Protesta Cuba negativa Consejo de Seguridad a su participación
NACIONES UNIDAS, 20 de diciembre de 2006. Cuba protestó la negativa del Consejo de Seguridad a permitirle participar en un debate sobre terrorismo y afirmó que esa decisión confirma la necesidad de una reforma urgente y profunda de ese organismo de Naciones Unidas.
Una carta al Consejo firmada por el embajador Rodrigo Malmierca destaca la importancia que Cuba concede a las cuestiones relacionadas con el combate al terrorismo y recuerda que ha venido participando en esas reuniones trimestrales sobre el tema.
Sin embargo, se nos ha informado que en esta ocasión se ha decidido un nuevo formato para la reunión, en la que sólo harán uso de la palabra los Presidentes de los Comités, expresa la misiva.
Señala que esa decisión "tomada en virtud de la caprichosa dinámica que caracteriza a ese órgano", confirma una vez más la necesidad de transformaciones en el Consejo de Seguridad.
Decisiones como esta no contribuyen en nada a promover la transparencia y representatividad que deberían caracterizar la labor del Consejo, precisa el embajador Malmierca.
Subraya que la participación de Cuba y otras naciones interesadas en la reunión de hoy habría permitido al Consejo tener en cuenta otras opiniones y consideraciones sobre temas que, por sus implicaciones, interesan a todos a los Estados Miembros.
Dice que al ser el último encuentro del año del Consejo con sus órganos subsidiarios "resultaba un momento apropiado, al menos preliminarmente, para evaluar de conjunto los resultados del 2006".
El Embajador pidió al Consejo de Seguridad distribuir como documento oficial la carta y un anexo que contiene el discurso que debía pronunciar ante el máximo organismo de la ONU.
En ese texto se habla de la detallada información que su país brinda al Consejo sobre el actuar terrorista contra Cuba por parte de varios individuos y organizaciones, así como sobre la protección cómplice que les brinda el Gobierno de Estados Unidos.
Lamenta que pese a la entrega oportuna de esos documentos al Comité Contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad hasta el momento no consta que se haya tomado alguna acción, siquiera para evaluar la información presentada.
Tampoco se conoce que se haya iniciado una investigación sobre los incumplimientos por parte de Estados Unidos de sus obligaciones en virtud de varias resoluciones de este órgano, precisa.
El diplomático insiste en que es imposible eliminar el terrorismo si se condenan algunos actos terroristas mientras se silencian, toleran o justifican otros o sencillamente se manipula el tema para promover estrechos intereses políticos.
Afirma que ha sido amplia y detallada la información de Cuba al Consejo de Seguridad sobre el connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles y que Estados Unidos continúa negándose a cumplir con su obligación internacional.
En sus pronunciamientos, Malmierca señala que las ramificaciones de la actividad terrorista contra Cuba en el territorio de Estados Unidos "parecen no tener límites".
Al respecto se refiere a la revelación de importantes medios de prensa norteamericanos acerca de que los documentos originales del expediente del terrorista Posada Carriles, conservados durante años en las oficinas del FBI en Miami, fueron destruidos en el 2003.
La orden de destrucción de esa documentación fue dada por Ed Pesquera, a quien el diplomático identificó como hijo de Héctor Pesquera, el ex jefe del FBI en el Sur de La Florida que arrestó a los cinco luchadores antiterroristas cubanos.
A ello se une, agrega Malmierca, la negativa del Gobierno estadounidense a desclasificar cientos de documentos secretos sobre los terroristas Orlando Bosch y Posada Carriles de los Archivos de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington.
Como otra prueba de la complicidad de las autoridades de Estados Unidos con las actividades de terrorismo contra Cuba, Malmierca denuncia las irrisorias penas de un Tribunal Federal de La Florida contra los terroristas Santiago Alvarez y Osvaldo Mitad.
Alvarez y Mitad ayudaron a entrar ilegalmente a Posada Carriles en Estados Unidos en la embarcación Santrina y se les descubrió un arsenal ilegal de armas y explosivos que tenían intención de utilizar en acciones terroristas contra Cuba, agrega.
Incluso, dijo el Embajador, "el juez calificó públicamente a esos terroristas de "Patriotas" y al condenarlos a sanciones mínimas expresó su simpatía por el hecho de que pretendieran utilizar las armas contra el Gobierno cubano".
El diplomático subraya que como contraste, Estados Unidos mantiene secuestrados en cárceles de alta seguridad a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González.
"Estos cinco jóvenes cubanos solo trataban, con elevado altruismo y valor, de obtener información sobre los grupos terroristas ubicados en Miami para prevenir sus actos violentos y salvar vidas de ciudadanos cubanos y norteamericanos", destaca. ( Cubaminrex- PL ).