Entrevista >> Entrevista a Rodrigo Álvarez Cambras

Fecunda obra por la vida

(Tomado de: Jit)


Considerado una eminencia en su especialidad, la cirugía ortopédica y la traumatología, el profesor Rodrigo Álvarez Cambras nos cuenta de su formación y su obra dedicada por entero a elevar la calidad de vida del ser humano.

Trayectoria:

El eminente científico es considerado el mayor impulsor de la ortopedia y traumatología en Cuba, fundador del actual complejo científico internacional ORTOP Frank País, centro de referencia continental que reúne a un alto potencial especializado. Entre decenas de reconocimientos, el académico cubano posee la Orden Carlos J. Finlay y la Frank Pais además de la condición de Héroe del Trabajo de la República de Cuba, a nivel internacional se ha hecho acreedor, entre otros, del Collar Olímpico del COI y la Orden Oficial de la Legión de Honor de Francia.

Es el director del Complejo Científico ORTOP, jefe del Grupo Nacional de Ortopedia y Traumatología, y presidente de la sociedad cubana de esta especialidad médica. Es Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 1996.

El desarrollo, éxitos y reconocimiento internacional de la ortopedia cubana, tiene un promotor, un creador, el profesor Rodrigo Álvarez Cambras, cirujano especialista de segundo grado y profesor titular de la asignatura de Ortopedia y Traumatología, con más de 30 años dedicados a esta especialidad y con decenas de órdenes, medallas y reconocimientos de instituciones cubanas y extranjeras por sus relevantes aportes científicos.

A instancias de la dirección del país, desde 1969 trabajó en la fundación del actual Complejo Científico Ortopédico Internacional (ORTOP) Frank País, del cual es director y jefe de su Centro Nacional de Traumas del Deporte y del propio departamento en el Instituto de Medicina del Deporte, así como jefe del Grupo Nacional y presidente de la Sociedad Cubana de esta disciplina médica.

El académico y profesor adscripto a 25 universidades en todo el mundo, nos contó de su vida y de su trabajo en estos años, en los que gracias a su esfuerzo personal y de un colectivo integral que le apoyó lograron colocar esta disciplina en la cima internacionalmente.

Su amor por la Ortopedia. El médico y el hombre.

En realidad la ortopedia es mi vida. De niño mi padre quería que fuera ingeniero, pero cuando yo tenía 16 años murió de una enfermedad curable, consecuencias del atraso de nuestra medicina y la falta de recursos de la familia. Esto me hizo pensar en hacerme médico.

Así en 1952 ingresé en la universidad, me gustaba la cirugía cardiovascular, pero en medio de la lucha estudiantil, en la reyerta cuando hirieron a Camilo y otros en las cercanías del busto mancillado de Mella, los heridos fuimos llevados al Calixto García, allí noté que me sentía bien entre camillas, donde se colocaban yesos a los fracturados y como lo mío era leve me puse a ayudar a los que ponían yesos. Y dicen que los que se mojan con yeso, se hacen ortopédicos. Y así fue.

Llegué de esta forma a la ortopedia cubana, que era muy deficiente, prácticamente primitiva. Por eso desde que me gradué tuve el sueño de crear un centro para erradicar aquellos males.

Trabajé en los hospitales Calixto García y el Fructuoso Rodríguez y cumplí misión médica en África. Al regresar me enviaron a Francia por dos años para especializarme e iniciar esta gigantesca obra que es hoy el hospital ortopédico Frank País.

¿Cómo se logró esta gran obra?

Empezamos en un pequeño hospitalito de 30 camas para la rehabilitación de inválidos, con seis médicos, era el antiguo ONRI y con el apoyo de Fidel y Celia, junto a un colectivo que se fue formando al paso de los años y el bregar, hemos logrado el más grande centro, el más integral y con la infraestructura más completa en el mundo.

Recuerdo a muchos de aquellos que comenzaron, algunos ya fallecidos, otros aún con nosotros; no menciono sus nombres por temor al olvido, pero todos con una participación destacada en lo que es hoy un hospital de más de 1 000 capacidades, entre camas de ingreso y las de los tres hoteles incluidos en el Complejo para recibir pacientes y estudiantes de otros países y cubanos que vienen a cursos de superación desde las provincias.

Tenemos una especialidad, la ortopedia y traumatología, pero hacemos de todo: cirugía de cadera, pie, mano, rodilla; artroscopía, traumas del deporte, del ballet, la danza, tumores, etc.

Logros en el tratamiento de atletas lesionados.

Yo soy un atleta nato, me gusta mucho el deporte. Siendo estudiante de bachillerato en Los Maristas de la Víbora, jugaba pelota y básquet, en mi etapa de becado, allí gané muchos amigos en estas lides. En la universidad en 1952,seguí en el básquet, en las canchas conocí a Pepe Llanusa y otros, pero no pude seguir, eran muchas cosas juntas.

Te referías al tratamiento de los atletas. Recuerdo que en 1971 hubo varios lesionados, entre ellos figuras como Miguelina Cobián, el Curro Pérez y otras que abandonaron el deporte activo por malas terapias aplicadas y Fidel me llamó para que junto al desarrollo de la medicina del deport se trabajara en la creación de un Centro de Traumatología del Deporte en el hospital Frank País.

Se integró un grupo multidisciplinario con técnicos del deporte, arquitectos y otros especialistas y viajamos a varios países de Europa para ver en el terreno, instalaciones y recoger información para el proyecto, que primero iba a ser el de un estadio olímpico en las cercanías del Hospital Clínico Quirúrgico y que por falta de recursos se decidió solo acometer la creación del Centro de Traumas y potenciar la Medicina del Deporte.

Como no, recuerdo algunos casos de lesionados, han sido muchos, pero entre los destacados están los de Alberto Juantorena y su Neuroma de Morton, que se resolvió y después fue nuestro bicampeón olímpico en Montreal´76, las operaciones de Leonard, probablemente el mejor velocista cubano, las tres intervenciones a Mireya Luis, sobre todo la última en el hombro derecho, su brazo de ataque y volvió al taraflex, el caso de la tibia de Vargas y su persistencia para regresar al béisbol nuevamente.

Pero de todos el más expectacular creo que ha sido el de Iván Pedroso, con la ruptura de músculos fundamentales para el salto, como el bicet y el semitendinoso. El 8,55 que le valió el oro después en Sydney 2000 y antes su clasificación para Atlanta´96 demostraron el nivel de la ortopedia cubana. Estos son hitos, pero ha habido muchos más atletas con lesiones serias relacionados con el judo, el bésibol, el voleibol y otras disciplinas de combate y todos han retornado al deporte activo. completamente recuperados.

Principales resultados. El RALCA, su nombre en los huesos.

El logro más importante es el de poder contar con un hospital ortopédico como este, después del RALCA, que fue el primer fijador externo lograda en occidente, con patente en 30 países e introducido en 42 naciones impulsó la ortopedia en la medicina mundial. En Cuba se ha empleado en 245 000 pacientes y no envejece.

Hay otras técnicas terapéuticas para lesiones en músculos y ligamentos de tobillo, rodilla y lesiones de inserción, calsificación y otras difundidas por el mundo.

Sin dudas la cirugía de paralíticos, en la revasculación de la médula, logrado en estos años y otras más, son aportes que demuestran la calidad y la experiencia de los ortopédicos cubanos y de su sistema de salud.

¿Cuáles son las lesiones más comunes?

Los atletas tienen dos regiones muy débiles: las articulaciones del tobillo y la rodilla, hay otras, pero en el tobillo son los meniscos y los ligamentos y en la rodilla los ligamentos laterales izquierdo y derecho y en el hombro se presentan luxaciones y fracturas. La artroscopía vino en auxilio y ahora se reconstruyen estas lesiones, casi todas lesiones de sobreuso -mal empleo de las cargas de entrenamiento- con bastante efectividad. Un dato claro, entre las olimpiadas de Munich´72 y Atlanta´96 se redujeron las lesiones de unas 30 a solo dos, gracias al trabajo coordinado de médicos, fisioterapeutas y entrenadores, consecuencia de una mayor cultura y valor de la ciencia aplicada.

Fortalezas de la ortopedia cubana.

Hoy Cuba tiene una Escuela de Ortopedia, tener una escuela no quiere decir que se invente, sino que se pueden resolver los problemas con los propios recursos, técnicas propias, no adquiriendo equipos, importando tecnología, sino dando ideas nuevas. Hoy estamos junto a potencias como Estados Unidos, Francia, Alemania, Inglaterra e Italia, con una escuela reconocida internacionalmente.

Lógicamente nuestros médicos y personal paramédico se superan sistemáticamente, participan en eventos, están actualizados de lo que ocurre en el mundo en esta esfera, se preparan y aportan.

Tenemos dos fábricas que producen casi el 80 por ciento de las necesidades del hospital y dos hoteles que aportan divisas para nuestras necesidades y apoyan el fondo nacional.

Esta obra hecha con luz larga se convirtió en el primer centro en recibir turismo de salud en Cuba, después vinieron otros, pero fuimos los pioneros, eso da prestigio al hospital internacionalmente, pues destacadas figuras del arte, la política, la ciencia y el deporte de todo el mundo han recibido nuestros servicios, los reconocen y promueven.

Sueños pendientes del Dr. Álvarez Cambras.

Seguir luchando, seguir trabajando como hasta ahora, desarrollando la ortopedia cubana y cooperando con la Revolución, en este momento tan terrible que vive el mundo, dar nuestro aporte para que el país siga adelante.

Nuestros sueños hasta ahora se han venido haciendo realidad, pero creo que tenemos derecho a seguir soñando y lo haré hasta el día que me llegue la muerte.

Al despedirnos, siempre queda algo en el tintero, "Nací en La Habana pero soy pinareño, por eso cuando se enfrentan Industriales o Metropolitano con Pinar del Río, me cuesta trabajo decidirme por uno o el otro".

Y aprovecho para informarte que la sociedad italiana de ortopedia (LOTO) celebró su congreso en mayo aquí en La Habana y este año en noviembre está previsto que la Sociedad de Fractura (ASFA) de Estados Unidos, que agrupa a más de 10 000 especialistas, celebrará su congreso, del 26 de noviembre al 2 de diciembre, también en La Habana, lo que ocurre por primera vez en la historia de esta prestigiosa institución, que estos congresos se celebren fuera de su país, sin dudas es un reconocimiento internacional al desarrollo de la ortopedia y la traumatología en Cuba.

Principales órdenes y reconocimientos nacionales e internacionales:

Nacionales

Héroe del trabajo de la República de Cuba

Orden Carlos J. Finlay

Orden Frank País

Orden Lázaro Peña

Orden Combatiente Internacionalista

Orden Combatiente de la Clandestinidad

Orden al Mérito Olímpico

Distinción Mártires de Barbados

Medalla XL Aniversario de las FAR

Internacionales

Collar Olímpico del COI

Orden Oficial de la Legión de Honor de Francia

Comendador de la Orden del Sol de Perú

Orden Rafidain de la República de Iraq

Orden Oficial de Las Palmas Académicas de la

República de Francia.

Orden Moscon de Oro, Asturias, España

Orden al Mérito Deportivo, Campeche, México

Orden Honor y Amistad de Persia

Orden de la Unidad de Yemen