CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

  English   RSS Cubaminrex  

Omnipotencia

Por Juana Carrasco Martín
Tomado de Juventud Rebelde
13 de abril de 2005

Como casi siempre sucede con los secretos bien guardados, algún día se conocen. Y este tiene que ver con el ciudadano británico Feroz Ali Abbasi, uno de los pocos detenidos de Estados Unidos, en su proclamada “guerra contra el terrorismo”, que ha sido llevado ante un juez. Bueno, en realidad el punto lo da el magistrado y su actitud tan “justiciera”, según describen las transcripciones de la audiencia en corte realizada el pasado año, pero que solo ahora han salido a la luz pública, aunque sin mucha alharaca, como también ocurre casi siempre en los asuntos que pueden dañar la imagen de esta administración bushiana.

Ahí van los hechos:

El pasado junio, la Corte Suprema de EE.UU. dictaminó que los prisioneros en la Base Naval de Guantánamo podían impugnar su detención ante los tribunales, lo que les daría identidad y voz. Por fin, se sabría quiénes son, cómo se llaman, de dónde proceden, cómo fueron capturados... Sin embargo, todavía es bien poca la información sobre los centenares de detenidos —ciudadanos de más de 40 países— y solo se transmite por los canales oficiales del gobierno estadounidense, luego que el Pentágono creara los tribunales militares, y ya sabemos que esta administración ha pecado en exceso por coja y mentirosa.

Pero la AP logró llegar a las historias de unos 60 en miles de páginas de las transcripciones de la Corte de Distrito de Washington, donde los legajos de los procedimientos están archivados, y aquí vienen algunos detalles interesantes de esas audiencias que, definitivamente, los declaró “combatientes enemigos” y, por tanto propició la oportunidad de mantenerlos bajo rejas indefinidamente...

Por ejemplo, uno de estos hombres en el limbo, o peor, en el infierno carcelario de Camp X Ray y Camp Delta, los dos centros de detención en el territorio cubano ilegalmente ocupado por la base naval estadounidense, le hizo está pregunta comprometedora y bien difícil de responder a uno de los jueces militares: “¿Es posible ver la evidencia para refutarla?”. Por supuesto, no podía.

Sobre todo destaca el intercambio de Abbasi con el presidente del tribunal, que en rotunda declaración terminó espetándole: “No me importan las leyes internacionales”. Así fue el diálogo:

“Tengo el derecho de hablar”, dijo Abbasi quien reiteradamente señaló lo ilegal de su detención.

“No lo tiene”, le replicó el juez.

Y justo antes de que el detenido fuera sacado de la sala, el letrado, evidentemente fuera de juicio, enfatizó: “No me importa la ley internacional”... “No quiero oír de nuevo las palabras ‘ley internacional’. No estamos preocupados con la ley internacional”. Y dictó fallo: Ali Abbasi está “profundamente vinculado” con Al Qaeda. Sin embargo, afirma el sitio web Democracy Now que cuatro meses después Feroz Ali Abbasi fue puesto en libertad.

Razonables entonces las palabras de otro detenido, el negociante paquistaní Saifullah Paracha, que aparecen en otra página de los legajos: “Usted no es el amo de la Tierra, Señor”.

Pero se equivoca. Como jueces de un mandatario que se autoestima enviado de Dios en la Tierra, es justo que estos hombres de leyes muestren su omnipotencia.

<< Atrás

Copyright © Ministerio de Relaciones Exteriores

Escribir al WebmasterEscribir al Webmaster