
Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz
Señora Presidenta y demás miembros de la Presidencia; Distinguidos parlamentarios: Cuando en 1981 hablé en la 68 Conferencia Interparlamentaria, después de mencionar índices y datos que mostraban el creciente abismo que separaba al mundo desarrollado y opulento de los países que fueron sus colonias y dominios, víctimas de ininterrumpido saqueo durante siglos, pronuncié una frase que pudo parecer excesiva: "Si el presente es trágico, el futuro se avizora tenebroso." Nadie trate de engañarnos y confundirnos con las nuevas terminologías salidas de la propaganda hipócrita de los especialistas en engaños y mentiras, al servicio de los que han impuesto a la humanidad un orden económico y político cada vez más desigual e injusto, que no tiene absolutamente nada de solidario o democrático y ni siquiera un ápice de respeto por los más mínimos derechos a que son acreedores los seres humanos. No exageré cuando pronuncié aquella frase. La deuda externa del Tercer Mundo, que ascendía en 1981 a 500 000 millones de dólares, se elevó en el año 2000 a 2,1 millones de millones de dólares. La parte correspondiente a América Latina sumaba entonces 255 188 millones de dólares; esta se elevó en el año 2000 a 750 855 millones. El servicio de la deuda del Tercer Mundo en el año 1981 fue de 44 200 millones; el servicio de la deuda en el 2000 era ya de 341 400 millones anuales. El Producto Nacional Bruto (PNB) -y no se impacienten, que no los voy a atosigar con muchas cifras, las mínimas necesarias- per cápita en los países desarrollados era 8 070 dólares en 1978; veinte años después, en 1998, el PNB per cápita de esos países ascendió a 25 870 dólares, mientras que el PNB per cápita de los países de más bajos ingresos, que era en 1978 de 200 dólares, había subido en 1998 solo a 530 dólares. La diferencia abismal se había profundizado. El número de personas subalimentadas, casi la totalidad pertenecientes a los países del Tercer Mundo, era en 1981 de 570 millones; en el año 2000 son 800 millones. La cantidad de desocupados era 1 103 millones en 1981, y en el 2000 son 1 600 millones. En la actualidad, el 20% más rico de la población mundial realiza el 86% del total de los gastos en consumo privado, mientras el 20% más pobre realiza el 1,3% del total de gastos en consumo privado. En los países ricos, el consumo per cápita de electricidad es diez veces mayor que el del conjunto de los países pobres. Según datos de las Naciones Unidas, en 1960 el 20% de la población mundial que vivía en los países más ricos tenía treinta veces el ingreso de las naciones más pobres. En 1997 esta relación era ya setenta y cuatro veces mayor. Según estudios realizados por la FAO entre 1987 y 1998, dos de cada cinco niños en el mundo subdesarrollado sufren retraso del crecimiento, y uno de cada tres está por debajo del peso correspondiente a su edad. Hay 1 300 millones de pobres en el Tercer Mundo, es decir, uno de cada tres habitantes vive en la pobreza. El Banco Mundial, en el último informe sobre la pobreza, pronostica que podría alcanzarse la cifra de 1 500 millones de personas en la más absoluta pobreza a la entrada del nuevo milenio. El 25% de la población mundial más rica consume el 45% de las carnes y el pescado; el 25% más pobre solo consume el 5%. Es decir, una cuarta parte de la humanidad consume nueve veces más carnes y pescado que la cuarta parte más pobre. Es un mundo "muy justo", ¿verdad? En el África subsahariana la tasa de mortalidad es de 107 por 1 000 nacidos vivos en el primer año y 173 por 1 000 antes de cumplir los cinco años; en Asia Meridional es de 76 y 114 respectivamente. En el caso de América Latina, según la UNICEF, la mortalidad de menores de cinco años es de 39, aunque son conocidas las grandes diferencias entre algunos países y otros, porque, digamos, nosotros sabemos que en Haití había 110 de cero a cinco años que morían por cada 1 000 nacidos vivos. Esta es una de las razones por la que hemos ofrecido la cooperación de más de 450 médicos y trabajadores de la salud a ese hermano país donde atienden alrededor de dos tercios de la población. Más de 800 millones de adultos continúan siendo analfabetos. En esto hay parámetros, alfabetos totales, alfabetos funcionales y me parece que es un concepto relativo. En nuestro país, que alcanzó ya una escolaridad promedio de nueve grados, poseer solo los conocimientos de sexto grado es ser analfabeto, lo consideramos un analfabeto. Y en la búsqueda de una cultura general integral, dentro de algunos años un graduado de bachiller será un analfabeto si realmente no adquiere la cultura a que nos estamos refiriendo. Hay, incluso, graduados universitarios que son analfabetos funcionales, porque saben exclusivamente de una materia e ignoran casi todo lo demás. En nuestro país en este momento se ha establecido lo que llamamos Universidad para Todos, que ya constituye un programa sistemático, cuyo objetivo será multiplicar por cuatro, en 10 años, los conocimientos adquiridos por nuestra población a lo largo de 42 años desde el triunfo de la Revolución. Pero, bien, me he salido del texto con motivo de esa cifra de 800 millones de analfabetos. Bueno, ¿para qué vamos a andar con demasiada diplomacia? Hasta en el mundo desarrollado hay muchos analfabetos funcionales, y diríamos que en muchos temas, desgraciadamente, podría hablarse -hay que calcular el número de habitantes- de 5 000 millones de analfabetos, y soy tal vez conservador al hablar de esta cifra, porque vemos a muchas personas en el mundo que, desgraciadamente, debido al millón de millones de dólares que se invierte en publicidad comercial, carecen de conocimientos sobre infinidad de temas. Y no hay que ir muy lejos. Grandes líderes de un vecino, poderoso y rico país, han llegado a la capital de una nación latinoamericana y se han puesto a hablar creyendo encontrarse en otro país. No quiero mencionar nombres, pero muchos de ustedes saben bien a qué me refiero (Risas). Más de 130 millones de escolares crecen sin tener acceso a la educación básica. Y los que la tienen, es un simple eufemismo, llegan al segundo grado o al tercer grado. La cuestión clave no es si hay escuelas para todos, sino cuántos llegan a sexto grado, y los datos conocidos son pavorosos. Lo real, lo inocultable, es que en la actualidad más de 800 millones de personas sufren hambre crónica y carecen a la vez de acceso a servicios de salud, por lo que se estima que en el Tercer Mundo 507 millones de personas no sobrevivirán a los 40 años de edad. Al sur del Sahara, casi el 30% de la población morirá antes de los 40 años. En 1981 apenas se mencionaba el cambio de clima y la palabra SIDA muy pocos la habían escuchado por primera vez, dos temibles amenazas que se unen a las calamidades ya mencionadas. Es un tema tan duro y amargo que casi no puede abordarse. En 1981 la población mundial ascendía ya a más de 4 500 millones de habitantes; de ellos, el 75% en los países del Tercer Mundo, es decir, los más pobres. En el 2001 somos ya más de 6 100 millones los habitantes del planeta -cuando termine este discurso serán unos cuantos más, no por lo largo del discurso, sino por la velocidad con que se multiplican. En solo 20 años la población mundial creció en 1 700 millones de habitantes, más que lo que había crecido durante todo el tiempo que media desde el surgimiento de la especie humana hasta el inicio del siglo XX. Para resumir, de tal forma ha retrocedido la proporción del ingreso mundial de los países que hoy constituyen el Tercer Mundo, que en 1850 hace un siglo y medio era el 56%, hoy es solo un 15%, lo cual constituye una forma realmente peculiar de expresar lo que en realidad ha significado, para el Tercer Mundo y para la inmensa mayoría de la humanidad, el colonialismo, el capitalismo y el imperialismo con sus crisis, sus caos, su anarquía en el terreno económico y su sistema de valores egoístas e inhumanos. Nuestro país, una nación pobre, después de cuatro siglos de coloniaje español y 57 años como neocolonia de Estados Unidos, fue sometido a un brutal bloqueo económico desde el instante mismo en que adquirimos por vez primera en la historia nuestra doble libertad, pues nos libramos a la vez de la tiranía y del imperio. Este pequeño y bloqueado país del Tercer Mundo, contra el cual fueron empleados todos los recursos de Estados Unidos en materia de subversión, desestabilización, sabotajes, ataques piratas, cientos de planes de asesinato contra los líderes de la Revolución, guerra sucia, guerra económica, guerra biológica, invasión militar con empleo de personal reclutado, pagado, suministrado, escoltado por unidades navales norteamericanas y dirigido por el gobierno de Estados Unidos, y sometido al riesgo de exterminio en una guerra nuclear en la temprana fecha de 1962, supo resistir con honor todos los embates de la mayor superpotencia de la historia, una Roma multiplicada por mil dado su poderío político, económico, militar y tecnológico. Nerón no poseía ni armas nucleares, ni mísiles inteligentes, ni bombas que caen en el lugar exacto y grandes bombarderos que se abastecen en el aire volando sobre los océanos . ¿Qué era Roma, señores? Casi resulta injusto y calumnioso llamarle imperio. Cuarenta y dos años -no son 42 horas, ni 42 días o meses, sino 42 años, casi medio siglo- ha durado ya la despiadada guerra económica y el bloqueo. En adición a esto, hemos soportado 10 años de período especial -y lo estamos todavía soportando, en gran parte-, cuando, al derrumbarse el campo socialista y desintegrarse la Unión Soviética, nos quedamos sin mercados ni fuentes donde adquirir suministros, circunstancias que Estados Unidos utilizó para arreciar el bloqueo con las leyes Torricelli y Helms-Burton. Ningún país ha pasado jamás por semejante prueba. Muchos creían que éramos vulgares satélites de una gran potencia. Se esperaba el fin de la Revolución en cuestión de semanas o meses como máximo. Pero el satélite demostró su luz propia y su extraordinaria fuerza como un pequeño Sol de verdadera libertad y soberanía -sí, aquí todavía hay soberanía, esa que quieren destrozar como parte de la política y del orden que se pretende imponer al mundo, y de hecho está, en gran parte, impuesto-, patriotismo, justicia social, igualdad real de oportunidades, solidaridad dentro y fuera de sus fronteras, inconmovibles principios éticos y humanos. ¿El poder, el enorme prestigio, la fuerza y la unidad del pueblo, alcanzados por la Revolución, acaso servirían para satisfacer vanidades, ambiciones de poder o de bienes materiales? No, servirían para resistir heroicamente la arremetida del imperio en uno de los momentos más peligrosos y difíciles de la historia de nuestra patria. Nadie pretenda enseñarnos lecciones de historia o de política tratando a los dirigentes cubanos como a niños de preescolar. Es posible, incluso, que los preescolares cubanos sepan de esta materia más que algunos connotados políticos. Bajo terribles circunstancias, hay una obra social realizada que es aplastante, irrefutable, insuperable. En un año fue erradicado el analfabetismo, que alcanzaba casi un tercio de la población entre 15 y 60 años; simultáneamente, miles de aulas fueron creadas en los lugares apartados y regiones casi inaccesibles; servicios médicos fueron igualmente creados en campos y ciudades, a pesar de que Estados Unidos nos redujo, con visas y promesas de mejor vida material, a la mitad de los 6 000 médicos con que contábamos -casi todos, como es habitual, en la capital o en grandes ciudades- y a más de la mitad la de los profesores de medicina. Se construyeron por miles las escuelas y se prepararon profesores para el nivel básico y medio superior; escuelas preuniversitarias, institutos politécnicos, centros de formación de maestros y profesores de música, danza, arte, educación física y deportes y otras. Se multiplicaron por decenas los centros de enseñanza superior en todo el país -que eran 3-, entre ellos 21 facultades de medicina, 22 con la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, y 15 institutos superiores pedagógicos. En menos de 30 años, Cuba pasó a ser el primer país de América Latina y del Tercer Mundo en bajar la mortalidad infantil de 10 por cada 1 000 nacidos vivos en el primer año de vida, alcanzando en pleno período especial el índice de 6,4 -en este año pasado subió un poquito, rebasó la cifra de 7-, y una expectativa de vida de 75 años; extendió los servicios médicos gratuitamente a todos los ciudadanos; elevó la escolaridad promedio a nueve grados; graduó más de 700 000 profesionales universitarios; desarrolló un poderoso movimiento artístico y cultural; ocupó uno de los diez primeros lugares en las competencias olímpicas y obtiene en ellas más medallas de oro per cápita que ningún otro país. En competencias regionales y eventos internacionales ha obtenido miles de medallas, ¡unos cuantos miles!, ocupando el segundo puesto en este hemisferio, detrás de Estados Unidos. Sus niños logran lugares cimeros en competencias de matemáticas y otras de carácter científico. Según investigaciones de la UNESCO, los conocimientos de nuestros alumnos en primaria casi duplican el promedio de los del resto de los países de América Latina. Hoy nuestro pueblo ocupa el primer lugar entre todos los países del mundo, desarrollados o no, en el per cápita de profesores y maestros, médicos e instructores de alto nivel en educación física y deportes, tres ramas que son decisivas para el bienestar y el desarrollo social y económico de cualquier país. Ello se resume en más de 250 000 educadores, 67 500 médicos y 34 000 profesores y técnicos de educación física y deportes. Hoy compartimos con otros países hermanos del Tercer Mundo ese inmenso capital humano sin cobrar un solo centavo (Aplausos). Nuestros colaboradores no solo poseen una profunda capacidad técnica y científica, sino lo más importante: una extraordinaria solidaridad humana y un insuperable espíritu de sacrificio. Cientos de miles de compatriotas cumplieron misiones internacionalistas en muchos países del Tercer Mundo, particularmente en África, como personal técnico y especialmente como combatientes contra el colonialismo y el apartheid racista y fascista. Ustedes podrán preguntarse por qué me detengo en enumerar estos hechos. Primero: Porque me pregunto si es por esto que se nos quiere condenar todos los años en Ginebra. Segundo: Si es por esto que se nos hostiga, se nos bloquea y se nos hace una guerra económica que dura ya 42 años. No crean que eso del bloqueo, como dicen ellos, es desde 1962; todo eso es mentira, ese es el momento en que lo formalizaron. Ellos iniciaron la guerra económica desde el Primero de Enero contra nuestro país, en primer lugar, admitiendo a criminales de guerra y malversadores que se llevaron casi todos los fondos de la reserva del país, suspendieron de inmediato todo crédito y empezaron a actuar contra la economía de Cuba. Así, fueron quitándonos poco a poco las cuotas azucareras, que se habían ganado en más de 100 años, y finalmente las suprimieron todas. Ellos hacen muchas cosas antes de oficializarlas, por eso digo 42 años. Tercero: Si es por esto que se quiere destruir a la Revolución Cubana. Debo añadir algo más: en 42 años de Revolución, jamás se ha lanzado en Cuba un gas lacrimógeno contra el pueblo, ni se conoce el espectáculo de policías con escafandras que parecen venidos de Marte, caballos, o carros antimotines reprimiendo al pueblo, cosas muy frecuentes en Europa y Estados Unidos. ¿Qué pasó en Seattle? ¿Nadie vio aquellas imágenes por la CNN u otras cadenas, cómo arrastraban a los hombres por las calles, cómo golpeaban, atropellaban a los que allí estaban protestando? Se le podía dar 1 millón, 2 millones, 10 millones de dólares -no hablo de monedas que se devalúan demasiado-, si alguien puede mostrar en este país una sola escena de ese tipo, una sola foto. En nuestro país no han existido jamás escuadrones de la muerte, ni un solo desaparecido, ni un solo asesinato político, ni un solo torturado -pongo énfasis-, pese a las miles de infames calumnias divulgadas por un frustrado e inescrupuloso imperio que desea barrer de la faz de la Tierra la imagen y el ejemplo de Cuba. Recórrase el país, pregúntesele al pueblo, búsquese una sola prueba, demuestre alguien que el Gobierno Revolucionario haya ordenado o tolerado un hecho de este carácter y no volvería yo a ocupar una tribuna pública. Bien tontos son los que creen que este pueblo se puede gobernar por la fuerza o por otra forma que no sea el consenso que emana de la obra realizada, la elevada cultura política de nuestros ciudadanos y la envidiable relación de la Dirección con las masas. En las elecciones del Poder Popular participan de forma consciente y entusiasta más del 95% de los electores. No hay una sola, a lo largo de más de 20 años, en que se haya bajado de esa cifra, trátese de una elección municipal o la de delegado de circunscripción, que se eligen cada dos años y medio, o trátese de una elección general. He dicho 95% porque siempre me gusta quedar por debajo cuando menciono algunas de estas cifras. Bien diferente es la ética y la política del imperialismo. Cuando los cubanos luchaban en el sur de Angola y en el año 1988 se libraba la batalla decisiva de Cuito Cuanavale contra las tropas sudafricanas, y en el sudoeste de ese país 40 000 soldados cubanos y 30 000 angolanos avanzaban hacia la frontera de Namibia, los racistas poseían siete armas nucleares similares a las que fueron lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki. La OTAN lo conocía, Estados Unidos lo conocía, y no dijeron una sola palabra, en la esperanza de que fuesen lanzadas contra las fuerzas cubano-angolanas. Durante los 15 largos años que estuvimos en el África austral montando guardia contra las fuerzas del apartheid o luchando contra ellas, los principales países capitalistas tenían importantes inversiones e intercambiaban miles de millones de dólares cada año comerciando con el régimen racista. Las inversiones de Estados Unidos en Sudáfrica por aquellos días ascendían a 3 000 millones de dólares; su comercio anual, a 6 000 millones; y los créditos bancarios concedidos a ese país alcanzaban otros 3 000 millones de dólares. Es bien conocido que Estados Unidos fue aliado militar de Sudáfrica -¿puede acaso olvidarse?-, y suministraba a través de ella a la UNITA cuantiosas sumas en armamentos, que incluían mísiles antiaéreos portátiles y millones de minas antipersonales, que las sembró en todas partes del territorio angolano. Esa organización arrasaba aldeas enteras y mató a cientos de miles de civiles, incluyendo mujeres y niños. No exagero en lo más mínimo. Concluida con honor la misión internacionalista cubana, después de alcanzado un acuerdo que dio lugar a la aplicación de la Resolución No.435 de la ONU y a la independencia de Namibia, ateniéndonos rigurosamente a los compromisos contraídos entre los países participantes, nuestras fuerzas se retiraron sin llevarse otra cosa del África que los restos de sus compañeros caídos, no poseían allí un metro cuadrado de tierra -como dije hace unos días- ni el tornillo de alguna fábrica. Ningún país de Occidente había derramado allí una sola gota de sangre. Uno solo, pequeño y distante, situado a 10 000 kilómetros de África, lo había hecho: Cuba (Aplausos). A todo lo que expresé al iniciar mis palabras sobre la dramática situación económica y social de los pueblos del Tercer Mundo, se unen los pasos arrogantes de la nueva administración de Estados Unidos en la esfera internacional, que pueden crear complicaciones serias en un momento en que la economía internacional y, en primer lugar, la economía norteamericana corren graves riesgos de estancamiento, recesión e incluso crisis, cuyos efectos se comienzan ya a sentir en todas partes, en caídas del volumen de las exportaciones, de los precios de los productos básicos, bajas en las bolsas de valores, grandes despidos y anuncios de nuevos despidos por todas partes. Los hechos más graves ocurridos en unas pocas semanas: Primero: la decisión de crear un escudo nuclear, que rompe unilateralmente los compromisos contraídos en virtud del acuerdo ABM, lo que conducirá inexorablemente a una carrera armamentista. Segundo: la decisión de vetar el proyecto de resolución que proponía el establecimiento de una fuerza observadora para la protección del pueblo palestino (Aplausos), que fue apoyada por China, Rusia y otros siete miembros del Consejo de Seguridad, y cuatro abstenciones, entre ellas otros dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Desde mayo de 1990, Estados Unidos ha ejercido el veto en cinco ocasiones, en cuatro de ellas sobre el conflicto palestino-israelí. El último veto de Estados Unidos había sido el 21 de marzo de 1997 -en apoyo de los intereses de Israel y detrimento de los palestinos-, en una resolución demandando a Israel que detuviera la construcción de un asentamiento en Jerusalén oriental. Desde el año 1972, Estados Unidos ha vetado en veintitrés ocasiones resoluciones sobre iniciativas para la solución del problema palestino. La complicada situación del Medio Oriente se agrava con el último veto de Estados Unidos, cuando un gobierno de extrema derecha acaba de asumir el poder en Israel. Tercero: la decisión igualmente unilateral de romper las obligaciones asumidas en la Tercera Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, celebrada en Kyoto a fines de 1997, y en la que se acordó por 34 países industrializados reducir un 5,2% para el año 2012 las emanaciones de gases con efecto de invernadero, algo que necesita desesperadamente la humanidad. Estados Unidos se había comprometido a reducir un 7% los gases de invernadero. Fue un duro golpe para la opinión pública mundial, y en especial para los países de Europa, que hicieron los mayores aportes en esa Convención para la reducción de tales gases. Cuarto: declaraciones groseras y humillantes para Rusia y China, utilizando lenguaje típico de la guerra fría, expresión de la mentalidad que puede apreciarse claramente en muchos miembros del equipo que rodea y asesora al actual Presidente de Estados Unidos. Tensiones en esta época, lenguaje de ese tipo, amenazas con desarmar a los potenciales adversarios crean, indiscutiblemente, una situación peligrosa. Realizándose esta conferencia, hace dos o tres días, se produjo un incidente en China, bastante serio. Ustedes lo conocen. Este es el momento en que no se sabe hasta qué punto puede agravarse esa situación, si les da a los caballeros del Norte por la bravuconería; nadie debe dudar de que los chinos no se van a dejar intimidar fácilmente, sería señal de que no los conocen. Está el incidente andando, con esta mentalidad de guerra fría, con estos planes agresivos en busca de un hegemonismo total, cualquier incidente, de los muchos que pueden ocurrir en muchas partes, puede crear una crisis gravísima e incluso guerras, en las cuales no vale la pena pensar, porque son realidades, para los que tienen un poco de conocimiento de las tecnologías militares y de lo que ha pasado en unos cuantos lugares y en años recientes. Todavía hay miles de armas nucleares, y lejos de avanzarse por el camino de la paz, se amplía y amplía la OTAN, no se sabe hasta dónde, cuando se suponía que la guerra fría había llegado a su final. Es por eso que pongo énfasis. Nosotros leemos los cables todos los días. Yo recibo alrededor de 300 páginas, recibo los de ayer para hoy, y durante el día algunos, cuando son especiales, muy importantes. He estado leyendo todas esas declaraciones, y me pregunto por qué: ¿Añoranza de la guerra fría?, ¿presiones del complejo militar industrial?, ¿locura? No se sabe. Quinto hecho: desprecio palpable, que no puede disimularse, hacia América Latina, al proponer la nueva administración como Subsecretario Asistente de Estado para Asuntos Latinoamericanos a un personaje sórdido, de mentalidad fascista, conocido por su participación junto a Oliver North -tal vez lo recuerden- como consejero especial para la diplomacia pública del Secretario de Estado durante la administración Reagan en el escándalo de la venta de armas para obtener fondos con que llevar a cabo la guerra sucia contra el gobierno sandinista en Nicaragua, algo que estaba en aquellos momentos prohibido por acuerdos del propio Congreso de Estados Unidos. Publicó documentos y declaraciones suscritos por él utilizando el nombre de cabecillas contrarrevolucionarios nicaragüenses -algunos de los cuales no sabían ni leer ni escribir-; violó leyes y demostró total falta de ética. No pocos órganos de prensa norteamericanos han hecho duras críticas y muchos gobernantes latinoamericanos no están nada felices. A lo mejor puede haber alguno que esté contentísimo. De todos modos estos pasos van perfilando con toda claridad los rasgos y la personalidad del nuevo ocupante del trono presidencial de Estados Unidos. A Cuba nada le extraña, conociendo los estrechos vínculos y compromisos del señor Bush con la Fundación Cubano Americana, una mafia terrorista -repito, mafia terrorista- que financió la colocación de bombas en hoteles de La Habana, varias de las cuales estallaron, con el objetivo de liquidar la industria turística en Cuba. Eso fue hace varios años, en 1997, por ahí; nos obligó a excepcionales medidas. Se fueron capturando algunos de los que participaban. Lo denunciamos todo públicamente y, unido a las medidas de las que hablaba, les resulta muy difícil repetir aquí tales hazañas. Esa Fundación organizó el plan de atentado contra el que les habla en la Cumbre de la isla Margarita, cuyos ejecutores fueron capturados incidentalmente por un guardacostas norteamericano -tal vez creyendo que llevaban drogas- cuando viajaban frente a Puerto Rico rumbo a su objetivo. Los propios detenidos revelaron sus propósitos y quiénes organizaron el plan. Entre ellos estaba uno de los presidentes de la Fundación; no, no estaba entre los presos, era el dueño de la casa de donde salió el barco, de unos de los dos fusiles calibre 50 con rayos infrarrojos y miras telescópicas. A ese ni lo citaron a declarar en el juicio. Pese a elementos de juicio y pruebas irrefutables, fueron tranquilamente declarados inocentes. Tal vez sea muy correcto, porque esa, oficialmente, es una Fundación para fines culturales y filantrópicos; así está inscrita, esa es la filantropía. Ahora el terrorismo en Estados Unidos, cuando los terroristas son sus amigos se llama filantropía. La última gran fechoría de la Fundación fue el intento de atentado contra mi modesta persona, organizado a raíz de la Cumbre Iberoamericana celebrada en Panamá el pasado mes de noviembre, para lo cual usaron al más conocido terrorista del hemisferio, autor de la voladura de un avión cubano en pleno vuelo el 6 de octubre de 1976, en el que murieron 73 personas, entre ellos todo el equipo completo de esgrima juvenil que viajaba desde Venezuela donde acababan de ganar todas las medallas de oro. El mar se los tragó, gracias a este señor -no vale la pena mencionarlo aquí, para qué ultrajar esta reunión-, entrenado por la CIA, por supuesto; vinculado, desde luego, a esa mafia, que ahora han tenido que reconocer algunas cosas, porque tenía no se sabe cuántos pasaportes, entraba y salía en Estados Unidos, existen todas las pruebas. Pero allí lo pescaron, ciertamente, gracias a la información que muchos amigos siempre hacen llegar. Cometió un pequeño error, permaneció allí; él suele organizar y marcharse. Esta vez, introdujo desde El Salvador potentes explosivos para hacerlos detonar en la Universidad de Panamá, donde me reuniría con 1 000 estudiantes. Esa era la idea. Habrían perecido casi la totalidad de aquellos estudiantes universitarios. La denuncia oportuna de tal plan dio lugar al arresto del cabecilla y de otros tres terroristas de origen cubano con una sangrienta historia al servicio de los órganos especiales de Estados Unidos y miembros de la mafia de Miami. Las autoridades de Estados Unidos y el gobierno de ese país conocen con toda exactitud la veracidad de lo que estoy afirmando, lo mismo que conocían de sobra -como ya dije- la existencia de siete armas nucleares en Sudáfrica; claro, se callan, hay que ver por qué, mientras esta gente organizan planes y más planes de atentados. Ya el pasado 3 de enero fue presentado por el representante Bob Barr, al Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, un Proyecto de Ley cuyo objetivo es anular una orden ejecutiva emitida por la administración Ford el 18 de febrero de 1976 referida a las actividades de inteligencia exterior de Estados Unidos. En la misma, en la sección 5, inciso g), se expresa que ningún empleado del gobierno de los Estados Unidos participará o conspirará para participar en asesinatos políticos. Recordarán ustedes aquella comisión del Senado que investigó -una parte pequeña, pero bastante escandalosa- y comprobó los planes de atentado que en los primeros años de la Revolución organizaron contra dirigentes cubanos y, de modo muy particular, contra mí. Aquello, al parecer, dio lugar al establecimiento de algunas normas y son esas normas las que quieren ahora sospechosamente eliminar. Vamos a ver qué hace la mafia con esa leyecita, qué hace la administración con esa leyecita, qué hace Helms con esa leyecita, y si van a volver a las andadas en las que estuvieron bastante tiempo y con las que a más de uno eliminaron. Ellos tienen toda la tecnología y todos los medios para eliminar personas vivas. Ahora bien, ustedes se preguntarán: ¿Quién es este señor Bob Barr? Un representante republicano por el estado de Georgia. Trabajó con la CIA -es decir, oficialmente, no es un agente, ¿no?- y en 1986 fue nombrado Fiscal estadounidense para el Distrito Norte de Georgia por el presidente Reagan. Es miembro vitalicio de la Asociación Nacional del Rifle y forma parte de su junta de directores. Ha sido honrado como Líder del Congreso del Año por el Consejo Estadounidense de Deportes de Tiro; Legislador del Año por los Derechos Armamentistas, por la Comisión de los Ciudadanos por el Derecho de Conservar y Portar Armas (de esas que sirven para que los niños se maten unos a otros en las escuelas, aparte de las lecciones de violencia que constantemente reciben a través de los medios masivos); además, declarado Legislador Novel del Año por la Comisión de Acción Política Conservadora. Tiene un buen pedigrí. Febrilmente trabaja la mafia terrorista de Miami y la extrema derecha de Estados Unidos, elaborando planes, proyectos de leyes y medidas agresivas contra Cuba. Entre esos proyectos figuran, abiertamente, relaciones directas con la llamada oposición y la aprobación de sumas millonarias para la subversión y la desestabilización de nuestro país. Nadie se llame a engaño. Cuba tomará las medidas pertinentes de respuesta. Las manos sucias del gobierno de Estados Unidos no han dejado de hacer todo lo posible por provocar, deslucir e incluso utilizar la realización de esta conferencia para sus pérfidos planes. Las embajadas de Estados Unidos enviaron cartas a un número no precisado de parlamentarios que participarían en la misma. Manos amigas las hicieron llegar a nuestras autoridades. Una de ellas dice textualmente: "Su visita a Cuba para la reunión de la Unión Interparlamentaria (UIP) brinda una oportunidad única de que demuestre su solidaridad con la democracia y los activistas de derechos humanos de Cuba. "Como usted sabe, su colega checo, el parlamentario Ivan Pilip, fue arrestado y detenido durante tres semanas por la policía secreta cubana en febrero por el 'delito' de reunirse con activistas democráticos. "Tras la intervención de Syg Johnsson (UIP) y el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la UIP, Letelier -por allí lo estaba mirando ahorita-, los cubanos decidieron liberar a Pilip y a su colega Jan Bubenik. Vea usted, mencionan, precisamente, a quienes mejor saben lo que ocurrió aquí, cuando ellos vinieron ante el colosal escándalo, y, gracias a ellos, fundamentalmente, se buscó una solución al problema. También en parte contribuyó un político de la República Checa, el Presidente del Senado de dicha república, que envió una carta no en esos términos arrogantes y amenazantes, que aquí, desde luego, no caminan ni caminarán nunca, y pidió permiso para visitar el país, se le recibió -yo, personalmente, conversé con él-, un hombre serio, argumentó, desde luego, y actuó de una forma constructiva. Por cierto, estaba por aquí un adversario de esos que hay en todas partes, que era de su partido o algo de eso, que declaró que el resultado de su gestión había sido 0,0%. Como al hombre lo pusieron en libertad, entonces al otro día esa persona se hizo una autocrítica pública. A esos extremos llegaron. Pero bien, cuando el senador se marchó, no estaba resuelto el problema ni mucho menos, y debo reconocer que, sinceramente, gracias al trabajo serio y objetivo que realizaron los dos enviados de la Unión Interparlamentaria, se encontró una solución adecuada. No importa lo que hizo el individuo después, de eso uno puede reírse. Ahora están haciendo papeles de héroes, volvieron a Freedom House, después fueron a Miami, recibieron homenajes de todo tipo. Bueno, no quedó más remedio que hacer una mesa redonda, las que nuestro pueblo sigue siempre con mucho interés sobre el tema, y ahí se explicó que al "héroe" simplemente lo habían arrestado para expulsarlo, pero ya sus cómplices habían armado el gran escándalo. Y no es uno solo, no se crean que es uno solo el que ha venido aquí, son muchos. Lo interesante de esto es que el gobierno de Estados Unidos para realizar aventuras de este tipo, en que vienen abiertamente a conspirar, hay que dejarse de cuentos; vienen a conspirar con aquellos que han convertido en una industria el oficio de disidente. Pero no es mi interés hablar de esto, lo que quiero señalar es que este caballero, este "gran héroe", cuando llegó, contó todo. Claro, sabíamos que decía la verdad, porque conocíamos bastante todos los propósitos de aquel viaje y los planes del individuo, que utilizó métodos de contrachequeo y cosas por el estilo. Parecía una novela, bueno, realmente, con eso se puede escribir una novela de misterio y todo, porque vinieron como turistas, vinieron por Cancún, etcétera. El hecho real es que espontáneamente dio la clave de la computadora, con los nombres de las 11 personas que venía a visitar, ¡gran héroe! Desde luego, nosotros conocíamos bastantes detalles, lo suficiente como para afirmar que podíamos comprobar si decía una mentira o no la decía, y fue rigurosamente exacto. Les ofrezco esos detalles a aquellos que están a punto de concederles la medalla del Congreso de Estados Unidos. La pueden obtener, aquello es un relajo. Allí Helms hace lo que le da la gana y ya saben ustedes; pero no quiero lastimar los sentimientos de cualquier simpatizante de Helms. "La UIP está, por tanto, directamente relacionada con la situación de los derechos humanos en la Isla, y tiene ahora la oportunidad de enviar un mensaje claro y de principios que refleje el apoyo que la UIP y el Parlamento al que usted pertenece ofrecen a los derechos humanos y a Cuba, reuniéndose con los activistas." Todavía son capaces de demandar el envío de los directivos de la UIP y a sus distinguidos dirigentes al Tribunal de La Haya para que sean condenados como criminales de guerra, por lo que uno ve en esta carta, la forma en que hablan, sobre todo el estilo es muy interesante. Ahora vean: "Durante la Cumbre Iberoamericana de 1999, celebrada en La Habana, varios dirigentes latinoamericanos" -como si no se supiera quiénes fueron- "se comunicaron igualmente con los activistas cubanos. Esta actividad envió una clara señal" -todavía estamos temblando- "y sirvió de impulso a los activistas. "Sabemos que activistas internacionalmente respetados de gran calidad" -eso dependerá de qué precio tienen en el mercado- "están deseosos de reunirse con parlamentarios extranjeros para manifestar sus opiniones sobre las perspectivas de una apertura democrática y económica." Otra de las comunicaciones enviadas expresa, entre otras cosas: "Aunque muchos tenían la esperanza de que la situación de los derechos humanos mejorara en Cuba después de la visita que hizo el Papa en enero de 1998, en realidad la situación ha empeorado." Debieran haberle accedido al Papa las peticiones que ha hecho cuando han llevado a la silla eléctrica, y de modo especial en ese estado de Texas, de donde procede el actual Presidente, cuando han estado ejecutando personas que fueron sancionadas sin pruebas, y muchas veces inocentes, mediante la aplicación de la mejor justicia que ha existido en el mundo: la justicia del apartheid. ¿Por qué?, ya se sabe, que la inmensa mayoría de los que ejecutan, y se conoce hasta la lista total, son norteamericanos negros; pero, bueno, ahora invocan al Papa. "Este empeoramiento ha aumentado durante los últimos seis meses, cientos de activistas han sido detenidos sólo desde diciembre." ¡Caballeros!, si aquí hubiésemos aplicado la ley, que tenemos derecho a aplicar y de acuerdo con la actividad que ellos jamás tolerarían allí en Estados Unidos, trabajar al servicio de una potencia extranjera contra el país, hace rato que ninguno de esos tendrían ninguna posibilidad de contacto. Han hecho decenas, cientos de contactos, se dedican a eso exclusivamente, no tienen que trabajar; pero lo que quieren muchos de ellos, tal vez como ese héroe procedente de la República Checa, es ganar publicidad, ganar propaganda, hacer el papel de víctimas; pero la Revolución conoce demasiado bien el jueguito de todos y solo cuando llegan a límites extremos y no queda otra alternativa, se les aplica la ley. No voy a enumerar. Ustedes no se imaginan las calumnias, las mentiras que comunican por cualquier vía, por teléfono y veinte cosas. Sobre eso nuestro pueblo está bien, bien, bien informado. También se les puede preguntar a nuestros ciudadanos, que conocen muy bien lo que pasa en este país, que saben muy bien de cuestiones políticas internacionales. Yo estoy seguro de que saben más que los mismos norteamericanos de todo lo que pasó en Miami con relación a las más "democráticas y honestas" elecciones que ha habido jamás en ese país. Le han dado a nuestro pueblo tan gran lección, que de verdad está "deseoso" de adoptar la Constitución norteamericana, pedir la anexión. Así que aquí está presente, realmente, la desesperación. Llevan 42 años inventando cosas, desde crímenes e invasiones que ya mencioné hasta ridiculeces. Realmente son temas que cuando muchos se creen que nos disgustan, nosotros nos divertimos, porque es donde el pueblo da la opinión. Nosotros recogemos cada 24 horas la opinión de miles y miles de ciudadanos, así que somos tramposos, es la realidad. ¿Saben por qué? Porque conocemos las cartas del contrario, tenemos una bolita de cristal, tenemos un equipo de ultrasonido que descubre todo. ¡Ustedes no se imaginan! Si yo hago una colección de esas opiniones que son de verdad espontáneas, no encuestas; no, no, son las opiniones espontáneas en un país donde los ciudadanos se expresan con una espontaneidad total... El que conozca al cubano lo sabe, y nosotros, al menos, conocemos bien a los cubanos. Hace unos días, con motivo del 40 aniversario de la invasión de Girón, donde sufrieron un gran revés -y ahora, a medida que pasan los años, se percibe mejor su magnitud-, estuvieron presentes aquí académicos norteamericanos y también antiguos miembros de la CIA, los que preparaban los atentados contra mí. ¿Pero podía yo guardarles rencor? No tenía ni sentido. Uno de ellos, que creo que habló ayer -yo estaba en un acto y no pude verlo, lo vi allí, me habría gustado verlo otra vez-, dijo tales cosas, que deben quedar realmente para la historia, independientemente de los papeles desclasificados, que ellos desclasificaron y nosotros también; lo único que en nuestro caso fue embarazosa la cosa, porque había algunas palabritas de uso habitual en situaciones de emergencia, y debo confesar que, aunque a algunas se les puso una tachadura de esas, otras hubo que dejarlas porque no había otra forma de explicar lo que estaba pasando y cómo estaba pasando. Bien, no conocen cuál era la teoría ridícula y mentirosa, además, y era que se iba a producir una sublevación popular, y lo que hubo fue una sublevación de la gente buscando armas por todas partes. Ellos se podrán equivocar, sería una desgracia para muchos; incluso para nosotros, si se equivocan. Todas las guerritas que han hecho por ahí las hemos estudiando y sabemos en qué consiste nuestra fuerza. No le tememos a ningún peligro. Como dice una poesía española, famosa, los cubanos pueden afirmar: si muero/ qué es la vida/ por perdida ya la di/ cuando el yugo del esclavo/ como un bravo sacudí. Me perdonan los que hablan otro idioma, porque traducir un verso español, al ruso o al alemán o a alguno de esos idiomas, me imagino que no debe ser muy fácil; al chino, menos todavía, creo que eso lleva tiempo. Bien, ustedes me excusan. Tuve que hablar del caballero. Ya que he publicado sus méritos, ¿no?, debo hablar también un poquito de sus deméritos. [...] "Cientos permanecen encarcelados, la mayoría por actos inocuos, como pasarse ejemplares de la Declaración Universal de Derechos Humanos." Oigan, de verdad que nosotros debemos ser enviados al infierno, porque estamos encarcelando personas por pasarse ejemplares de la Declaración Universal de Derechos Humanos; aunque nosotros podemos publicar 10 millones de declaraciones. Los derechos humanos, de verdad, bien analizados y concebidos, es todo lo contrario de lo que ha hecho un país que entrenó 80 000 oficiales de la policía y de otras instituciones, a los cuales se les educaba con un manual de torturas que estuvo hace poco en la Escuela de las Américas. En Viet Nam habían adquirido mucha experiencia encerrando en jaulas a los vietnamitas. Ayer yo decía en el acto que eran bárbaros y enseñaron a otros bárbaros con manuales oficiales. Aquellos fueron los que en Argentina hicieron desaparecer 10 000 ó 20 000 ó 30 000 personas. Oficialmente se ha admitido el número de 10 000, pero nosotros sabemos muchas de las cosas que hacían: A una madre le sacaban el hijo en un décimo piso y le decían: "Habla o..." ¡Imagínense qué tipo de acciones! Y lo que hicieron con los ratones no se puede contar; pero los tipos de torturas lo sabemos bien, tenemos muchos amigos argentinos, muchos, muchísimos y, afortunadamente, cada vez más. Conocemos a las madres de la Plaza de Mayo, las Abuelas de la Plaza de Mayo, el Premio Nobel de la Paz, Pérez Esquivel, y a mucha gente que tienen una gran cantidad de información. ¿Quiénes prepararon a esa gente? Allá, los bárbaros del Norte. ¿Quiénes organizaron el golpe de Estado en Chile? Allá, los bárbaros del Norte. Quisieron derrocar a Salvador Allende aun antes de que tomara posesión, y hubo asesinatos y todos aquellos plancitos, aquel toque de calderas y manifestaciones, que le hacían cada vez más difícil la tarea al presidente Allende. Todo venía de allá, como estas carticas, con propagandas como estas. Voy a decir algo más: Ser amigo de los que tienen tantas responsabilidades históricas es realmente una vergüenza, porque cada cual escoge sus amigos, cada cual los escoge por una razón o por otra, porque le han metido una cantidad inmensa de veneno en el alma, o lo han desinformado, o porque siente como aquella gente. Ellos dieron lugar al golpe de Estado y ellos lo apoyaron. No, no, no, durante todo ese montón de años, y ahí mismo están muchos de ellos de nuevo en el gobierno, unos y otros han estado. ¡Ah!, pero ninguno planteó nunca un bloqueo en aquellos montones de años ni contra los genocidas en Argentina o en Chile, y si lo hubieran planteado nosotros nos habríamos opuesto, porque es una manera cobarde, ruin, partiendo de la filosofía de que si al pueblo lo aprietan y lo aprietan, el pueblo se subleva contra el gobierno. Bien, muchas veces el pueblo se subleva sin que ellos tengan que tomar ninguna medida. La clave está en si el gobierno es honrado o no, si cuenta con el apoyo del pueblo o no, si el pueblo tiene una cultura y una conciencia política o no. Realmente sobre el tema político no saben. Allí todo es por dinero, hasta la publicidad. La campaña electoral esa, toda la publicidad esa, la Asamblea de los demócratas fue aquí analizada en una mesa redonda y divulgada por nuestra televisión, y la Asamblea Republicana lo mismo. Allá creo que gastaron como 3 000 millones de dólares oficialmente, porque ahí no se cuenta con el dinerito que se da por debajo de la mesa, que es tanto o más que lo que se da por encima de la mesa. Además, hasta el cuarto de Abraham Lincoln se ha utilizado para que disfruten una noche en aquel histórico punto de la Casa Blanca. Eso por lo menos es una violación de los derechos humanos de los muertos. Creo que a nadie le gustaría que lo llevaran a la casa, al lugar donde durmió. Más respeto. Creo que no es eso lo que Lincoln se merece. El nombre de Lincoln está ahí en la Tribuna Antimperialista "José Martí", junto a otras decenas de norteamericanos ilustres; pero en materia de presidentes pusimos a muy pocos, ni siquiera al primero, con todo respeto, porque todos hemos leído -no sé si en estos tiempos-, cuando estudiaba, como revolucionario leí la Declaración de 1776, en que todos los hombres nacen libres e iguales y a todos los que concede el Creador determinados derechos, etcétera, etcétera. Eso fue en 1776. ¿Y cuándo liberaron a los esclavos? Tras una sangrienta guerra civil. ¿Y los liberaron realmente? Quién va a creer en ese cuento. Después tuvieron que morir Luther King, Malcom X y otros, luchando contra la segregación. Había un apartheid allí, y todavía hay apartheid por la pobreza, la marginación, la forma en que se aplica la justicia. De modo que cuando liberaron a los esclavos -y aquí pasó igual, aquí fue en 1886- se quedaron en los mismos lugares, haciendo las mismas tareas y ya no tenían ni siquiera quién se preocupara por su salud, porque los otros, como los tenían en concepto de propiedad, veían disminuir su capital si algún esclavo moría, y después nada les importaba. Hemos conocido esa etapa en la historia de Cuba, e incluso cuando las empresas yankis iniciaron las grandes plantaciones cañeras y trajeron decenas de miles de inmigrantes del Caribe, fundamentalmente haitianos. Bien, a lo mejor ustedes están ya impacientes y voy a terminar. No se asusten, que yo no voy a hacer mucho uso de este material. No, no quiero agotar ni ofender a nadie. "Cuba recientemente canceló la visita del Viceministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Volmer" -continúa el material yanki-, "porque se atrevió a sugerir que abordaría las cuestiones de los derechos humanos en su viaje." Mentira, sencillamente le pedimos que no viniera, porque hizo unas declaraciones que para nosotros no eran en ningún sentido aceptables; porque hay mucha gente que desde allá y antes de venir empiezan a hablar, que vienen a Cuba a decirle al gobierno de Cuba lo que tiene que hacer, y se ponen a practicar el jueguito ese. Y nosotros, sí señor, no andamos con bobería. Sí, fue una decisión que se tomó tras una declaración inaceptable para nuestro país, porque no le vamos a aceptar nada a nadie. No, no crea nadie que por alguna razón, poder o influencia... Nosotros nunca hemos cambiado dignidad y honor por ningún tipo de ventajas materiales. Esa es nuestra filosofía. Esa es la verdad, y ahora si quieren que le manden un telegrama a Volmer (Aplausos). Dirán, ya veo los cables: "Insulta Castro a Volmer." Ya les dije que era especialista en leer cables. ¿Ustedes creen que la prensa internacional ha reflejado lo que aquí ha ocurrido? No, no se hagan ilusiones, que por ahí, yo que leo los cables, veo que siempre es una cosita, una bobería -me perdonan los periodistas, ¿no?, no tengo intención de pelearme con ellos; ellos están peleados conmigo hace rato (Risas), pero nos llevamos bien a pesar de todo, somos francos; ellos escriben lo que quieren y yo se lo digo (Risas y Aplausos), pero, ¿cuántos años hace que no se expulsa aquí a un periodista? (Aplausos.) Ahora vean esto: "Cuba atacó duramente a la Argentina, en febrero, después que un periódico argentino afirmó que la Argentina apoyaría una resolución de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (UNCHR) sobre Cuba." Casi todo lo que dicen es mentira. Eso no fue así, todo el mundo sabe esa historia y no quiero en esta asamblea revivirla; pero ellos que no deben ilusionarse demasiado, que nosotros tenemos algunas pruebas de las cosas que pasaron. Nadie nos va a venir a tomar el pelo. Afortunadamente, tenemos muchos amigos en todas partes. Bien, no digo nada más, solo señalo el estilo que tienen para manipular las cosas. Dice que por eso atacamos duramente a la Argentina. Son unos mentirosos, porque aquello se originó por las palabras que yo pronuncié en una reunión de economistas o en una reunión con una gran delegación mexicana que vino del estado de Zacatecas -ahora no me acuerdo exactamente. No, no fue en esa, fue en otra de las muchas reuniones que hemos tenido. Lo más que podríamos haber hecho nosotros era un contragolpe, estando absolutamente seguros de lo que iba a pasar, y más vale denunciar antes de que ocurran las cosas que estar después hablando del tema. Nuestro país tiene sus propias tácticas y ha acumulado bastante experiencia; sabemos cómo tratar cada problema. "A principios de este año, un miembro del Parlamento checo, Ivan Pilip, -de nuevo el héroe aquí-, y el ex miembro del Parlamento, Jan Bubenik, fueron detenidos durante más de tres semanas, en enero, simplemente por reunirse con activistas cubanos y periodistas independientes. "Ningún congresista estadounidense ha participado -vean esto, porque esto puede ser de interés para ustedes, y no les voy a cobrar nada por la información- en una reunión de la UIP en el lapso de 10 años. "En 1998, el Congreso de los Estados Unidos decidió dejar de ser miembro de la UIP si no se reducía la contribución de los Estados Unidos a esa Organización. "La contribución no se redujo, así que en octubre de 2000, el Secretario General de la UIP fue informado oficialmente de la intención de los Estados Unidos de retirarse de la UIP, lo que se hizo efectivo de inmediato." Vean, pagar la cuota no, pero tratar de utilizar la UIP para sus planes y sus intrigas sí, y no les cuesta ni un centavo. Es la técnica que están usando para todas estas actividades, que son ilegales, que ningún país las aceptaría, porque, bueno, usted quiere venir, venga, si aquí han venido muchísimas personas legalmente. Aquí no se le prohíbe a nadie reunirse con nadie; lo que luchamos es contra el clandestinaje, contra las ilegalidades, las mentiras, los disfraces. Alguien que actúe normal y correctamente no inventa esas cosas; pero ellos, embarcadores como son, no quieren enviar norteamericanos a realizar esas tareas aquí, ¿y qué han hecho? Enviar checos, polacos, en ocasión algún rumano, un estonio estuvo por aquí, son varios. Buscan ciudadanos de los antiguos países socialistas de Europa y los envían, para crear conflicto entre Cuba y esos países. Ellos lo que no quieren es un norteamericano realizando esas actividades; que las hagan otros; y en los últimos tiempos, incluso, llegan lejos, porque tratan de reclutar diputados, miembros de Parlamentos europeos, para enviarlos. ¡Uff!, si los conocemos bien, y algunos amigos que están aquí los conocen, han dado su vuelta, lo único es que han dejado su rastro. Lo mejor es siempre no arrestarlos, ya les dije lo que pasó con aquel individuo. No, no, no, dentro de ciertos límites, porque nosotros tenemos la prerrogativa de decir: Se acabó el relajo ese. Espero entonces que no digan que no sabían que violaban las leyes, que es lo que dijo este caballero; pero es pérfido lo que hacen. Es mejor, ya que ellos son los jefes, los que lo hacen todo, que envíen ciudadanos norteamericanos y no embarquen a los ciudadanos de otros países. Vean ustedes como es la cosa, que en nuestro país se reciben mucho más de 100 000 residentes en Estados Unidos de origen cubano, las limitaciones que se han establecido son muy pocas, y vienen más de 100 000. También viene un número de norteamericanos, y no son pocos, a pesar de que la sanción... ¡Vean ustedes! Hablan de que nosotros nos irritamos y tomamos medidas por una cosa tan sana y tan inocua, como enviar profesores a enseñar lo que son los derechos humanos en Cuba y, en cambio, de acuerdo a sus leyes pueden sancionar hasta con cientos de miles de dólares, y puede ser, incluso, muchos años de cárcel si viajan a Cuba, por "comercio con el enemigo". Yo creía que la guerra mundial se había acabado hace no sé cuánto tiempo; pero esa ficción, "comercio con el enemigo"... Así que algo tan normal y tan verdaderamente sano como visitar Cuba, porque la Constitución de Estados Unidos les da derecho, eso no pueden prohibirlo con una ficción de que hay una guerra, porque ellos están en guerra con nosotros y nosotros no estamos en guerra con ellos. A veces hemos tenido que combatir con la gente de ellos, cuando atacaron a Granada, donde había allí un grupo de constructores, porque estábamos haciendo un aeropuerto en Granada como una donación a ese país, y que para satisfacción de todos nosotros se convirtió en un punto de apoyo muy importante para el desarrollo del turismo en ese país. ¿Ustedes no se van a reunir alguna vez allá en Estados Unidos? No, hombre, qué va, si se han ido de eso. Bueno, era para mandar una cartica pidiéndoles que defiendan el derecho de los norteamericanos a viajar a Cuba. Hay que reclamar el respeto al derecho de los norteamericanos a viajar a Cuba. Pero, bueno, no sé lo que van a hacer, tienen ya como 2 millones de presos, si van a meter también en la cárcel a todos esos que dicen. Los cubanos, sí, porque la demagogia los autoriza. ¡Ah!, porque siempre están pensando en las elecciones. Ahora fue la de Bush como aspirante a presidente, y ahora viene la de Bush gobernador; es de elecciones en elecciones, de demagogia en demagogia. Cuando algunos vienen y dicen: "¿Usted cree que van a mejorar las relaciones?" Ese país no está en condiciones de mejorar las relaciones con nadie, esa es la verdad. Batalla ideológica sí, esa sí la estamos librando y la vamos a estar librando mientras exista el sistema imperialista, eso lo hemos dicho más de una vez. En fin, ya el documento se acabó. Bien, no quiero hacer comentarios, no quiero responderle a nadie de los que hablaron aquí, esta no es mi misión; yo vine aquí a hablarles a ustedes, no a encender polémicas ni a ofender a nadie, porque aquí lo que nos place es que todos hayan podido venir, todos hablaron, todos recibieron o no una réplica, y nuestra televisión publicó para todo el país esos debates. Millones de personas han visto los debates, y tienen sus opiniones, yo las conozco, se han expresado muy bien sobre la conferencia, y realmente con reconocimiento, con gratitud. Está informado, nosotros no tenemos nada que ocultar, salvo que sea una operación de carácter defensivo, algo que tenga que ver con la seguridad; pero no, todos los que hablaron aquí no hablaron solo para esta asamblea, todos los que nos criticaron hablaron para todo el pueblo. Es lo que puedo decirles. Voy a concluir rápido. Voy a mirar el reloj, me faltan nada más que dos minutos para dos horas, pero creo que eso me lo perdonan ustedes. Es que tienen que irse, son las 7:00 y creo que ustedes tienen otras cosas que hacer... Me lo habían advertido. Pero, bueno, hice esto porque me sentí en un ambiente familiar y quise ser franco con ustedes (Aplausos). Leyendo estos documentos, a nadie le puede quedar dudas sobre quién conspira, quién organiza, quién miente, quién intriga, quién paga y quién manda (Aplausos). No hace falta un especial esfuerzo para comprender hasta qué punto la prepotencia, la frustración y los interminables fracasos llevan al gobierno de Estados Unidos al irrespeto hacia las instituciones, a la provocación e injerencia en las organizaciones internacionales y en las cuestiones internas de cualquier país. Llevan cuatro décadas reclutando mercenarios. Hoy nuestro pueblo está más unido y la Revolución es más fuerte que nunca. Contra ella se estrellarán todas las conjuras, planes, conspiraciones y crímenes que cometen contra nuestra patria. Desenmascararemos sus maniobras, denunciaremos su perfidia y sus mentiras. No vacilaremos tampoco en acusar y desenmascarar a sus cómplices. Ninguno quedará fuera de la más justa y demoledora crítica, por encumbrado que sea; ningún interés económico o amenaza de represalia frenará la dignidad y el valor de nuestro pueblo. No por ello vacilamos en afirmar que es repugnantemente cínica la conducta de los que esgrimen o se acogen a la ingenua y ridícula maniobra de utilizar como hojita de parra la condena al bloqueo, con el propósito hipócrita de compensar la infamia de acusar a Cuba por supuestas violaciones de los derechos humanos. Nada podrá justificar jamás la cobardía y la mentira. Cuba desprecia a los que así actúan, y no nos interesan los votos contra el bloqueo de aquellos que cínicamente apoyan los argumentos con los que el imperio pretende justificar sus crímenes. Nada pudo ni podrá vencer jamás la dignidad, la ética y el heroísmo de un pueblo que ha escrito ya una página imborrable en la historia de esta época (Aplausos). Agradezco la noble compañía de tantos y tan dignos parlamentarios que nos honraron con su presencia y nos alentaron con su solidaridad. Les ruego me perdonen por el tiempo utilizado -y me refería al que yo pensaba. Ahora ruego doblemente que me perdonen por eso. Eternamente, gracias, les digo a ustedes. Les deseo a esta excelente conferencia todo el éxito que merece. ¡Hasta la victoria siempre! ¡Muchas gracias! (Ovación). |