

Rescatan riñones artificiales en Las Tunas
CUBA, 28 de abril de 2010.— Los resultados del Centro provincial tunero de electromedicina en la recuperación de riñones artificiales, constituyen un referente concreto acerca del aporte que pueden realizar los trabajadores de la Salud —y de otros sectores— en todo el país cuando predominan el cuidado, el ahorro y la austeridad para solucionar dificultades con talento y recursos propios.
De ese modo lo razonaron recientemente, durante sus respectivas visitas al territorio, José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y José Ramón Balaguer Cabrera, titular de Salud, ambos miembros del Buró Político del Partido.
Según explica el ingeniero Alberto Charles Martínez, director del Centro, la experiencia se remonta al año 2006, cuando los especialistas recuperaron el primero de esos riñones: indispensables para realizar hemodiálisis en pacientes con serios trastornos o insuficiencias renales.
Después de rescatado, aquel equipo mantuvo valor de uso durante tres años: el mismo periodo de tiempo que había funcionado desde su arribo al país, totalmente nuevo.
El acontecimiento removió los ánimos del colectivo, que le devolvió vida a otros dos equipos en el año 2008, a siete durante el 2009 y hoy tiene en terminación ocho más.
Según información ofrecida por Charles Martínez, Cuba desembolsa alrededor de 17 000 dólares para adquirir en el mercado internacional cada uno de esos riñones, mientras los especialistas del centro tunero logran recuperarlos a un costo aproximado de 1 800.
Por esa razón, Las Tunas se ha convertido en vértice donde confluyen equipos con tales características, que causan baja técnica en las provincias orientales. Casi medio centenar se ha recibido ya con el objetivo de "salvar" la mayor cantidad posible, en dependencia del deterioro técnico que presenten.
Para ello, según explica José Daniel Contreras, jefe de brigada de equipos de diagnóstico y tratamiento, ponen todo su empeño alrededor de una decena de especialistas.
Es una labor de mucho rigor —coinciden los trabajadores, muy jóvenes en su mayoría. No se trata de cualquier equipo, sino de una tecnología que debe funcionar con indicadores específicos, de cuya precisión depende la vida del paciente.
Por eso, además de la preparación o del dominio técnico y de la remisión directa a cuanta información pueda aparecer en manuales, catálogos y sitios especializados, los integrantes del grupo han ampliado su horizonte en cursos relacionados con la nefrología y mediante otros conocimientos fundamentales de la ciencia médica.
Los diez equipos recuperados hasta ahora mostraron un funcionamiento totalmente acorde con los parámetros, al ser comprobados y acoplados a pacientes. Dos de esos medios, explica Alberto Charles, están hoy en salas del territorio, y los ocho restantes permanecen listos, a disposición del Ministerio de Salud.
NO SOLO FILTROS ARTIFICIALES
Además de esos valiosos filtros artificiales de la actividad renal, los 196 trabajadores del centro provincial de electromedicina han recuperado otros medios de gran uso y utilidad en instalaciones del sistema cubano de salud.
En la extensa relación hay ventiladores pulmonares, máquinas de anestesia, autoclaves, monitores de parámetros fisiológicos, mobiliario clínico, instrumental médico...
Llama la atención el saldo que muestra la remanufacturación de las llamadas máquinas de anestesia. Un total de 35 han sido rescatadas en poco más de un año y medio.
Según explicaron los especialistas al Ministro de Salud, para recuperar aquí una de esas máquinas el centro invierte aproximadamente una cuarta parte del dinero que costaría comprar un equipo nuevo en el exterior.
En todo ese empeño no solo intervienen el colectivo de electromedicina en la provincia o quienes realizan igual trabajo en el norteño municipio de Puerto Padre.
Para Charles y sus especialistas resulta vital la cooperación e integración de varios organismos y entidades del territorio, tales como la empresa del mueble (LUDEMA), FUSA, COPEXTEL y Estructuras Metálicas, entre otras.
Por eso, luego de apreciar in situ los avances del centro tunero, el pasado 20 de abril José Ramón Balaguer afirmó que no se trata sencillamente de un laboratorio o de un taller, sino de una concepción con profunda significación técnica, humana y económica para el país en un momento decisivo para la Revolución. De modo que resulta meritorio el servicio de estos hombres que desde su cotidianidad también se empeñan en salvar vidas. (Cubaminrex – Granma)