

Desde este viernes un Meteoro contra desastres naturales
CUBA, 20 de mayo de 2010. Cuando este viernes comience el Ejercicio Meteoro, la Defensa Civil cubana pondrá a prueba de nuevo su experiencia de cerca de un cuarto de siglo en el enfrentamiento de fenómenos hidrometeorológicos o tecnológicos.
Aunque su característica siempre ha sido el perfeccionamiento del sistema de medidas de protección de la población y la economía, en caso de situaciones de desastres extremos, en esta oportunidad el ensayo durará cinco días y su primera fase empieza este viernes y termina el próximo domingo.
Cuba es el único país que realiza un entrenamiento de este tipo desde 1986, cuando apenas se le dedicaba un día.
Pero después los aumentó de manera paulatina con el propósito de incentivar la preparación de los órganos de dirección y la incorporación de la población mediante acciones prácticas.
No obstante, en el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil se explicó que Meteoro 2010 incluye la preparación de la ciudadanía y la percepción del riego contra sismos de gran intensidad y maremotos, sobre todo por la cercanía de movimientos telúricos en Haití y Chile, principalmente.
Si la primera etapa está encaminada a reducir vulnerabilidades impredecibles que provocarían huracanes, sequías y eventos sanitarios adversos; la segunda, del 25 al 26 de junio, centrará la atención en cómo contrarrestar los efectos de las sacudidas de la tierra y los tsunamis.
A pesar de que la nación se halla en una zona de actividad sísmica, no escapa de sus previsiones, porque la Defensa Civil constituye un sistema de medidas defensivas de carácter estatal, llevadas a cabo en tiempo de paz y durante situaciones excepcionales.
Tanto es así que expertos de la Organización de las Naciones Unidas elogiaron en más de una oportunidad ese modelo colectivo de alerta temprana y evacuación masiva, e incluso estimaron que el riesgo de morir en Cuba víctima de un huracán es 15 veces menor que en Estados Unidos.
De modo que con Meteoro 2010 el país alista su engranaje humano y tecnológico para esperar la temporada ciclónica, que comienza el primero de junio y termina el 30 de noviembre. (Cubaminrex- AIN)