INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL DE LA REPUBLICA DE CUBA , EXCMO. SR. ALFREDO MORALES CARTAYA, EN LA 91° REUNION DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO
Ginebra, 9 de junio 2003
Señor Presidente:
Distinguidos ministros y amigos:
Pareciera que las cuatro quintas partes de la humanidad están en un callejón sin salida.
En su informe, el Director General refleja la tragedia de millones de personas en el mundo.
La pobreza, las guerras y la degradación del medio ambiente amenazan la propia existencia de la especie humana.
Si los pobres no son los causantes de la pobreza, ¿quiénes son los culpables?
" el sistema de explotación que ha imperado durante siglos.
" la filosofía del despojo
" la globalización neoliberal y su fracasado modelo en estos tiempos.
¿Donde encontrar los recursos para financiar los 500 millones de empleos que se necesitan?
¿En manos de quiénes están las empresas privatizadas a precio de remate?
¿Puede la mediana y pequeña empresa competir con las grandes corporaciones?
¿Quiénes controlan las instituciones financieras internacionales? ¿Dónde está la ayuda al desarrollo?
Se nos recomiendan múltiples formas de eliminar la pobreza, pero esta crece y se reproduce como los panes y los peces.
Las tres personas más ricas del planeta poseen activos equivalentes al PIB combinado de los 48 países más pobres.
Las 500 grandes transnacionales controlan el 80 % de la producción y el comercio mundial.
La paz mundial ha sido secuestrada por la doctrina militar preventiva.
La probabilidad de recibir una bomba inteligente en vez de un empleo, es mayor para los que vivimos en esos "oscuros lugares del planeta".
Se pretende imponer un nuevo orden mundial nazi fascista, basado en el inmenso poder militar de la mayor superpotencia que ha conocido la humanidad.
El injusto orden económico actual es inviable y necesita profundos cambios.
En la lucha contra la pobreza, la promoción de la igualdad, el trabajo decente, el compromiso tripartito y el desarrollo, la Organización Internacional del Trabajo puede desempañar un renovado papel.
Proponemos que la OIT, en su lucha contra la pobreza mediante el trabajo, incorpore las demandas por:
El cese de la carrera armamentista y la utilización de sus cuantiosos recursos en la creación de nuevos empleo.
La condonación de la deuda externa y el uso de esos recursos para financiar millones de puestos de trabajo.
La utilización de una parte del millón de millones de dólares que se gastan anualmente en publicitar la sociedad de consumo en la creación de empleos.
Exigir la entrega del 0,7% del Producto Nacional Bruto de los países ricos como ayuda al desarrollo.
Insistir e la aplicación del impuesto sugerido por el Premio Nóbel James Tobin a las operaciones especulativas que hoy alcanzan millones de millones de dólares diarios, para combatir la pobreza y financiar el desarrollo.
De Cuba sólo un breve comentario.
Concluiremos el año con el desempleo por debajo del 3 %, para incorporarnos a la condición de país con pleno empleo.
Desarrollamos más de 100 programas sociales para lograr una cultura general integral de nuestro pueblo y acercarnos cada vez más a la plena justicia social.
Aún esperamos respuesta de los países ricos a nuestras propuestas de programas de lucha contra el SIDA que amenaza la supervivencia de naciones y regiones completas de África Subsahariana.
Enfrentamos hoy siniestros planes de la superpotencia vecina para destruir su Revolución, incluyendo una agresión militar. Hoy se discute dónde, cómo y cuándo se atacará a Cuba.
Amamos la paz, pero preferimos desaparecer antes que renunciar a la obra por la cual luchamos desde hace medio siglo.
Albergamos la más absoluta convicción de que la pobreza puede ser revertida y de que otro mundo mejor es posible.
Muchas gracias.