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Ciudadanos
plenamente cultos, plenamente libres
Por
Susana Ugarte y Leonel Nodal
1. El presidente Fidel Castro ha afirmado que la cultura es escudo y espada de los cubanos frente a la globalización neoliberal, ¿por qué?
Precisamente, usamos en el informe a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento cubano) esa definición porque sintetiza de modo excepcional la trascendencia que tiene hoy la cultura para nuestra sociedad. Es un escudo frente a esos procesos arrasadores de la globalización hegemonista, por el papel tan particular que desempeña en la defensa de la identidad nacional, de lo que somos como nación; y es también una espada por el alcance de su mensaje, por su capacidad de hacer llegar la voz y la palabra de Cuba mucho más allá de nuestras fronteras. La cultura cubana nos defiende y protege y, al propio tiempo, resulta un arma ofensiva impresionante.
2. Arribamos al Aniversario 45 de la Revolución en medio de una explosión cultural sin precedentes, a su juicio ¿cuáles son las raíces de este fenómeno y qué impacto puede tener en la relación de Cuba con el resto del mundo, en particular los países subdesarrollados?
Creo que esta explosión
que estamos viviendo hoy tiene que ver, por un lado, con la extraordinaria
tradición creativa del pueblo cubano, nacida de ese mestizaje tan
singular que dio origen a nuestra nacionalidad, y, por otro, a la obra
que ha hecho la Revolución en el campo de la cultura, especialmente
en lo que corresponde a la enseñanza artística. Ese vigoroso
legado espiritual, esa capacidad para el arte que ha caracterizado a los
cubanos de todos los tiempos, se enriquecieron tremendamente a partir
del impulso que le dio el proceso revolucionario a un sistema de enseñanza
especializada empeñado desde hace más de 40 años
en que no se pierda ningún talento y en que ese talento crezca
y se forme en las mejores condiciones imaginables.
3. ¿Cuáles son los objetivos claves del propósito
declarado de alcanzar una cultura general integral en el país?
Formar entre nosotros a ese ciudadano plenamente culto, plenamente libre, que aparece en la utopía martiana y está en el centro de los nuevos programas educativos y culturales de Fidel.
4. En opinión de Abel Prieto, ¿qué cosa es ser un hombre culto en el mundo actual?
Una persona culta,
hoy, es aquella que tiene referencias y jerarquías culturales muy
sólidas, de modo que no la puedan engañar con fuegos de
artificios, con falsos ídolos; es, al propio tiempo, alguien que
no permite que dañen su identidad, su memoria, al que no pueden
hipnotizar ni manipular. Debe ser alguien que conozca la raíz de
los problemas del mundo contemporáneo, bien afianzado en su tradición
y su historia y con una decisiva vocación universal.
(Tomado de: Prensa Latina)