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La
encrucijada antidrogas en el 2003
Enfrentamiento
sin tregua y prevención con valores
EMás de 5 toneladas de drogas capturadas; una cifra superior a las 600 causas presentadas a los tribunales y el perfeccionamiento de los programas preventivos y de rehabilitación, abonan la batalla permanente de Cuba contra el flagelo, conscientes de sus amenazas y desafíos
FRANCISCO ÁRIAS FERNÁNDEZ
La combinación de las operaciones "Ache Ill" contra el narcotráfico internacional y "Coraza Popular" para golpear al incipiente mercado interno, unido a la profundización de los programas preventivos y de rehabilitación promovidos por los Organismos de la Administración Central del Estado y las organizaciones de masas, permitieron en el 2003 avanzar en el empeño del país por frenar y disminuir al mínimo el impacto de esa amenaza global.
Ese enfoque multilateral, con el apoyo y participación decisivos del pueblo, posibilitó capturar más de 5 toneladas y media de drogas (5,159.9 kilogramos de marihuana, 506 de cocaína, 6.81 de heroína y pequeñas cantidades de hachís, crack y psicofármacos).
Las estadísticas del Ministerio del Interior indican que continuaron las incursiones marítimas y aéreas de narcotraficantes, evidenciadas en la detección de 330 recalos, en los que se ocuparon 4,637 kilogramos de marihuana y 482 de cocaína; el avistamiento de 47 lanchas rápidas sospechosas y de 22 aeronaves.
Vital para un enfrentamiento más eficaz a estos hechos, fue la puesta en práctica en marzo de la operación "Ache Ill", que incluye acciones combinadas en todo el territorio nacional y el incremento de la participación conjunta de fuerzas y medios aéreos y navales de las FAR y el MININT.
En los aeropuertos fueron descubiertos seis casos de narcotráfico internacional, que pretendían trasladar la droga a terceros países, en los que se incautaron 17.17 kilogramos de cocaína y 6.81 de heroína. No obstante, en las terminales aéreas se siguen perfeccionando los sistemas de detección para eliminar posibles vulnerabilidades.
En esas instalaciones también fueron detectados más de 200 extranjeros que traían pequeñas dosis de drogas para consumo personal. Las leyes cubanas prohíben y sancionan penalmente la tenencia de drogas, por lo que el arribo al país con cualquier cantidad de drogas, estupefacientes o sustancias de similares efectos constituye un hecho punible.
En las costas, Ia acción permanente contra los buscadores" o "escamoteadores" de recalos posibilitó la detención de 72 de esas personas. Asimismo, han sido capturados 116 cosecheros de pequeñas cantidades de marihuana en lugares apartados e intrincados.
El trabajo cohesionado entre los órganos del Ministerio del Interior y de Justicia, en el contexto de la operación "Coraza Popular", iniciada en enero de 2003, posibilitó asestarle un duro golpe al incipiente mercado interno de drogas, con la presentación ante los Tribunales Populares por la Fiscalía de más de 600 causas penales (incluidos principales traficantes, expendedores y otros involucrados), así como la radicación de más de 300 expedientes de confiscaciones en virtud del Decreto-Ley No. 232/03 y alrededor de 70 amparados en el Decreto Ley No. 149/94. Los medios ocupados se han destinado al beneficio social.
En correspondencia con la determinación de nuestro pueblo de aplicar las medidas más severas a esos delincuentes, es de destacar que el 35% de las sanciones firmes oscilan entre 10 y 26 años de privación de libertad.
Muestra del reconocimiento internacional aI serio compromiso y la férrea voluntad de Cuba en esta lucha, fue su reelección en el 2003 por segunda vez consecutiva desde 1996, en la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, representando al Grupo de Países de América Latina y el Caribe.
AI mismo tiempo se aprecia un saldo positivo en los vínculos de colaboración con servicios extranjeros especializados y la INTERPOL, en particular en el intercambio informativo y el desarrollo de investigaciones conjuntas, y la ampliación a 32 del número de naciones con las cuales se han establecido acuerdos de cooperación bilateral en esta materia, lo cual muestra el respeto de tales agencias y países por la profesionalidad y actitud de Cuba.
SEMBRAR VALORES Y OPORTUNIDADES DE REHABILlTACIÓN
El 2003 fue testigo de un oportuno proceso informativo a la población y en especial a los sectores de la sociedad más vulnerables, sobre los peligros que engendra el uso indebido de las drogas, y el fortalecimiento del rechazo popular a tales prácticas, lo que se ha combinado con la materialización de los planes preventivos particulares de los ministerios y organizaciones de masas más involucrados.
La estrategia cubana para la atención a las adicciones se siguió perfeccionando sobre la base de: promover el desarrollo de estilos de vida saludables en la población general; ampliar las opciones sanas de recreación; desarrollar la divulgación y consejería orientadas a prevenir el consumo (se cuenta con una línea telefónica confidencial de ayuda en cada provincia); fortalecer la capacitación del personal; conformar la red asistencial en los tres niveles de atención; controlar y prevenir el desvío de medicamentos; estimular la deshabituación, rehabilitación y reinserción sociolaboral y familiar de los adictos.
El país dispone de una estructura que cubre desde el nivel nacional hasta la comunidad, integrada por un Grupo Operativo Nacional de Salud Mental, con Grupos Provinciales y coordinadores en los municipios. Eslabones fundamentales de esa cadena asistencial son los 195 Centros Comunitarios de Salud Mental con que se cuenta, en los que interactúan médicos de la familia, psiquiatras, psicólogos, enfermeras, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales de la salud y defectólogos.
Potencialidades cubanas fundamentales para afrontar los desafíos de las drogadicciones y otros males sociales que amenazan al mundo, son los más de 150 programas de la "Batalla de Ideas", la cual aboga por la educación y la cultura, por sembrar valores espirituales estratégicos en la preparación o inmunización de todo el pueblo para asumir los desafíos del presente y el futuro sin ceder en los principios.
DESAFÍOS DEL 2004
Pese a los avances incuestionables alcanzados por el país en esta materia a lo largo de los pasados 12 meses, las amenazas y riesgos del narcotráfico internacional, lejos de disminuir se incrementan, por lo que no se puede bajar la guardia ni por un minuto en el empeño por defender lo conquistado hasta ahora y erradicar deficiencias y vulnerabilidades.
Es propósito de la Comisión Nacional de Drogas continuar fortaleciendo el papel de los Grupos Provinciales y Municipales como eslabones principales del monitoreo constante de las más mínimas manifestaciones del fenómeno y hallarle soluciones territoriales inmediatas.
Asimismo, es imprescindible impulsar en los próximos meses la acción preventiva de las organizaciones de masas en la labor comunitaria, fundamentalmente en los lugares más afectados; perfeccionar la capacitación de los médicos de la familia para lograr una mejor dispensarización del potencial de riesgo y los enfermos, así como mejorar el aprovechamiento y completamiento de los Centros Comunitarios de Salud Mental en todo el país.
Otros objetivos priorizados son elevar la vigilancia sobre los medicamentos controlados como drogas Iícitas, enriquecer la labor divulgativa y lograr mayor efectividad en el enfrentamiento operativo ante los fenómenos que aún persisten.
La batalla contra las drogas, la corrupción, el enriquecimiento ilícito, las conductas antisociales y demás ilegalidades no es cuestión de una ofensiva temporal, coyuntural o campaña. Es una confrontación inaplazable por el futuro y el destino de la Revolución y las nuevas generaciones, cuando nos insertamos en un mundo estremecido por el crimen organizado y las más diversas mafias, alentadas por la globalización neoliberal que todo convierte en mercancía, a los habitantes en consumidores y a unos pocos en grandes ricos.
Su carácter abarcador y !as múltiples facetas de las tipicidades delictivas que nos desafían indican que es una batalla permanente de todo el pueblo, del universo de defensores de la salud económica, moral y cultural de la sociedad.
Se trata de un enfrentamiento sin tregua y de prevenir con valores, armados con la máxima martiana de que "los peligros no se han de ver cuando se les tiene encima, sino cuando se les puede evitar". (28/01/2004)
(Tomado
de: Granma Diario)