El "lado oculto" del sistema de salud

Por José de la Osa
Tomado de Granma,
11 de enero de 2006

La Organización Panamericana de la Salud ha reconocido a Cuba como una de las naciones de las Américas con mejor cobertura e integridad de las "estadísticas vitales" (léase natalidad y mortalidad) y formuló un llamado a los países de la región de que "deben buscar el logro de una integridad similar".

Estas conclusiones se derivan de la recientemente finalizada reunión de Directores de Estadísticas de Salud de todas las Américas, convocada en Argentina, y a la que fueron invitados también los Directores Nacionales de Institutos y Oficinas Nacionales de Estadísticas y Censos.

Es propósito del Ministerio de Salud Pública seguir fortaleciendo las estructuras tecnológicas de la red nacional de estadísticas y posibilitar la capacitación continua de su capital humano.

Desde 1978, luego de una evaluación realizada en el país por Ruth Puffer, una experta en el tema de la OPS, nuestras estadísticas en salud alcanzaron reconocimiento mundial, condición mantenida en estos años en sucesivas visitas de trabajo de especialistas de ese prestigioso organismo regional y de la OMS.

En la Dirección Nacional de Estadísticas radica el Centro Cubano de la Clasificación de Enfermedades, encargada de estudiar los cambios que se van originando en este universo para su posterior implementación en todo el país.

En ello se sustenta la credibilidad internacional, por ejemplo, de las bajas tasas de mortalidad infantil que muestra Cuba —solo superadas en las Américas por Canadá— y echan por tierra campañas de difamación procedentes del Norte, las que intentan tejer una y otra vez contra los éxitos incuestionables de la Revolución en el ámbito de la salud pública, y en especial del cuidado y seguridad que se brinda a madres y niños.

Para el Doctor en Ciencias Médicas Eduardo Zacca Peña, quien dirige desde hace casi una década la Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, radicada en la capital, una información oportuna y confiable favorece la interpretación del estado de salud de la población y, por tanto, permite la toma rápida de decisiones.

El establecimiento y desarrollo de una red nacional de información estadística en el país, desde los albores del triunfo de la Revolución, ha permitido dirigir las acciones de salud de manera científica.

Actualmente existe un Departamento de Estadística en cada una de lasunidades de asistencia médica y social, y en los centros dedicados a la docencia médica. También en los 169 municipios del país, incluido el municipio especial de Isla de la Juventud y 14 Departamentos Provinciales, que junto a la Dirección Nacional conforman el Sistema de Información Estadístico con más de 4 000 técnicos en la especialidad, de los cuales unos 60 son bioestadísticos, matemáticos, cibernéticos, economistas, y de otras disciplinas afines.

Ello hace posible que Salud Pública cuente con uno de los sistemas de información estadísticos complementarios "más voluminosos y robustos" de los organismos de la administración central del Estado, asegura Zacca, quien es máster en Epidemiología de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical.

Esta fortaleza estadística —un "lado oculto" quizás para muchos compatriotas— cuenta con alrededor de un centenar de sistemas de información que se basan en el registro primario de datos en Unidades de Salud (policlínicos, hospitales), en Asistencia Social (hogares de ancianos y de impedidos) y Docencia (facultades e institutos), que abarcan, y citemos algunos, la mortalidad general, enfermedades de declaración obligatoria, servicios asistenciales, formación de personal, recursos, programas de Salud de la Revolución.

La información recogida en esos centros fluye de forma continua, manual y electrónicamente, hacia las instancias municipal, provincial y finalmente nacional, en las que se realiza un proceso de validación de los datos recibidos. Las causas de muerte contenidas en cada uno de los Certificados de Defunción que se expiden a lo largo y ancho del país, una vez codificado en las provincias, se analizan uno a uno por los especialistas de la Dirección Nacional de Estadísticas, según la Décima Revisión de la Clasificación Internacional (la última) de Enfermedades y Causas de Muerte (CIE-10).

Al ser empleados los estándares internacionales de codificación, nuestros resultados estadísticos en salud pueden ser comparados con los de cualquier país.

Los voluminosos datos registrados nacionalmente se procesan de acuerdo con su importancia y a los requerimientos de los directivos de salud en sus diversas instancias. De los aproximadamente cien sistemas de información estadística, 23 son sometidos a "partes de adelanto". Semanalmente se dan a conocer las enfermedades de declaración obligatoria; mensualmente, el bajo peso al nacer, la mortalidad general, los indicadores de servicio, y así sucesivamente.

Sin embargo, el sistema nacional de salud dispone diariamente, los 365 días del año, de la información de cada muerte infantil y materna que se produzca en cualquier lugar del país. Técnicamente hablando, según opinión de los especialistas, la "dinámica" de estos fallecimientos no requeriría de un "lapso tan estrecho" de información.

Sin embargo, precisa el doctor Zacca, por indicaciones de la dirección de la Revolución, Cuba se convierte en el único país del mundo en disponer cada día de esa información tan sensible y de relevancia humana, a fin de que la dirección Materno-Infantil no pierda un solo minuto en la toma de cualquier decisión que favorezca la seguridad de la vida de madres y niños.

Enamorados de su labor, modestos, meticulosos, ordenados, responsables, para los estadísticos — y así lo sentí al estar junto a ellos y conocer su universo laboral— los datos que analizan no constituyen simples abstracciones, sino hechos humanos verdaderamente trascendentes, de los que generan informaciones que alertan, comunican… ¡y salvan no pocas vidas!www.sld.cu