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Cuba
y el Desarme Nuclear>>Ratificación
del Tratado de Tlatelolco
Ratifica
Cuba tratado de Tlatelolco
El pasado 23 de octubre de 2002, la Embajada de Cuba en la Ciudad de
México procedió a depositar el instrumento de ratificación
por parte de la República de Cuba del Tratado para la Proscripción
de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, más
conocido como Tratado de Tlatelolco.
El
Tratado de Tlatelolco tiene como objetivo establecer una zona libre
de armas nucleares en la parte del Hemisferio Occidental que comprende
a los países latinoamericanos y caribeños. Con la ratificación
de Cuba, dicho Tratado entrará en vigor en toda su área
de aplicación, y se declarará a América Latina
y el Caribe como la primera zona habitada del planeta completamente
libre de armas nucleares.
Entre las obligaciones del Tratado se incluyen la prohibición
del ensayo, el uso, la fabricación, la producción o la
adquisición de toda arma nuclear. Asimismo, se prohíbe
el recibo, el almacenamiento, la instalación, el emplazamiento
o cualquier forma de posesión de estas armas.
Cuba firmó el Tratado de Tlatelolco el 25 de marzo de 1995, expresando
así su voluntad política y compromiso en relación
con la aplicación de ese instrumento jurídico. Aquel fue
esencialmente un acto de solidaridad con los países de América
Central y el Caribe, a pesar de que los Estados Unidos, única
potencia nuclear en las Américas, sostenía contra Cuba
una política de hostilidad, acentuaba su bloqueo económico,
comercial y financiero, reforzaba su campaña contra el país
y mantenía por la fuerza y en contra de la voluntad del pueblo
cubano la ocupación ilegal de una parte del territorio nacional.
Al momento de ratificar el Tratado de Tlatelolco, estos obstáculos
continúan estando presentes e incluso se han acrecentado. Sin
embargo, en contraposición al interés de la superpotencia
mundial de hacer prevalecer el unilateralismo en la solución
de los problemas internacionales, Cuba, una vez más, demuestra
su compromiso con la promoción, el fortalecimiento y la consolidación
del multilateralismo y los tratados internacionales en materia de desarme
y control de armamentos.
La ratificación del Tratado de Tlatelolco reafirma el apego y
el respeto de Cuba al principio de la no proliferación nuclear
dentro de un contexto global. Es decir, la aplicación de medidas
en este ámbito constituyen solo un paso intermedio en el proceso
hacia la eliminación total de las armas nucleares. El paso dado
por Cuba significa, además, una importante contribución
a los esfuerzos regionales en favor del desarme nuclear, la paz y la
seguridad internacionales.
Ministerio
de Relaciones Exteriores
25 de octubre del 2002
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