Intervención del Representante Permanente de la República de Cuba, Embajador Rodrigo Malmierca Díaz, en el tema 100 “Medidas para eliminar el terrorismo internacional”, Nueva York, 11 de octubre de 2006.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba ratifica su más profundo rechazo a todos los actos, métodos y prácticas terroristas en todas sus formas y manifestaciones, por quien quiera y contra quien quiera que se cometan, donde quiera que estos ocurran, y sean cuales fueren sus motivaciones, incluidos aquellos en los que hay Estados directa o indirectamente involucrados.
Mi país no ha permitido, ni permitirá jamás, la utilización de su territorio nacional para la realización, planificación o financiación de actos de terrorismo contra cualquier otro Estado, sin excepción.
Asimismo, Cuba rechaza totalmente que se utilice el enfrentamiento al terrorismo como pretexto para justificar la intromisión en los asuntos internos, la agresión y el menoscabo a la soberanía nacional de los Estados.
También rechazamos la manipulación, por parte de algunos Estados, del derecho inmanente a la legítima defensa para justificar la comisión de actos de terrorismo de Estado y para tratar de legitimar la agresión y la injerencia en los asuntos internos de otros Estados.
El terrorismo es un fenómeno que ha de ser combatido por la comunidad internacional en su conjunto, en un ambiente de estrecha cooperación y en el marco del respeto a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
Por ello, nos complace que la Asamblea General, en uso de sus facultades normativas, y reafirmando su papel en las cuestiones que atañen a la paz y la seguridad internacionales, adoptara el pasado 8 de septiembre, la Estrategia Mundial de Lucha Contra el Terrorismo, como el instrumento central que deberá guiar, en lo adelante, nuestras acciones contra ese flagelo, que tantas vidas inocentes ha cobrado a lo largo de la historia.
Esperamos ahora su cumplimiento por parte de todos, pues será imposible eliminar el terrorismo si se condenan algunos actos terroristas mientras se silencian, toleran o justifican otros.
Sr Presidente,
Mi delegación considera que es importante continuar trabajando para concluir la Convención General sobre terrorismo internacional, con el fin de cubrir las lagunas jurídicas existentes en los instrumentos adoptados por las Naciones Unidas en la prevención y represión del terrorismo internacional. Para ello, es necesaria la flexibilidad y la cooperación de todos y no solamente de algunas delegaciones.
Una Convención General sobre terrorismo internacional debe contener una definición clara y precisa del delito de terrorismo, incluyendo todos los tipos y formas que adopta este fenómeno, que prevea los elementos materiales y mentales que conforman este delito, y entrañe responsabilidad tanto para las personas naturales como jurídicas.
Las actividades de las fuerzas armadas de un Estado que no estén reguladas por el Derecho Internacional Humanitario no deben ser excluidas del ámbito de aplicación de la futura Convención General, ya que una exclusión de tal naturaleza podría servir para justificar las acciones de algunos Estados, dirigidas a desestabilizar a otros.
Una Convención General sobre terrorismo internacional ha de garantizar una clara distinción entre el terrorismo y la lucha legítima de los pueblos por su independencia y en defensa de su derecho a la libre determinación.
Sr. Presidente,
Mi delegación también desea expresar su preocupación por el riesgo que entraña la vinculación entre el terrorismo y las armas de exterminio en masa y apoya plenamente todos los esfuerzos internacionales legítimos para impedir la adquisición por parte de terroristas de dichas armas y sus medios portadores.
Cuba considera que la única garantía de que las armas de exterminio en masa no caigan en manos de terroristas es mediante la prohibición y eliminación total de ese tipo de armas, cuya sola existencia constituye en sí misma una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.
Sr. Presidente,
Desde 1959, el pueblo de Cuba ha sido víctima de innumerables acciones terroristas que han causado la muerte o daños a la integridad física de miles de personas y han provocado enormes daños económicos al país.
Es ampliamente conocido que dichos actos terroristas se organizan, financian y ejecutan desde el territorio de los Estados Unidos, donde viven y se mueven libremente decenas de terroristas reconocidos y confesos que han actuado y actúan impunemente contra mi país desde hace más de cuatro décadas.
Deseamos recordar que de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre el tema, incluida la resolución 1373 (2001), tan terrorista son quienes cometen actos de este tipo como aquellos que los protegen y les permiten actuar o financiar actos de terrorismo desde su territorio.
Sr. Presidente:
El pasado 6 de octubre se cumplieron 30 años del monstruoso acto terrorista contra un avión de pasajeros cubano, como resultado del cual murieron 73 personas.
Unos de los responsables de ese hecho, Orlando Bosch, se pasea libremente por las calles de Miami, haciendo además frecuentes declaraciones en la televisión y la prensa escrita, en las que, sin remordimiento alguno, se enorgullece de sus múltiples actos terroristas contra Cuba.
Otro de los responsables de la voladura en pleno vuelo del avión cubano, lo es el connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles. Estados Unidos se niega a cumplir con su obligación internacional de juzgarlo o extraditarlo a la República Bolivariana de Venezuela, cuya justicia lo reclama. A pesar de que el propio Gobierno de los Estados Unidos ha reconocido que se trata de un peligroso terrorista, Posada Carriles se encuentra detenido en Texas con el simple cargo de ser un inmigrante ilegal. Para colmo, hace apenas unos días un magistrado federal recomendó liberarlo, y el Procurador General decidió no entregar las numerosas pruebas que el gobierno norteamericano posee y que revelan que Posada Carriles es un connotado terrorista.
Sin embargo, los que protegen en su propio territorio a Luis Posada Carriles, Orlando Bosch y otros connotados terroristas, son los mismos que mantienen secuestrados en prisiones de máxima seguridad a cinco luchadores cubanos contra el terrorismo: Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Fernando González, René González y Antonio Guerrero, quienes solo trataban de obtener información sobre los grupos terroristas ubicados en Miami para prevenir sus actos de violencia y salvar vidas de ciudadanos cubanos y norteamericanos.
Cuba no dejará de luchar hasta que Posada Carriles, Orlando Bosch y otros terroristas como ellos sean condenados por sus crímenes. Cuba continuará apoyando el reclamo legítimo de extradición de Posada Carriles, presentado por la República Bolivariana de Venezuela. Cuba proseguirá denunciando el cruel secuestro en que permanecen en aisladas cárceles norteamericanas los Cinco Héroes de la lucha antiterrorista. Nuestro pueblo no cejará en su batalla porque vuelvan dignos y libres a la Patria.
Puedo asegurarle, Señor Presidente, que Cuba continuará brindando, con pleno apego al derecho internacional, toda su cooperación a los genuinos esfuerzos de la comunidad internacional en contra del flagelo del terrorismo.
Muchas gracias