Intervención del Embajador de Cuba, Sr. Iván Mora Godoy, en la 288ª. Reunión del Consejo de Administración de la OIT.
Ginebra, 19 de noviembre de 2003.
Sr. Presidente:
Mi delegación se ve en la obligación de intervenir en esta sesión para denunciar las conclusiones referidas a Cuba que aparecen en el informe del Comité de Libertad Sindical presentadas a este Consejo de Administración.
La OIT se ha convertido en un foro antidemocrático, donde se violan los principios de la participación abierta y la transparencia, se desoye a sus miembros y a la sombra se preparan y presentan propuestas de acciones que no reflejan los debates y que persiguen propósitos de satanizar o ejercer presiones contra los países en desarrollo que no se pliegan a los proyectos de dominación hegemónica de la superpotencia y sus empresas transnacionales.
Todos aquí conocen que esta farsa es una patraña que secunda las mentiras y campañas que contra nuestro país lanza la actual Administración de los EE.UU. para intentar desacreditar la Revolución que el pueblo cubano se ha dado y que la defenderá a toda costa, e incluso utilizarla como pretexto para una agresión armada contra nuestro país.
Un examen de las conclusiones que sobre el Caso 2258 presenta el Comité Libertad Sindical a este Consejo de Administración, permite apreciar muy rápidamente el grado de motivación política que en éstas se reflejan; tanto es así que en algunas de ellas se rebasa el mandato y las facultades que tiene otorgadas este Comité, violando su propio reglamento.
No creemos necesario explicar cuales son las conquistas que los trabajadores cubanos han alcanzado por su propia lucha, la unidad que la preserva, y los sacrificios que hacen los cubanos para mantener su Revolución y defender los intereses del Tercer Mundo, que todos conocen muy bien.
Se intenta legitimar como organización independiente, a un pequeño grupo de personas que no han sido electos como dirigentes sindicales, porque además no trabajan. Estas personas, ni son sindicalistas ni son independientes. Son mercenarios al servicio de los intereses de una potencia extranjera que los quiere presentar como supuestos “sindicalistas independientes”. Quienes apoyan esta patraña están defendiendo la mentira y se convierten en aliados de la política agresiva contra el pueblo cubano.
Es irrefutable que recibían financiamiento de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, e indicaciones para su actuación en actividades contrarrevolucionarias. Esos mercenarios reconocieron los cargos legales que les fueron probado en los procesos judiciales. El Gobierno de Cuba cuenta con suficientes evidencias que demuestran que el Imperio les pagó a estas personas para que, enmascarados tras un supuesto sindicalismo, elaboraran y difundieran falsedades que contribuyeran a justificar el reforzamiento del Bloqueo Económico, Comercial y Financiero, así como una escalada de acciones agresivas contra nuestro país.
Quisiera expresar que Cuba considera que las informaciones brindadas a la OIT con anterioridad, muchas de las cuales aparecen en el Informe del Comité de Libertad Sindical, así como las expuestas en esta sesión del Consejo de Administración, serían suficientes para que cualquier órgano objetivo e imparcial diera por cerrada la consideración de este caso fabricado contra Cuba, que es el 2258. Cuba ha demostrado históricamente su política a favor de la cooperación y siempre ha actuado de buena fe, pero las farsas y las imposiciones nunca serán aceptadas.
Queremos denunciar la manipulación de que son objeto los órganos de esta organización, a partir del control que mantienen un grupo reducido de actores que representan las posiciones más retrógradas y conservadoras del capital financiero internacional, y los grandes monopolios transnacionales de sindicatos que no representan a los trabajadores, sino que actúan contra sus intereses.
Es inexcusable que el Comité de Libertad Sindical dé un tratamiento irrespetuoso a las informaciones presentadas oficialmente por los Gobiernos, cuando no se les tiene en cuenta para nada en las conclusiones de su informe, lo que muestran parcialidad y no objetividad en sus métodos de trabajo.
Actitudes de este tipo, contradicen el espíritu de diálogo que tradicionalmente fomenta la OIT, afectan la credibilidad del mecanismo de control y despiertan serias dudas sobre las verdaderas intenciones de un grupo de organizaciones e individuos que han acumulado una influencia desproporcionada en la conducción de los Grupos de Trabajadores y Empleadores.
¿Por qué se privilegia y se atribuye mayor peso en las conclusiones a los puntos de vista de organizaciones o personas ajenas a la realidad de los países que se pretende evaluar o que se acercan simplemente a ella con claras motivaciones de tergiversar los hechos y fabricar acusaciones que sirvan de soporte a planes de agresión y dominación por parte de la superpotencia? ¿Por qué se coarta en estos órganos la libertad de todos los interesados a expresar sus criterios? ¿Por qué se realizan juicios de valor para cuestionar a Cuba tomando como base los enfoques y la falsa información suministrada por aquellos que le arriendan sus servicios, precisamente a la superpotencia que mantiene un genocida bloqueo que pretende asfixiar por hambre y enfermedades a las trabajadoras y trabajadores cubanos?. ¿Por qué deliberadamente se adopta un enfoque inquisitivo, injerencista y agresivo contra Cuba en desmedro de la cooperación para lo cual fueran creados estos órganos? ¿Porqué a los Estados en desarrollo como Cuba, no se les permite siquiera conocer y discutir las acciones que se pretenden llevar a cabo para apoyarlos en la supuesta aplicación de las Convenciones? Preguntamos en esta sala ¿a quién le ha sido atribuido el poder divino de decidir quién está o no en los llamados casos de los candidatos al patíbulo? ¿Acaso no tienen lugar graves y sistemáticas violaciones a los derechos laborales y de sindicación en los países del Norte, los mismos que parecerían haberse arrogado el privilegio de impunidad a la hora de confeccionar los casos y las conclusiones que se consideran aquí?
Cuba no es el único país afectado por estas injustas maniobras. Países en desarrollo y no alineados como Belarús, India, Zimbabwe, Pakistán y otros son objeto de estas manipulaciones.
Sin embargo, se ignoran violaciones sumamente graves que ocurren en los países del Norte, se hace abuso y proliferan para los países del Sur los llamados “párrafos especiales y las misiones de contactos directos”. ¿Por qué no existe ningún caso contra el gobierno de la Superpotencia que pretende imponer su dominación hegemónica incluso mediante la agresión militar contra los trabajadores de cualquier “oscuro rincón del mundo”, mientras a Cuba se le convoca en relación con unos falsos sindicalistas que no tienen sindicatos,? ¿Por qué no se examinan las graves violaciones cometidas por las potencias ocupantes contra los trabajadores iraquíes, quienes no sólo han sido privados de los más elementales derechos laborales y de sindicación, sino de los propios derechos a la vida, a la libre determinación y a la soberanía sobre sus recursos naturales? ¿Respondan si esto no es doble rasero, hipocresía y manipulación política?
En virtud del tratamiento antidemocrático, subjetivo, y selectivo, la falta de transparencia, la manipulación política y el doble rasero que han sido impuestos a Cuba en este informe, mi Delegación se ve obligada a rechazar sus conclusiones y ratifica que no acepta ni un ápice de ellas, y por tanto, se desasocia de este ejercicio que califica de engendro y bochornoso capítulo en la historia de la defensa de los derechos de los trabajadores en todo el mundo.
Si no se produce un cambio radical en los procedimientos que rigen la labor de los órganos de la OIT, si no se logra transformarlos en mecanismos democráticos y genuinos de cooperación, en lugar de un tribunal contra países del Sur, recaerá sobre sus manipuladores la responsabilidad por el descrédito y la pérdida de autoridad que traerá este accionar a la Organización. Cuba no se hará jamás cómplice en esta conspiración y atentado contra los verdaderos derechos de los trabajadores.
Muchas Gracias.