

Fiesta del pueblo
Canto al porvenir
CUBA, 3 de mayo de 2010.- La Plaza de la Revolución volvió a estremecerse. El 1ro. de Mayo Cuba vivió la fiesta de un pueblo comprometido con su sistema, que aunque imperfecto, le sobran argumentos para seguir defendiéndolo.
Nosotros, como diría el poeta, le cantamos a la Patria, alzamos las banderas y nos sumamos a la Plaza. La absurda campaña de los que siempre han querido y nunca han podido, se estrelló contra una jornada de reafirmación y patriotismo.
Allí marcharon los niños en los hombros de sus padres, con caritas de asombro ante tanta efervescencia, sin conocer aún sobre la historia de los obreros de Chicago y de la injusticia cometida contra nuestros Cinco Héroes. Desfilaron los trabajadores, esos que se pegan duro para "echar pa¢ lante". Caminaron los adolescentes, los ancianos, incluso en silla de ruedas, para respaldar a esa Cubita que les ha dado tanto.
Entonces ¿quién compararía a esa masa diversa, unida y desafiante, con una muchedumbre domesticada que asiste a una puesta en escena? Solo un loco o un descreído de este mundo no se percataría que nos impulsa un principio de amor a lo nuestro, hondo hasta los tuétanos.
Fue este un desfile de cubanos conscientes de la necesidad de multiplicar como nunca panes y peces, enmendar errores propios y luchar por la reivindicación del trabajo como única fuente de riquezas.
Que la avanzada la protagonizaran los jóvenes tampoco fue fortuito. Significó un pacto con el porvenir, ese que debemos edificar hoy, desterrando los esquematismos y poniendo en manos de las presentes generaciones todo el peso del futuro.
Mayo abrió dejando un sabor a pueblo dispuesto, junto al Partido a Fidel y Raúl. (Cubaminrex-Granma)