

Rótterdam, revés en inicio de ciclo beisbolero.
CUBA, 7 de julio de 2011.- El reciente descalabro de la selección cubana en el Torneo de Rotterdam,
en Holanda, cayó como cubo de agua fría en nuestra afición tan beisbolera,
incapaz de aceptar el segundo lugar como actuación decorosa en el inicio de
la temporada internacional.
Y es que lo sucedido en la tierra de los tulipanes fue inesperado para
técnicos, aficionados y atletas, pues cuatro derrotas, incluidas tres ante
un similar rival, son más que suficientes para detenerse a meditar sobre lo
ocurrido.
El revés inicial ante Curazao no fue más que la crónica de una muerte
anunciada, preámbulo de lo que sucedería después ante otros elencos como
Alemania, cuya calidad no tiene nada que ver con esos dos marcadores
cerrados concluidos por solo una carrera de diferencia a favor de los
caribeños.
Los curazoleños volvieron a entorpecer el camino y, aunque esta vez
cayeron, el 1-0 final demostró que jugaron sin complejos ante el rival que
en la cita se mostró incapaz de demostrar la superioridad que tantos
esperaban, o al menos, pensaban.
Las huestes de Roger Machado tuvieron en Yasiel Puig, Rusney Castillo y
Yoilán Cerse, a los únicos bateadores destacados en la cita, pues el resto
fue silenciado por los lanzadores a los cuales se enfrentaron, con calidad o
no.
El duelo particular ante Taipei de China fue increíblemente desastroso,
pues no solo se trataba de tres fracasos, sino de actuaciones para el olvido
por parte de los cubanos, sobre todo de la ofensiva, su talón de Aquiles en
la justa.
Lo visto en Rótterdam debe ser objeto de estudio y análisis para todos.
Ojalá la selección mayor que participará próximamente en el Torneo
Challenger de Canadá, muestre otra cara, al igual el elenco que intervendrá
en los Juegos del Alba, también este mes.
Por lo pronto, el debut de la actual temporada beisbolera para Cuba no
pudo ser peor.
(Cubaminrex-Archivo y documentación)