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SIME:
una industria competitiva
Agnerys Rodríguez
y Marina Menéndez
Satisfechos pero inconformes. Lo constató el Parlamento cubano al escuchar el informe que presentó el titular del sector, Fernando Acosta Santana, porque todavía queda por hacer para que la Industria Siderúrgica, Mecánica y del Reciclaje sea más moderna, eficiente, competitiva, eficaz, estatal y socialista.
La ocasión fue propicia para recordar que antes del Primero de Enero de 1959, la Industria Mecánica Cubana era muy pequeña, y se concentraba en algunos talleres de pailería y producción de repuestos, fundamentalmente para la industria azucarera, contando con unos 4 000 obreros que producían alrededor de 29 millones de pesos.
Hoy, con sus más de 61 000 trabajadores, logró reponerse del impacto del período especial con solo 261 millones de pesos producidos en 1992 y alcanzar ya en el 2001 ventas de producción y servicios por un valor de 1 080 millones de pesos, crecer sostenidamente a un ritmo promedio anual del 19,4 por ciento, y encontrar vías para continuar avanzando.
El SIME ha transitado por diferentes etapas. En los ochenta ya era una industria fuerte, en el 86 alcanzó su récord productivo y ese mismo año comenzó a disminuir los niveles por el impacto del período especial. El 92 y el 93, los más difíciles del período especial, fueron también para esa industria los años más críticos, con una reducción en sus volúmenes de ventas de casi 600 millones de pesos.
Pero ninguna de su gente se amilanó. Dijo Fernando que la guía de Fidel, el proceso de reordenamiento de la organización -llevado a cabo para potenciar las capacidades intelectuales, productivas y revolucionarias de los colectivos-, y la reanimación económica del país en los años posteriores les permitió abrir y retomar importantes fuentes de trabajo en sectores como el turismo, la industria básica, la agricultura, la industria azucarera, las construcciones, el transporte, la industria alimenticia, las comunicaciones, la pesca, las cadenas de tiendas de recaudación en divisas, la aeronáutica, los recursos hidráulicos y otras importantes actividades de la economía.
Otras cosas también se hicieron en los campos de la dirección y la planificación, de manera que el SIME no solo recuperara espacio dentro de nuestras fronteras, sino también en el exterior, porque la adquisición de materias primas, el acceso a nuevas tecnologías y fuentes de financiamiento, y el incremento de las exportaciones, eran y son asuntos de primer orden.
Los resultados no se hicieron esperar. La recuperación comenzó a materializarse a partir del año 1994 y, desde entonces, sus directivos y trabajadores se ocupan de la consolidación y el mejoramiento continuo.
Dicha estrategia fue reconocida ayer por los diputados en reiteradas ocasiones. Y no faltó quien en nombre del pueblo pidiera al Ministro una mayor contribución, por ejemplo, en el fomento de una real cultura de recuperación de materias primas y el reciclaje, actividad importante por su impacto en el medio ambiente y la economía.
Otros recabaron una intervención del SIME en lo referente a los servicios de garantías y postgarantías de algunos equipos producidos por la industria y comercializados por las cadenas de tiendas de divisas, y un mayor impulso al desempeño de las empresas guantanameras.
Previo a esta rendición, que abarcó los aspectos fundamentales desde aquel nacimiento en 1974 como ministerio hasta la estrategia de trabajo de 2000 al 2005, los diputados visitaron todas las empresas del SIME, y "nosotros hemos enriquecido nuestro trabajo, profundizado en las deficiencias y ganado en fortalezas para continuar por los caminos de la recuperación y obtener los resultados productivos, económicos y financieros que el país espera del SIME", dijo Acosta.
Por eso, damos gracias por el tiempo dedicado y la calidad y profundidad de los análisis en cada provincia, señaló.
Por todo lo anterior, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó por unanimidad el informe y envió un mensaje de felicitación y reconocimiento a todos los cuadros y trabajadores del sector.
Tomado de Juventud Rebelde Digital