

Cuba no descuida su preparación para la defensa
CUBA, 26 de noviembre de 2009.- Aunque por dificultades económicas y financieras no será masiva la participación de los cubanos y cubanas en el ejercicio estratégico Bastión 2009, su realización constituye un imperativo.
En momentos que muchos pudieran pensar que disminuiría la agresividad de Estados Unidos hacia la Isla, vale la pena recordar aquella frase del Comandante Ernesto Che Guevara: "Al imperialismo no se le puede creer ni tantito así, nada".
La amenaza real que para la seguridad de América Latina representan las 11 bases militares norteamericanas diseminadas en ese territorio, el incremento de las campañas mediáticas contra gobiernos progresistas en la región y el intento de condicionar la flexibilización de las relaciones con Cuba, son ejemplos de que la esencia y los principios imperiales no cambiarán.
Los enormes y cuantiosos recursos y esfuerzos invertidos desde el propio triunfo de la Revolución en el campo de la defensa, han sido garantía para la supervivencia de este Estado socialista, un elemento persuasivo para evitar una agresión armada directa como la de Playa Girón, al demostrar el poderío defensivo cubano.
El Comandante en Jefe Fidel Castro ha reiterado que mientras exista imperialismo, esta tarea será una prioridad de primer orden, y por ello año tras año se mantiene la preparación militar del pueblo bajo la premisa martiana de que "la hora de acción no es la hora de aprender. Es preciso haber aprendido antes".
Los cuatro ejercicios estratégicos Bastión realizados desde septiembre de 1980 han tenido un tema, y particularmente este quinto se centrará en "Acciones del país y los territorios durante el período de crisis para enfrentar la agresión militar del enemigo a gran escala".
Se pretende perfeccionar la organización del trabajo de los dirigentes, jefes, órganos de dirección y de mando en aras de elevar la disposición combativa y para la defensa, durante la etapa inicial de la crisis, que comienza con las primeras manifestaciones de hostilidad por el agresor potencial hasta apreciarse el inminente desencadenamiento de acciones militares en gran escala.
Por ello en ese lapso, que puede durar semanas o meses, se agudizan las tensiones, hay un deterioro creciente de las relaciones bilaterales y ambas partes incrementan su actividad en los terrenos político, diplomático, económico y militar, con la diferencia de que el país amenazado evita ser agredido, y en caso de serlo, resistir y derrocar al enemigo.
La concepción de la Guerra de Todo el Pueblo es la única factible, que en constante perfeccionamiento, permitirá al país enfrentar y obtener la victoria frente a una agresión armada de los Estados Unidos y sus aliados.
Por ello, aunque las adversidades económicas y financieras impidan que Bastión 2009 sea tan masivo como los anteriores ejercicios estratégicos, bien vale la pena recordarle al mundo que Cuba no descuida su preparación para la defensa. (Cubaminrex-AIN)