Respuesta del Representante de Cuba, Consejero Rodolfo Benítez Verson, a la declaración del Embajador Zalmay Khalizad, Representante Permanente de los Estados Unidos ante la ONU, en relación con el caso Posada Carriles. Nueva York, 22 de mayo de 2007
Señor Presidente:
Mi delegación se ve obligada a intervenir nuevamente en este debate para responder a los comentarios que acaba de realizar el Embajador de Estados Unidos quien, por demás, ocupa la presidencia de esta reunión.
La denuncia presentada por Cuba sobre la liberación del connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles es de importancia transcendental para todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y para la credibilidad del propio Consejo de Seguridad. Por tanto, no puede haber lugar para manipulaciones ni tergiversaciones.
Cuba no viene a este debate a pronunciar discursos plagados de retórica vacía o juegos de palabras que disfrazan las verdades. Acudimos en nombre de los 3 478 cubanos que han muerto y los 2 099 que han recibido daños a su integridad física como consecuencia de innumerables acciones terroristas de las que ha sido víctima el pueblo cubano por más de 45 años, en su inmensa mayoría planificadas y organizadas desde territorio de Estados Unidos, con el apoyo, la protección y el financiamiento de los sucesivos Gobiernos de ese país.
Con completa impunidad, en Miami y otras ciudades de este país se proveen y recaudan fondos para realizar actos terroristas, se operan abierta y normalmente las cuentas bancarias que financian el terrorismo, se recluta a terroristas, se permite la adquisición de armas y el uso del territorio a quienes financian, planifican y cometen actos de terrorismo contra Cuba.
La decisión de permitir la liberación de Posada Carriles, es la más clara demostración de la doble moral del gobierno norteamericano y un rotundo mentís a su supuesta lucha contra el terrorismo. No puede pretenderse que aceptemos de brazos cruzados el llamamiento hipócrita de “Hagan lo que decimos, no lo que hacemos”.
Señor Presidente:
El Gobierno de Estados Unidos ha llegado a extremos realmente vergonzosos para proteger a Posada Carriles. Aún después de detenido, meses después que el Presidente Fidel Castro denunciara públicamente su presencia en territorio de Estados Unidos, el gobierno de ese país se limitó a acusar a Posada Carriles por delitos menores de carácter migratorio. En la instrucción de cargos no se incluyó mención alguna al terrorismo. Ello, a pesar de que el gobierno norteamericano sabe bien, y tiene todas las pruebas, de los innumerables actos terroristas cometidos por Posada Carriles. Basta con mencionar algunos pocos ejemplos para ilustrar la calaña de este personaje:
- Posada Carriles fue entrenado por la CIA en el Colegio de las Américas, en 1961. Documentos desclasificados del propio gobierno estadounidense indican que, durante la mayor parte de su carrera, Posada mantuvo estrechos vínculos con la CIA.
- Fue responsable, junto al también terrorista Orlando Bosh Avila, quien desde hace años se pasea libremente por las calles de Miami, de la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación frente a las costas de Barbados, en 1976, que costó la vida a 73 personas inocentes.
- Participó en la aplicación de la genocida Operación Cóndor, ejecutada por las dictaduras militares latinoamericanas y por la CIA en América Latina para perseguir, secuestrar, torturar, asesinar y desaparecer a miles de personas, única y exclusivamente por sus ideas nacionalistas o de izquierda.
- En 1997 preparó y dirigió una serie de actos terroristas con artefactos explosivos contra hoteles de la Habana. En uno de ellos perdió la vida el joven turista italiano Fabio Di Celmo. En entrevista para el periódico The New York Times publicada los días 12 y 13 de julio de 1998, Posada Carriles admitió con orgullo haber dirigido esa red terrorista.
- En noviembre de 2000, fue detenido en Panamá, junto a tres de sus cómplices, mientras planificaba un atentado contra el Presidente Fidel Castro en ocasión de la X Cumbre Iberoamericana. Los planes de Posada y sus cómplices consistían en colocar una potente carga de explosivo C-4 en el Paraninfo de la Universidad de Panamá en el momento en que el Presidente Fidel Castro se reuniría con centenares de estudiantes y profesores panameños.
Son muchas las interrogantes que están sobre la mesa:
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos permitió que Posada Carriles ingresara impunemente en el territorio norteamericano, a pesar de los llamados de alerta formulados por el Presidente Fidel Castro?
¿Por qué el gobierno norteamericano lo protegió durante los meses que permaneció ilegalmente en su territorio?
¿Por qué, teniendo todos los elementos para ello, se limitó, el pasado 11 de enero, a acusarlo de delitos migratorios de menor cuantía?
¿Por qué el Servicio de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos no utilizó los mecanismos que tiene a su disposición para mantener en prisión al terrorista?
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos ha hecho caso omiso de la solicitud de extradición presentada, con todos los requisitos de rigor, por el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela?
Para Cuba, las respuestas a todas estas interrogantes son claras. El plan era impedir que Posada Carriles hablara de las acciones terroristas que cometió contra Cuba, Venezuela y otros países cuando actuaba bajo las órdenes de la Agencia Central de Inteligencia y, particularmente, del padre del actual Presidente de los Estados Unidos, que dirigió esa agencia de espionaje y subversión del gobierno norteamericano en los años 1975 y 1976, período en que las acciones terroristas contra Cuba fueron más violentas y despiadadas, y cuando actuaba como Vicepresidente de los Estados Unidos durante la década de 1980, período en que se desarrolló la guerra sucia contra el pueblo nicaragüense.
Señor presidente:
Quisiera concluir reiterando lo que declarara el pasado 19 de abril el Gobierno Revolucionario de Cuba. Incluso ahora, después de su liberación, el gobierno de los Estados Unidos tiene toda la información y los mecanismos legales para volver a arrestar a Posada Carriles. Falta solo tener la voluntad política para luchar en serio contra el terrorismo y recordar que, según el Presidente Bush, "si usted da refugio a un terrorista, si apoya a un terrorista, si alimenta a un terrorista, usted será tan culpable como los terroristas".
Muchas gracias.