| Entrevista con Ulises Rosales del Toro, Ministro de la Industria Azucarera |
Entrevista con Ulises Rosales del Toro, Ministro de la Industria Azucarera
Cuba tiene posibilidades de ampliar, de ser necesario, su producción
azucarera
Por:
Juan Varela Pérez
Así lo concibe la Tarea Álvaro Reynoso sobre cuya marcha habla para Granma el ministro Ulises Rosales del Toro
A casi año y medio de aplicarse la reestructuración azucarera,
las evaluaciones indican que los objetivos iniciales se han cumplido. La
Tarea Álvaro Reynoso, aseguró el titular del organismo en
entrevista concedida a Granma, transita por buen camino.
Explicó que por su magnitud, envergadura, alcance socioeconómico, político y medioambiental, este proceso de cambios en la agroindustria lo conforman cinco grandes programas y una veintena de subprogramas.Todos tienen un fin común: disminuir los costos de la tonelada de azúcar, la búsqueda de mayor valor agregado, ser competitivos en la producción de caña y azúcar, llevar más alimentos a la población mediante la diversificación y desarrollar una agricultura sostenible.
A la vez, aseguró el ministro del Azúcar, Ulises Rosales del Toro, se le concede el máximo de preferencia a la superación de nuestro capital humano. Y todos los programas y subprogramas, anunció, se encuentran en ejecución con resultados iniciales positivos.
Calificó de extraordinario el esfuerzo realizado por los trabajadores y cuadros para implementarlos y concedió extrema importancia a las evaluaciones que, sistematicamente, realizan órganos del Partido, la Asamblea Nacional y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. También participan organizaciones y otros organismos de la Administración Central del Estado vinculados a la Tarea.
La decisión que se tomó demostró, una vez más, la fortaleza de la Revolución y la confianza del pueblo en su dirección; el Comandante en Jefe la ha definido como que "...se inicia un ambicioso y grandioso programa... de gran utilidad y valor para la economía," el comienzo de "una nueva etapa en el sector azucarero sumamente prometedora".
¿Qué elementos tuvieron en cuenta para seleccionar a los centrales que se desactivaron?
La decisión de desactivar 70 centrales azucareros obedece a un profundo estudio tecnológico, de mercado, precios, eficiencia industrial, calidad de suelos, rendimientos, entre otros. Ya desde hace varios años alrededor de 45 centrales no molían, aunque las industrias no se desactivaron.
La dirección de la Revolución fue cuidadosa y esperó todo lo que se podía, pero era una realidad objetiva por encima de consideraciones políticas. La economía del país no soportaba un sector tan grande cuya producción en el mercado mundial se compraba a precios muy deprimidos. En abril del 2002, cuando se toma la decisión, los precios eran de 5,75 centavos la libra. Esta medida significa un ahorro de 200 millones de dólares y un ingreso de alrededor de 100 millones de dólares.
Reestructurar la agroindustria azucarera significaba seleccionar 85 centrales entre los más eficientes, con las mejores tierras que producen o pueden producir el azúcar a un costo por debajo de los cuatro centavos la libra.
¿Cómo valora el organismo la respuesta de los trabajadores?
De extraordinaria e histórica. Fueron entrevistados por las Comisiones de Tratamiento Laboral el 100% de los trabajadores posibles, y el 98% aceptó las ofertas de empleo que se les hicieron.
La reestructuración ha tenido un alto grado de participación de los trabajadores. Estos fueron consultados en cinco procesos asamblearios que comprendieron 7 850 asambleas con 942 632 participantes. En ella se hicieron 90 863 planteamientos, demostrándose gran comprensión de su necesidad, apoyaron la medida, expusieron dudas y propusieron soluciones, la mayoría recogidas en las resoluciones ministeriales.
¿La superación de los azucareros ha tenido la incorporación que se esperaba?
El 21 de octubre del 2002, cuando el Comandante en Jefe dejó inaugurado el Curso de Superación para Cien Mil Trabajadores Azucareros, en el central Eduardo García Lavandero, estaban matriculados 84 271 estudiantes; en estos momentos alcanza 122 015 alumnos, de ellos, 14 516 incorporados a estudios universitarios. Disponemos de 3 506 aulas y 298 en sedes universitarias de bateyes y municipios. En total se organizaron 5 132 grupos de clases; de los 10 453 profesores en ejercicio, 7 220 (el 69%) son profesionales del MINAZ.
Del total de matriculados 65 310 (54%) tienen el estudio como empleo; 55 226 (45%) estudian y trabajan, y 1 479 (1%) son familiares de trabajadores o pobladores de los bateyes. De todos, 45 239, son trabajadores agrícolas, lo que ofrece una respuesta contundente que rebasa los objetivos propuestos.
¿Con las capacidades existentes puede el MINAZ enfrentar zafras de hasta cinco millones de toneladas?
Considero que es preciso, en primer lugar, aclarar que la cifra tope establecida en los objetivos de la Tarea Álvaro Reynoso, de 4 millones de toneladas por zafra, es consecuencia de un cuidadoso, objetivo y técnicamente bien sustentado análisis, que igualmente toma en consideración la situación del mercado azucarero mundial y las posibilidades de Cuba de participar en él, tanto cuantitativa como cualitativamente.
La propia Tarea Álvaro Reynoso establece como objetivo de los rendimientos agrícolas cañeros cosechar 54 toneladas por hectárea, y lograr rendimientos industriales de 12%, previendo, asimismo, preservar cinco ingenios como reserva.
Con respecto a tu pregunta, y en un plano de especulación, la respuesta es que sí. Considera que las 54 toneladas de caña por hectárea es un objetivo pero no un límite insuperable; es decir, está comprobado que podemos, por las condiciones edafoclimáticas prevalecientes en las áreas cañeras cubanas, junto al desarrollo de técnicas agrícolas de punta, superar esa cifra, pudiendo de tal modo en las 820 000 hectáreas que dedicamos al cultivo de la caña, disponer de materia prima suficiente para esa producción a la que te refieres.
En lo industrial la Tarea Álvaro Reynoso establece el propósito de lograr rendimientos de 12%, lo que tampoco representa el máximo insuperable. Trabajamos en varias direcciones: aprovechar los activos de los centrales desactivados, actualizar las instalaciones tecnológicas de los que permanecen en operación.
Todo eso, si lo unimos a la reserva instalada que hemos decidido preservar y las Empresas Mieleras, indica que, siempre y cuando se haga con menores costos, se disponga de un espacio cierto en el mercado y se aseguren precios atractivos en el comercio, Cuba tiene posibilidades de ampliar su producción azucarera.
¿Qué alcance tendrá el programa de diversificación?
La situación de una economía azucarera mundial en virtual "estado de sitio", deprimida y manipulada, nos señala que existen, para cualquier productor azucarero, dos direcciones para actuar: reducir sustancialmente los costos para enfrentar con viabilidad precios impredecibles y deprimidos; diversificar su producción de modo de depender cada vez menos del azúcar físico.
La diversificación que implementamos tiene un carácter integral y de largo alcance. Te propongo repasarlo, no en cuanto a la planeado, sino en lo ya implementado en algunos casos. Así, el 62% de las áreas que estaban sembradas de caña pasa, según lo planificado, a la producción de viandas, hortalizas, granos, forestales, frutales, ganadería vacuna, búfalos, acuicultura.
Hasta el 25 de noviembre se han liberado de caña 594 103 hectáreas, de las cuales 311 363 (el 52%) se emplean en producciones agropecuarias, dirigidas al incremento de la disponibilidad de alimentos para la población.
En la campaña de frío se siembran 74 263 hectáreas de cultivos varios y en la próxima primavera plantaremos 115 000 hectáreas más. En viandas: plátano, yuca, boniato, malanga, con 15 000 hectáreas plantadas al fin de noviembre; en hortalizas, más de 11 renglones que alcanzaban al concluir el pasado mes 7 300 hectáreas; en granos teníamos sembradas al cerrar noviembre casi 20 000 hectáreas de maíz, frijol y arroz.
Los planes del 2003 de siembra de frutales y forestales se han cumplido con anticipación, y la Tarea Álvaro Reynoso contempla dedicar a bosques maderables 763 mil hectáreas, y 16 mil a frutales.
Todo esto, más el desarrollo pecuario, organizado en 26 Empresas Agropecuarias Forestales, a las que se unen las 85 Empresas Azucareras y Mieleras que diversifican la producción agrícola con la producción de alimentos. En la industria se materializa la producción de diferentes tipos de azúcares: orgánico y blanco directo, entre otros.También los derivados forman parte de la diversificación integral.
Debemos tener presente que la producción de electricidad por cogeneración en nuestros ingenios constituye un excelente ejemplo de diversificación, y es la electricidad hoy el mayor derivado de la fabricación de azúcar, como lo muestran los 680 millones de kilowatts generados en la zafra pasada, autoabastecemos de electricidad la industria en un 100% y trabajamos en 58 objetivos este año, todo para lograr en el 2005 el autoabastecimiento total de electricidad del sector.
¿Perspectivas en la producción de cultivos varios, forestales, frutales y ganadería?
El MINAZ dispondrá de más de un millón 300 mil hectáreas de tierra que al irse liberando paulatinamente de caña se irán dedicando a otras producciones. En cultivos varios, es decir, viandas y hortalizas quedarán sembradas este año,190 000 hectáreas que representa el 75% de toda el área que se destinará a ese fin.
Esta producción será destinada al consumo nacional e irá a parar a la red de mercados ya establecidos.
En suelos que se dedicarán a ganadería, forestales y frutales el desarrollo es más lento, por razones de infraestructura de aseguramiento productivo. En la ganadería en el 2004 se utilizarán 200 mil hectáreas, lo que representa el 50% del total de tierras, mientras que en forestales y frutales se sembrarán en este propio año 53 000 hectáreas, que representan el 20% del total.
¿Podrá la zafra recién iniciada reflejar los cambios planteados para el nuevo MINAZ?
Esta zafra se ha preparado con esmero, y aunque hemos contado con los recursos más oportunamente, la base de esta afirmación no está solo en ello, sino en que se ha trabajado en detalle los aspectos organizativos y la preparación de los hombres.
Esto garantiza que todas nuestras empresas trabajen con una metodología uniforme, y posibilita implementar un riguroso y frecuente sistema de chequeo en el que participan las entidades, grupos empresariales agroindustriales y el Ministerio, sobre todo en el proceso de preparación de la zafra, que comienza desde mucho antes de concluir la anterior.
Otro tanto se ha hecho con la realización de la zafra. Esta es como un combate militar, que se prepara, planifica y organiza de antemano, pero solo puede dirigirse durante su realización. Concebimos un Sistema de Dirección de la zafra que incluye a las empresas, los grupos empresariales y al Ministerio, en el que cada eslabón tiene un rol determinante en el proceso de su conducción.
Nuestros trabajadores conocen los sistemas de pago por resultados y estimulación y tienen plena conciencia de lo que significa la zafra y de la importancia para el país de hacerla eficiente con bajos costos de producción.
Por eso te puedo afirmar que esta zafra, sin alcanzar todavía los indicadores de eficiencia que nos plantea la Tarea Álvaro Reynoso, será mucho más eficiente que las precedentes, y en materia de organización ya es un hecho que supera en mucho a las anteriores.
Tomado de Granma, 12/01/04