Cuatro impactos por la vida

PEDRO MORA
Tomado de periódico Granma
1 de febrero de 2006

CAUTO CRISTO.—Constantes como el andar del río que baña su territorio, los habitantes del municipio de Cauto Cristo, en la provincia de Granma, desarrollan una batalla por la vida que alcanza su más hermosa expresión en el Programa Materno Infantil.

Los indicadores de mortalidad infantil, materna, preescolar y escolar se mantienen en cero desde el pasado año y hasta la fecha, como consecuencia de una intensa labor social y el creciente fortalecimiento del sector de la Salud.

Pero el salto no ha sido nada fácil, porque de los 21 149 habitantes de la comarca, solo cerca de 3 000 residen en la zona urbana. El resto lo hace en pequeños asentamientos y en viviendas aisladas dentro de un área donde el 92% se dedica a cultivos varios y a la ganadería.

Cauto Cristo, por sus características netamente agropecuarias, presenta comunidades muy lejanas y de difícil acceso.

Los indicadores de la mortalidad infantil en el pasado quinquenio no se correspondían con las aspiraciones del sector. En el año 2002 alcanzó 10,1 y en el 2004, un 11,4.

Henry Figueredo Rodríguez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, opina que los éxitos del 2005 en el Programa Materno Infantil son resultado de las labores lideradas por el Partido e impulsadas por los organismos, organizaciones y la población.

Cada 15 días, explica, chequeamos el tema en el Consejo de Administración Municipal, mensualmente es analizado un informe y, trimestralmente, valoramos la participación de todos los factores políticos y sociales con el propósito de brindar un tratamiento a cada caso.

Influyó positivamente la creación de cuatro casas maternas que, instaladas en viviendas campesinas, acercan el cuidado y la alimentación adecuada a embarazadas de lugares distantes, además del desempeño del Hogar Materno municipal.

El obstetra Equicio Marzo Pérez, quien tiene seis años de trabajo en el territorio, tres de ellos dedicados a la Medicina General, considera imprescindible la evaluación de todas las gestantes por el especialista, el ingreso a las 34 semanas por motivos geográficos, y el traslado a la ciudad de Bayamo de casos con riesgos.

En el Programa Materno Infantil tienen una responsabilidad fundamental los 39 médicos y sus respectivas enfermeras de la familia.

Entre los ejemplos de abnegación y entrega se señala a la pareja formada por la doctora Zucel Chávez y Ana Delvis Falcón, pertenecientes al consultorio de La Cooperativa, del Consejo Popular Cauto Este.

Zucel, quien disfruta de licencia por maternidad, desde su hogar sigue con atención los pormenores de una indetenible batalla por la vida en la cual trabajadores del sector, familia y sociedad cumplen un significativo papel.

Ella, como sus compañeros, está consciente de que mantener en cero los indicadores de mortalidad infantil, materna, preescolar y escolar son cuatro verdaderos impactos de Cuba por el ser humano.