Intervención de la Encargada de Negocios a.i. de la Misión Permanente de Cuba, Embajadora Ileana Núñez Mordoche, en el debate del Consejo de Seguridad sobre el tema “Información de los Presidentes de los órganos subsidiarios del Consejo de Seguridad”. Nueva York, 22 de mayo de 2007
Señor Presidente:
Cuba comparece hoy ante el Consejo de Seguridad para denunciar y condenar de la manera más enérgica la liberación definitiva del connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles.
Nuestro país ha venido participando asiduamente en estas reuniones sobre la labor los órganos subsidiarios encargados del enfrentamiento al terrorismo. En cada ocasión, hemos alertado sobre la posibilidad de que Posada Carriles fuera liberado en los Estados Unidos.
Varias declaraciones y comunicaciones de alerta fueron emitidas por nuestro Gobierno en los últimos meses y circuladas como documentos oficiales de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad. El Comité Contra el Terrorismo fue oportuna y detalladamente informado y solicitamos de manera reiterada la adopción de medidas concretas para evitar que se consumara tan repudiable acto.
El pasado 20 de abril, los 118 países miembros del Movimiento de Países No Alineados aprobaron una contundente Declaración en la que expresaron su preocupación por la liberación, en aquel momento bajo fianza, del terrorista y reiteraron su apoyo a la solicitud de extradición que presentara el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela el 15 de junio de 2005.
Lamentablemente, nada se hizo y el pasado 8 de mayo, Posada Carriles fue liberado y todos los cargos en su contra desestimados, a pesar de las protestas de cientos de movimientos de solidaridad y fuerzas políticas en todo el mundo y al interior del propio Estados Unidos que exigen la condena del terrorista.
Señor Presidente:
Una vez más, Cuba denuncia la complicidad y absoluta responsabilidad del Gobierno de los Estados Unidos con la liberación de este individuo, responsable de innumerables actos de terrorismo contra Cuba y otros países, incluyendo la voladura de un avión cubano en pleno vuelo que provocó la muerte de 73 personas y la muerte del joven italiano Fabio di Celmo, luego que terroristas entrenados, coordinados y pagados por Posada Carriles y la Fundación Nacional Cubano Americana, hicieron detonar explosivos en instalaciones hoteleras en la Habana, en 1997 . El gobierno de los Estados Unidos sabe bien, y tiene todas las pruebas, de los innumerables actos terroristas cometidos por Posada Carriles.
La decisión de instruirlo por delitos migratorios de menor entidad y después de permitir su liberación, no dejan lugar a dudas de que la intención del gobierno de los Estados Unidos fue siempre la de impedir que Posada Carriles diera a conocer públicamente detalles de sus acciones terroristas contra Cuba, Venezuela y otros países, mientras actuaba bajo las órdenes de la Agencia Central de Inteligencia por más de 25 años.
Al permitir la liberación del terrorista, el gobierno norteamericano ha actuado en contra de varias resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, incluyendo la resolución 1373. Igualmente, ha violado los tratados sobre terrorismo de que es parte, incluyendo el Convenio Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas Cometidos con Bombas y el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil.
Mientras se deja en libertad a este terrorista confeso y sin escrúpulos, el gobierno de los Estados Unidos mantiene secuestrados en cárceles de alta seguridad a cinco jóvenes cubanos, que sólo trataban, con elevado altruismo y valor, de obtener información sobre los grupos terroristas ubicados en Miami para prevenir sus actos violentos y salvar vidas de ciudadanos cubanos y norteamericanos.
Señor Presidente:
Es imposible eliminar el terrorismo si se condenan algunos actos terroristas mientras se silencian, toleran o justifican otros o sencillamente se manipula el tema para promover estrechos intereses políticos.
A partir de los graves hechos antes referidos, Cuba reitera la imperiosa necesidad de que el Consejo de Seguridad y el Comité Contra el Terrorismo atiendan con urgencia la detallada información que les ha sido proporcionada sobre este caso y se adopten todas las medidas necesarias en correspondencia con las resoluciones relevantes aprobadas. El doble rasero no puede prevalecer. El Consejo de Seguridad no puede seguir haciendo silencio cómplice ante esta grosera afrenta a las víctimas del terrorismo en todo el mundo.
Muchas gracias.