Declaración del Representante Permanente de Cuba, Embajador Orlando Requeijo Gual, jefe de la delegación cubana al Tercer Periodo de Sesiones del Comité Preparatorio de la Conferencia de las Partes del año 2005 encargada del examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).
Nueva York, 27 de abril del 2004.
Sr. Presidente:
Lo felicitamos por su merecida elección y le deseamos los mayores éxitos en su labor. Cuba se adhiere plenamente a la declaración realizada ayer por el distinguido Embajador de Malasia en nombre del Movimiento de Países No Alineados.
Sr. Presidente:
A pesar de los años trascurridos desde que el TNP entró en vigor, no solo no se ha alcanzado el objetivo supremo de eliminar totalmente las armas nucleares, sino que están teniendo lugar retrocesos muy preocupantes. Resulta inaceptable la falta de progresos en el cumplimiento del compromiso inequívoco dado por las potencias nucleares en la Conferencia de Examen del 2000, respecto al logro de la eliminación total de las armas nucleares .
El documento resultante de la Séptima Conferencia de Examen debe contener compromisos prácticos en los cuales se refleje de manera clara la responsabilidad y el papel que corresponde a las potencias nucleares en el proceso hacia el desarme nuclear, el cual debe realizarse de manera transparente, verificable e irreversible. Es evidente que algunas potencias nucleares no tienen la voluntad política que se requiere para lograr el objetivo de eliminar y prohibir para siempre las armas nucleares.
Cuba reitera que las doctrinas militares sustentadas en la posesión de las armas nucleares son insostenibles e inaceptables. El TNP descansa en 3 pilares fundamentales: no proliferación, desarme y cooperación para el uso pacífico de la energía nuclear. Cuba rechaza la aplicación selectiva del TNP.
Las cuestiones relacionadas con el desarme nuclear y el uso pacífico de la energía nuclear no pueden continuar siendo relegadas, mientras se privilegia la no proliferación horizontal. Nuestro país continuará cumpliendo estrictamente con todas sus obligaciones como Estado Parte del TNP. El 18 de septiembre del pasado año, Cuba firmó el Acuerdo sobre salvaguardias amplias con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). En la misma fecha, firmó el Protocolo Adicional a dicho Acuerdo de salvaguardias.
Los trámites constitucionales nacionales necesarios para ratificar ambos instrumentos se encuentran muy avanzados y ello se concretará cumpliendo con los plazos establecidos por el TNP. Consideramos que esta sesión del PREPCOM debe centrarse en las cuestiones relacionadas con el desarme nuclear, las garantías de seguridad y el Medio Oriente. No puede continuar dilatándose la conclusión de un instrumento universal, incondicional y jurídicamente vinculante sobre garantías de seguridad para los Estados que no posean armas nucleares. Apoyamos firmemente la creación de un nuevo órgano subsidiario del correspondiente Comité Principal durante la Conferencia de Examen del 2005, para examinar la cuestión de las garantías de seguridad.
Señor Presidente:
Resulta cada vez más preocupante la situación de la maquinaria multilateral de desarme y control de armamentos. La Conferencia de Desarme continúa paralizada.
La Comisión de Desarme no pudo siquiera comenzar a examinar temas sustantivos este año. La Primera Comisión continúa adoptando resoluciones que muchas veces no se cumplen, particularmente las referidas al desarme nuclear. Se intenta reemplazar el desarme con cuestiones de no proliferación horizontal. Se trata de imponer el enfoque de que la no proliferación es un objetivo en si mismo, cuando en realidad debe verse como una contribución a los esfuerzos por alcanzar el objetivo final del desarme.
Mientras esto ocurre, fuera de la maquinaria tradicional de desarme avanzan iniciativas con peligrosas implicaciones, sin que la gran mayoría de los Estados hayamos tenido siquiera la posibilidad de participar en la conformación de las mismas. Nos preocupa que el Consejo de Seguridad, órgano que no es para nada representativo de la membresía de la ONU y donde impera el poder del veto, esté negociando un proyecto de resolución sobre armas de exterminio en masa. El autor y promotor principal de dicho proyecto es un Estado poseedor de armas nucleares, que no ha mostrado ningún interés real en avanzar hacia el objetivo del desarme nuclear.
El proyecto que se considera en el Consejo de Seguridad desborda ampliamente el mandato de este órgano. Se intenta atribuir al Consejo funciones en la elaboración de tratados internacionales que no le corresponden.
El proyecto tiene un enfoque centrado en la proliferación horizontal y sólo hace una insuficiente mención a la proliferación vertical y a la cuestión del desarme nuclear. La adopción de dicho texto bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU, como se pretende, podría fácilmente dar pie a que alguna potencia lo utilice como una “pre-autorización o justificación” para el uso unilateral y abusivo de la fuerza contra determinados Estados, a partir de supuestas sospechas de proliferación de armas de exterminio en masa, o sus componentes. En el caso de Cuba, esto resulta particularmente preocupante, si se tiene en cuenta que, de manera reiterada, altos funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos han venido lanzando acusaciones totalmente falsas e infundadas contra nuestro país alegando, sin evidencia alguna, que Cuba posee una capacidad limitada de investigación y desarrollo de armas biológicas, lo cual rechazamos enérgicamente. En su forma actual, el proyecto resulta lo suficientemente ambiguo como para que algunos puedan proclamar que, con su adopción, quedaría legitimada la denominada Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI, por sus siglas en inglés), creada hace cerca de un año por un grupo de Estados, sin mandato de la ONU, o de algún tratado multilateral de amplia aceptación.
Señor Presidente:
Al igual que ocurre respecto al proyecto de resolución del Consejo de Seguridad, los promotores de la PSI argumentan que la Iniciativa está dirigida a combatir eficazmente la amenaza del terrorismo con armas de exterminio en masa. Cuba comparte la preocupación por el riesgo de vinculaciones entre el terrorismo y las armas de exterminio en masa, incluyendo sus medios portadores, y apoya plenamente los esfuerzos internacionales legítimos para impedir su adquisición por terroristas. El interés coincidente de la comunidad internacional favorece la creación y fortalecimiento de una coalición internacional de todos los Estados para impedir el uso de armas de exterminio en masa por parte terroristas. Pero la PSI, en lugar de contribuir a la unidad internacional en torno al tema y al fortalecimiento del papel de la ONU y de los tratados internacionales pertinentes, como el TNP, la debilita.
¿Por qué se intenta imponer un mecanismo de composición selectiva, no transparente y que actúa al margen de las Naciones Unidas y los tratados internacionales, en lugar de examinar las preocupaciones en materia de proliferación utilizando el marco jurídico multilateral de los tratados y el mandato de las organizaciones internacionales pertinentes?
¿Por qué se desconoce a la Asamblea General de la ONU, la Comisión de Desarme, la Conferencia de Desarme, la Organización Internacional de Energía Atómica, el Tratado de No Proliferación (TNP), la Convención sobre Armas Químicas y la Convención sobre Armas Biológicas?
En virtud de la PSI se podría, incluso, llevar a cabo acciones contrarias a disposiciones claves de la Convención de las Naciones Unidas de 1982 sobre el Derecho del Mar, como las referidas al derecho de paso inocente de los buques a través de las aguas territoriales de los Estados y al régimen jurisdiccional de la Alta Mar contenido en la citada Convención. No existiría absolutamente ninguna garantía de que las prerrogativas que se han otorgado a si mismos los participantes en la PSI, no puedan ser manipuladas, particularmente por los Estados con mayor poderío militar, para actuar abusivamente contra buques y aeronaves de otros Estados, por motivaciones de distinto tipo.
La posibilidad de ataques terroristas con armas de exterminio en masa, no puede ser eliminada mediante un enfoque selectivo, como el que promueve la PSI, que se limita a combatir la proliferación horizontal y hace caso omiso a la proliferación vertical y el desarme.
El enfoque multilateral y no discriminatorio, es el único modo eficaz de luchar contra la posible utilización de armas de exterminio en masa por terroristas y por los Estados. Su prohibición y eliminación total, incluyendo las armas nucleares, sería la única garantía para que tales armas no caigan en manos de terroristas. La delegación cubana hará circular en esta sesión del PREPCOM un documento de trabajo oficial con consideraciones más detalladas sobre la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación y sus implicaciones para el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
Por su alta relevancia para el proceso de examen del TNP, también se circulará como documento oficial de esta reunión la “Declaración Final de La Habana” adoptada en el XVIII período ordinario de sesiones de la Conferencia General del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), celebrada exitosamente en Cuba en noviembre del pasado año.
Muchas gracias.