Entrevista >> Entrevista al Director Nacional del Censo

Entrevista al Director Nacional del Censo
Por Oria de la Cruz.



La población es objeto y sujeto del desarrollo
Hace 21 años que Cuba no realiza una investigación estadística de esta envergadura. La edición 18 está amparada legalmente por el Acuerdo 4122 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Entre computadoras y datos andan por estos días miles de cubanas y cubanos que acometen una de las investigaciones socioeconómicas más importantes que realizar el país: el Censo de Población y Viviendas (CPV). En ese escenario, Juan Carlos Alfonso Fraga, su director nacional, accedió a dialogar con el tabloide quincenal "Negocios en Cuba" acerca de las características y trascendencia de este trabajo.

Este es el censo número 18 en la historia de Cuba, dijo, y para hablar con propiedad no todos pueden calificarse como censo, algunos eran patrones, metodologías un tanto primitivas. El primero de ellos fue en 1774-75, el llamado censo De la Torre, que fue la persona encargada de dirigirlo, y lo más interesante es que fue uno de los primeros en América Latina. Hubo otro en 1792 y después en 1817, muy relacionados con los sucesos de la Revolución haitian, , a partir de los cuales creció mucho el interés de lo que sería posteriormente la sacarocracia criolla en saber cuántas personas había en Cuba y sobre todo cuántos negros esclavos, para que no sucediera lo que había ocurrido en Haití, porque Cuba sustituyó a Haití como primera productora mundial de azúcar.

Después se realizaron varios censos más en la época colonial. Una de las primeras cosas que hicieron los norteamericanos tras la intervención, en 1899, fue hacer un censo. En el siglo pasado se efectuaron censos en 1907, 1919, 1931, 1943 y en enero de 1953, que resultó el último de la época seudorrepublicana y el primero de población y viviendas en la Isla porque todos los anteriores eran de población y éste abarcaba los dos aspectos.

Fue en 1970 cuando se hizo el primer censo de la Revolución, muy recordado por las personas mayores porque se inmovilizó a la población, se llevó a cabo en un día en la zona urbana y en tres en la zona rural. Después se hizo otro censo en 1981 y desde esa fecha no se realiza censo en el país, explicó Alfonso.

Se debía haber hecho uno en la década de los 90, que inclusive se diseñó y se ensayó, pero por la situación económica imperante no se realizó. Se aplazó para 1992, pero tampoco se pudo desarrollar. Entonces han transcurrido 21 años sin realizarlo.

El censo es la investigación principal que hace un país, fija las cifras oficiales. El CPV tiene todos los componentes de una investigación: diseño, esquema, definición de conceptos, metodología, metódica de trabajo, procesamiento informático, análisis, discusión; y a la vez es una investigación de carácter gubernamental en todos los países del mundo.

No sé, subrayó, si con el avance del neoliberalismo estas investigaciones pasarán a manos privadas, como ha ocurrido en determinados países donde se contrata por los organismos estatales agencias privadas para que hagan parte del censo, el procesamiento de los resultados por ejemplo. Pero la importancia primordial del censo radica en disponer de cifras actualizadas sobre la situación demográfica, educacional, social, económica y de la vivienda, así como de las características del país. Se trata de diagnósticos para una evaluación y a partir de ahí proyectar planes y programas desde el punto de vista social, económico, demográfico, entre otros. En la enseñanza de la demografía, a mis alumnos yo siempre les digo alque que es fundamental; la población es objeto y sujeto del desarrollo, porque trabajos para nosostros mismos.

En cuanto a la vivienda, indicó Alfonso Fraga, la situación es más compleja en el país, porque el Instituto Nacional de la Vivienda controla las viviendas legales, pero las que están en litigio no están controladas por ellos. Según registros previos que poseemos hay alrededor de 330,000 viviendas en esa situación en el país, es decir, que hay cerca de un millón de personas en residencias que no están controladas por el Instituto de la Vivienda.

Añadió que dos principios básicos de un censo como investigación son: universalidad y simultaneidad. Se censa a todo el mundo en 10 días, por tanto usted puede hacer cualquier comparación en cualquier lugar y momento. Esa es una de nuestras complicaciones, señaló, porque se trata de censar a más de 11 millones de habitantes y cerca de 3 ó 4 millones de viviendas en el país. Nosotros el 23 de agosto reunimos alrededor de 20,000 trabajadores en nuestras oficinas en el país: nación, provincia, municipio y área. Estas últimas son subdivisiones (1519 en todo el país) que nosotros creamos en los municipios para hacer el censo. Ha sido un proceso complejísimo.

Envejecimiento y población

El censo tiene 14 preguntas de viviendas y 21 individuales. Toda la información se obtiene por declaración, no presentamos ni pedimos ninguna información legal. Es una información estadística. Eso es algo fundamental en el ceso de Cuba, que establece la confidencialidad y la obligatoriedad de informar al censo. Su información no es su nombre, es un número, incluso los cuestionarios del censo, una vez procesada la información, se destruyen.

Hay cosas muy importantes que el censo va a ratificar, sentenció. Cuba es un país en un agudo proceso de envejecimiento. Los resultados van a dar una información más actualizada, va a ratificar este problema del envejecimiento.

Ya más del 14% de la población cubana tiene 60 años o más. Yo lo puedo combinar con lo que quiera: ¿Dónde viven esos ancianos, cómo está conformada su familia, cuál es la estructura social donde se desenvuelven, qué padecimientos tienen, su vivienda está agrietada, se hizo en los años 30, los ancianos viven en viviendas viejas o una parte en viviendas nuevas, poseen servicios básicos, que equipamiento tienen?

Desentrañar eso es complejo, dijo. Estamos terminando otra investigación, el proyecto Salud y Bienestar del Adulto Mayor en Ciudad de La Habana, que nos da una información sobre la vejez en Cuba, impresionante. Pienso retomarlo a fines de año para después combinarlo. El censo tiene salida hasta nivel del Consejo Popular.

Este es un país desarrollado demográficamente en un contexto de una economía subdesarrollada. La fecundidad desde el año 1978 está por debajo del nivel de reemplazo; eso quiere decir que una mujer no deja una hija que la sustituya en su función reproductiva. En el caso cubano, sucede desde hacia 24 años, y no había crisis y vivimos todos los años de holgura económica de la década de los 80. Es decir, es una tendencia que está enraizada en el comportamiento sociológico de nuestra población en estos momentos. Obviamente, la crisis la intensifica y hace que descienda más la fecundidad.

Todo eso lo podemos estudiar más con el censo. Porque no hay una pregunta específica de fecundidad en el censo, pero sí el marco analítico para hacerlo, a nivel que usted quiera, y con las características que usted quiera. Aquí está envejeciendo todo: las mujeres en edad reproductiva, la fuerza de trabajo, los hombres activos, los hombres en edad reproductiva. En el último dato que yo tengo, la edad promedio es de 35,8 años. En general es una edad joven, pero para un país no. Para Cuba, país subdesarrollado, caribeño, no. Es una edad respetable, yo diría. La edad media de Nicaragua no debe pasar de 25 años. Incluso, los más envejecidos del cono sur, Argentina, Chile, Uruguay, no tienen esas edades. Hay una situación muy interesante.

Individuos, ocupación y viviendas

En la parte económica, el censo tiene una batería de preguntas sobre ocupación, sector de actividad, que lo hace para el análisis y diagnóstico de la situación laboral en el país, tendencias, criterios. Nos arriesgamos, indicó, con una pregunta sobre ocupación secundaria. Evidentemente, no todo el mundo lo va a declarar, pero vamos a descubrir un mundo que no sabemos cómo se encuentra cuantitativamente en el país.

Lo mismo ocurre con la vivienda:¿Cuántos bohíos hay en Cuba, han aumentado con el período especial, o no, o los pisos de tierra han disminuido? Ahí está la importancia desde el punto de vista económico del censo, poder evaluar a todo nivel, información desde el punto de vista socioeconómico de primera índole para la planificación del país. En estimados, en el 2015 la edad promedio de la población económicamente activa en Cuba será de 42 años, es una edad respetable. Es una tendencia arraigada en un país donde la mayor cantidad de la fuerza de trabajo técnica es femenina.

El censo crea una base informativa para analizar donde están las situaciones más complejas. Hay diferenciales importantes en el país; en Moa el envejecimiento de la población es de 7% y en Plaza es de 22. Este es un municipio viejo y aquél nuevo, indicó el Director Nacional de CPV.

El censo da un diagnóstico para la evaluación de lo que se ha hecho y lo que se va a hacer, en aspectos tan sustanciales para vida como la vivienda, los recursos laborales, el nivel educacional. Algo que por primera vez se pregunta en un censo en Cuba es la discapacidad de las personas.

Toda la población tiene un nivel educacional, un color de la piel, un sexo y una edad, pero no toda tiene una discapacidad, es una parte minoritaria. Pero lo pusimos porque es muy sensible, y desde el punto de vista económica es un punto importante. ¿Qué se sabe sobre eso en Cuba? Bueno, existe un plan, atendido personalmente por Carlos Lage, Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros; existen organizaciones, pero no todas las personas están en esas organizaciones. Las posibilidades analíticas del censo son inconmensurables. Convocaremos al mundo académico. El censo está definido por el CITMA como un proyecto ramal de investigación.

¿Cuándo se tendrán los resultados?

Del 7 al 16 de septiembre va a haber un parte diario, con los resultados de enumeración, eso al final usted va a tener un número de viviendas y de personas enumeradas. Una primera cifra estará lista el día 18. La población por municipios, edades, zona urbana o rural, indicadores que se puedan derivan de eso, se tendrá el 20 de octubre. Pero los resultados definitivos del censo, con toda la información depurada, validada, estarán alrededor del 15 de julio de 2003.

Por primera vez en Cuba vamos a digitalizar el censo en todas las provincias. Tenemos gente preparada en informática a todo lo largo y ancho del país. Los centros de cálculo en los 15 territorios están muy bien preparados. Después del 15 de julio se procede al análisis y discusión. La metodología de nosotros es muy universal. El censo se hace en casi todos los países del mundo.

La calidad en la recogida de la información, es lo singular que a tener nuestro censo. Desde el punto de vista metodológico hemos seguido recomendaciones de Naciones Unidas. Las preguntas de educación son parte de ellas. Puntualizó que se trata de un problema de organización del país. Cuba está haciendo su censo con productos cubanos. Los organismos de Naciones Unidas no brindan ayuda, porque Cuba tiene capacidad estadística. El Fondo de Población de Naciones Unidas, particularmente, sí nos ha facilitado algo, pero la casi totalidad son recursos del Gobierno cubano.

(Tomado del tabloide quincenal "Negocios en Cuba")