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Intervención del Embajador de Cuba, Sr. Iván Mora Godoy, en la Plenaria de la 91 Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo acerca del Informe de la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia.

Ginebra, 18 de junio de 2003

Sr. Presidente:

Mi delegación se ve en la obligación de intervenir en esta sesión para denunciar las conclusiones referidas a Cuba que aparecen en el informe de la Comisión de Normas. En primer lugar, por constituir una patraña que secunda las mentiras y campañas que contra nuestro país lanza su poderoso vecino en su afán por intentar desacreditar la Revolución que el pueblo cubano se ha dado y que la defenderá a toda costa. En segundo lugar, queremos denunciar la manipulación de que es objeto la Comisión de Normas, a partir del control que mantienen de los trabajos de dicho órgano un grupo reducido de actores que representan las posiciones más retrógradas y conservadoras del capital financiero internacional, y los grandes monopolios transnacionales de sindicatos que no representan a los trabajadores, sino que actúan contra sus intereses. La Comisión de Normas se ha convertido en un foro antidemocrático, donde se violan los principios de la participación abierta y la transparencia, se desoye a sus miembros y a la sombra se preparan y presentan propuestas de acciones que no reflejan los debates y que persiguen propósitos de satanizar o al menos ejercer presiones contra los países en desarrollo que no se pliegan a los proyectos de dominación hegemónica de la superpotencia y sus empresas transnacionales.

Cuba es uno de los 24 países en desarrollo que con espíritu de colaboración brindó información profusa y explicaciones detalladas en la Comisión de Normas. Sin embargo, no se tomaron en consideración las respuestas sustantivas y las informaciones presentadas por el Gobierno, y no se reflejó la diversidad de opiniones expresadas.

Todos los allí presentes fueron testigos de que dichas conclusiones habían sido previamente redactadas, probablemente desde la noche anterior y no medió ningún tiempo para debatir las mismas, como ocurrió en otros casos. Fueron leídas inmediatamente después de la atención al tema. Preguntamos abiertamente si esto no es acaso un claro reflejo del contubernio y los turbios procedimientos utilizados para cuestionar injustamente a Cuba, uno de los pocos países que en este mundo puede afirmar que tiene un gobierno realmente de y para los trabajadores.

¿Por qué se permite a los voceros de los grupos de los Trabajadores y Empleadores presentar posiciones que no han sido consensuadas por los grupos que dicen representar?. ¿Por qué se privilegia y se atribuye mayor peso en las conclusiones a los puntos de vista de organizaciones o personas ajenas a la realidad de los países que se pretende evaluar o que se acercan simplemente a ella con claras motivaciones de tergiversar los hechos y fabricar acusaciones que sirvan de soporte a planes de agresión y dominación por parte de la superpotencia? ¿Por qué se coarta en dicho órgano la libertad de todos los interesados a expresar sus criterios? ¿Por qué se realizan juicios de valor para cuestionar a Cuba tomando como base los enfoques y la falsa información suministrada nada menos que por Estados Unidos y aquellos que le arriendan sus servicios, precisamente la superpotencia que mantiene un genocida bloqueo que pretende asfixiar por hambre y enfermedades a las trabajadoras y trabajadores cubanos? ¿Cómo permitir que la Comisión rebase en sus labores el marco del Informe de la Comisión de Expertos, que constituye el centro de los trabajos?. ¿Por qué deliberadamente se adopta un enfoque inquisitivo, injerencista y agresivo contra Cuba en desmedro de la cooperación para lo cual fueran creados estos órganos? ¿Porqué a los Estados en desarrollo como Cuba, no se les permite siquiera conocer y discutir las acciones que se pretenden llevar a cabo para apoyarlos en la supuesta aplicación de las Convenciones? Preguntamos en esta sala ¿a quién le ha sido atribuido el poder divino de decidir quien está o no en la famosa lista de los candidatos al patíbulo? ¿Acaso no tienen lugar graves y sistemáticas violaciones a los derechos laborales y de sindicación en los países del Norte, los mismos que parecerían haberse arrogado el privilegio de impunidad a la hora de confeccionar la mencionada lista?

Cuba no fue el único país afectado por estas injustas maniobras. Otros muchos países en desarrollo y no alineados, como Belarús, Venezuela, Zimbabwe, Irán, Libia, Pakistán, Etiopía, Kenya, India y Mauritania, fueron injustamente sometidos a acciones de descrédito. Coincide y no de manera casual, que varios de esos gobiernos son también objeto de las campañas de manipulación política y desinformación mediática de los centros occidentales del poder y, las organizaciones y los medios que ellos controlan.

En el Informe de la Comisión de Normas, de los 25 casos tratados, 24 corresponden a países en desarrollo y, uno solo corresponde a un país desarrollado. Este informe intenta hacer creer que los convenios fundamentales son violados exclusivamente por países del Sur. Por otra parte, se priorizan selectivamente los casos relativos a supuestas violaciones a la libertad sindical en detrimento de otros derechos laborales fundamentales consagrados en los demás convenios, como el propio derecho a la vida, al empleo y al bienestar de los trabajadores.

Mientras se pasan por alto violaciones sumamente graves que ocurren en los países del Norte, tal y como se recogen en el Informe de la Comisión de Expertos, se hace abuso y proliferan para los países del Sur los llamados "párrafos especiales y las misiones de contactos directos". ¿Por qué no se ha llamado a esa Comisión al gobierno de la Superpotencia que pretende imponer su dominación hegemónica incluso mediante la agresión militar contra los trabajadores de cualquier "oscuro rincón del mundo" y, donde murieran 59 niños a causa de la explotación laboral, mientras a Cuba se le convoca con relación a unos falsos sindicalistas que no tienen sindicatos, que no trabajan desde hace años y que lucran con el dinero que reciben de sus amos para subvertir el orden constitucional que se dieran en referendo los trabajadores y trabajadoras cubanas y que por tanto, sólo ellos mismos pueden cuestionar o cambiar en el ejercicio de su derecho a la libre determinación? ¿Por qué no se abordó por el Comité de Normas las graves violaciones cometidas por las potencias ocupantes contra los trabajadores iraquíes, quienes no sólo han sido privados de los más elementales derechos laborales y de sindicación, sino de los propios derechos a la vida, a la libre determinación y a la soberanía sobre sus recursos naturales? ¿Respondan si esto no es doble rasero, hipocresía y manipulación política?

En virtud del tratamiento antidemocrático, subjetivo, y selectivo, la falta de transparencia, la manipulación política y el doble rasero que fueran impuestos a Cuba, mi Delegación se ve obligada a rechazar este informe y ratifica que no acepta ni en un ápice las conclusiones sobre casos individuales que el mismo contiene, en particular sobre Cuba, y por tanto, se desasocia de este ejercicio que califica de engendro y bochornoso capítulo en la historia de la defensa de los derechos de los trabajadores en todo el mundo.

Si no se produce un cambio radical en los procedimientos que rigen la labor de la Comisión de Normas, si no se logra transformarlo en un mecanismo democrático y genuino de cooperación, en lugar de un tribunal contra los países del Sur, recaerá sobre sus manipuladores la responsabilidad por el descrédito y la pérdida de autoridad que traerá este accionar a dicho órgano. Cuba no se hará jamás cómplice en esta conspiración y atentado contra los derechos de los verdaderos trabajadores.

Muchas Gracias.

 

 

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