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Hospital Docente Oftalmológico Ramón Pando Ferrer


Alto nivel científico en hospital oftalmológico cubano

Realizan entre 14 mil y 18 mil cirugías cada año. Comenzarán a emplear próximamente la terapia fotodinámica para la degeneración macular relacionada con la edad

MARIETA CABRERA

El Centro de Microcirugía Ocular recibe a pacientes referidos de todo el país, es decir casos complejos que precisan de atención especializada. Fotos: JOAQUÍN HERNÁNDEZ MENA

“Estoy feliz, luego de la operación veo perfectamente, como si nunca hubiera padecido de cataratas”, dice Teresita Díaz.

Acababa de salir del salón de operaciones, pero pocos lo hubieran sospechado. Para Lázaro Véliz, un pinareño de 70 años,”todo fue muy rápido, sentí solo una ligera molestia, creo que sacar una muela duele más. Debo esperar a mañana para quitarme la venda, pero estoy seguro de que la neblina ya se fue y voy a ver bien”. Una sensación similar experimentó Teresita Díaz Barrera en julio pasado, cuando fue operada también de cataratas. Ahora vuelve desde su natal Sancti Spíritus como acompañante, y confiesa que casi no necesita espejuelos, ni para leer el periódico.

Es un sitio bastante concurrido. Encontrar pacientes de Las Tunas o Consolación del Sur no es casual, aunque por esos lares se ofrezcan también buenos servicios. Ser el único centro de su tipo en el país hace que muchos prefieran acudir a él, lo que aumenta considerablemente su carga asistencial. El Hospital Docente Oftalmológico Ramón Pando Ferrer, recibe cada año a más de 200 mil personas y se realizan en ese mismo periodo entre 14 mil y 18 mil cirugías.

UN EQUIPO TODOS ESTRELLAS

Con instalaciones que datan de 1953, la archiconocida Liga contra la Ceguera dispone de servicios especializados en todas las ramas de la oftalmología. El Centro de Microcirugía Ocular, inaugurado el 29 de abril de 1988 por Fidel, es quizás el alma de esta institución no solo por los modernos medios técnicos de que dispone sino, sobre todo, por los médicos, “un equipo de especialistas jóvenes, todos estrellas, capaces de hacer las operaciones más complejas, y hacerlas bien”, asegura el Doctor Marcerlino Río Torres, director del hospital.

Alrededor de 5 mil cirugías de cataratas se realizan cada año en este centro (buena parte de las practicadas en todo el país), un servicio que expertos extranjeros no dudan en calificar de los mejores en el mundo, lo cual ha sido corroborado con la invitación que recibiera este hospital en 1999 para presentar cursos sobre el tema en la Academia Americana de Oftalmología.

“En este camino que andamos tenemos un sostén esencial y es que, a pesar de las dificultades económicas, el Estado cubano ha hecho erogaciones importantes de divisas para dotar a esta institución de tecnologías de punta. En el servicio de cataratas, por ejemplo, se pone en práctica la facoemulsificación, cirugía de mínimo acceso y sin sutura, que es lo más moderno que existe internacionalmente y que en este centro se aplica habitualmente desde 1992”, explica el Doctor Río Torres.

Para la detección y el tratamiento de glaucoma se han adquirido, además de nuevos medicamentos, sistemas de imágenes y perimetría computarizada que permiten un diagnóstico muy certero de la enfermedad. Disponen, también, de un banco de ojos para la conservación del tejido de la cornea con los últimos adelantos existentes, lo cual incidió en que el pasado año realizaran más de 150 de estos trasplantes, y en el actual registren 120.

Por otra parte, prevén instalar un equipo de excimer láser para la cirugía refractiva (miopía, astigmatismo e hipermetropía), el cual será puesto en explotación de forma inmediata, pues “antes de recibir cualquier equipamiento, el personal conoce la técnica en cuestión debido al programa de desarrollo de la especialidad que incluye el adiestramiento de nuestros médicos en el exterior a partir del intercambio con diferentes universidades”, aclara el especialista.

VISIÓN DE FUTURO

Otro grupo de servicios igualmente importantes es el que aborda lo relacionado con baja visión, oftalmología pediátrica, retina y oculoplastias, es decir, cirugía plástica ocular. En el caso de baja visión, especialidad relativamente nueva en el país, ya el centro dispone de test de contraste y ayudas ópticas que permitirán devolverles visión útil a aquellas personas que la tienen disminuida por diversas causas.

“Actualmente, el Pando Ferrer cuenta con un Tomógrafo de Coherencia Óptica que sin tocar el ojo permite hacer prácticamente un corte histológico de la retina, lo cual es un avance enorme; y dispone, además, de un Angiógrafo Digital para la visualización del fondo de ojo, hacer fotos y almacenarlas, así como para realizar estudios de la retina”, añade el director.

A tono con el envejecimiento de la población cubana y la voluntad de ofrecer una mayor calidad de vida a los ancianos, este hospital comenzará a emplear próximamente la terapia fotodinámica para la degeneración macular relacionada con la edad, cuyo objetivo es destruir, mediante un equipo de láser, los vasos de neo formación que ocasionan pérdida de visión en pacientes de edad avanzada. “Con estas tres adquisiciones, afirma, el estudio de la retina en el país se pone al nivel de las naciones más desarrolladas”.

A pesar de que en el campo de la oftalmología cualquier equipo es costoso, el propósito de extender estos servicios a la red hospitalaria nacional se evidencia en que todas las provincias, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud, poseen las condiciones idóneas para que un paciente pueda ser operado de cataratas o glaucoma, o tratado, incluyendo la implantación de lentes intraoculares, según plantea el Doctor Río Torres.

“El personal médico de cada territorio ha recibido entrenamiento en este centro. En Villa Clara, Camagüey y Holguín han sido instalados equipos de láser de retina para el tratamiento de la retinopatía diabética (una de las primeras causas de ceguera en el mundo), los cuales, junto con los existentes en Santiago de Cuba, en el Hospital Hermanos Ameijeiras y en el Centro de Atención al Diabético, del Instituto Nacional de Endocrinología, permiten que estas prestaciones lleguen a una mayor cantidad de personas.

“Tales inversiones y las que se realizan en la red de atención primaria, donde se prevé un refuerzo para la especialidad de Oftalmología, permitirán reducir la afluencia de pacientes a nuestro hospital, lo cual ocasiona sobrecarga del trabajo médico y exceso en el uso de los medios técnicos”, concluye.el director.

Atento a urgencias como la impermeabilización de los techos o la reparación de los equipos de climatización, el Hospital Ramón Pando Ferrer mejora sus predios y defiende su condición de Centro de Referencia Nacional y de la Organización Panamericana de la Salud, además de la que lo distingue como Colectivo Vanguardia Nacional en los últimos tres años.

Con cuarenta y seis años de fundado, el veterano hospital de Marianao no se detiene en su propósito de eliminar aquello que impida ver claramente. La niña de los ojos de la oftalmología cubana precisa, sin embargo, que junto a la prioridad gubernamental ande el celo de quienes disfrutamos de sus beneficios en aras de preservar sus instalaciones y su imagen, pues, aunque servicios igualmente eficaces se multipliquen por el país, de este centro se seguirá hablando, de una punta a otra de la Isla. (26/10/03)

(Tomado de Trabajadores)