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Cuba, una gran escuela


Por Jesús Sánchez
Radio Habana Cuba
(08-09-04)


El sistema educacional cubano se distingue como uno de los grandes logros del proyecto revolucionario iniciado en 1959. (Por cierto, algunos por desconocimiento o mimetismo y otros por deliberada maldad se limitan a destacar los avances en la educación y la salud como los únicos éxitos de la Revolución).

La creación de un sistema general de educación pública y gratuita que abarca a todos los tipos de enseñanza constituye una conquista sin precedentes para un país subdesarrollado, y en muchos aspectos, novedoso también para el llamado Primer Mundo.

Ese engranaje se puso en marcha este lunes 6 de septiembre cuando más de dos millones 800 mil cubanos se incorporaron a las aulas en todo el país para empezar el curso escolar 2004-2005 con toda la base material de vida y estudio garantizada por el Estado.

Dotadas de computadoras, máquinas de vídeo y televisores, abrieron sus puertas escuelas de todos los niveles, muchas beneficiadas por recientes trabajos de reconstrucción, ampliación y modernización.

Incluso fue necesaria la reparación de más de 870 centros docentes que sufrieron daños parciales o totales por el huracán Charley, meteoro que el 13 de agosto cruzó de sur a norte por las dos provincias habaneras y dejó cuatro muertos, decenas de miles de damnificados y pérdidas superiores a los mil millones de dólares, según estimaciones oficiales.

El ministro cubano de Educación, Luis Ignacio Gómez, aseguró que a pesar de esos daños ningún escolar cubano quedará sin asistir a las aulas y ningún maestro sin empleo.

De acuerdo con estadísticas oficiales, unas 350 mil personas concurrirán a los centros universitarios, lo que representa un incremento en más de 40 mil alumnos en relación con el curso más numeroso de la educación superior (1986-1987).

La llamada universalización de la enseñanza superior, concepción actualmente en marcha y que implica la apertura de aulas universitarias en los 169 municipios de la Isla, amplía aún más las posibilidades de ingreso en los centros de altos estudios.

Claro que la clave de todo ese proceso de transformaciones está en la voluntad política del gobierno, reflejada también en el presupuesto estatal dedicado al sistema educacional, superior al 10% del Producto Interno Bruto.

No es por azar que Cuba tiene el mayor número de docentes per cápita del mundo (uno por cada 36,8 habitantes).

En consecuencia, Cuba es hoy la más clara y digna evidencia de que la utopía de garantizar el derecho de la educación para todos puede ser realizable.