? Las autoridades de EEUU no informaron a Cuba ni trataron de detener el complot para volar el avión en 1986, y en 1971, como declaró Veciana, la CIA hizo el arma que los agentes de Posada colocaron dentro de la cámara para asesinar a Castro. Y Ollie North también ha reconocido las actividades encubiertas de Posada para la inteligencia norteamericana,
Debido a la larga historia de terrorismo de Washington contra Cuba durante décadas, Bush pudiera pedir a sus asesores que rescriban las declaraciones doctrinarias antiterroristas que redactan para sus conferencias de prensa.
Después de los malvados hechos del 11/9, unos pocos asesores sabios habían recomendado que Bush dejara la campaña antiterrorista a las agencias de policía y judiciales. Pero Bush insistió en la guerra. Al emplear a los militares para esta tarea y de paso justificar la erosión de los derechos humanos como necesaria para luchar contra el terrorismo, el mundo ha llegado a considerar hipócrita al gobierno de EEUU –en el mejor de los casos.
Posada, un antiguo pájaro terrorista, ha regresado al nido de Bush. También ha descubierto que las políticas antiterroristas de Bush son un fraude.
Venezuela tiene su Garganta Profunda
Entrevista
exclusiva con la periodista investigativa Alicia Herrera
Por Manuel Alberto Ramy
Tomado de progresosemanal.com
15 de junio de 2005
Por más de 30 años un misterioso personaje motivó especulaciones e investigaciones a fin de ponerle rostro, nombre y cargo oficial al hombre clave en brindar pistas que obligaron a que el presidente Richard Nixon renunciara a la presidencia y abandonara en desgracia la Casa Blanca.
Hace un par des semanas, Garganta Profunda apareció en la TV y en los titulares de casi todos los medios del planeta. Mark Felt, 90 años, antiguo Subdirector del FBI, fue quien facilitó datos esenciales a Bob Woodward y Carl Bernstein, periodistas de The Washington Post, quienes realizaron la investigación del caso conocido como el escándalo Watergate.
Ahora en Venezuela, desde las sombras, otra Garganta Profunda filtra importantes documentos secretos relacionados con el proceso legal contra Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Freddy Lugo y Hernán Ricardo por la voladura del avión de Cubana de Aviación que costó la vida a 73 personas.
“Estos son los papeles”, dice y me los muestra Alicia Herrera, periodista venezolana que hace 25 años publicó el libro Pusimos la bomba, ¿y qué?, cuyo título se debe a una expresión que gritó en el patio del Cuartel San Carlos de Caracas Hernán Ricardo, uno de los condenados por el acto terrorista más bárbaro y dramático ocurrido en el Hemisferio Occidental antes del 11/9.
Mientras ojeo los papeles, pregunto cómo llegaron a sus manos. Y ella me mira a través de sus lentes claros y finos, incapaces de ocultar la locuacidad de unos ojos inteligentes. Alicia es una mujer que combina talento e imaginación para procurar la verdad que encierra el trabajo investigativo al que se lanza. Ya lo demostró con su libro, ahora en fase de reedición, a los que anexa los documentos de la misteriosa Garganta Profunda y que tengo en mis manos. Buen material para trabajar y especialmente para cotejar y así ir anudando historias confirmadas y abandonar otras, hasta que vuelve la Garganta Profunda. Eso pienso mientras paso a la entrevista formal que inicio con su respuesta sobre el viaje de los papeles a sus manos.
Alicia Herrera (AH): Ernesto Villegas, que conduce el programa “En Confianza” por el canal 8 de la TV venezolana, a finales de abril me invitó nuevamente a participar en su programa. Para mi sorpresa veo que está presentando unos documentos que le llegaron de manera anónima, donde están piezas probatorias de la culpabilidad de los terroristas de Barbados. Son documentos que escondieron los encubridores del caso y los terroristas de la DISIP (policía política venezolana) cuando se realizaba el proceso legal. Probablemente estuvieron todos estos años a la espera del momento propicio para salir.
MAR: ¿Cuáles de estos documentos considera más importantes?
AH: Todos. Pero hay un interrogatorio de más o menos 22 cuartillas entre el Comisario Francisco y Hernán Ricardo, en el cual se supone que...
MAR: ¿Quién es el Comisario Francisco?
AH: Este comisario era de la DISIP, y en todo momento trata de que Ricardo diga dónde están escondidos los explosivos y otros armamentos que en cantidades insospechadas habían distribuido los terroristas por diferentes lugares de Caracas, para el avión de Cubana y para los crímenes que ya habían planificado que harían en toda la región del Caribe. En ese interrogatorio, el comisario le pregunta a Hernán Ricardo: “¿Y quién puso la bomba en el avión?” Y él muy claramente le responde: “Fuimos Freddy Lugo y yo”. Y después Ricardo confiesa otra serie de atentados, incluido uno en Barbados meses antes, en julio, que pudiera crear confusión. Pero no, el documento especifica la fecha, “¿Y quién puso la bomba de Barbados?”, y entre paréntesis la fecha de 6 de octubre de 1976, y él responde: “Freddy Lugo y yo”. Ese es uno de los documentos que además refleja toda la participación de la gente que apoya financieramente a estos terroristas en Venezuela. Allí en una gran cena de recaudación se dijo: “Necesitamos 100 mil dólares” y allí se recogió el dinero.
MAR: Por lo que me está diciendo estos documentos parecen coincidir con otros recientemente desclasificados y que dio a la publicidad el Archivo Nacional de Seguridad de la Universidad George Washington en EEUU.
AH: Todos los documentos desclasificados por el FBI y la CIA dan cuenta de la participación de esta gente en la voladura del avión cubano. Lo sabían antes de que ocurriera el sabotaje al avión. En los papeles desclasificados se puede ver. Es más, lo comentaron en voz alta en una reunión de recaudación en la cual Posada Carriles dice que va a atacar a un avión cubano y que Orlando Bosch tiene todos los detalles. Y el mismo Bosch vanagloriándose del éxito que tuvo en el caso Letelier y la preparación futura de cosas más grandes. La CIA sabía lo que esta gente estaba haciendo, porque Posada Carriles siempre fue un hombre de la CIA y esto no es ningún misterio. Lo sabe todo el mundo.
MAR: Hablando de Posada Carriles, ¿se le menciona en esos documentos?
AH: Por supuesto. Luis, Luis, Luis, ese es el nombre que está de arriba abajo en este documento. “Luis lo sabía todo”. “¿Qué te dijo Luis?”. Muchísimos detalles en relación a Posada Carriles que lo implican directamente en este crimen. Así que de punta a punta se encuentran las referencias a Posada Carriles.
MAR: ¿Involucra a personalidades del gobierno de Carlos Andrés Pérez, que era el presidente en aquél momento? ¿El trabajo del Comisario Francisco estaba destinado a limpiar, no solo a los dos cubanos involucrados (Posada y Bosch), sino de salvar responsabilidades de la DISIP en el caso del avión?
AH: En una de las respuestas que da Hernán Ricardo en el interrogatorio dice: “No sigamos metiendo más nombres en esto porque vamos a llegar hasta las alturas”. O sea que hay una implicación realmente. Pero también en los documentos hay un pacto que yo desconocía, para planificar qué podía y que no podía hacer Bosch a cambio de la protección de la DISIP, a cambio de la protección del gobierno. El documento decía que le garantizaría a Bosch la permanencia en Venezuela, lo proveería de la protección adecuada, de armamento para su protección, de un carné de la DISIP para que nadie lo molestara, de visitar, organizar y recabar fondos de la colonia cubana para su lucha anticastrista y le prometía una entrevista personal con el Presidente Pérez el 10 de octubre, o sea, días después de la voladura del avión cubano.
MAR: ¿Y por parte de Bosch?
AH: Por parte de Bosch las condiciones del pacto eran no realizar actos bélicos en los países de Venezuela, Costa Rica, Panamá y Colombia. Panamá fue rechazada al principio y aceptado después; también que la lucha contra el castro-comunismo no se detendría en el resto del continente y en especial en el Caribe, lo cual explica muy bien lo del avión cubano. En fin, un pacto que le daba a estos terroristas movilidad, protección de todo tipo.
MAR: Estos documentos son potencialmente explosivos. ¿Qué van a hacer con ellos?
AH: Ahora reposan en la Fiscalía General de Venezuela para que sirvan como pruebas legales de que realmente estos terroristas estuvieron involucrados, no sólo en la preparación del atentado, sino en la acción material del mismo.
MAR: La nueva edición de Pusimos la bomba, ¿y qué?, con los anexos de Garganta Profunda, ya está siendo lanzada en Cuba. ¿Cuándo se publicará en Venezuela?
AH: Ahora en Venezuela vamos a lanzar la segunda versión del libro que yo publiqué allá. Sí, próximamente será lanzada en Caracas.
MAR: ¿Será publicado el libro en Estados Unidos?
AH: Sí, próximamente va a ser traducido al inglés y distribuido en Estados Unidos. No puedo decirte fechas porque tengo bastante trabajo todavía, pero por supuesto que sí.
MAR: ¿Seguirá escribiendo Alicia Herrera?
AH: Sí, claro. Es mi compromiso.
Por
Rosa Miriam Elizalde
Tomado de Juventud Rebelde
14 de junio de 2005
¡Qué curioso que el Departamento de Seguridad de la Patria sea quien argumente que Miami es un circo mediático! Cuando el abogado Eduardo Soto pidió el cambio de sede de la audiencia —permutar de El Paso a Miami—, y renovó la petición de asilo político para el cubano Posada Carriles, la fiscal Sheena Jackson protestó: el gobierno norteamericano rechaza la idea de un cambio de sede, no solo por razones de seguridad, sino porque el procedimiento podría volverse un “circo mediático” si se realiza en la ciudad de Miami.
¿Habrán oído bien los periodistas que reportaron este diálogo? ¿No es eso lo que han dicho por años los abogados de nuestros cinco compañeros, que cumplen injusta prisión en Estados Unidos? ¿Se habrán dado cuenta los ilustres jueces y reporteros que el circo en realidad empezó ya, en El Paso?
Puede que sí, porque si uno mira con atención los despachos cablegráficos de la audiencia en el juzgado de inmigración de El Paso, Texas, encontrará que la noticia no suele venir envuelta en ese tono aséptico que la caracteriza, sino con algunos aderezos que nos permiten ubicarnos en el ambiente del tribunal, donde el terrorista y su abogado asistieron este martes en son de comedia.
Al parecer la única cosa seria que allí ocurrió fueron esas santas palabras de la fiscal, refiriéndose a Miami. Todo lo demás es digno de un sainete cómico, al estilo de ¿Jura decir la verdad? Y si no me creen, vean lo que dicen Notimex, AP y otras agencias que no aclaran, por cierto, si hubo risas en el auditorio cuando ocurrieron los siguientes hechos:
1) Al anunciarse que se realizará el 24 de junio la audiencia para que la defensa solicite la libertad bajo fianza, el abogado Eduardo Soto afirmó que asistirá a la corte vía telefónica porque “no tiene suficientes recursos económicos para dar el viaje desde Miami hasta la frontera con México”. (Mentira…, tú me’tá engañando)
2) Soto argumentó al juez Abbot que su cliente es residente legal en los EE.UU. y que nunca abandonó ese estatus, porque “su relación con el gobierno norteamericano durante unos 30 años le impidió retornar”. Se le olvidó decir que Posada Carriles, antes de matar a 73 personas, se pasó un montón de años —desde 1967— torturando y con un domicilio fijo en Venezuela. Es decir, no residía en EE.UU. Y que se sepa los terroristas a sueldo de Estados Unidos no tienen el don de la ubicuidad. (¡Tú va a ver que usté verá...!)
3) El fiscal documentó dos acusaciones contra Posada Carriles, una por entrada ilegal a Estados Unidos y por permanecer en el país sin documentos migratorios. En ningún momento mencionó acusaciones relacionadas con terrorismo. (¡Apretaron!)
4) Posada Carriles se apareció en la corte vestido con un overol de preso color anaranjado y chaleco antibalas negro —una especie de pirulí blindado—. Dice Notimex que en todo el proceso recurrió a un traductor, aunque se le escuchó hablando inglés. En un momento del juicio, su abogado se quejó de la deficiencia auditiva de su cliente y pidió autorización para salir a comprar ¡baterías para los audífonos! (Secretario, tome papel y lápiz que voy a dictar sentencia...)
Pero ya lo dijo Chaplin: de lejos la vida es una comedia. Cuando se le mira bien y en primer plano —por ejemplo, si uno sabe que Posada Carriles no es un payaso, sino un asesino—, entonces la vida es una tragedia. Y de las más crueles.
Por
Alejandro Castro Espín
Tomado de Cubadebate
9 de junio de 2005
Los “compromisos” de W. y sus artilugios anticubanos
El compadrazgo ultrarreaccionario del establishment yanqui con sus lacayos “cubano”-americanos alcanzaría su cenit, con la ascensión del nuevo mandatario norteamericano George W. Bush en enero del 2001, quien sin dilación se mostraría públicamente deseoso de saldar la deuda de gratitud contraída con la mafia anticubana residente en ese país, que tan crucial servicio le prestó amañando los resultados de los sufragios celebrados en el Estado de la Florida que determinarían su acceso a la Casa Blanca, poniendo entre sus prioridades en el entorno hemisférico el incremento sustancial de la actividad agresiva directa contra Cuba, acudiendo desde el chantaje político y económico a incontables naciones de la comunidad internacional hasta la promoción de proyectos legislativos dirigidos a financiar con cuantiosos recursos de los contribuyentes norteamericanos la subversión en el interior de la Isla.
A la infructuosa práctica diplomática estadounidense de los 90s desplegada por el mandato demócrata con relación a Cuba, se adicionaría la infausta ejecutoria de la actual administración republicana en ese imprescindible campo, dirigida insensata e improvisadamente a desacreditar el sistema político, económico y social cubano, para intentar “justificar” ante la sociedad norteamericana y la comunidad internacional, la persistente hostilidad del imperialismo yanqui y sus alentadas proyecciones agresivas contra la Revolución.
Sin embargo, a los actuales “hacedores” de la propuesta anticubana les resulta cada día más difícil desconocer el creciente consenso doméstico, no sólo popular sino también dentro de la propia estructura de poder estadounidense, sobre la necesidad de cambiar la obcecada y estéril política con relación a Cuba, donde la pujanza por la modificación del statu quo que caracterizó las tensas relaciones bilaterales desde 1959 es cada vez más intensa, percibiéndose incluso divergencias crecientes en las posiciones asumidas por diversos representantes de la clase dirigente, entre quienes persisten en los inútiles métodos tradicionalmente empleados y los que abogan por subvertir el proceso cubano valiéndose de métodos más sutiles, como la penetración ideológica a través del intercambio socioeconómico “abierto”, apreciándose también la actitud desprejuiciada y pragmática de importantes sectores que abogan por la despolitización de las relaciones entre ambas naciones en función de potenciar los intereses mutuos, que sin dudas terminarán imponiéndose por su meridiana racionalidad.
Un análisis independiente[1] realizado por una ONG norteamericana en el 2002, sostiene que EE.UU. pierde unos 4 800 millones de dólares anualmente como resultado del bloqueo económico a Cuba. Por otra parte una encuesta[2] realizada cuando se cumplía el año de los fatídicos sucesos del 11 de Septiembre, arrojó como resultado que el 53% de los estadounidenses pensaba entonces que la normalización de las relaciones con la Isla beneficiaría los intereses de su país, incluida la venta de medicinas y alimentos y la posibilidad de los norteamericanos de viajar sin restricciones de su gobierno a ese destino, contra un 34% que manifestó estar en desacuerdo, a la vez que un 13% no se pronunció. O sea, la mayoría de los norteamericanos encuestados se pronunció a favor de promover las relaciones bilaterales normales con un país, que el gobierno de EEUU incluye recurrentemente en su lista de naciones que auspician el terrorismo, lo que evidencia que pese a la manipulación permanente del tema por los grandes medios de difusión, comprometidos con implantar y preservar la matriz de opinión anticubana, el sentido común de una considerable parte del pueblo estadounidense rechaza esa farsa.
Independientemente de que W. Bush y su gobierno desconozcan el lógico, positivo y mayoritario reclamo de la sociedad norteamericana sobre Cuba, la verdad y justicia se impondrán lenta pero inexorablemente; tendencia que se aprecia con la creación de grupos parlamentarios en ambas cámaras del Congreso, donde crece pese a obstáculos interpuestos, el consenso bipartidista acerca de la necesidad imperiosa de cambiar la fracasada política imperial con relación a la Isla, quienes han promovido diversas iniciativas legislativas en ese sentido, que obtuvieron en varios proyectos respaldo tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, aunque fueran abortadas ulteriormente mediante el empleo de “democráticos” subterfugios seudo-legales, diseñados oportunamente por los neoconservadores para ignorar “soberanamente” la opinión del pueblo estadounidense y también la de sus representantes en el poder legislativo de la nación.
En los albores del Tercer Milenio la carencia de argumentos sostenibles para mantener y alimentar el prolongado diferendo entre EE.UU. y Cuba, indujo a los ultraconservadores yanquis y a sus lacayos cubanoamericanos, a urdir y potenciar nuevos pretextos y escenarios de confrontación que les permitieran denostar a la Revolución Cubana e incluso allanar el camino para propiciar una eventual agresión militar contra la Isla, intentando a toda costa desacreditar el prestigio alcanzado por el país en el ámbito internacional y especialmente ante importantes sectores de la opinión pública estadounidense, pretendiendo a la vez desvirtuar sus reiteradas denuncias sobre la connivencia de esas facciones extremistas con grupos y elementos terroristas de origen cubano que aún operan contra Cuba desde territorio norteamericano.
En diciembre del año 2000, meses antes de los sendos atentados perpetrados contra el World Trade Center y el Pentágono, cuando Estados Unidos se encontraba inmerso en el dilema de legitimidad política generado por el anómalo proceso electoral entonces en curso, que después de semanas de efectuado el sufragio aún no definía quién sería el nuevo Presidente de la nación, Cuba no sólo apoyaba decididamente en el seno de la ONU la aprobación de la resolución presentada y aprobada por su Asamblea General sobre el tema 164 “Medidas para eliminar el terrorismo internacional”[3], sino que señalaba además la necesidad de que ese magno órgano ejerciera plenamente sus funciones en la adopción de medidas eficaces y enérgicas en la lucha contra el terrorismo internacional, abogando por la formulación a dicha instancia de una definición precisa del delito de terrorismo e instando a la celebración de una Conferencia de Alto Nivel sobre el tema.
La posición de la Isla contra ese flagelo se resumía en un párrafo esencial de su declaración: “Cuba desea reiterar su enérgica condena a todos los actos, métodos y prácticas de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, dondequiera y por quienquiera que sean cometidos, incluido el terrorismo de Estado o el alentado o tolerado por los Estados”, patentizando además que “siempre nos opondremos al doble rasero y a la manipulación política del tema mediante expresiones selectivas y discriminatorias de supuesta condena”, a la vez que denunciaba contundentemente las fuertes presiones ejercidas por el gobierno norteamericano sobre el de Panamá para impedir la extradición hacia a Cuba de cuatro notorios terroristas anticubanos, entre los que se encontraba Luis Posada Carriles, detenidos por las autoridades panameñas el 17 de noviembre del 2000, precisamente cuando intentaban una vez más asesinar al Presidente de Cuba aprovechando su participación en la Cumbre Iberoamericana que se celebraba en esos días en el país istmeño, planes que fueron desarticulados gracias a la oportuna denuncia cubana ante los medios de comunicación que cubrían el importante evento.
A las autoridades yanquis no les alarmó entonces que el proyecto genocida previera volar el Paraninfo universitario con más de mil personas dentro, que participarían en un encuentro amistoso con el máximo líder cubano, para lo que habían introducido ilegalmente en esa nación gran cantidad de explosivos de alto poder, pero en modo alguno les conviene, especialmente después de los lamentables sucesos del 11 de Setiembre, que salga a relucir en toda su magnitud durante un proceso justo desarrollado en Cuba, en Venezuela, o en un país que se considere totalmente neutral por las partes involucradas, a cargo de un tribunal internacional como propuso la Isla, los brutales y múltiples actos de terror cometidos por esos elementos durante décadas contra el pueblo cubano, cuyas siniestras acciones han causado también perdidas humanas y materiales a otras 28 naciones del orbe, incluido los EEUU, pues evidenciaría en plena campaña imperial “anti”-terrorista la absoluta responsabilidad histórica de diversas administraciones estadounidenses en la promoción del abominable Terrorismo de Estado.
Por otra parte la llamada clase política yanqui, haciendo gala de su proverbial cinismo, se valió del poderoso monopolio “informativo” de que dispone, pretendiendo infructuosamente vincular a la Isla con el terrorismo cibernético, cuando a escasos días de la toma de posesión de W. Bush importantes representantes del espionaje estadounidense, entre los que se que se destacó George Tenet, entonces Director de la CIA de la administración demócrata de Clinton, tradicionalmente reacio a comparecer ante los medios de comunicación, “casualmente” aceptó junto a su entonces homólogo de la DIA, hacer enigmáticas declaraciones sobre un tema presuntamente “reservado” abordado durante una audiencia en la que habían comparecido ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado, donde refirieron haber planteado la insólita “tesis” de que Cuba representaba una “amenaza asimétrica” para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos[4], argumentando que contaba con la capacidad para desatar ataques cibernéticos contra la “infraestructura crítica” de la superpotencia, lo que obviamente pretendió predisponer contra la Isla a una sociedad altamente informatizada, cuyos soportes y servicios fundamentales dependen de esa tecnología.
Las tendenciosas declaraciones lógicamente respondieron a las nuevas proyecciones belicistas y los compromisos adquiridos con el recién investido presidente ultraconservador, quien “curiosamente” ratificaría en su cargo al Director Central de Inteligencia, peculiar adquisición republicana cuyo único precedente se remonta tres décadas atrás, cuando Richard Helms, precursor del terrorismo anticubano, fuera reafirmado como Director de la CIA por Nixon, después de desempeñar similares funciones durante el gobierno del demócrata Lindon Johnson.
Lo que no dijeron entonces los referidos representantes de la Comunidad de Inteligencia estadounidense, es que sus instituciones también fueron pioneras desarrollando esa novedosa y no menos lesiva modalidad de terrorismo. En junio de 1995 la Universidad Nacional de la Defensa graduó a sus primeros 16 especialistas en “Guerra Informática”, instruidos en emplear como escenario bélico virtual, las bondades innegables de las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones (TICs), especialmente la muy recurrida autopista mundial de la información conocida como INTERNET, resultante “casual” de un importante proyecto castrense nombrado ARPANET[5], que se fortalecerá con su versión II sostenida en una eficiente pero costosa red de banda ancha, que potenciará exponencialmente sus posibilidades en todos los campos, incluyendo lógicamente el Ciberterrorismo de Estado, auspiciado por quienes han dotado a su poderosa maquinaria bélica de capacidades ofensivas en este novedoso y no menos lesivo escenario.
Con el ánimo de caldear las tensas relaciones bilaterales, en los meses sucesivos la recién estrenada administración trataría de agregar al dossier de pretextos hostiles contra la Isla la supuesta compra de armas a China, pero los intentos más macabros por urdir una provocación que identificara a Cuba como un potencial blanco priorizado de agresión militar norteamericana, fueron articulados por la ultraderecha en el poder aprovechándose miserablemente del terror generado en la sociedad estadounidense como resultado de los cruentos sucesos del 11-S, cuando personeros de esa facción extremista como John Bolton y Dan Fisk pretendieron fundamentar con burdas mentiras las tesis de que Cuba estaba desarrollando un programa de producción de armas biológicas y transfiriendo tales tecnologías a países considerados terroristas por los EEUU y que el gobierno cubano valiéndose de su aparato de seguridad, mediante el empleo de la desinformación, obstaculizaba los esfuerzos de los servicios especiales norteamericanos en el enfrentamiento al terrorismo, todo lo que fue contundentemente desmentido por la oportuna y transparente respuesta del gobierno cubano.
En
esencia, la intencionalidad anticubana y la elaboración
de pretextos para la consecución de sus fines imperiales
en la Isla, ha sido una constante a lo largo de la historia,
desde la auto-voladura del acorazado Maine en 1898 que les
posibilitó inmiscuirse en la guerra hispanocubana,
privar de la independencia y hacerse del control del país,
hasta el deceso en 1959 de la seudo-república implantada
por el imberbe imperio en la infausta fecha del 20 de mayo
de 1902, transitando por disímiles actos y planes terroristas
contra la Revolución, incluido el ilustrativo listado
de subterfugios meticulosamente diseñados en 1962 por
los estrategas del Pentágono, presuntos responsables
de “velar” por la “Seguridad Nacional”
estadounidense, quienes cegados por la contundente derrota
sufrida en Girón pretendían urdir tenebrosas
provocaciones para inculpar al gobierno revolucionario cubano,
con el calculado propósito de promover una nueva agresión
militar que les permitiera recuperar el control de la mayor
de las Antillas, entre los que proponían organizar
auto-ataques dentro de los Estados Unidos, volar instalaciones
militares de su Base Naval en Guantánamo, hundir un
navío o autodestruir en pleno vuelo sobre territorio
cubano una aeronave de línea comercial norteamericana
y bombardear países caribeños adjudicándole
la autoría a las Fuerzas Armadas Revolucionarias[6].
Sus execrables métodos no tardaron en volverse en su
contra, deviniendo nefasto estímulo a elementos fanáticos
como los que ejecutaron los terroríficos atentados
del 11 de Septiembre contra el noble pero tradicionalmente
manipulado pueblo estadounidense, blanco fundamental y perenne
del terrorismo desinformativo orquestado por facciones ultraconservadoras,
como las que hoy formulan el insulso “discurso”
anticubano, dirigido a engañar a la opinión
pública interna y externa, con la pretensión
de enmascarar sus inveterados propósitos de anexarse
la Isla y de extirpar el ejemplo de su indoblegable Revolución
que arribó al nuevo milenio más fortalecida
que nunca en todos los órdenes.
NOTAS:
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[1] Cable de agencia Notimex fechado en Washington el 17 de septiembre de 2002, refiere estudio realizado por la Cuba Policy Foundation.
[2] Cable de agencia Reuters fechado en Washington el 17 de septiembre de 2002, refiere encuesta confeccionada por la firma Westhill Consulting entre 1015 adultos con un margen de error del 3.1%.
[3] Para ampliar ver Declaración del representante permanente de la República de Cuba ante la ONU, en la asamblea General sobre el Tema 164 de la agenda, New York, 12 de diciembre de 2000.
[4] Declaraciones realizadas el 9/2/2001 por George Tenet y Thomas Wilson, entonces jefes de la C.I.A. y la D.I.A. respectivamente, ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado norteamericano.
[5] Proyecto de Investigaciones Avanzadas de Redes del Ejercito de los EE.UU. desarrollado secretamente en el contexto de la Guerra Fría y la carrera armamentista.
[6] Ver Memorandum “Justification for the US Military Intervention in Cuba” desclasificado por la administración Clinton sobre la “Operación Northwoods”, concebida por el Pentágono en 1962, que propone al poder ejecutivo estadounidense un grupo de pretextos “utilizables” para manipular a la opinión pública norteamericana y mundial con el objetivo de invadir militarmente a Cuba.
Por Alejandro Castro Espín
Tomado de Cubadebate
2 de junio de 2005
La extensión territorial de Cuba es insignificante en comparación con los 17 075 400 Km² de Rusia o los 9 809 155 Km² de los Estados Unidos de América; sus 110 922 Km² (incluidos los 117.6 Km² ocupados ilegítimamente por una base militar yanqui) representan apenas el 1.13 % del territorio estadounidense; sus 11 millones de habitantes equivalen al 4 % de la población norteamericana y no constituyen el atractivo mercado de los 1300 millones de personas que viven en la República Popular China.
Tampoco el desarrollo alcanzado por la mayor de las Antillas pese a la perenne hostilidad y el prolongado bloqueo imperial, la sitúa -como al gigante asiático- en condiciones de desafiar el liderazgo económico al coloso del norte.
Los efectivos regulares de las Fuerzas Armadas cubanas representan una ínfima parte de los que componían el numeroso contingente militar estadounidense antes de la escalada guerrerista protagonizada por la actual administración, estimado en 1996 en 1 705 000 hombres[1] y el armamento exclusivamente defensivo de la Isla, cuya tecnología más avanzada fue fabricada en la década del 80, no resulta en modo alguno comparable con la abrumadora capacidad bélica ofensiva, letalidad y precisión de los llamados “armamentos inteligentes” con que cuentan en el presente las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
Si Cuba no representa una amenaza para la Seguridad Nacional de la superpotencia, como en su momento lo reconociera objetivamente el Pentágono, ni constituye un rival en el terreno económico ante la declinante pero aún abrumadora supremacía estadounidense, a la vez que representa un potencial mercado para sus empresas y un destino turístico próximo y seguro para sus ciudadanos, ¿por qué perdura -transcurrido casi medio siglo- la fracasada política y la furibunda animadversión contra la Revolución cubana?
UNA HISTORIA NECESARIA DE PRETEXTOS Y AGRESIONES.
Los pretextos esgrimidos para sustentar la perenne hostilidad de los círculos de poder norteamericanos contra la Revolución Cubana han sido disímiles. Resulta ilustrativo contrastar los presuntos motivos divulgados por el imperio en los 60s en su visceral campaña para aislar a Cuba y “justificar” su agresividad, con los enunciados en los 90s o en el siglo XXI, pues ponen en evidencia cómo la mentira, defendida por connotados ideólogos imperiales como Goebbels o Kennan, puede emplearse a conveniencia como instrumento “legítimo” dentro de la flexible axiología de la oligarquía yanqui, en su sempiterna carrera por la consecución de sus objetivos y la protección de sus intereses a nivel planetario.
Por más de cuatro décadas diversas personalidades políticas, intelectuales, académicos y funcionarios estadounidenses han alegado que los recelos con el proceso revolucionario cubano comenzaron cuando las autoridades norteamericanas conocieron las intenciones del nuevo gobierno de la Isla de “alinearse a los intereses del bloque comunista en la región”. El propio presidente Einsenhower plasmaría en sus memorias: “Aunque nuestros expertos de Inteligencia estuvieron indecisos durante algunos meses, los hechos gradualmente le fueron llevando a la conclusión de que con la llegada de Castro, el comunismo había penetrado en el hemisferio”, a la vez que reconocía: “En cuestión de semanas después de que Castro entrara en La Habana, nosotros en el gobierno comenzamos a examinar las medidas que podrían ser efectivas para reprimir a Castro en el caso de que se convirtiera en una amenaza” [2].
Comenzando el primer año del nuevo siglo y milenio, cuando se analizaban en el contexto de la ilustrativa y esclarecedora conferencia académica “Girón 40 años después”[3], los motivos y circunstancias que alentaron la creciente indisposición norteamericana con relación al incipiente proceso revolucionario cubano, varios participantes del evento recalcarían que las autoridades norteamericanas habían “detectado” el interés de la máxima dirección cubana por establecer y estrechar relaciones con la Unión Soviética y el Campo Socialista, lo que había concitado el “lógico” rechazo de Washington.
Quienes hicieron esas afirmaciones eran ex-miembros del Departamento de Estado y de la CIA, quienes tuvieron diversas responsabilidades en la formulación de la política de aislamiento hacia la Isla y en la elaboración de los primeros planes subversivos contra la Revolución, concebidos por el gobierno de Einsenhower y heredados por Kennedy, que pretendieron consumarse con la invasión mercenaria de “Bahía de Cochinos”, como estos suelen llamar a su fracasada operación militar.
Sin embargo se demostró una vez más en dicho encuentro a partir del análisis contextual de los hechos, complementados con elementos aportados por protagonistas y testigos excepcionales de aquellos acontecimientos históricos, validados por concluyentes documentos desclasificados, que los planes hostiles comenzaron a fraguarse desde los primeros meses de 1959, mucho antes de que existiera proyecto alguno de vínculos con la URSS, respondiendo realmente a la acelerada radicalización de la Revolución, cuyas medidas en beneficio popular iniciadas con la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, afectaron severamente los intereses de influyentes sectores de poder estadounidenses, erigiéndose en incuestionable evidencia de la legitimidad del proceso democrático-popular que se iniciaba en Cuba, que ponía fin definitivamente a las seis décadas de dominación neocolonial yanqui, lo que casi medio siglo después continúa siendo la piedra angular del rencor y la actitud agresiva de la clase dominante norteamericana contra el sistema político cubano, que proclamara precisamente su carácter Socialista cuando sepultaba a las victimas de los arteros ataques aéreos que antecedieron a la agresión mercenaria de abril de 1961.
Esos definitorios acontecimientos alimentarían en grado sumo el diferendo entre EE.UU. y la Isla, estimulando lógicamente el estrechamiento de las relaciones con la URSS, iniciadas con el oportuno apoyo ofrecido por esa nación a raíz de desatarse el boicot estadounidense a la economía cubana[4], que marcaría el comienzo de la guerra no declarada de las elites de poder estadounidenses contra la Revolución, cuya escalada revanchista después de la derrota inflingida en Girón, tendría en la desesperada e inescrupulosa Operación Mangosta el más abarcador y lesivo plan de acción encubierta que hasta donde se conoce, haya concebido administración estadounidense alguna para subvertir y derrocar un gobierno extranjero, indicando claramente los objetivos riesgos de invasión norteamericana que se ceñían sobre Cuba, que incidirían decisivamente en el establecimiento del acuerdo soviético-cubano de introducción en el país con fines defensivos, de las armas nucleares que daría origen a la “Crisis de Octubre” de 1962[5].
Una vez superada en el terreno político-militar la “Crisis de los mísiles” como también se le llamó, se convertiría en el recurso propagandístico supremo de los “think tanks” imperiales para estigmatizar al proceso revolucionario cubano y sus relaciones con el campo socialista mundial, articulando colosales campañas difamatorias que en pleno apogeo de la Guerra Fría, tenían enorme impacto en las sociedades occidentales, especialmente en la norteamericana, abrumadas por la incesante propaganda anticomunista y el alentado terror a la hecatombe global que supondría la confrontación termonuclear entre las superpotencias, presentando a Cuba, a través de su poderosa maquinaria mediática como “satélite de la URSS para propagar el comunismo”, “exportar revoluciones”, “derrocar gobiernos democráticos para imponer regímenes totalitarios” u otros sofismas de corte similar, que por más de tres décadas intoxicarían el pensamiento racional de una buena parte de la humanidad en torno al notorio y prolongado conflicto entre el coloso del norte y la mayor de la Antillas, impidiéndoles apreciar sus orígenes y verdaderas causas, asociadas a la temprana vocación imperial de los hacedores del “Sistema” yanqui contemplada en la añeja doctrina Monroe y más específicamente en la conocida teoría de la “Fruta Madura” de McKinley, quien en la más desatinada evocación newtoniana, aseguraba con su oportunista intervención militar en la guerra hispano-cubana, la “ineludible atracción gravitatoria” que haría caer a Cuba por su propio peso en el seno de la unión norteamericana[6].
Para contrarrestar la innegable influencia antiimperialista emanada del proceso revolucionario cubano, los estrategas del establishment complementarían su predominio en América Latina con la cruenta “iniciativa de defensa estratégica regional”, supeditada a presuntos “intereses” de Seguridad Nacional estadounidense, promoviendo y apoyando hasta bien avanzada la década del 80, el acceso y control del poder por parte de sangrientas dictaduras militares, instruyendo en campos de entrenamiento al estilo de la tristemente célebre “Escuela de las Américas”, a torturadores y asesinos que segarían la vida de cientos de miles de personas en el subcontinente, incluidos ciudadanos norteamericanos, que se instituyeron en especializados y pródigos centros de “altos estudios” para terroristas, quienes con el advenimiento del nuevo orden mundial regido por el unipolarismo yanqui, serían desechados por sus pragmáticos mentores (como también lo hicieron en muchas latitudes), y se convertirían en escoria letal de post-Guerra Fría, pasando a engrosar los elevados índices de violencia y criminalidad de las naciones del hemisferio, fenómeno sociológico que no puede en modo alguno soslayarse al analizar las verdaderas causas que promueven el terrorismo a escala planetaria.
MUTACIONES DE LOS PRETEXTOS
Durante la pasada década los pretextos y la diatriba contrarrevolucionaria mutaron en correspondencia con las nuevas circunstancias. Tras el colapso del Campo Socialista y la desaparición de la Unión Soviética, los alentados enemigos de la Revolución Cubana comenzaron entonces a cuestionarla por no seguir el camino adoptado por sus otrora aliados ideológicos de Europa del Este, empeñándose en su pretensión de aislarla políticamente en el concierto internacional, lo que de acuerdo con sus cálculos sería el tiro de gracia al Socialismo cubano, bloqueado en el imprescindible terreno económico por medidas unilaterales y extraterritoriales norteamericanas, cuando la Isla perdía súbitamente las justas relaciones de intercambio establecidas con los países que conformaban el desaparecido campo socialista, con quienes Cuba realizaba a fines de los 80s alrededor del 85 % de su comercio exterior, constituyendo sus principales fuentes de financiamiento, recursos esenciales y mercados de exportación.
Cuando los estrategas imperiales, así como politólogos, expertos y analistas de reconocido prestigio internacional, daban por sentado el ocaso de la Revolución cubana, y muy pocos confiaban en la actitud de su pueblo y capacidad de su sistema político para enfrentar las graves dificultades que sobrevendrían en lo que se denominó Período Especial en “Tiempo de Paz”, la máxima dirección del país convocó a sus compatriotas a resistir tenazmente, que sería el único camino transitable y digno para vencer las adversidades derivadas del drástico cambio del orden mundial y las acciones hostiles del agresivo vecino del norte que se erigía en superpotencia unipolar, defendiendo los genuinos ideales, la generosa obra y valiosas conquistas del Socialismo cubano, cuyo carácter autóctono y peculiaridades socio-históricas que lo distinguen de la experiencia Este-europea, pocos reconocían entonces fuera de la Isla.
Con el fin de la colaboración militar cubana en el exterior,
concluida con la retirada en 1991 del contingente castrense
de la República Popular de Angola, que había contribuido
a preservar con su intachable presencia y actuación desde
1975 su integridad territorial y soberanía, favoreciendo
la independencia de Namibia y la desarticulación del
abominable régimen racista del Apartheid en Sudáfrica,
que prácticamente hasta su deceso contó con el
favor y la simpatía de Washington, se desvanecían
los últimos pilares de la propaganda anticubana de Guerra
Fría, lo que indujo a los ideólogos imperiales
a concentrar sus esfuerzos de subversión política
contra la Revolución, en la infame campaña para
condenar a la Isla por supuestas “violaciones” de
los derechos básicos de sus compatriotas, presionando
recurrentemente a los países miembros de la Comisión
de Derechos Humanos de la ONU con ese propósito, ejercicio
diplomático viciado que se iría desacreditando
en la misma medida que la comunidad internacional reaccionaba,
ante las mentiras e insolencias del inquilino de turno en la
Casa Blanca para imponer a toda costa sus designios, a la vez
que la Asamblea General de ese importante foro exigía
con mayoritario y creciente respaldo el cese del bloqueo yanqui
contra Cuba.
Mientras se agudizaban las dificultades económicas y se acentuaba su repercusión social en la Isla, la cúpula reaccionaria norteamericana junto al lobby “cubano”-americano en el Capitolio, planificaban la repartición del “botín cubano” ante lo que estimaban el “inminente derrumbe” de la Revolución, e intentaban acelerar sus proyectos anexionistas involucrando al débil ejecutivo demócrata en una nueva campaña anticubana de descrédito, valiéndose de la manipulación política del acrecentado flujo migratorio entre ambas naciones, estimulando por todos los medios a su alcance las salidas ilegales de ciudadanos cubanos hacia los Estados Unidos, mientras su Sección de Intereses en La Habana negaba el otorgamiento de visas y obstaculizaba los trámites legales presentados con ese fin, promoviendo la ocurrencia de actos vandálicos perpetrados por elementos antisociales que alentados desde aquel país, no vacilaron en secuestrar embarcaciones o aeronaves y en asesinar personas para materializar el viaje a la “tierra prometida”.
Una vez más, delincuentes y asesinos fueron recibidos como “héroes” por la mafia anticubana y admitidos impunemente por las autoridades norteamericanas, sin que sus actos pudiesen ser acreedores entonces del calificativo de terroristas, a la vez que intentaban responsabilizar al gobierno revolucionario con las trágicas muertes provocadas por el riesgoso tránsito de personas en inseguros medios de navegación a través del Estrecho de la Florida, maniobra genocida que no concluiría con la firma de los nuevos acuerdos migratorios establecidos entre ambos países en 1995, al mantenerse vigente la oprobiosa “Ley de Ajuste Cubano”, que asegura la residencia automática en EE.UU. de cualquier ciudadano de la Isla que ingrese legal o ilegalmente al territorio de dicho país y la solicite.
La extrema derecha “cubano”-americana impotente y colérica ante los perceptibles signos de recuperación que comenzaba a exhibir el país a mediados de los 90s, pese a sus recurrentes agresiones terroristas dirigidas a sabotear la economía, especialmente los sectores definidos como estratégicos por el gobierno cubano, no cejaría en sus tentativas macabras para eliminar físicamente al máximo líder de la Revolución, ni en sus propósitos de orquestar provocaciones que pudiesen devenir pretexto para generar un conflicto bélico entre los EE.UU. y Cuba.
En
tal sentido incrementarían sus actos provocativos mediante
el ingreso de embarcaciones y aeronaves en aguas jurisdiccionales
y espacio aéreo cubano, en insolente afrenta a su soberanía
y en franco desacato al derecho internacional. Entre febrero
de 1992 y marzo de 1996, 39 aviones procedentes de Miami violaron
el límite fronterizo de la República de Cuba,
sobrevolando zonas densamente pobladas, poniendo en grave riesgo
la seguridad de la aviación civil internacional y del
país, lo que ante la indulgencia de las autoridades norteamericanas
alertadas recurrentemente sobre tales actos, terminarían
propiciando el incidente del derribo de dos avionetas tripuladas
por elementos terroristas provenientes de los EE.UU., durante
una de sus reiteradas incursiones violatorias sobre el espacio
aéreo cubano, que los ultraconservadores del Congreso
estadounidense y sus socios cubanoamericanos emplearían
para tratar de incitar al ejecutivo a responder con una represalia
de carácter militar, enfatizando en que los aparatos
abatidos y sus tripulantes eran “norteamericanos”,
consiguiendo finalmente con su cruento estratagema comprometer
al ambivalente presidente Clinton, con la aprobación
del engendro jurídico Helms-Burton, que recrudecería
hasta limites inconcebibles las medidas de bloqueo contra Cuba.
TERRORISMO VERSUS FLEXIBILIZACIÓN
Colateralmente las organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en los EE.UU., valiéndose de elementos terroristas encabezados por Luis Posada Carriles, incrementarían sus desesperadas acciones genocidas contra la Isla, dirigiéndolas fundamentalmente contra la dinámica industria turística cubana, contratando mercenarios para desatar una violenta campaña terrorista de atentados con bombas en diversas instalaciones hoteleras, gastronómicas y aeroportuarias, que cobraría la vida del joven ciudadano italiano Fabio Di Celmo, lesionando además a varias personas y causando considerables daños materiales, lo que no logró revertir el acentuado crecimiento de ese importante sector y su decisivo influjo en la consolidación de la tendencia recuperativa de la economía cubana, que incidiría sin lugar a dudas en la posición asumida por reconocidos voceros del “Sistema”, conservadores y liberales, que le harían saber al ejecutivo demócrata la voluntad creciente de determinados estamentos de poder, que abogaban por promover la revisión de la fracasada política mantenida por nueve administraciones norteamericanas sucesivas con relación a la Isla.
Pese a las maniobras obstruccionistas de los ultraconservadores, esos reclamos irían adquiriendo connotación por razones de política interna, hasta involucrar a un número considerable de congresistas estadounidenses en proyectos legislativos puntuales, dirigidos a “flexibilizar” las arbitrarias leyes del bloqueo a Cuba, que tendría su resultado más notable en la aprobación de una enmienda que permitiría en condiciones muy limitadas la adquisición de alimentos y medicinas en los EE.UU., a la vez que cobraban adeptos en el Capitolio iniciativas asociadas al levantamiento de las restricciones de viaje de los ciudadanos norteamericanos a la Isla.
Esto ocurría en momentos en que la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), era desenmascarada ante la opinión pública cuando el connotado terrorista Luis Posada Carriles, revelaba al diario The New York Times que dicha “Fundación” financió durante años las acciones violentas contra la mayor de las Antillas, incluida la campaña de atentados contra las instalaciones turísticas cubanas coordinadas por ese sicario desde Centroamérica, lo que se complementaría con la detención en Puerto Rico por la guardia costera estadounidense de cuatro cubanoamericanos, en cuya embarcación encontraron dos fusiles especiales calibre 50 con miras telescópicas, asegurando el jefe de dicho grupo que tenían la misión de asesinar al Presidente de Cuba durante su participación en la Cumbre Iberoamericana que se celebraría en esos días en Isla Margarita, Venezuela.
El hecho tuvo particular resonancia al establecerse durante las investigaciones ulteriores que una de las armas, la embarcación y el muelle privado desde donde zarpó en la Florida, pertenecían al Presidente de la FNCA y a dos de sus directivos.
Esa organización contrarrevolucionaria desde su creación a principios de los 80s por el gobierno de Reagan y Bush (padre), había ganado el calificativo de tristemente célebre por el historial terrorista de sus principales directivos y notorios vínculos con los servicios especiales yanquis, sus cuantiosos activos y propiedades de origen dudoso y su “inusitada” capacidad de lobby en el Sistema político estadounidense, devenida en el “enésimo” intento yanqui por reagrupar a los fraccionados grupos anticubanos residentes en su territorio, en función de utilizarlos en sus proyectos agresivos contra la Revolución, que pese a las evidencias aún presentan como una institución “filantrópica”, “no” lucrativa y que “rechazaba” la violencia.
Su desenmascaramiento en la propia prensa norteamericana, los negativos estados de opinión internos generados por la tolerancia de las autoridades estaduales y federales ante la escalada terrorista que desde los EE.UU. se realizaba contra la Isla, unido a las reiteradas denuncias del Estado cubano, que incluían el envío al presidente Clinton el 3 de mayo de 1997 de un detallado informe que recogía numerosas acciones terroristas perpetradas contra Cuba desde territorio estadounidense entre 1992 y 1997, y otro un año después que contenía información precisa sobre los planes terroristas de la FNCA mediante el empleo de mercenarios centroamericanos, evidencias de nuevos ataques con bombas contra objetivos turísticos y sus proyectos de atacar en pleno vuelo aeronaves con destino a la Isla, que obligarían finalmente al ejecutivo demócrata a aceptar la propuesta cubana que propiciaría el viaje de una delegación de alto nivel del FBI a La Habana en junio de 1998, entregándosele información pormenorizada que complementaba la enviada previamente al presidente norteamericano.
La respuesta norteamericana al legítimo y diáfano llamado de Cuba para concertar un necesario esfuerzo bilateral antiterrorista, fue paradójicamente la detención, procesamiento e injusta condena de Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y Rene González Sehwerert, auténticos patriotas que velaban por la seguridad del pueblo cubano y del norteamericano, ante el accionar genocida de organizaciones, grupos y elementos terroristas radicados en los Estados Unidos, que entrenados, financiados, dirigidos y protegidos por la CIA, fueron precursores precisamente de los secuestros aéreos y del empleo de aviones civiles con fines bélicos entre otras tantas acciones de carácter violento[7].
En las últimas cuatro décadas, esas acciones terroristas causaron la muerte de 3478 cubanos, provocando además graves lesiones a 2099[8] y cuantiosos daños económicos[9]. Esos grupos genocidas integrados por elementos de ideología fascista, excluidos de las listas negras elaboradas por sucesivas administraciones estadounidenses, pero no de las “viejas” nóminas de sus servicios especiales, han perpetrado dentro del propio territorio de EE.UU. al menos 360 actos de terror que afectaron en alrededor de 155 casos sensibles intereses norteamericanos, incluidos atentados con el empleo de explosivos contra la Casa Blanca (1)[10], oficinas y funcionarios del FBI (6), del INS (1), locales de correo (5), agresiones a aerolíneas y servicios aeronáuticos (16), aeronaves (4), medios de prensa (14), museo (3), a negocios o a empresarios estadounidenses (38) y emigrados cubanos (67), también en 86 ocasiones contra intereses de la comunidad internacional en ese país, al agredir en 4 oportunidades las sedes de la ONU (2) y de la OEA (2), así como las de otras 11 naciones(36), atentados contra buques mercantes de 7 países (14), ataques con bombas a agencias de turismo de 4 naciones (14) y acciones lesivas contra servicios diplomáticos o aerolíneas de 10 nacionalidades (18), sin incluir los ataques terroristas y actos violentos contra las sedes diplomáticas y otras oficinas de Cuba (40) o las agresiones sufridas por el personal cubano fuera de dichas dependencias (20)[11], resultando peculiar la coincidencia histórica del asesinato el 11 de septiembre de 1980 de un funcionario de la misión de la Isla ante la ONU, con la fecha escogida por los elementos extremistas que perpetrarían 21 años después el más cruento de los atentados terroristas contra los Estados Unidos de América.
De acuerdo con los datos aportados por el propio FBI con relación a la preparación de tan abominables actos, cuando sus agentes en Miami se afanaban en detener, encausar y sancionar a los cinco héroes cubanos que hoy cumplen ignominiosas condenas en las ergástulas del imperio justamente por luchar contra el terrorismo, 14 de los 19 presuntos autores de los atentados del 11 de septiembre del 2001 se entrenaban en la Florida para llevar a cabo sus horrendos crímenes.
Una vez más el pueblo norteamericano pagaba las consecuencias de la arbitraria obstinación, de reducidos pero influyentes estamentos de poder yanquis y de los mercenarios anticubanos a su servicio, quienes con sus mezquinos propósitos de fabricar y alimentar nuevos pretextos, para entorpecer a cualquier precio la normalización de las relaciones entre EE.UU. y Cuba, habrían sustraído la atención de las autoridades estaduales y federales del sureño Estado, en especial del FBI y la CIA, limitando la capacidad del costoso aparato de seguridad para detectar oportunamente, los tenebrosos planes que contra el corazón de la nación fraguaban terroristas tan desalmados como los que han agredido por más de 40 años a la Isla desde territorio norteamericano. (Continuará)
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[1] The Military Balance 1995-1996.
[2] Los años en la Casa Blanca: haciendo la paz 1956-1961.
[3] Evento académico celebrado en La Habana (2001), con motivo del 40 aniversario de la victoria cubana contra las fuerzas mercenarias pagadas, organizadas y dirigidas por el gobierno de los EE.UU. que intentaron invadir a Cuba en 1961, en el que participaron representantes de las partes implicadas en ese acontecimiento histórico.
[4] León Cotayo, Nicanor. El bloqueo a Cuba. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1983, Pp. 23-158.
[5] Para ampliar ver relatoría de la Conferencia Internacional Crisis de Octubre, una visión política 40 años después. www.crisisdeoctubre.cubaweb.cu
[6] William McKinley (1843-1901), 25º presidente de Estados Unidos (1897-1901), convencido promotor del expansionismo imperial estadounidense. Empleando el conocido pretexto de la explosión de acorazado “Maine” surto en el puerto de La Habana, promovió la implicación norteamericana en la guerra hispano-cubana en 1898, abortando la independencia de Cuba y convirtiéndola en neocolonia yanqui.
[7] Ver detalles en intervención del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba Fidel Castro Ruz, titulada “La Conducta Diferente”. La Habana, 20 de mayo del 2005.
[8] Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos. Editora Política, La Habana, 1999.
[9] Demanda del Pueblo Cubano contra el Gobierno de Estados Unidos por los daños económicos ocasionados a Cuba”. Editora Política, La Habana, 2000.
[10] (#) Cantidad de hechos reportados cometidos por organizaciones, grupos y elementos terroristas de origen cubano dentro de los EE.UU.
[11]
Datos estadísticos tomados de la compilación cronológica
confeccionada por el Dr. José Luis Méndez Méndez.
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
"Occidentalización" cruenta
Por
Arnaldo Musa
Tomado de Granma,
10 de junio de 2005
Las manifestaciones y protestas en Uzbekistán y la consiguiente represión oficial se repiten sistemáticamente desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991.
Hoy la nación marcha muy diferente, es aliada de Estados Unidos y recibe armas de Gran Bretaña, telón de fondo del quehacer del denominado hombre fuerte uzbeko, Islam Karimov. En su llamado plan de guerra contra lo que denomina "terrorismo internacional", Washington convirtió al Asia central en su retaguardia, y fue Uzbekistán la nación que le abrió las puertas. Allí llegaron las primeras tropas, a la base aérea de Khanabad, desde donde cumplieron un papel importante en la agresión aérea al Norte de Afganistán.
Dice la edición española de Le Monde Diplomatique que el más satisfecho con la situación actual es el presidente uzbeko, Islam Karimov: "Estados Unidos desempeñó un papel fundamental en la eliminación de los talibanes y del aparato terrorista. De esta forma liberó a Uzbekistán de toda amenaza de agresión militar o ideológica. Creo que los estadounidenses van a permanecer aquí todo el tiempo que sea necesario para protegernos".
La presión política para que la ayuda norteamericana se efectuara bajo el manto de la "democracia al estilo occidental" Åno importa que se cumpliera o noÅ llevó a Uzbekistán a firmar una declaración conjunta que compromete sus relaciones carnales con Estados Unidos.
Uzbekistán es un país de contrastes. En él conviven etnias diferentes (rusos, turkmenos, tayikos, tártaros, uzbekos), en cuya interrelación surgen tensiones y diferencias de proyectos.
Considerada la república más poblada de Asia central, con más de 25 millones de habitantes, uno de sus componentes más característicos es la fuerte implantación del Islam entre la población, en la que cerca del 80% se declara musulmana, mayoritariamente de la rama Hanafi del sunismo.
Desde la década de los noventa, las organizaciones islámicas han creado importantes redes sociales que en su momento pusieron en jaque al Gobierno, el cual no dudó en emplear la violencia para acabar con cualquier movimiento organizado de oposición, además de que Karimov maniobró para incentivar el papel de una especie de Islam oficial, como contraposición a esas y otras entidades.
Desde hace seis años, el Gobierno enfrenta la fuerte oposición armada de las organizaciones Hib-ut-Tahrir y Movimiento Islámico de Uzbekistán que, se asegura, han tenido que ver con la movilización opositora más reciente, fuertemente reprimida.
Según el periódico inglés The Guardian, por Andizhán comenzó una sublevación popular, en reclamo de trabajo y libertad. Los manifestantes tomaron una prisión por asalto y dejaron salir a miles de presos, al tiempo que ocupaban la sede del Gobierno de la ciudad. Fue entonces que el ejército disparó contra la multitud, y causó, según el diario mexicano La Jornada, una matanza, a la que calificó el Gobierno como "triunfo sobre insurgentes islámicos".
Asevera la agrupación opositora Campesinos Libres que los soldados mataron a 542 personas en Andizhán y a otras 203 en Pakhtabad, ambas ciudades en el valle de Ferganá, mientras el vecino Kirguistán teme que centenares de miles de uzbekos terminen cruzando la frontera. Los dos países tienen 1 099 kilómetros de límites comúnes.
Los acontecimientos referidos han estado precedidos por los atentados del 2004 en Tashkent, las manifestaciones de protesta muy bien organizadas que desde febrero de este año se han producido en la capital y en el valle de Ferganá, así como las detenciones masivas y el juicio a 23 hombres de negocios y empresarios de Andizhán.
El epicentro del descontento se sitúa en el valle de Ferganá, una de las zonas más pobladas y ricas de la región, y cuna de la mayoría de las organizaciones islámicas que operan en las diferentes repúblicas centroasiáticas.
A ello se une la difícil situación económica que el país atraviesa desde hace años. Las más recientes cosechas de algodón no han sido buenas, hay fuerte corrupción gubernamental y policíaca, por lo que algunos observadores no descartan que la actual Administración de Bush trate de generar "un cambio de régimen", para disfrazar "democráticamente" a la nación centroasiática.
Evidente fracaso de Estados Unidos en la OEA
Tomado
de Granma,
8 de junio de 2005
FORT LAUDERDALE, Florida, 7 de junio.—En un evidente fracaso de la política norteamericana hacia América Latina, la agencia AP señaló que el texto final de la Asamblea General de la OEA no menciona la propuesta hecha por la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, para "monitorear las democracias" en el continente.
La propuesta que quería convertir a la OEA en el vigilante norteamericano de los países al Sur del río Bravo para conservar la "democracia" tal como la entiende Washington, terminó tarde en la noche en un texto confuso que plantea la necesidad de anticiparse a situaciones de crisis.
Después de numerosas horas de discusión y de presiones por parte de funcionarios norteamericanos, el planteamiento original yanki fue echado a un lado y el texto admitido solo reconoce que el secretario general, José Miguel Insulza, realice "consultas previas" con el Consejo Permanente de Embajadores para "elaborar propuestas de iniciativas de cooperación oportunas" ante potenciales crisis.
Washington recibió un duro golpe con uno de los artículos, leído a Venezolana de Televisión por el canciller venezolano, Alí Rodríguez Araque, que señala: "La OEA resuelve reiterar pleno respeto a la igualdad jurídica de los estados, la soberanía, independencia política, integridad territorial y la no intervención, que son principios del derecho internacional que garantizan la paz regional que se constituyen en los principios de la organización."
Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las el Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex
Gobierno de Estados Unidos amenaza a sindicalistas que viajan a Cuba
Por
Cheryl LaBash
Tomado de “THE INSIGHT)
1ro de junio de 2005
Cuando la Administración Bush hace alardes de libertad, no es libertad para los trabajadores. Eso fue lo que los sindicalistas de la UAO, SEIU, AFSCME y UNITE, así como líderes comunitarios y defensores de la paz, descubrieron cuando se preparaban para asistir a la Cuarta Conferencia contra el ALCA de Estados Unidos que se celebraría en La Habana del 27 al 30 de Abril.
A solo dos semanas de la partida, el Intercambio Sindical Cuba-Estados Unidos recibió una carta de “parar y desistir” enviada por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense. La orden prohibía específicamente viajar para asistir a la conferencia sobre el ALCA.
Se está creando un sistema de respuesta de emergencia. Se necesitan aportes y compromisos para el financiamiento legal y de fianzas. El llamado de apoyo se hizo el Día de Acción Cubana 27 de Abril, un día de cabildeo masivo en Washington, DC, para iniciar el movimiento de defensa antes de que el grupo regresara a los Estados Unidos.
Todos los trabajadores tienen intereses en esta lucha. El Gobierno de los Estados Unidos y la Administración Bush están tratando de imponer el ALCA a todos los países de la América.
El ALCA exige la privatización de los recursos naturales, de la industria y de servicios sociales como la energía, el agua, las carreteras, la educación y la asistencia médica.
Desde México hasta Brasil, desde Argentina hasta Venezuela, los trabajadores, los pueblos indígenas y los pobres están luchando por el derecho a vivir como seres humanos. Ciudades de todo el mundo –como Detroit, donde tiene su sede el Intercambio Sindical Cuba-Estados Unidos- están librando una batalla contra las mismas “soluciones” de libre mercado y privatización.
Actualmente las corporaciones pueden moverse libremente y a la velocidad de la luz de un país a otro para transferir tecnología, capital y empleos. Sin embargo, a los trabajadores de los Estados Unidos, que son afectados por la globalización, se les prohíbe viajar a Cuba para hablar con otros trabajadores.
Por supuesto, como cualquiera que haya visitado Cuba conoce, el mundo entero viaja allí. Es solo el Gobierno de los Estados Unidos el que trata de amedrentar e intimidar a sus ciudadanos para que no vean a Cuba con sus propios ojos.
Antes de 1959, cuando La Habana era el campo de recreo de norteamericanos blancos y ricos, cualquier estadounidense que tuviera dinero podía ir allí y jugar en los casinos y playas. Ahora, cuando Cuba es reconocida universalmente por sus logros en la asistencia médica y la educación, Washington la ha declarado “fuera de los límites”. Los explotadores tienen que tratar de ocultar los logros que se alcanzan cuando los trabajadores, no los bancos y las corporaciones, deciden los objetivos y las prioridades de la sociedad.
Por ejercer sus derechos constitucionales y humanos, los viajeros del Intercambio Sindical Cuba-Estados Unidos es amenazado con procesos penales civiles y/o criminales. La carta expresa que las “las sanciones criminales por la violación oscilan entre 10 años en prisión y multas individuales de 250,000 USD. La OFAC puede imponer sanciones civiles de 65,000 USD por la violación”.
Los derechos constitucionales y humanos no pueden existir solo en papeles. Para que sean reales, los derechos hay que ejercerlos. Con este espíritu, el Intercambio Sindical Cuba-Estados Unidos continúa estimulando la discusión, el intercambio y la solidaridad internacional entre los trabajadores de Cuba y los Estados Unidos.
Los viajeros del Intercambio Sindical dicen que continuarán viendo con sus propios ojos las realidades que enfrentan los trabajadores en otros países, publicando sus hallazgos y exigiendo al Gobierno de los Estados Unidos que le otorgue la entrada a dirigentes sindicalistas Cubanos cuyas solicitudes de visa son negadas de forma rutinaria. A los músicos, educadores y científicos Cubanos también se les niega la visa estadounidense, todo porque ellos no denunciarán a su patria socialista.
Es bueno señalar el Gobierno de los Estados Unidos no tiene escrúpulos para recibir a terroristas confesos y condenados, como lo está haciendo ahora con Luís Posada Carriles, Orlando Bosch, Pedro Ramón, Gaspar Escobedo Jiménez Y Guillermo Novo Sampol, todos los cuales han sido condenados por acciones terroristas que han provocados muertes y a los cuales se les permite caminar libremente por las calles de Estados Unidos.
El Congreso de los Estados Unidos ha votado repetidamente contra la aplicación de regulaciones que prohíban viajar a Cuba, pero estas enmiendas han sido eliminadas de legislación como condición para la firma del Presidente. El 26 y el 27 de Abril, personas de todos los sectores sociales se reunirán en Washington, D.C., para en el Día de la Solidaridad con Cuba discutir con sus representantes y senadores el fin de la prohibición comercial y de viajes.
Ahora es el momento de poner fin al bloqueo contra Cuba. Como dijera el gran abolicionista afro-americano, Freederick Douglass, sin lucha no hay progreso.
Crédito:
Mundo Obrero
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