Por
Jorge Rivas Rodríguez
Trabajadores, 5 de diciembre de 2004
Prestigiosas figuras de la cultura cubana ofrecen, de forma desinteresada,
lo mejor de su arte en diferentes instituciones de la salud cubana, entre
ellas los sanatorios para enfermos del SIDA, gesto que, según el doctor
Alberto Rosabal Socarrás, subdirector de asistencia social del Centro
Nacional de Atención Integral a Personas con el VIH, de Santiago de
Las Vegas, enriquece la espiritualidad de los pacientes víctimas de
la peor epidemia del Siglo XX, los que también perciben la sensibilidad
y solidaridad de la sociedad ante la adversidad que enfrentan.
En ocasión del Día Mundial del SIDA, en esa institución se efectuó una jornada de celebración de la fecha, la cual contó con un amplio programa cultural y deportivo, además de la realización de debates en torno a esa pandemia que desde su descubrimiento hasta la fecha ha ocasionado más de 26 millones de muertes en todo el mundo. También se efectuó la presentación del Proyecto Memoria, similar a otros existentes en varios países y fundado por enfermos y familiares de personas fallecidas a consecuencia de este flagelo, con el fin de promover la solidaridad afectiva con aquellos que han contraído el virus y exhortar a la sociedad a protegerse ante las causas que ocasionan su contagio, tema igualmente analizado en el encuentro de conocimientos sobre el VIH, que evidenció el extraordinario nivel de conocimiento adquirido por los pacientes durante su permanencia y tratamiento médico en este tipo de instituciones creadas por la Revolución.
La celebración contó con un desfile de modas del grupo DES-RANDA-HABANA, de Centro Habana, dirigido por el prometedor diseñador Bernardo Salazar, quien en su equipo cuenta con los diseños coreográficos de Mario Alexis Pastor Álvarez, y la presentación, a cargo de María Elena Ramos Yervilla, del libro Cómo piensas que voy a dejarte morir, de la poetisa Isabel Leyva Megret, editado por Extramuros, quien leyó algunos de sus más conmovedores textos.
La
jornada, realizada bajo la coordinación del doctor Rosabal, concluyó,
ya avanzada la tarde, con las actuaciones del cantante solista y humorista
Yunier Díaz y del popular grupo Bamboleo; dirigido por el también
compositor, arreglista y pianista Lázaro Valdés; quien con su
renovadas vocalistas Tania y Yisleidis, consigue mantener la sonoridad de
una de las más prestigiosas agrupaciones cubanas que en Santiago de
Las Vegas elevó a niveles máximos de temperatura el cálido
encuentro entre pacientes, familiares y trabajadores de los tres sanatorios.