|
Diseño de Donikián
Un ciudadano de Nueva Orleans muere acribillado por la policía
- El hombre, provisto de un cuchillo, recibió los disparos de 12 agentes
Por Mercedes Hervás
Tomado de Rebelión
29 de diciembre de 2005
La violencia, ésa que tan triste fama dio a Nueva Orleans tras el paso del huracán Katrina, ha resucitado en la ciudad que fue anegada por las aguas hace cuatro meses. Todo EEUU vio ayer por televisión --la escena fue grabada en vídeo por un testigo-- cómo una docena de policías cosían a tiros a un hombre negro que esgrimía amenazadoramente un cuchillo.
EN UNA FARMACIA
"No tuvieron más remedio que usar la fuerza letal", argumentó el portavoz policial David Adams, quien subrayó que la vida de al menos un policía estuvo en peligro. El incidente tuvo lugar el lunes en Charles Avenue, la vía por la que discurre el célebre Mardi Gras. Tras golpear al encargado de una farmacia, el hombre, de 38 años, salió a la calle e interpeló a un policía, que comenzó a seguirle y pidió refuerzos. Al no poder detenerle con gas pimienta, los agentes le ordenaron arrojar su cuchillo y tirarse al suelo.
El hombre desobedeció y trató de golpear a un policía, según el portavoz. El rifirrafe verbal duró varios minutos antes de que los policías dispararan una decena de tiros.

Subir
Inspector general de
CIA analiza casos de "entrega equivocada"
WASHINGTON, 27 diciembre.-El inspector general de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA) está analizando varios casos
de "entrega equivocada" en los que extranjeros han
sido erróneamente arrestados y enviados a terceros países,
informaron hoy los medios norteamericanos, según la agencia
Xinhua.
La llamada "entrega" se refiere a la operación
secreta de la CIA en la que esta envía a presuntos terroristas
capturados a otros países con el fin de evitar las leyes
nacionales que prohíben la tortura durante el interrogatorio.
Esta práctica, autorizada por el presidente George W.
Bush poco después de los ataques terroristas del 11 de
septiembre, ha generado recientemente una gran controversia por
sus graves violaciones a las leyes internacionales y a los derechos
humanos.
Entre 100 y 150 personas han sido secuestradas de esta manera
desde el 11 de septiembre del 2001. Algunas de ellas han sido
secuestradas por error o bien, después de nuevas investigaciones,
pueden no haber estado tan directamente vinculadas con el terrorismo
como se pensaba inicialmente.
En la actualidad, varios casos de "entrega equivocada" son
investigados por el inspector general de la CIA, John Helgerson.
Funcionarios de la administración Bush han afirmado que
se trata de "casos aislados" de entre los más
de 80 000 presuntos terroristas detenidos por las autoridades
norteamericanas desde el 11 de septiembre.
Sin embargo falta mucho por saber sobre las prácticas
de detención e interrogación secretas de la CIA,
sobre todo cuando detiene a extranjeros y los transporta a otros
países.
En las instalaciones dirigidas por la CIA y el ejército
norteamericano, las imágenes de los abusos a los prisioneros
y al menos 26 casos de homicidios criminales han hecho surgir
preguntas sobre la manera en que las autoridades norteamericanas
manejan a los presuntos terroristas.

Subir
Belgrado, Kabul, Bagdad, Qatar... ¿Telesur?
Las bombas de EEUU contra las televisiones incómodas de los países a los que invade
Por Pascual Serrano
Tomado de Rebelión
1ro de diciembre de 2005
El pasado 22 de noviembre el diario británico Daily Mirror publicó un documento secreto del gobierno británico en el que se decía que Bush le indicó a Blair en una cumbre en la Casa Blanca celebrada el 16 de abril de 2005, que quería bombardear la sede central de la cadena de televisión árabe Al Jazzera en Qatar. La reunión se produjo cuando las fuerzas estadounidenses en Iraq estaban preparando el asalto a la ciudad de Faluya.
Aunque el gobierno Bush ha calificado esa acusación de “estrafalaria e inconcebible” ha amenazado a los medios norteamericanos si publican el documento, debido a que fue revelado de manera ilegal por un funcionario por lo que quebrantarían la Ley de Secretos Oficiales. Lo que deja en evidencia su autenticidad, pues no se puede quebrantar esa ley publicando un documento falso.
Quizás ahora haya que volver a recordar que el ejército norteamericano ha tenido por norma bombardear sistemáticamente las emisoras de televisión non gratas en todas sus recientes invasiones.
Cuando las tropas norteamericanas entraron en Bagdad el 7 de abril de 2003 entre sus primeras acciones, además del derribo de la estatua de Sadam, estuvo la de disparar a las 7:45 un solo misil de precisión desde un caza contra el edificio de Al Jazzera en Bagdad asesinando al jefe de la oficina, Tareq Ayoub. No fue un disparo al azar: “El avión volaba tan bajo que creímos que iba a aterrizar en el techo”, le diría después el periodista de la televisión árabe, Taiseer Alouni, a su colega británico Robert Fisk. Tres días antes los responsables de la televisión habían proporcionado la ubicación exacta de su oficina a los estadounidenses.
También en su entrada a Bagdad, el mismo día del ataque con misil a Al Jazzera, un tanque norteamericano disparaba contra el hotel Palestina donde se alojaba toda la prensa extranjera acreditada provocando la muerte de los periodistas Jose Couso de Tele 5 y Taras Protsyuk, de la agencia Reuters.
El 7 de agosto de 2004, el gobierno iraquí, siguiendo las instrucciones del ejército ocupante norteamericano, ordenó el cierre de las oficinas de Al Jazzera en Bagdad y su expulsión del país.
El 12 noviembre del año 2001, el ejército norteamericano bombardeaba los locales del canal en Kabul, la capital de Afganistán, con la excusa de que habrían albergado a algunos miembros de Al-Qaeda. A pesar de las promesas hechas a Al-Jazzera, la administración norteamericana nunca ha abierto una investigación.
Un mes antes, el 3 de octubre de 2001, Colin Powell, Secretario de Estado norteamericano, se dirigió al Jeque Hamad bin Khalifa al-Thani, emir de Qatar y principal accionista del canal, para pedirle que interviniera a fin de que Al Jazzera modificara su cobertura de los acontecimientos.
La anterior invasión en la que participó Estados Unidos fue en Yugoslavia, en esa ocasión bajo la bandera de la OTAN. Allí, en Belgrado, el 23 de abril de 1999, el ejército norteamericano bombardeó la sede de la radiotelevisión de Serbia (Radiotelevizija Srbije, RTS), situada en el centro de la ciudad, causando la muerte de dieciséis empleados del canal.
Los socios de Estados Unidos tampoco se quedan cortos. El 19 de enero de 2001, el ejército israelí dinamitó el edificio de la televisión y la radio palestinas La Voz de Palestina, en Ramallah, en los territorios ocupados.
He conocido a los periodistas de Al Jazzera en varias ocasiones, en Iraq y en el Líbano. No he apreciado ni el más mínimo odio ni apología de la violencia en su trabajo. Me han parecido profesionales íntegros, obsesionados por recoger los testimonios de la gente, de los iraquíes en Bagdad o de los palestinos en los campos de refugiados en el Líbano, personas cuyo acceso a los medios occidentales les está vedado y que sólo pueden expresarse ante los micrófonos de esta cadena árabe.
La conclusión por tanto es clara, el gobierno norteamericano ha establecido como norma bombardear toda emisora de televisión incómoda en cada país donde llega tras su invasión: Yugoslavia, Afganistán, Iraq, y quien sabe cuál será el próximo objetivo. Su impunidad es absoluta, los gobiernos europeos apenas expresan su indignación con la boca pequeña. En América Latina una nueva televisión valiente hace pocos meses que ha nacido, Telesur. Creada por Venezuela, Brasil, Argentina, Cuba y Uruguay, ya ha dejado claro que va a apostar por un modelo de información enfrentado al pensamiento único promovido por las grandes emisoras norteamericanas. Del mismo modo que Hugo Chávez ha denunciado las intenciones de Estados Unidos de asesinarlo, los periodistas hemos de advertir sobre la amenaza hacia una televisión independiente que no responderá a los intereses de Bush. El tiempo demostrará si será el nuevo objetivo de los misiles norteamericanos. Por eso es importante señalar al criminal antes de que cometa su crimen.

Subir
Casi llegan a mil los ejecutados en EE.UU.
Tomado deJuventud Rebelde
1ro de diciembre de 2005
WASHINGTON, noviembre 30.— Estados Unidos probablemente llegue esta semana al macabro hito de mil ejecuciones de convictos desde 1976, mientras cada vez son más las denuncias de condenados que son inocentes, reportó AFP.
A Robin Lovitt, quien se hubiese convertido en el ejecutado número mil, le fue conmutada a última hora la sentencia a cadena perpetua porMark Warner, gobernador del estado de Virginia. Sin embargo, por lo menos otras dos ejecuciones están previstasen Carolina del Norte y del Sur, respectivamente.
La pena de muerte ha estado en el candelero después de probarse la inocencia de algunos presos que iban a ser ejecutados, desenmascarando fallas en el sistema judicial. En los últimos 32 años fueron liberados 122 presos que estaban en el corredor de la muerte.
“Más y más gente comprende que con la pena de muerte se cometen errores, que afecta desproporcionadamente a los pobres y a la gente de color, que no impide el crimen, que es cara, arbitraria e inmoral”, según 1000executions.org, un sitio en Internet de Amnistía Internacional.
La pena de muerte es actualmente legal en 38 estados de Estados Unidos, pero muchos, rara vez la usan. La gran mayoría de las ejecuciones ocurre en los estados del sur.
El mes pasado, una encuesta de Gallup indicó que el 64 por ciento de los estadounidenses está a favor de la pena capital, un porcentaje bastante menor al 80 por ciento que la respaldaba en la década de 1990.
Ahora, la ejecución número mil está prevista para el viernes en el estado de Carolina del Norte, donde Kenneth Lee Boyd podría ser ejecutado, si no recibe el indulto que detenga el castigo, indicó EFE.

Subir
Vuelos y cárceles secretas de la CIA en Europa
Bofetón a la soberanía
Por Nicanor León Cotayo
Tomado de Granma,
1ro de diciembre de 2005
El períodico The Washington Post denunció recientemente que la CIA ha trasladado clandestinamente a sospechosos de terrorismo hacia cárceles secretas en Europa y Asia, algo corroborado, entre otros, por la televisión de Suecia.
Un alto funcionario de la policía sueca, Paul Forrel, explicó la forma en que llevaron allí a una de esas personas, luego conducida a otro lugar.
De acuerdo con lo dicho, en una estación policiaca del aeropuerto de Bromma, al sur de esa nación europea, les rompieron sus vestimentas árabes hasta dejarlos desnudos.
Los vistieron —agregó Forrel— con overoles de trabajo, les vendaron los ojos y pusieron esposas en sus manos y cadenas en los pies, hasta llevarlos a un avión Gulfstream parqueado cerca del edificio.
Según el relato televisivo, el avión de 14 asientos, matrícula N379P, hoy más conocido como "el expreso de la base de Guantánamo", despegó a las 9:49 de la noche el 19 de diciembre del 2001.
La prensa comentó ahora que tal revelación se suma al creciente escándalo internacional que afronta la Administración de Bush respecto a este incómodo asunto.
El periódico The Washington Post demostró que para esos trajines clandestinos la CIA empleó como fachada a decenas de empresas inexistentes, y que con igual intención hoy maneja 26 aeronaves.
Las evidencias llevaron al Alto Comisionado para la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, a declarar el sábado último que investigarán esas actividades.
Estuvo en línea con el secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis, quien antes informó que habían solicitado a los 45 países miembros aclararan los conocimientos que tuvieron respecto al asunto.
Semanas atrás, la Asamblea Parlamentaria de ese Consejo encargó al diputado suizo Dick Marty investigar las acusaciones vinculadas a esas actividades clandestinas de la CIA.
Marty declaró en París que hay "serios indicios" sobre transportación secreta estadounidense de prisioneros en suelo europeo, así como que pidió a Washington aclaraciones respecto a 31 vuelos.
También dijo que "hay una serie de indicios inquietantes, entre ellos aterrizajes en determinadas zonas de Europa, sin que haya explicaciones para ello".
En Madrid, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, manifestó a la televisión que de confirmarse las 10 escalas denunciadas —como mínimo— en su territorio "estaríamos en presencia de hechos gravísimos".
El periódico canadiense La Presse informó el lunes pasado que aviones de la CIA hicieron 55 escalas en ese país, ocho con destino a la base de Guantánamo.
Otros aparatos que transitaron por Canadá, añadió, y de los cuales obtuvo su registro de vuelo, salieron rumbo a España, Gran Bretaña, Portugal y Alemania.
Jonathan Faul, alto funcionario de la Unión Europea, expuso el tema a representantes de la Casa Blanca, los cuales explicaron que necesitan "más tiempo" para responder a esas denuncias.
He aquí una de las ráfagas más fuertes del huracán político que golpea a Bush.
Corrobora hasta la saciedad que, en aras de lograr sus objetivos, el actual Gobierno de Estados Unidos no vacila en atropellar durante años la soberanía de países aliados.
Al mismo tiempo, y también sin el menor recato, no le preocupa ni por un minuto, poner al desnudo la existencia de una red internacional de la tortura encabezada por la CIA.
Aún más lodo sobre una muy cuestionada Administración que tiene entre potentes signos de interrogación la pregunta de si terminará —o no— su segundo mandato.

Subir
|