| Sociedad>>Niños cubanos disfrutan cobertura total con vacunas |
Roberto Pérez Betancourt
La Habana, jul 13 (AIN) Los niños cubanos disfrutan de cobertura total en la vacunación contra 13 enfermedades infecciosas, de las cuales cinco han sido erradicas en el país, destacaron hoy los panelistas en el programa radiotelevisado Mesa Redonda Informativa.
Esa realidad es reconocida en una publicación especializada de la Organización Mundial de la Salud, la cual precisa que difteria, sarampión, tos ferina, poliomielitis y la forma clínica del tétanos del recién nacido dejaron de existir en la Isla.
Los infantes cubanos reciben, además, inmunización contra tuberculosis, tifoidea, rubéola, parotiditis, meningitis B-C, hepatitis viral B, mediante 10 vacunas que se suministran gratuitamente, siete de ellas producidas en el país, algunas representativas de aportes a escala mundial.
La doctora Concepción Campa, presidenta directora general del Instituto Finlay, explicó que el desarrollo excepcional de la producción de vacunas en Cuba durante los últimos 20 años se asienta sobre la base de una voluntad política total del Estado.
También señaló la calificación profesional y la dedicación del personal que labora en la producción de medicamentos preventivos para la salud, además de la colaboración mancomunada de numerosas instituciones nacionales como parte de los pilares que sustentan los éxitos de la Ínsula.
Durante el programa se recordó el bicentenario de la introducción de la vacunación en Cuba por el sabio Tomás Romay Chacón en 1804, quien durante 31 años se desempeñó al frente de la Junta Central de Vacunación y realizó en sus propios hijos los primeros ensayos contra la viruela.
El doctor Miguel Galindo, jefe del programa nacional de inmunización del Ministerio de Salud Pública, refirió detalles de las 69 campañas de vacunación efectuadas en el país en los últimos 42 años, con el apoyo de las organizaciones de masas.
Dijo que antes del triunfo de la Revolución apenas el dos por ciento de los niños recibían una vacuna, lo que contrasta con los más de 265 millones de dosis vacunales suministrados desde entonces, lo que ha permitido salvar incontables vidas.
Una comparación estadística internacional que abarcó 216 países, incluidos los 15 más desarrollados, evidenció que los resultados cubanos superan ampliamente a los de las naciones más ricas del planeta y en especial a los Estados Unidos, en materia de prevención sanitaria.
Paradójicamente, un macabro documento del gobierno estadounidense encaminado a derrocar a la Revolución cubana, afirma que, de lograr ese viejo empeño, inmunizaría a todos los menores de cinco años que estén aún por vacunarse contra las principales enfermedades infantiles en la Isla.
Analistas señalaron que lo anterior pone de manifiesto el desconocimiento de los sectores reaccionarios de la administración Bush acerca de la realidad sanitaria en la nación caribeña y en especial de la atención dispensada a los infantes.
En la Mesa Redonda el ingeniero Yair Quiñones, subdirector de producción de vacunas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, subrayó que a escala universal las transnacionales privilegian la producción de vacunas destinadas al Primer Mundo, sobre la base de intereses mercantiles.
De los 300 mil millones de dólares que abarcó la comercialización internacional de medicamentes en el año 2003, apenas 14 mil millones correspondieron a vacunas, mientras 33 millones de niños no se inmunizan en el mundo y tres millones de ellos mueren por esa causa anualmente.
Entre las causas de esa situación panelistas identificaron a la falta de interés económico de las grandes productoras internacionales para abastecer a países del Tercer Mundo con vacunas contra enfermedades específicas que los aquejan.
Respecto las investigaciones científicas sobre inmunización, el 90 por ciento de los presupuestos de las grandes corporaciones capitalistas se destinan a indagar acerca de dolencias típicas de sociedades desarrolladas, con miras a obtener utilidades.
En el espacio
se subrayó uno de los más recientes aportes de los científicos
cubanos: el logro, mediante síntesis química, de la primera
vacuna mundial contra el Haemophilus influenzae, agente bacteriano causante
de meningitis y neumonías en los primeros años de vida.