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Tiempo
de impactos
La doctora América Santos valora la gestión del Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en sus 10 años
de labor
ORFILIO PELÁEZ
Granma diario
15 de julio de 2004
Para muchos pudo resultar paradójico que en medio de uno de los momentos
económicos más difíciles de su historia, el Estado
cubano decidiera crear en 1994 el Ministerio de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente (CITMA).
Y es que en el convulso mundo de hoy ante situaciones de crisis, los gobiernos
sometidos a las políticas neoliberales suelen aplicar, entre las
primeras medidas paliativas, el abandono o recorte de los fondos destinados
a programas ambientales.
En Cuba sucedió lo contrario y pese a transitar por una de las etapas
más complejas del periodo especial, la máxima dirección
del país le otorgó a la actividad ambiental, el rango de ministerio,
y sentó las bases institucionales para profundizar en un verdadero
proyecto social sostenible, sueño abrazado desde el principio de
la Revolución.
Consultada por Granma acerca de la gestión del CITMA en el transcurso
de esta década, la doctora América Santos, viceministra del
sector, expresó que "la misión principal ha sido organizar
todo el sistema nacional de ciencia y tecnología sobre la base de
la integración, definir bien las prioridades en correspondencia con
las necesidades económicas y sociales, y otorgarle a esta fuerza
un papel protagónico en el desarrollo del país".
En su opinión, un acierto importante del CITMA es haber unido ciencia,
innovación tecnológica y medio ambiente, porque las soluciones
de muchos problemas relacionados con el cuidado de la naturaleza pasan de
manera casi obligatoria, por la aplicación de nuevos conocimientos
y el diseño de tecnologías más eficientes y no perjudiciales
al entorno.
Vinculada desde hace tiempo al CITMA, primero como directora de la Oficina
Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI) y luego nombrada vicetitular del
organismo en junio del 2001, la doctora Santos destacó los esfuerzos
emprendidos en los últimos años para alcanzar mayores niveles
de impacto de la ciencia y la innovación tecnológica en la
economía nacional, la sociedad y el medio ambiente.
Así en el año 2003 se incrementaron los volúmenes de
ingresos en divisas del país por concepto de exportación de
productos y servicios de alto valor agregado en más de un 30%, en
comparación con lo alcanzado en el 2000, mientras el efecto económico
de la sustitución de importaciones por acciones de ciencia y tecnología
reflejó un aumento del 10% con respecto al 2002.
En materia ambiental vale mencionar la progresiva reducción de la
carga contaminante a nivel nacional (el pasado año disminuyó
en un 9%), tener hoy cubierto por bosques el 23,2% de la superficie del
país, y los resultados favorables en el rescate de las principales
cuencas hidrográficas y saneamiento de bahías.
Pero más allá de estos incuestionables avances, indica América,
la celebración de este décimo aniversario es momento propicio
para hacer un alto y repasar cuánto nos falta por aportar en bien
del país.
"Debemos hacer los máximos esfuerzos por convertir a la generación
de nuevas tecnologías propias en un pilar fundamental del quehacer
científico nacional e incrementar mucho más sus impactos sobre
las exportaciones, la sustitución de importaciones, el mejoramiento
de la eficiencia energética y el óptimo uso de los recursos
materiales y humanos."
Hoy, subrayó la locuaz funcionaria, tenemos esa formidable riqueza
que es nuestro capital humano presente en los polos científicos,
el movimiento del Fórum, la ANIR, las BTJ, el Sindicato de las Ciencias,
y ello nos pone en condiciones de poder hacer realidad en un futuro no lejano
esa idea expresada por Fidel de que el país pueda vivir algún
día de sus producciones intelectuales.
En la esfera de las ciencias sociales, sostuvo la doctora Santos, el reto
está en poner los resultados de las investigaciones en función
de resolver los problemas más complejos y perfeccionar así
nuestro modelo de justicia y equidad.
La Batalla de Ideas, en particular la contribución de los científicos
a formar una cultura general integral en el pueblo, es y seguirá
siendo otro tema prioritario de nuestra agenda, aseveró por último
América.