

Hipócrita y vergonzosa evaluación
CUBA, 16 de marzo de 2010.- Tiene tufo injerencista en cada una de sus páginas. Acaba de salir a la luz mediática en Washington y, como era de esperar, no pocas agencias de prensa llenaron espacios para darlo a conocer al mundo.
Se trata de un reporte oficial del gobierno de Estados Unidos, que hace una hipócrita evaluación del tema de los derechos humanos en 194 países.
Por supuesto, no aparece en sus hojas ni una sola mención a las miles de violaciones cometidas por los militares, los agentes de la CIA y hasta por los propios gobiernos estadounidenses en su afán de imponer su sistema hegemónico.
Para tener una idea clara del documento leamos la conclusión sobre el asunto a criterio de la Casa Blanca:
"Los gobiernos del mundo continuaron cometiendo serias violaciones a los derechos humanos en el 2009".
Pero en la lista de esos gobiernos no aparece uno —Estados Unidos— el mayor violador de los derechos humanos en todo el planeta.
Un aspecto recogido y que parece un chiste de mal gusto es el de la tortura. "Todavía hay un alarmante número de reportes de tortura, asesinatos extrajudiciales y otras violaciones a los derechos humanos", se lee en el informe con etiqueta Made In USA y rubricado por el Departamento de Estado.
No obstante, ni una sola línea describe las torturas en la cárcel de la ilegal base de Guantánamo; o en Abu Ghraib, en Iraq, o en Afganistán. Ni una palabra sobre los vuelos secretos de la CIA ni la complicidad al respecto de varios gobiernos europeos. Nada dice el texto sobre las técnicas de ahogamiento y otras ordenadas hasta por el presidente Bush o el vicepresidente Cheney contra personas acusadas sin prueba y simplemente sospechosas, según la versión de Washington, de ser terroristas.
De los conflictos armados en la República Democrática del Congo se hacen graves calificativos pero, ni una línea, sobre el papel de las transnacionales occidentales que explotan las ricas reservas minerales en ese y otros países africanos.
A lo largo de la lectura es verdaderamente asombroso e inconcebible la evaluación sobre lo que ocurre en Iraq y Afganistán, guerras de las que se relatan y critican los ataques de la insurgencia, y ni siquiera una frase o un adjetivo calificando los miles de ejemplos de los llamados "errores colaterales" de sus pilotos de guerra, que han destrozado a familias enteras; o los muertos o mutilados por las bombas de los aviones sin pilotos, el fósforo blanco, el uranio empobrecido y otras armas y medios utilizados por el ejército norteamericano contra esas poblaciones.
Otro aspecto que resulta repugnante en el citado documento es la evaluación sobre lo ocurrido en Gaza, donde fueron masacrados por las tropas israelíes más de 1 200 civiles palestinos. El informe reconoce que se violaron los derechos humanos, pero, de manera insólita, culpa por lo sucedido a "los grupos islámicos que controlan la franja de Gaza".
El informe tiene muchas más caracterizaciones de países a los cuales los descalificados árbitros del tema de los derechos humanos acusan y vuelven a acusar sin la más elemental ética ni sentido de respeto.
Una vez más una administración norteamericana se atribuye la facultad de evaluar a los demás, a sabiendas de que allí, donde se elaboró el informe, hay un inmenso tejado de vidrio y más cuando se trata de violaciones de los derechos humanos. (Cubaminrex-Granma)